09 julio, 2017

EL FUNDAMENTALISTA MAS FUNDAMENTALISTA POSIBLE

El fundamentalista leía la Biblia literalmente. Toda palabra equivalía a un sentido único y transparente. Todas las historias y relatos eran auténticos y verdaderos. Los 7 días eran 7 días. Josué había parado al sol. Moisés habia separado las aguas del Mar Rojo. El escenario del Edén era real y todo lo que allí había sucedido había sido real. Y Yahveh se aparecía de verdad al pueblo de Israel. Y Jesucristo había resucitado a Lázaro literalmente. Y Jesucristo había resucitado al pie de la letra y en tiempo y espacio real. Nada de simbolismos ni desplazamientos a la carta. La Biblia describía acontecimientos reales e históricos. Y la fe era eso: creer en la Verdad Absoluta de la Biblia. Todo lo demás era el orgullo humano interfiriéndose en la Revelación Divina, o simplemente una falsificación satánica.
 La literalidad del texto le daba una seguridad total. Como las demostraciones matemáticas que parten de axiomas así se fiaba él de la Revelación  Y así vivía feliz, capaz de aguantar toda contrariedad y sufrimiento. Su relación con otros hermanos fundamentalistas era de fanático amor eterno, no importaba el carácter que tuvieran o las diferencias en modo de vida. Además nuestro fundamentalista había renegociado el significado del concepto fanático. Ahora para él era un concepto preñado de positividad: habia que ser un fanático de Dios. Eso era bueno. Implicaba el más puro amor incondicional.
Pero hete aquí que había otro fundamentalista más fundamentalista que él y le dijo a nuestro fundamentalista: "Hermano, para ser el más puro en la fe has de ser verdadero literalista de las Sagradas Escrituras y tú aún no lo eres."
"¿Cómo", respondió asombrado nuestro buen fundamentalista.
"La pura literalidad es la pura letra escrita o hablada en su absoluta materialidad, en su pura estructura, en su puro silencio, en su pura forma. Todo significado que añade o complementa esa Absoluta Estructura no es más que cháchara y ruido. Lo siento hermano."
Entonces nuestro fundamentalista quedó triste y angustiado. Su fe comenzaba a temblar. Buscaría ese fundamentalismo de los fundamentalismos y entonces sería realmente feliz.

10 junio, 2017

LA DESAPARICIÓN DE DIOS: UN MISTERIO DIVINO

COMENTARIO Y RESUMEN DEL LIBRO DEL HEBRAÍSTA RICHARD ELLIOTT FRIEDMAN 

Este libro se presenta como un misterio a resolver, y es un misterio que subyace en la Biblia como tema a través de todos sus libros. Bien sea que consideremos las historias de la Biblia como mitos, literatura o revelación, para Richard Elliott Friedman en las Escrituras hay un progresivo desarrollo de la manifestación de Dios al hombre, que va desde el conocimiento de Dios como presencia empírica, real, visible y audible; hasta su desaparición como divinidad que interviene en los asuntos humanos de forma explícita. Así vemos que en el Edén Dios hablaba íntimamente con Adán y Eva, paseaba por el paraíso, ordenaba lo que tenían que hacer. Más adelante Dios habla con Noé, participa en la construcción del arca, hace un pacto con él; rompe el cosmos para crear una inundación.
Dios está allí presente, cercano, visible con su poder y su ira. Luego escoge a Abraham y en un momento dado hace presencia física con él en forma de tres varones que se acercan a su tienda. Uno de los varones se identifica como Yahweh y habla y dice. En general en los cinco libros de la Torá Dios es presencia visible, audible ante multitudes, sus intervenciones tienen repercusiones en el desarrollo histórico de Israel, son relevantes para la humanidad.
En el Éxodo, Números y Deuteronomio, Dios se manifiesta por medio de milagros, prodigios, habla con Moisés cara a cara, el pueblo ve sus portentos, la gloria de Dios hace presencia en forma de nubes. Pero poco a poco estos milagros y portentos, estos pactos con su pueblo y con sus líderes, van disminuyendo, hasta llegar a un momento en que Dios mismo dice: “Se encenderá mí furor contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos mi rostro … /…ciertamente yo esconderé mi rostro  en aquel día. (Dt 31: 17,18). Progresivamente la presencia de Dios se va reduciendo a determinados habitáculos o sitios específicos donde se manifiesta de forma mediatizada y más indirecta: el tabernáculo, más adelante el templo. En este Dios habita en el sancta sanctorum y sólo los sacerdotes pueden llegar a él. Los milagros públicamente portentosos y directos van disminuyendo para quedar más reducidos a milagros personales a través de algún juez o profeta que los efectúa en su nombre, pero al mismo tiempo ya dejan de ser milagros con relevancia en el destino de Israel y la humanidad. Así habían sido los pactos con Noé, con Abraham, las promesas de líneas de sucesión, el Diluvio como giro en la relación con la humanidad, el Decálogo en el Sinaí, la personal matanza de los primogénitos por parte del mismo Dios. Y así mismo su presencia física, directa, empírica: la lucha contra Jacob en Peniel donde Dios es una forma humana en conflicto con el futuro patriarca, etc., las apariciones como hombre o ángel.

(Sigue en comentarios)

29 mayo, 2017

NO ME LO PUEDO CREER

Caña seca. Chasquido. La tormenta amenaza. Un relámpago y un chasquido. Un látigo hace arrancar la diligencia. La gravedad de unos ojos aislados del mundo. Miran desde la oscuridad. Cuerpos de animal. Nuestros disimulados cuerpos de animal. El chasquido de una idea enciende una centella en la oscuridad. La gravedad de los ojos comienza a brillar. Cuando pisamos la tierra húmeda tomamos contacto con nuestra animalidad. Chiscar con un chasquido. Los charcos se ensanchan. La caña seca espera su fuego. Espera su oportuna centella. Su rápido final. Pero ha de ser en otro momento. Ahora está mojada. Solo otra mirada puede recoger la grave mirada. Intervienen los ojos de la imaginación. Es solo un cuadro congelado. Nos hemos limitado al espacio del cuadro. Al universo sincrónico del cuadro. Nos congelamos con la materia del cuadro. Nos disolvemos en el cuadro.

¿Quién? Gestos. Expresiones, Palabras. Movimientos. La mecánica de un cuerpo. La pura neutralidad de un cuerpo. Un cuerpo absolutamente aislado del resto del universo. Congelado. Paralizado. No preguntes por el "quién" sino por el "qué". Pura materia sin alma. Ánima. Animal. Materia viviente. Consciente. Sensible. Irascible. Irritable. Inestable. Intratable. La resurrección de la carne. Una gran carcajada recorre el universo. He renacido. Estoy vivo. Un "qué" pasa a ser un "quién". El "qué" se hizo "quién" y habitó con los demás. No le des más vueltas. Es un apagarse y encenderse. Un cómo y un cuándo en cualquier lugar y con cualquiera.

La vi venir de frente. Cuando se dio cuenta que era yo, bajó los ojos. Y la mirada chocó contra el cemento de la acera. Un cuerpo puede avivar una llama. El fuego es pura química. El amor ha perdido su misterio. Ya somos pura química. He de ir a la farmacia a por mi pastilla de fuego. Cuando volvió a mirar de frente yo ya era puro cemento; pura química sin pastilla de fuego. Ella se rió. No hay mayor chasquido que una risa inesperada. Ha rebotado la risa del cemento como una chispa. Hay vida. Hay amor. La química se disuelve en misterio y su chispa prende mi fuego sin pastilla. La resurrección del alma. La resurrección de la carne. Amén.

16 mayo, 2017

PURA EXTRAÑEZA

Las ideas flotantes dentro de una interioridad/subjetividad/campo de conciencia, solo pueden rebotar, ir de un sitio para otro, vivir aisladas sobre sí mismas. Conectan con la realidad exterior más como vampiros o chupasangres, absorbiendo lo necesario para sobrevivir como inútiles mundos flotantes dando vueltas sobre sí mismos y sobre todo el espacio de la conciencia y siguen rebotando, deambulando como un puro solipsismo, eterno solipsismo. Mantienen obstinadamente su
independencia del mundo exterior, pero al precio de un agotamiento continuo, de un recelo constante, de una desconfianza defensiva; de interpretaciones paranoicas paralizantes. Pero toda idea flotante puede reventar con un simple pinchazo, o sufrir un repliegue demasiado estrecho y ¡plaff! O un despliegue demasiado dilatado y ¡plash! Luego surge la confusión, el caos, la búsqueda de antiguos o nuevos referentes donde poder reagruparse. Pero puede que la realidad externa haya entrado de lleno como un torrente de agua con vía libre para inundar y entonces todo se mezcla y los contenidos viciados de las esferas flotantes se diluyen o diseminan y tomando nuevos bríos, nuevas energías. Nuevos flujos libres, liberados. ¿Y ahora? ¿Qué sentido darles? ¿Cuál es el nuevo código si es que lo hay?
Un nuevo nomadismo invade el planeta. Y se desvincula de los flujos políticos, de los flujos morales, de los flujos económicos, de los flujos científicos, de los flujos religiosos, de los flujos del derecho. El nuevo nomadismo se constituye en arte. Artilugios artísticos. Máquinas de placer estético. Comunidades de producción y distribución basadas en fluidos incesantes. Fluidos intensivos. Rupturas. Discontinuidades. Disparidad de mundos. No un universo: multiversos. ¿Qué ha pasado? Nuevos centros gravitatorios de reagrupamientos fascistas se están formando. Un phylum de destrucción y autodestrucción amenaza al nuevo nomadismo. Gravitación, dispersión. Todo fue demasiado rápido. Todo se ha vuelto confuso y a la vez muy extraño. Pura extrañeza.  

04 mayo, 2017

SIEMPRE HAY ALGUIEN EN ALGÚN SITIO

UNA AGENDA OLVIDADA EN UNA PENSIÓN DE UNA CIUDAD CUALQUIERA

Bajé del coche. Cogí la manguera y llené el depósito con diésel. Luego pagué en el interior. Me apeteció un café. Lo tomé y pagué. En la tele había un señor hablando de política. Volví al coche y me fui.

Caminaba por la avenida. La gente se cruzaba conmigo. Otros seguían mis pasos. Me paré en varios semáforos para esperar al verde de peatones. Seguí caminando. Llegué al centro de la ciudad y todo seguía igual. Un señor tocaba la guitarra sentado en una silla plegable. Caras. Rostros. Escaparates. Ganas de tomar una caña.  Pido una caña en una cafetería famosa. Leo algo de un libro que llevo conmigo. Pago y me voy.

Escucho música. Me siento en el sofá y escucho música. No soporto la televisión. La música me saca del mundo profano. Hay algo en la música que nos lleva a lo posible que nunca se hace verdad, a veces medio verdad. Y nada más. Cuando se acaba la música como una manzana. Miro por la ventana y veo árboles y gente que camina.

Hubo una época en que enseñaba en los institutos y tenía mucha ilusión por hacer cosas con los chavales. Poco a poco fui perdiendo la ilusión. La realidad de los chavales no deja de ser realidad y acabó absorbiendo mis energías. Mi labor de misionero pedagógico fue siendo cada vez más gris y patética. Un día llegó la jubilación y dejé de madrugar y de seguir horarios. Nada fuera de lo normal. Nada excepcional. Las excepcionalidades las suele cargar el demonio. Un libro puede ser el paraíso en el momento apropiado. O una persona inesperada que habla y dice algo con gana y pasión.

Cuando era mucho más joven esperaba afuera del portón del taller donde trabajaba. Comía el bocadillo al sol. Luego cuando el patrón abría el portón pues empezaba a trabajar a golpe de reloj hasta las cinco o las seis. Luego a casa. Y luego a lo mejor a pasear por la ciudad o al club cultural a escuchar música o hablar con alguien. Siempre hay un alguien en algún sitio.

29 abril, 2017

TEOLOGÍA Y POLÍTICA EN LA REFORMA PROTESTANTE

CONFERENCIA DADA EN LA CASA DE LA CULTURA DE LA FELGUERA EL DÍA 28 DE ABRIL DEL 2017

PRIMER PASO

Si voy a hablar de teología y política durante la Reforma, quizás lo mejor es empezar con la relación entre la teología cristiana y la política antes de Lutero, para enmarcarnos en el asunto. Luego llegaremos a la Reforma para ver cómo se entrelazan las dos cosas y entender así qué cambios se producen y cómo alcanzan nuestra época presente.
En cuanto a política y religión en los primeros tiempos del cristianismo hay que entender que el movimiento de Jesús no nació para establecerse como una institución de larga duración, ya que leyendo el Nuevo Testamento nos damos cuenta que los seguidores del Nazareno esperaban el fin del mundo en esa misma
generación. Como el fin de los tiempos no llegaba, entonces el cristianismo se vio obligado a instalarse en el imperio como una religión más. Tendría que organizarse de forma más compleja y perfilarse una identidad diferente del pueblo judío.

