17 diciembre, 2013

LAS DOS NAVIDADES

Ahora viene Navidad y hay que escribir algo sobre este acontecimiento. Hace poco vi la película de Tim Burton titulada "Pesadilla en Navidad" y era sobre unos seres esperpénticos y esqueléticos que vivían en el mundo del Halloween y que descubren el mundo paralelo de la Navidad. Pero lo que me sorprende de la película es que el mundo paralelo de la Navidad es un mundo "pagano" nórdico gobernado por Santa Claus y Santa no representa nada relacionado con el cristianismo. De hecho toda la película transcurre sin ninguna referencia al cristianismo. Navidad es una fiesta de tipo legendario-gnóstico. Una fiesta de nostalgias invernales de niños e inocencias que esperan sus regalos-ilusiones refugiados de un invierno mítico metidos en casas calientes. Nada que ver con el relato cristiano. El mundo de Tim Burton es un mundo de criaturas compuestas de piezas extrañas y mecánicas oníricas....

 Hay dos navidades: una es la de nacimiento y Jesús que nace en Belén y otra es la navidad nórdica de Santa Claus que viene del mundo de los hielos donde hay un algo nostálgico que proviene de esas noches gélidas, pero que esas noches gélidas cósmicas no son hostiles precisamente sino que albergan ilusiones, nostalgias, imaginaciones de un mundo que fue posible en la infancia y que sigue siendo una posibilidad imaginativa. Es también la Navidad del árbol. Es curioso que la Navidad reclame su origen precristiano en forma de mito gnóstico-"pagano".La Navidad sería así un mito universal que abarca y trasciende el cristianismo. Incluso el Niño Jesús de la Navidad se transforma en una inocencia mística de tonos gnósticos. 

Pero los mitos nostálgicos son extrañas sensaciones que viven y perviven en nuestras almas y que despiertan en ocasiones para recordarnos que este mundo pétreo de realidades duras y cinismos crueles y sufrimientos inútiles y miserias mil; pues es sólo un mundo provisional. Allá en el fondo de los paisajes remotos de nuestra imaginación e ilusiones hay otra realidad esperándonos con los brazos abiertos. Con el hogar encendido con leños y nuestros abuelos contándonos cuentos; y nuestros padres que son padres de verdad; padres biológicos entregados a su familia de verdad; pues esos padres y abuelos y familias están ahí al calor del fuego ya casi listos para sentarse en la gran mesa y cenar. Persiste el mito de la nostalgia. Incrustado en nuestra alma y el alma incrustado en misterios que se pierden en un inconsciente remoto.

Feliz Navidad.
Podeis leer también:
NAVIDAD INOLVIDABLE

16 diciembre, 2013

CUENTOS RAROS PARA UNA ÉPOCA RARA

Jukana Contaplamos decía que había tantos dioses como religiones y que para salvarse lo que había que hacer era ser fiel y obediente a la religión que te había tocado nacer. Si eras musulmana pues tenías que
seguir siendo musulmana toda tu vida. Si eras cristiana católica de nacimiento pues tenías que obedecer a tu religón de todas todas. Si eras de la makumba pues también. Si eras cienciológica pues también. No había térmnos medios, ni clarioscuros. Todos aquellos que se convertían a otra religión serían condenados irremisiblemente por traidores. No cabe duda que Jukana Contaplamos era muy dura e inflexible en sus convicciones. Los que no creían en nada acabarían siendo condenados viviendo como gusanos carroñeros por toda una eternidad. Cuando veía a Jukana por la calle me daba miedo. Ella era de una extraña secta que hacían cosas raras.

