Últimamente llevo viendo gente que hacía mucho tiempo que no veía. Gente que me para en la calle o en el autobús o en el centro comercial y me pregunta: ¿Tú no serás Nesalem? "Sí, sí, el mismo que ves, pero algo más viejo," respondo yo. Y entonces tratamos de recordar
juntos aquellos años o aquellos momentos o aquellas aventuras o aquellos meses del servicio militar y nos enfrascamos en relatos que se reactivan y cobran nueva vida. Luego cada uno sigue su camino y posiblemente ya no nos veamos más, o quizás otra vez más, pero cada vez más mayores, más mermados, más cerca ya de un final cada vez más posible.
¿Final? Tengo el profundo presentimiento de que la vida de un ser humano no acaba con la muerte física. Creo que esta vida en la Tierra tiene un sentido que a nosotros se nos escapa. Toda nuestra existencia y la existencia del universo es un misterio abrumador que para mí esconde significados profundos y dimensiones infinitas, aun sabiendo que nada de esto se puede demostrar, ni tampoco sustentar con razonamientos convincentes.
Hay veces que paseando en solitario por los alrededores de la ciudad o por playas muy extensas o por caminos de montaña que cruzan antiguas aldeas o caserones o iglesias abandonadas, el poder de la imaginación me empuja a un temor reverencial hacia la infinitud de todo lo que me rodea y el tiempo se para en un presente eterno por unos momentos. En esos momentos creo que D-ós es una realidad que no se puede reducir a ningún enunciado, a ninguna teología, a ningún juicio lógico. Es una profunda intuición, no es una demostración que aspire a convencer a nadie. Quien lo percibe lo percibe, quien no pues no. Se trata de afectos profundos no de teorías o constructos mentales. Es un algo poderoso que afecta a todo el cuerpo. Cuerpo. El cuerpo en toda su plenitud. ¿Ilusión? Bienvenida y duradera sea esta ilusión. Sin ella la vida para mi y para muchos como yo perdería su sabor enigmático, misterioso, mítico, romántico. El trasfondo de
ese aburrimiento consustancial con la rutina, el trasfondo de esa conflictividad ineludible entre las personas: esos equívocos, esos inexorables deslizamientos de significado que tantas veces nos fuerza a vivir solos con nosotros mismos y aun así parece que nunca llegaremos al fondo de nada. El trasfondo que trasciende miedos y ansiedades, y nos devuelve o restablece una confianza en la vida que jamás nos puede abandonar.
X: ¿Oiga?
N: Sí.
X: ¿Es usted Nesalem?
N: Sí, ¿por qué lo pregunta?
X: ¿Se acuerda usted de X cuando vivía en Y?
N: Sí, ahora que me lo dice usted es.....claro...usted es X que vivía en Y, pero usted ... no sé qué decirle... ya casi se me borró de la mente...dígame ¿qué recuerda de mí? ¿Cómo era yo?.../...
Mostrando entradas con la etiqueta misticismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta misticismo. Mostrar todas las entradas
13 octubre, 2016
OIGA, ¿ES USTED EL MISMO O ES OTRO?
Labels:
cosmos,
decadencia,
envejecimiento,
más allá,
misticismo,
muerte,
pasado,
razón e intuición,
romanticismo,
s,
tiempo,
vida prosaica.
28 diciembre, 2015
QUIZÁS SEA HORA DE TOMARSE UNA CERVECITA
Si has estado toda tu vida dentro de una prisión sin haber jamás percibido la existencia de un afuera de esa prisión, entonces no podrías jamás saber si esa vida que has llevado era la vida de un
prisionero y no la de una persona diferente con otras posibilidades de vida. No habría posibilidad de un punto de vista desde el cual percibir ambas realidades y por lo tanto de efectuar un juicio cuantitativo o cualitativo de las dos. Todo tu mundo habría quedado inscrito en la realidad de tu prisión. Todas las variables de espacios y tiempos y sus consiguientes estados de ánimo pertenecerían a tal mundo-prisión. No habría posibilidad de Trascendencia de tal mundo. Todo sería inmanente a tal prisión y comprensible en función del mismo.
¿Podríamos extrapolar nuestra ficción a nuestro mundo/universo/cosmos? Toda filosofía o doctrina inmanentista o monista nos reduciría a tal prisión cósmica y por mucha trascendencia que reclamáramos como metafísicos idealistas o personas de religión, para ellos siempre estarían circunscritas a las multitudes formas de pensar y de construir pensamiento; y todo ello jamás podría probar provenir de otra esfera que no sea la de nuestro cosmos. Reducible, siempre, en última instancia a paradigmas de percepción o experiencia humana. Jamás, entonces, dirían nuestros inmanentistas/monistas, podremos percibir un afuera de este universo y todo "afuera" que reclamemos como posibilidad es ya en sí un concepto reducible a nuestra experiencia terrenal. Dentro/afuera. ¿Afuera? ¿De qué? No hay tal afuera. Todo demasiado humano. Anhelos demasiado humanos. Ilusiones demasiado humanas.