Los planteamientos de organización iniciales del cristianismo eran los mínimos, la ética era una ética de urgencia, de total desprendimiento de las posesiones, de total perdón hasta con el enemigo más violento, de máxima precaución con el poder imperial evitando todo tipo de roce o conflicto con la ley, pues al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. El mundo fuera de las congregaciones cristianas, en aquel primer cristianismo, quedaba puesto entre paréntesis por un tiempo, tierra de misión, hasta la llegada del apocalipsis donde acabaría siendo destruido y de esa aniquilación surgiría un Nuevo Mundo, y una Nueva Jerusalén. Por eso, no había necesidad de teorizaciones políticas, nada de complicadas teologías sobre el orden natural o la relación poder espiritual, poder temporal, ni menos sobre qué funciones tiene el estado y cuales la Iglesia. Todo eso vendría más adelante con el inesperado crecimiento del cristianismo y la posterior conversión de Constantino y el comienzo de lo que ya se comprendía bajo la idea de cristiandad.
(Continúa en comentarios) 

03 abril, 2017

JÚPITER ESTÁ EN EL CIELO Y BRILLA MÁS QUE NUNCA

Nos pusimos en la ventana a mirar a Júpiter. Le dije: "Júpiter está en el cielo y brilla más que nunca". Y ella vino y vimos Júpiter juntos en el cielo destacando entre todos los astros. Fue solo un momento, pero aquel momento quedó como un recuerdo fijo que duró mucho tiempo después. Mucho tiempo después de que nuestros hijos crecieran y se independizaran. Mucho tiempo después de su
enfermedad lenta e inexorable cuando aún en su debilidad pudo recordarme la noche en que vimos Júpiter juntos y lo feliz que fue en aquel instante desde la ventana de nuestro piso de ciudad. Ayer ha venido a verme mi nieto Hélmer y por la ventana pude ver la brillantez de Júpiter en el cielo estrellado. Le dije: "Hélmer, Júpiter está en el cielo y brilla más que nunca". Hélmer miró sin prestar atención, pero yo seguí mirando por un tiempo inundado de tristeza.

Un día fui con mis amigas a la fiesta de Nisal, un pueblo no muy lejos del nuestro. Era una noche primaveral inundada de aromas a hierba fresca y flores. Pronto nos dirigimos al kiosko de la orquesta que todavía no había comenzado a tocar. Entonces nos sentamos en uno de los bancos. Y en el banco enfrente del nuestro había tres muchachos. Eran más o menos de nuestra edad y parecían alegres y alocados, pero uno de ellos tenía una mirada risueña y soñadora. Y se fijó en mí. Yo era muy tímida y mis amigas se reían. Cuando la orquesta empezó a tocar él vino a invitarme a bailar. Le temblaba la voz, pero sus ojos seguían siendo risueños y soñadores. Qué extraña es la vida. Vino a verme varías veces a mi pueblo y los dos nos íbamos a caminar por los campos y luego cruzábamos el bosque. Pero no duró mucho. Al poco lo llamaron para
la guerra y allí murió sin haber pasado un año. No he vuelto a ver sus ojos risueños y soñadores. He vivido muchos años. He tenido esposo, familia y muchos nietecitos que ahora ya empiezan a ser mayores. Pero jamás he sido capaz de olvidar sus ojos risueños y soñadores y la tristeza más profunda se instaló en mi alma para siempre.

La televisión nos enseña niños en las guerras sufriendo en hospitales o en la miseria y el hambre. Las películas nos pueden enseñar lo mismo, pero es la mirada distante, separada de una realidad convertida en ficción, en espectáculo, en propaganda muchas veces. Bien es verdad que en esa realidad de la guerra y el hambre los niños aprenden rápido a sobrevivir, pero la ahogada inocencia de un niño sacudida por la brutalidad de la violencia es un crimen de gravedad cósmica. 

