Recuerdo a mi tío Abraham en Samakor montado en bicicleta un día de invierno que llovía. Al poco tiempo coincidíamos todos en casa de mi abuela Rosa-Arío. Abraham al poco tiempo se iba a Sao Paulo por problemas complicados de relación con su mujer. Se fue con la maleta de madera y en barco.
Vivió por muchos años en la Patagonia. Rumores llegan que ha muerto. El tío Abraham ha muerto en algún lugar de la Patagonia. Imaginaros un solitario lugar de la Patagonia donde el tío Abraham sentía la intensa nostalgia de Samakor. Imaginaros las llanuras y el viento y un posible rancho.
Pero no puedo olvidar aquella tarde ya oscura en Samakor, cuando mi tío Abraham era joven y alegre y venía de trabajar en bicicleta. La familia parecía eterna e inmutable, pero todos han ido desapareciendo.
19 abril, 2010
2 comentarios:
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Era una bicicleta Orbea negra, y yo pasaba largos ratos dándole a los pedales hacia atrás y observando los movimientos del piñón, cadena y catalina. La guardaba en el cuarto taller-lavadero, apoyada al banco de carpintero del abuelo. Una tarde primaveral me llevó montado en el portabultos a La Felguera, donde creo recordar que se celebraba una exposición de trabajos de los alumnos de la Escuela Industrial. El tío Abraham era afable y de buen trato. ¿Quién dice que murió en la Patagonia? La familia, es verdad, parecía eterna e immutable, una cosa muy sólida que nunca iba a desaparecer. Pero ya ves, todos fueron desapareciendo poco a poco, con discreción, como figuras o maniquís de un teatrillo que van cayendo hacia atrás del escenario. Ya no queda nadie o casi nadie. Ni siquiera estoy seguro que quedemos nosotros.
ResponderEliminarSí, murió. Pero hay como un secreto ...
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