Nekaplona de Ripartones decía que los países hispanos no tenían futuro alguno porque estaban racialmente mezclados con sangre negra, mora e india. Repetía en ocasiones que la degeneración genética de los países hispanos nos hacía gente proclive a la corrupción, a los autoritarismos redentoristas, a la mala leche y a dar voces en los bares y sidrerías. Además nuestros genes no nos permitían ser razonables ni ecuánimes. Yo le pregunté si eso estaba científicamente demostrado y ella me dijo que había una conspiración de gente muy poderosa que prohibía este tipo de investigación, pero que algunos científicos sabían que era así. Muchos de estos científicos eran asesinados o desaparecían o cosas parecidas. Todo ello era posible porque esa gente
poderosa que formaban contubernio querían hacernos a todos esclavos degenerando las razas a base de mestizaje. Yo cuando veía a Nekaplona por la calle me hacía temblar las piernas. Le tenía terror. Era una mulata de ojos de fuego y con cuerpo de serpiente lasciva.

Kotoplón Mitareñado contaba que cuando Cirilus Petravista murió lo había hecho en la cama de noche y durante un sueño. Siguió diciendo que en aquel sueño estaba bailando en una verbena gigantesca y que en un momento dado la luz se apagó......./.........y se apagó definitivamente y de forma absoluta. O sea, se murió. Nadie sabe qué ocurrió después. Le pregunté a Kotoplón que cómo sabía eso; entonces se arrimó a mi oreja y me contó algo que me hizo retroceder cien pasos y caer por unas escaleras que me produjo la muerte al instante.../...

12 diciembre, 2013

A LA BÚSQUEDA DE TERRITORIOS COMUNES (I)

La única manera de comunicarnos y de compartir es cuando hay territorios comunes afectivos. Dos personas se sienten a gusto cuando hay afectividades comunes. Dos personas se sienten mal cuando no comparten espacios comunes afectivos. Cuando los territorios de
uno son externos a la forma de vivir la vida en el otro, esas personas no pueden compartir afectividades. Fuera de los territorios comunes afectivos estarían los territorios comunes necesarios u obligatorios. Toda relación se establecerá en función de formalismos, de diplomacias, de normas, de acuerdos a niveles prácticos; de conversación superficial; cuando no de abierta rivalidad, oposición, explotación, resistencia, violencia, de coacciones; y todo lo que ello conlleva.

Esta es la dinámica de la vida.

¿Qué territorios comunes afectivos existen? Exploremos ideas.

Un universo común: Esta idea es demasiado abstracta para generar territorios comunes de afectividad. Nadie se sacrifica, disfruta, o comparte nada en función de la idea de vivir en un mismo universo. Es como una nube muy alta, que está ahí, pero que no suscita interés alguno.

Un mundo común: También resulta demasiado abstracta, a pesar de los intentos ecologistas de dar vida a la Tierra; de ponerle nombre: Gaya. O de hacernos ver las interrelaciones comunes que tenemos con el planeta y pues si algo se descompone, las consecuencias negativas serán para todos. De todas maneras es una idea que ya establece ciertos vínculos entre ciertas personas, pero no de un modo afectivo lo suficientemente fuerte como para “amar a la Tierra y por ella lucho y muero o Gaya me da energía y paz en mi vida diaria.”

Una humanidad o raza común: Esta es la idea de muchos cosmopolitas que anteponen el mundo y el Hombre como un territorio común a toda la Humanidad y así llegar a ser hermanos, etc., ya que como hombres compartimos los mismos atributos, las mismas miserias y
alegrías, etc. Los derechos humanos surgen de esta idea común y han llegado a ser el referente de las constituciones democráticas y la bandera de muchas ideologías. Sin embargo, la Humanidad como ideal sigue siendo una idea demasiado abstracta. No obtenemos sentido pensando en La Humanidad; o amando a la Humanidad. Demasiado lejano y abstracto.

