Cuando era profesor en el instituto de Corvatera en el concejo de Convatorera, un día había llamado la atención a dos alumnas cotorras que no paraban de hablar. Cuando acabó la clase las dos alumnas indignadas vinieros a mí y me dijeron: "Vamos a hablar con el Director, nos ha parecido muy mal lo que nos has dicho y no tienes razón alguna para decírnoslo".
Ni que decir que había quedado de piedra.
Fui al Director y se lo dije. Pero el Director sonrió y no dijo más.
(Crónicas del Purgatorio)
30 abril, 2010
1 comentario:
Antes de enviar un comentario escríbelo primero en word para conservarlo en caso de que falle el envío. Trata de que no sea muy largo, pero si quieres escribir más entonces divídelo en más comentarios con el "sigue...etc". En caso de no poder enviar por cualquier razón no descrita entonces envíamelo a rbjoraas@telecable.es y yo me encargo de publicarlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
EL HOMBRE QUE LEÍA A HEGEL AL REVÉS
Este hombre vivía con una mujer taciturna. Los dos habitaban una cabaña fuera de la ciudad. Vivían de su jubilación de maestros de escuela....
-
Con motivo de la polémica suscitada en el epígrafe sobre ¿Qué es Ser Judío?, el Sr. Cuetu, asiduo vistante y colaborador...
-
Hace calor. Me recuerda a mi infancia madrileña. Las afueras de Madrid parecían zonas desérticas, muy secas. Madrid quizás esté situado en u...
-
Yo, la verdad, cambiaría el himno y la bandera española por otro himno con letra y otra bandera. Los colores rojo y amarillo me resultan u...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar