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21 julio, 2016

CADA UNO EN SU CASA, PERO EL ESTADO EN LA DE TODOS

La política queda desvinculada de la moral natural y la religión (Maquiavelo). La política pasa a ser una actividad independiente con el único objeto de preservar el poder de la manera más eficaz y con el máximo apoyo. La política se convierte en una ingeniería que busca la mayor efectividad en su
máquina distributiva de poder. La moral para la política será a partir de ahora una moral de conveniencia, de interés propio de partido, de ideología, de representaciones concretas de la realidad.
La religión queda entonces también desvinculada de la política (Locke, Hume, Kant) y pasa a ser una actividad propiamente de lo sagrado, o de la vinculación del mundo sagrado/supernatural con el mundo real/material/natural/social/histórico. O también trata la religión de centrarse exclusivamente en ese territorio de la fe y la revelación que implican un sentido, un significado moral de la existencia en función de otro mundo superior/reino/cielo/nirvana/satori/paraíso. Las iglesias quedan independizadas del poder político y forman parte de la sociedad civil.
El sexo no sólo se desvincula de una moral religiosa/política a la cual estaba supeditado de forma inmanente y bajo parámetros metafísicos de naturaleza y/o mandamientos de Dios, para quedar independizado de su función biológica reproductora y pasar a ser una energía/libido que ha de disfrutarse para mayor placer y satisfacción de las personas. Los discursos políticos tratan de ahondar más esta separación facilitando la ruptura de los vínculos tradicionales basados en el matrimonio religioso; la disolución de la categoría de género sexual como determinante del uso de la sexualidad. Para ello se codifica a efectos jurídicos y legales toda relación sexual en base al grado de convivencia y sus efectos en cuanto a propiedad, subsidios, etc. El uso y disfrute del sexo queda dentro del marco de opciones libres de cada ciudadano y fuera de la moral tradicional religiosa o de costumbre.
La subjetividad y sus categorías de conciencia, de yo, de alma, de interioridad singular y propia, de libre albedrío/responsabilidad/soberanía, queda desvinculada de sus representaciones metafísicas, naturales, religiosas, filosóficas; para quedar supeditada al concepto vinculante de ciudadanía en referencia al Estado y las leyes del Estado. Fuera de ese marco político/social de ciudadanía la
subjetividad puede manifestarse de la forma que quiera, creer lo que quiera, pensar como quiera, vivir como quiera, etc. 

Todas estas desvinculaciones, liberaciones, desterritorializaciones, etc, no se producen dentro de un mundo vacío de codificaciones o limitaciones, sino que todo en última estancia ha de depender de la vigilancia/control/regulación del Estado. Al ser el Estado una maquinaria política al servicio del poder vigente, el control estatal con fines ideológicos/partidistas por un lado; y, las libertades ciudadanas de los individuos por el otro, se moverán siempre en una dialéctica de conflicto de intereses.        

29 enero, 2016

LO MATERIAL Y LO INCORPORAL

El sentir es material. Las emociones son materiales aunque todo ello es incorporal. Es material todo aquello que logra existir. Lo que no existe no se concibe de ninguna manera, es pura nada inexistente. Cualquier pasión, cualquier emoción, cualquier sueño tiene su propia realidad como sueño encuadrado en su propia estructura y en su momento y en sus efectos. Los efectos de un sueño son
palpables por los sentidos, por el cerebro, por la mente y se traduce en sensaciones o sentidos de tristeza, alegría, angustia, miedo, etc.. Cualquier fantasía, cualquier delirio, cualquier visión tiene sentido y materialidad y por ello sus efectos. Y sus efectos pueden ser visibles para los demás, materializarse a los sentidos de los demás, hacerse común. Algunas ideas sólo pueden existir en la mente de alguien, aunque puede, ese alguien, tratar de explicarlas, de comunicarlas sin éxito o de un modo parcial; siempre dejando algo, siempre inalcanzable. Todo el mundo vive parte de su subjetividad de un modo inalcanzable, de un modo extraviado; de un modo alocado, laberíntico. No todo lo incorporal logra materializarse como elemento comunicable y entonces pedimos, suplicamos por el arte, por la literatura, por una buena película, por una buena conversación, por un acto de amor; mezclarnos con una sinfonía y perdernos en un paisaje. O, por otro lado, los terrores de la vida ante la muerte, el sufrimiento, la tortura, la crueldad más despiadada machacando la inocencia ... las virulencias y violencias de la naturaleza.
Esas ideas, esos sentimientos o pasiones que no pueden ser objetivables o expresables, comunicables
de alguna manera; a veces encuentran un punto común de significación bajo leyes propias de la incorporeidad; de la espiritualidad; leyes incorporales o espirituales que regulan los sentimientos, las pasiones, los sueños, las reminiscencias.
Quien tiene la suerte de encontrar ese punto o puntos de significación incorporal y ser guiado a las promesas espirituales de una materialidad existente e infinita y eterna, entonces ha encontrado a D-os: esos símbolos de consistencia, de sacramentalidad que fijan y regulan y dan seguridad y certeza. Hay rostros visibles dentro de la invisibilidad incorporal: cuerpos que viven en plena libertada dentro de su incorporalidad.

EL HOMBRE QUE LEÍA A HEGEL AL REVÉS

 Este hombre vivía con una mujer taciturna. Los dos habitaban una cabaña fuera de la ciudad. Vivían de su jubilación de maestros de escuela....