10 marzo, 2017

LA ETERNA HEREJÍA LUTERANA

El cuadro de la salvación luterana se basa en un ejercicio imaginativo que ha de sostener un acontecimiento histórico en el pasado y registrado como narrativa en una historia sagrada. A tal acontecimiento histórico sagrado se ha de concentrar una teología de expiación divina que dice salvar al hombre de su incurable enfermedad moral. Al acontecimiento físico y material, la crucifixión, se añade el significado sagrado-teológico de una trama redentora de dicha enfermedad moral llamada pecado. El acontecimiento histórico hay que aceptarlo como dogma de fe: es incuestionable. Puedas o no puedas sostenerlo en la imaginación por más o menos tiempo, el acontecimiento histórico de la
cruz adquiere en el cristianismo en general una objetividad trascendental cósmica. La Cruz actúa como un símbolo del cual nos podemos aproximar o alejar por las contingencias de la vida, pero lo simbolizado sigue ahí en su dimensión inmaterial o espiritual de forma eterna. Como un arquetipo consumado ya invisible y trascendente, pero reproducible y recreable de forma imaginativa. Como todo símbolo poderoso su recreación nos lleva a numerosos juegos interpretativos, desplazamientos en forma de tonalidades e intensidades, oasis o descanso cuando las turbaciones del alma nos desconciertan o nos arremeten con fuertes envites. Paraíso cuando hay paz y tranquilidad. Fuente de inspiración de una moral que se torna ética y estética al mismo tiempo y el universo jamás prescinde de significados en función de una orientación divina. Lo divino monoteísta se torna en pluralidad de formas y modalidades infinitas en la misma materia de la que somos y formamos parte. Cristo era materia, cuerpo material; encarnación de lo divino o trascendente o incomprensible. Cuerpo visible.
Curiosa experiencia luterana. Siempre creí que en Lutero había mucho potencial al margen de sus etapas soeces, colérico lenguaje y salvaje antisemitismo.

23 febrero, 2017

LA CIUDAD DE ERKO

En las fronteras. Nunca pertenecemos realmente a ningún territorio, pero somos capaces de ser parte de todos. Bueno. Por lo menos durante el tiempo que nos dedicamos a explorarlos. Luego hay espacios en ese u otro territorio que nos pueden atrapar y hemos de salir lo antes posible. Hay otros que nos agradan y quisiéramos vivir en ellos para siempre, pero cuando miramos al cielo y las nubes se dirigen hacia el desierto empujadas por el viento, sentimos la necesidad de borrarnos por completo en él y unirnos a la primera caravana que pase. Vivir en el [entre]. 
Entre los nómadas del Gran Desierto y los pastores del Valle de Hirmán se encuentra la ciudad de Erko. Una ciudad industriosa dedicada a la artesanía más variada y al comercio. También habitan los astutos banqueros de la famila Urkim, que hacen 
posible el crédito en muchos otros territorios. En Erko conviven así mismo todas las escuelas filosóficas y muchas religiones. Las plazas públicas se convierten en espacios de debate de las ideas y creencias. Ayer fuimos a oír al Gran Profeta del Reino Que Se Avecina. Nos dimos cuenta que para que su Reino fuese creíble la ciudad de Erko tenía que convertirse forzosamente en una cueva de ladrones y en un nido perverso de prostitutas y sodomitas. Era este profeta un hombre que odiaba el dinero, el comercio y los maestros de las industrias. Permanentemente y durante años predicaba el mensaje de su Reino donde no habría dinero, ni comercio, ni industrias. Tan solo amor. Tan solo visiones celestiales de éxtasis eternos. Comunidades de pobreza compartida con los ángeles hermafroditas. Pero en tanto tiempo tan solo le seguían una veintena de personas ya entradas en años, flácidas y tristes. Erko es una ciudad demasiado enredada en los trajines de la vida como para desear otra vida que no sea esta. Sus paseos bullen de gente que gasta dinero y se divierte después de trabajar o estudiar. Los comerciantes exhiben sus mercancías con orgullo y las caravanas salen y entran con todo tipo de productos hacia diferentes territorios. Las universidades hierven de nuevas ideas, inventos y creaciones.
Recordamos entonces aquellos días en que nuestro pueblo seguía al mesías Sabbatai Zevi y la locura colectiva casi les llevó al desastre y la miseria. Erko es una gran ciudad y aquí seguíamos viviendo por ahora.