Una raza común: Esta idea sirvió y sirve en determinados momentos históricos para ciertas personas. Es la idea básica del racismo. La raza blanca es superior, es más inteligente, es más humana, etc. Se dio sobre todo como idea impulsora y motivadora del colonialismo; también como idea aglutinadora y marcador de separación en sociedades de pluralidad racial. Sigue siendo para ciertas minorías una idea central donde organizar territorios afectivos comunes en oposición a otros que se consideran inferiores, degenerados, etc. No obstante nadie se levanta de la cama diciendo: hoy me siento mejor blanco o mejor negro que ayer y voy a ser más feliz. (Véase también Ideología)

Un idioma común: Creo que de una manera parcial. Esta idea de idioma común sirve parcialmente y momentáneamente para aglutinar a gente, sobre todo en contextos de inmigración. El nacionalismo sería un paso más en esa dirección. Tampoco nadie diría a un amigo: hoy estoy contento porque me siento hablando español, etc. De otra manera el idioma nos viene dado como territorio común necesario.

Un estado común: Puede o no puede aglutinar a los ciudadanos que habitan su territorio. Si el Estado logra
generar una ideología nacionalista aglutinadora y común entonces sí; pero si el territorio bajo su jurisdicción no logra crear esa vinculación en todo su territorio, la idea de Estado puede devenir abstracta para muchos: Una identificación light, práctica, de conveniencia; pero no afectiva. De otra manera el Estado también nos viene dado como territorio común necesario.

Una nación común: Esta idea sí es y ha sido fuerte a la hora de aglutinar a las masas en torno a un territorio común afectivo basado en la nación. Puede incluir un idioma, una religión o varias. Por una nación o una Patria se ha luchado, muchos han muerto; las clases sociales se han unido en torno a un enemigo común, etc.. Hay, para muchos, afectividad mística con la Patria o la Nación, la bandera, el himno, etc.. Es, en ocasiones, como un territorio sagrado. No obstante es muy raro oir decir: hoy siento que la Patria/Nación me hace más fuerte o trabajador. Parece, sin embargo, debilitarse esta idea en Europa, no obstante resurge con fuerza en las minorías nacionales de ciertos estados. (Véase así mismo el apartado Ideología)

(Continua abajo)

A LA BÚSQUEDA DE TERRITORIOS COMUNES (II)

(continuación)
Clase Social Común.- Quizás sea el mayor fracaso como territorio aglutinador de masas. Funcionó por un tiempo y
logró crear una mística proletaria y una metafísica maniquea con el burgués como enemigo. También parecía fundamentar una solidaridad común en ciertos contextos y puntuales reivindicaciones. Pero, considerando también la cortina de humo ideológica de los países comunistas, fracasó este intento identitario. Muy superado por el nacionalismo. Queda vivo como concepto sociológico y políticamente oportunista en ocasiones.Véase también ideología.

Cultura Común.- Bien es verdad que hay ocasionales identificaciones entorno a una comida típica de una región o nación; también se siente uno a bailar en corro entrañable, o vestir traje regional en determinadas fiestas; compartir costumbres, tradiciones; pero son territorios afectivos superficiales a la hora de crear identidad.

Intereses o aficiones comunes.- Aquí podríamos agrupar muchos territorios basados en profesiones comunes; deportes comunes, gusto por el arte, la ciencia, etc., etc. La identidad de profesar un oficio puede ser importante: el orgullo personal que sienten los buenos mecánicos, médicos, ingenieros, albañiles, etc., puede influir en su vida cotidiana como autoestima. Los territorios comunes afectivos en trono a una profesión o afición
pueden llegar a crear robustas identidades afectivas. El fútbol es otro ejemplo. La identificación con un equipo va coloreada con una mística, una ejemplarización de valores que puede desencadenar afectividades fuertes dentro de los equipos o contra otros equipos; incluida la violencia.