¿Universo-prisión? Nadie lo puede saber. La pregunta no tiene sentido. Los dioses son humanos. Las fantasías también. Los mitos. Los delirios místicos. El numen y las hierofanías y los estados de
gracia. Todo. Cualquier trascendencia--valores éticos/morales incluidos-- ha de ser comprendidos dentro de la inmanencia y los medios reales de liberación han de apelar a la política como acción y reactivación de lo hasta entonces natural o divino. La política como la única opción válida de trascendencia en función de categorías sociales, económicas, científicas...
¿Es así? He aquí nuestro universo actual, nuestro mundo, nuestra vida.
Algo se rebela dentro de mí. Hay un algo tan infinitamente profundo que se rebela dentro de mí y me llama a realidades de pura intuición, de posibilidad de poner entre paréntesis toda inmanencia y saltar a los vacíos insondables. ¿De qué? ¿Desde dónde mira usted, caballero? Oiga, ¿no cree que ya es hora de tomarse una cervecita? La verdad mete usted un poco de miedo.
prisionero y no la de una persona diferente con otras posibilidades de vida. No habría posibilidad de un punto de vista desde el cual percibir ambas realidades y por lo tanto de efectuar un juicio cuantitativo o cualitativo de las dos. Todo tu mundo habría quedado inscrito en la realidad de tu prisión. Todas las variables de espacios y tiempos y sus consiguientes estados de ánimo pertenecerían a tal mundo-prisión. No habría posibilidad de Trascendencia de tal mundo. Todo sería inmanente a tal prisión y comprensible en función del mismo.
¿Podríamos extrapolar nuestra ficción a nuestro mundo/universo/cosmos? Toda filosofía o doctrina inmanentista o monista nos reduciría a tal prisión cósmica y por mucha trascendencia que reclamáramos como metafísicos idealistas o personas de religión, para ellos siempre estarían circunscritas a las multitudes formas de pensar y de construir pensamiento; y todo ello jamás podría probar provenir de otra esfera que no sea la de nuestro cosmos. Reducible, siempre, en última instancia a paradigmas de percepción o experiencia humana. Jamás, entonces, dirían nuestros inmanentistas/monistas, podremos percibir un afuera de este universo y todo "afuera" que reclamemos como posibilidad es ya en sí un concepto reducible a nuestra experiencia terrenal. Dentro/afuera. ¿Afuera? ¿De qué? No hay tal afuera. Todo demasiado humano. Anhelos demasiado humanos. Ilusiones demasiado humanas.
¿Universo-prisión? Nadie lo puede saber. La pregunta no tiene sentido. Los dioses son humanos. Las fantasías también. Los mitos. Los delirios místicos. El numen y las hierofanías y los estados de
gracia. Todo. Cualquier trascendencia--valores éticos/morales incluidos-- ha de ser comprendidos dentro de la inmanencia y los medios reales de liberación han de apelar a la política como acción y reactivación de lo hasta entonces natural o divino. La política como la única opción válida de trascendencia en función de categorías sociales, económicas, científicas...
¿Es así? He aquí nuestro universo actual, nuestro mundo, nuestra vida.
Algo se rebela dentro de mí. Hay un algo tan infinitamente profundo que se rebela dentro de mí y me llama a realidades de pura intuición, de posibilidad de poner entre paréntesis toda inmanencia y saltar a los vacíos insondables. ¿De qué? ¿Desde dónde mira usted, caballero? Oiga, ¿no cree que ya es hora de tomarse una cervecita? La verdad mete usted un poco de miedo.
Labels:
ciencia,
cosmos,
historia.,
inmanencia,
metafísica,
misticismo,
mundo,
naturaleza,
política,
religión,
sociedad,
trascendencia,
vida
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
EL DÍA QUE LAS AI MATERIALIZARON LAS EMOCIONES Y LAS PASIONES
Comenzaron a producirse las materializaciones de las emociones y las pasiones. Aquel programa de IA lograba que se desatasen los infiernos ...
-
Comenzaron a producirse las materializaciones de las emociones y las pasiones. Aquel programa de IA lograba que se desatasen los infiernos ...
-
Muchos estamos a favor de Israel y creemos que su destino es ser una nación como las demás, con sus aciertos y sus errores. Si hay errores ...
-
Comentarios sacados del periódico catalán El Punt Avui y que trata sobre posible islamización de Europa. El texto se produce a raíz de q...