04 febrero, 2017

NOS TOCA HABLAR DE LA REALIDAD POLÍTICA

El bien y el mal, lo bueno y lo malo, no es tan fácil de distinguir a veces. Una persona me decía que iba a votar a tal partido de izquierdas porque en España cada vez hay más ricos y más desigualdad, y; entonces ese partido de izquierdas que en su programa no deja de decir eso pues parece ser el partido de la igualdad y la justicia. O sea, el partido de la superioridad moral por excelencia y los demás no llegan ni por el forro a su bondad política y voluntad de justicia social. La retórica hace milagros. Y
digo retórica porque cuando nos ponemos
a analizar el asunto de la desigualdad y la injusticia, no es cuestión de derechas e izquierdas, sino de muchos factores que inciden en que las cosas no alcancen esa idealidad social y económica a la que todos aspiramos. En primer lugar los parámetros a los que aspiramos en cuanto a que la justicia e igualdad lleguen a ser realidades, implican un funcionamiento de la economía óptimo, es decir: que nuestras empresas sean competitivas en los mercados y luego el beneficio se reparta de un modo que podamos ofrecer óptimos servicios sociales que cubran muchas cosas básicas: educación, salud, etc. Para ello necesitamos también de un Estado, una burocracia y una clase política entregada moralmente al bien común, por encima de intereses partidistas, de ideologías, de lobbies, de lucros personales, etc. Por mencionar dos ejemplos. No hablemos ya de factores culturales, de posicionamientos éticos o amorales o de relativismo moral a conveniencia, de prejuicios, de ignorancia, de nivel de formación o desinformación; en fin, de modalidades infinitas de ser persona.
En el primer caso, el de las empresas competitivas en el mercado globalizado, nos encontramos ya con un problema sustancioso: ahora se compite con países de mano de obra barata, con capital
financiero muy superior al nuestro. Adaptarse a esas condiciones y buscar el nicho apropiado para encajar requiere esfuerzo, organización, salarios y beneficios ajustados a la realidad. No es tan fácil. Lo más fácil es condenar al capitalismo moralmente y soñar con el paraíso, pero eso no cambia sustancialmente la realidad por desgracia. Y, como hacen en general ya todos los partidos en España, vender retórica buenista e idealista (demagogia) sin soluciones viables a cambio, tampoco es solución. No hablemos ya de una política pública de Estado de bien común imparcial, objetivo y moralmente impecable. En definitiva: con retórica buenista y demagógica no se solucionan los problemas de una realidad complicada y compleja. Al mismo tiempo jamás hemos de dejar de soñar con el bien.

19 enero, 2017

JESÚS VIVE EN LA CONCIENCIA DE MUCHOS

Cristo no escribió nada. Si Cristo no escribió nada u ordenó a nadie que escribiera nada, eso quiere decir que no tenía intención de registrar sus enseñanzas para el futuro, ya que el futuro no se habría de extender más de "esta generación", pues el fin estaba cerca, casi inmediato. Todo lo que sabemos de él lo sabemos por escritos de otros que escribieron 40 o 50 u 80 años más tarde, cuando el fin de
los tiempos se iba difiriendo hacia un futuro indefinido. Son otros los que tienen intención de hacer registro de la vida y enseñanzas de Jesús con proyección hacia ese futuro que no acaba; y, lo que es peor, no da señales de acabar. Ante las innumerables interpretaciones y sectas que se van formando en torno a la figura de Jesús, se hace entonces necesario, sobre todo entre las iglesias más fuertes de origen paulino, una puesta en común de documentos sobre la vida y enseñanzas del nazareno que ya empiezan a producirse y a circular bajo diversos prismas y puntos de vista. Hay que formar un canon que diferencie la verdad de la mentira, la fantasía de la realidad, etc. Poco a poco se va configurando el Nuevo Testamento actual de 27 libros, pero formalmente no se reconoce como canon hasta bien entrado el siglo IV. Y en esos 27 libros ya entran las epístolas de Pablo, los cuatro evangelios y otras epístolas pseudopaulinas o de atribución a Pedro, Santiago y Juan, más el apocalipsis. No olvidemos también que el primer cristianismo (con la excepción de los judeo-cristianos), se tiene que diferenciar también de la sinagoga judía con la cual comparte grados de proximidad y estatus jurídico parecido.
Más allá de los escritos producidos por las iglesias cristianas no sabemos nada sobre Jesús.
Pero en la imaginación de muchos cristianos actuales Jesús es real, vive, les habla y les da esperanza de vida eterna. La figura que se desprende de las Escrituras sigue revitalizando las conciencias de mucha gente. El cristianismo sigue siendo muy plural en sus formas y doctrinas, pero la conciencia de Jesús como ser sobrenatural o Dios hecho hombre, aunque en fuerte crisis en los países avanzados, persiste.