Religión Común.- Entramos en lo que podríamos llamar “territorios sagrados”. La religión es uno, junto con el nacionalismo, de los vínculos afectivos y efectivos más fuertes que sigue afectando a muchos millones de personas en el mundo. Al ser Dios (o Una Trascendencia), el concepto unificador de la religión; es decir, los territorios que configuran las religiones poseen un aura de “sacralidad” o de lo “sagrado” que hace posible una territorialidad afectiva trascendente. Además las religiones son así mismo productoras de marcadores éticos, morales y culturales, con fuerte impacto en la vida cotidiana de muchas personas. Pero la peculiaridad de estos territorios (también el nacionalismo, aunque más fuerte en la religión) es la territorialidad común afectiva dentro de ellas, al mismo tiempo que se cierran en mayor o menor grado con respecto a otros territorios, creando de este modo territorios estancos entre sí. Los intentos de crear territorios comunes entre las diversas religiones han tenido éxito en raras ocasiones y entre religiones muy afines: Consejo Mundial de las Iglesias, etc. Otra peculiaridad de ciertas religiones es la coacción social o acaparación del espacio civil y político que a veces imponen.Funcionan, en este caso, como territorios comunes necesarios en muchos países.

Ideologías Comunes.- Las ideologías funcionan en cierta medida como sustitutas de las religiones. Bien es verdad que los territorios ideológicos han venido cambiando o mutándose de diferentes maneras. La ideología, lo mismo que la religión, provee de un significado global y totalizante que hace posible las fuertes vinculaciones
afectivas dentro de ellas y contra ideologías rivales u opuestas. Podemos seguir el mismo esquema de la religión salvo que no tienen necesariamente a Dios como centro. Su terreno de acción es el cambio social a través de la política. Su ambición es acaparar el mayor poder civil y político posible incluso, en ocasiones, utilizando la coacción o el miedo llegado el momento. El nacionalismo es la ideología por excelencia, pero luego están todas aquellas ideologías basadas en fuertes intereses socio-económicos; de identidades minoritarias: feminismo, gays, negros, inmigrantes, nacionalismos minoritarios; ecologismos, contraculturas, grupos racistas, fascistas. Ideologías light de tipo socialdemocráta, liberal, conservadora, etc.

Seguimos explorando los territorios y a ver a dónde llegamos.

(continuará)

A LA BÚSQUEDA DE TERRITORIOS COMUNES (III)


Filosofías:- En torno a ciertas filosofías se pueden producir territorios comunes afectivos. Los existencialistas pueden relacionarse afectivamente en torno a esa forma de entender la vida; el post-estructuralismo, el marxismo, el cientifismo positivista, etc. No obstante el
conocimiento filosófico suele quedar reducido a minorías que muy pocas veces logran confluir como grupos u organizaciones. Una filosofía en ningún modo puede constituirse como territorio común necesario salvo que pase a ser asumida por una ideología con poder.

Podríamos hacer una relación de territorios comunes necesarios tanto espaciales (parques, calles, mercados, etc), como institucionales: organismos públicos, instituciones, leyes, normativas; el mismo idioma que hablamos, etc.

Podíamos también hacer una relación de de territorios comunes necesarios de conocimientos científicos, objetivos, académicos, médicos, etc. Pero lo que ahora nos interesa es la relación de los individuos con sus territorios comunes afectivos o viceversa: la relación de los territorios comunes afectivos con los individuos.

Es evidente la singularidad de cada individuo y sus potencialidades afectivas dadas por múltiples factores incapaces de ser reducidos a una sola y única composición objetiva. Esta singularidad está formada por factores biológicos, orgánicos, mentales, psicológicos, además de culturales, familiares-afectivos, existenciales; circunstancias históricas, socio-económicas, etc. A esta singularidad individual podríamos llamarla el alma o territorio de delimitación de cada individuo.

Al no existir jamás la posibilidad de reducir el territorio de delimitación o alma del individuo a parámetros de objetividad; tampoco es posible la identidad de territorios comunes afectivos de todos los individuos. Toda identidad basada en ideologías totalitarias o religiones universalistas que aspiran a una territorialidad común afectiva planetaria, están abocadas al fracaso y, en algunos casos de religiones políticas, a la continua tentación de imponerse también por la coacción y la violencia.

Es acertado establecer un axioma de convivencia democrática delimitado por el mínimo común denominador de coacción y violencia: el referente de la Carta de los Derechos Humanos (se hace necesaria también una Carta de Deberes Humanos) creo es el más apropiado a nivel internacional y sin excepcionalidad o coartada basada en creencias, ideologías o tradiciones seculares que inculquen actos de barbarie. Es quizás el único marco que hace más posible el infinito juego de territorios comunes afectivos de las almas (territorios de delimitación individual).

Sin ese riguroso marco (rigor con la ley) basado en el axioma de los Derechos Humanos corremos siempre el peligro de que ciertas e impredecibles afectividades comunes afectivas se conviertan en pretextos de barbaries totalitarias de cualquier tipo de fascismo, tanto de izquierdas, de derechas o religiosos.

10 diciembre, 2013

REFLEXIONANDO Y CON EL MAZO DANDO SOBRE DEMOCRACIA, SOCIEDAD CIVIL Y ESTADO

Podemos imaginarnos un espectro donde en un extremo hay un estado absoluto; y en el otro un estado a
punto de extinguirse como tal. Entre uno y otro extremo están muchas gradaciones de Estado que van desde un mayor a menor control de la sociedad. En las democracias modernas la sociedad o sociedad civil es un espacio donde los ciudadanos pueden organizar su vida de un modo libre, siempre que este modo de vida se atenga a las leyes de convivencia social; las leyes del país. Entonces todos los territorios o espacios de la ética, de la moral, de la sexualidad, del arte, de la organización de sociedades culturales-deportivas en función de un interés concreto, de las creencias; de la educación, de la sanidad, de las empresas, de entidades de asesoramiento legal, etc, etc.; pues todos estos territorios civiles quedan liberados para las iniciativas privadas o individuales. Queda para el Estado la función de vigilar e imponer la ley; garantizar que los contratos entre ciudadanos se cumplan; la defensa de su territorio, la iniciativa y puesta en acción en la construcción de las vías de comunicación y otros servicios fundamentales: líneas de electricidad, energía, canalizaciones, planes de emergencia nacional, etc.

Pero toda esta distribución de poder y jurisdicción varía de una estado democrático a otro. Hay estados democráticos donde le Estado controla y regula muchas de las funciones que en teoría le correspondería a la iniciativa civil y ciudadana. O viceversa, muchas de las funciones que un estado impone en una sociedad civil X, en otro estado quedarían supeditadas a unas reglas de oferta, demanda, beneficencia, etc. En la primera el Estado se nutre de una burocracia e instituciones u organismos diversos para cubrir necesidades civiles, pero con ello quita responsabilidades, iniciativas y libertades a los ciudadanos que podrían ser protagonistas de aquello que más les beneficiaría. Al mismo tiempo el Estado, al convertirse en un organismo cada vez más separado de la sociedad, intenta perpetuarse y conquistar más y más territorios civiles y ciudadanos que ellos mismos habrán de sufragar a través de tributos e impuestos. Comienza así una orgía de leyes, de regulaciones, de intervenciones donde el ciudadano normal necesariamente se pierde. Lo opuesto sería una sociedad civil más libre de restricciones burocráticas, mucho menos regulada por leyes; más espacio para las iniciativas, para los riesgos, etc. La contrapartida de este modelo sería la desprotección que podrían sufrir aquellos ciudadanos que no logren adaptarse o no desean vivir los ritmos que marca una sociedad competitiva. De ahí la necesidad en este modelo liberal de una caridad pública sufragada por fundaciones privadas, iglesias, sociedades filantrópicas, etc.

En función de los avatares históricos o condicionamientos culturales o valores trasmitidos; unas sociedades democráticas delegan más, o a veces bastantes parcelas de su territorio civil, a un Estado que perciben como protector, como el único organismo capaz de proveer de bienes y servicios en función de más necesidades y derechos ciudadanos. Existe también la tentación de las izquierdas de crear el Estado
regulador de la economía y distribuidor de riqueza por gracia, devaluando en lo posible los méritos y basado todo ello en un concepto optimista del ser humano (y en la fidelidad política, desde luego). Por otro lado hay una derecha que aspira a que el Estado controle y regule más y más espacios de moral pública en función de principios fundamentales naturales o religiosos. Y, están también, las sociedades que tratan de relegar al Estado a la mínima expresión en todo aquello que en teoría pertenece a la sociedad civil.

La realidad es que todos los modelos de Estado, además de sus propias contradicciones tienden a favorecer un aspecto singular de la condición humana. Quienes suelen llegar al poder suelen ser gente muy capaz de desligar los sentimientos de la política; gente que han llegado a entender y disfrutar la política como un fin en sí mismo, que enmarcan el Estado en función del Estado como aparato, la democracia en función de las técnicas de obtención de votos. La gente que sobrevive en los altos poderes son, por lo general, aquellos capaces de desligar lo humano de lo inhumano —entendido como aquello que es externo al hombre y lo fuerza a obedecer—, y, como el poder es por definición inhumano; pues todo acaba más tarde o más temprano corrompiéndose de una manera u otra a favor de lo inhumano. Normalmente, quien manipula el poder de lo inhumano sin sentir remordimiento alguno, y quien además tiene el don y la capacidad de actuar como actor en el escenario del mundo, ya tiene la clave fundamental de la perpetuación en el poder

¿Qué metafísica podría explicar este nuestro mundo de forma convincente?

25 noviembre, 2013

VERDADES PENDEJAS

Solganik de Metarlopecx predicaba lo siguiente por las calles de Buytas, la capital de la provincia de Hjsdf en el país de Lkportaw:

Las verdades se dividen en dos. Las verdades demostrables y lógicas y las verdades existenciales. Las verdades existenciales jamás se pueden demostrar de una manera lógica y empírica. Son verdades que responden al sentir de la gente, no a la lógica y la demostración. Pero las verdades demostrables y lógicas deberían de considerar las aperturas a nuevas realidades que (en ocasiones) hacen las verdades existenciales, y así extender su amplitud de conocimiento a nuevos objetos o espacios no considerados desde la perspectiva de verdades sólo demostrables. Y, viceversa, las verdades existenciales deberían de cuidarse un poco y no ir más allá de lo que el sentido común dicta, salvo que se quiera acabar en la más pura irracionalidad sin sentido, o en el manicomio. Una excesiva racionalidad, por otra parte, nos puede llevar a las paranoias más galopantes.

De una manera u otra este mundo es un tanto pendejo con unas verdades y con otras


19 noviembre, 2013

EL MUNDO ES LO QUE ES

Murkama Eskovel era un profeta maldito que vivía en el barrio más miserable de la ciudad
de Klsertow. Después de una vida de absoluta integridad a sus principios éticos basados en el más estricto ultradeterminismo; acabó en lo que cabe esperar de toda persona que siente esa absoluta necesidad de negar el mundo en su raiz y esencia. Este fue su breve testamento:

Hay gente que es valiente y noble. Son gente en la que puedes confiar porque sabes que nunca te van a traicionar. Pero hay gente que se doblega hacia lo que más le conviene sin ningún escrúpulo. Gente que traiciona con gusto y saña para conseguir lo que quiere. Gente en la que jamás puedes confiar.

Es algo que no se puede elegir. Se es lo que se es y punto. No hay peor cosa que sermonear o moralizar. El mundo es lo que es.

Las cosas o se sienten o no se sienten. 

11 noviembre, 2013

LA CRÓNICA DEL SACERDOTE PISTHOS KJSFRTW

La crónica del sacerdote Pisthos Kjsfrtw encontrada por Walter Raindrow entre los pergaminos abandonados de las eras antiguas de la Gran Biblioteca Real del Reino de Tabrak; después de ser excavada por el equipo de arqueólogos del Gobierno de su Majestad Británico.

"Para que el Dios sea compartido tiene que haber un territorio común donde muchos podamos compartirlo. Cada religión abre un territorio donde encontrar a Dios, pero ese
territorio está abierto sólo para aquellos que pasen los ritos secretos de tal religión. Para los demás ese territorio está vedado. Así me di cuenta que ninguna religión me aceptaba salvo que pasara por sus ritos secretos para ser admitido. Yo no disponía de territorio común para compartir y adorar a Dios con otros hombres, pues yo no quería aceptar sus ritos secretos. Así que quise abrir un nuevo territorio común donde todo el mundo pudiera adorar a Dios sin necesidad de ritos secretos. Pero el único territorio común disponible en ese momento era el desierto de Kurtnomp.

"Fui al desierto y allí construí un pequeño altar al Dios de todo el universo. Era un Dios libre para todos aquellos que quisieran adorar a Dios con libertad, en territorio abierto y sin ritos secretos. Me puse entonces a adorar a mi Dios Universal al lado de mi pequeño altar en medio del desierto, pero nadie quería arriesgar su vida para venir a mi territorio abierto, pues nadie podía salir de los otros territorios comunes de adoración a su Dios Único sin ser excomulgados y si excomulgados excluidos, y si excluidos muertos a la sociedad y sin nombre propio. Así que me quedé sólo adorando a mi Dios único y Universal en el desierto de Kurtnomp, pero veía a muchos mirándome desde las fronteras de los otros territorios comunes y con ganas de salir y venir a adorar a mi Único Dios Universal. Pero les era imposible salir. Cada uno estaba reducido a su Propio Territorio Común de adoración al Dios Único y Universal bajo juramento de ritos secretos.

"De pronto llegaron las tribus salvajes de los Bhdurwt e invadieron el desierto de Kurtnomp. Los salvajes de Bhdurwt adoraban a miles de espíritus en forma de sapo que habitaban en todos los rincones y espacios de la naturaleza. Cuando vieron mi triste y solitaria figura en frente del altar adorando al Dios Único y Universal les dio pena de mí, pues además mi Dios era invisible y no entendían por qué alguien podía adorar a un Dios Único e Invisible. Me tomaron por loco y siguieron su camino hacia los territorios comunes de los otros Dioses Únicos e Universales e Invisibles. Pero cuando les fue requerido el rito secreto de entrada para pasar, ellos entonces mandaron los ritos secretos a tomar vientos y les declararon la guerra sin más. Fueron invadiendo territorio tras territorio y destruyeron todos los altares, masacrando sin piedad a casi todos los habitantes. Luego se desvanecieron tras las montañas de Ihnsdfor.

"Entonces quedé sólo con mi altar en medio del desierto de Kurtnomp dedicado a mi Dios Único Universal e Invisible. Ya no había ritos secretos, ni territorios comunes dedicados a Dioses Únicos Universales e Invisibles más que el mío. Todos los demás que habían sobrevivido las masacres comenzaron a adorar a los dioses-reptil y a los dioses-escarabajo de sus antepasados. A nadie les preocupaba mi único altar en medio del desierto. Mi Dios Único les era totalmente indiferente.

04 noviembre, 2013

SI LOS CURAS Y FRAILES Y TEÓLOGOS DE LA POLÍTICA SUPIERAN....QUE NO SON NECESARIOS.

Me he dado cuenta que en realidad nos sobran ¾ partes de los políticos que tenemos. Además, se
contradicen aquellos que claman contra los políticos corruptos e ineficaces y luego piden más estado. No se dan cuenta que a más estado más políticos ineficaces, y, lo peor de todo: innecesarios. La economía no necesita de guías espirituales o de curas o teólogos que la dirijan. Esa es la trampa. La economía se guía por unas leyes de mercado que acoplándola a unas leyes civiles de máxima garantía de derechos y obligaciones las cosas casi marchan solas. El problema empieza cuando media humanidad quiere salvar a la otra y entonces surgen curas, tutores, teólogos, consejeros espirituales que quieren dirigir y regular la economía, la vida civil. Estos curas etc, necesitan vivir, comer, hacerse notar, verse como imprescindibles. De ahí que prediquen Estado. Ellos son los que dan vida y justificación al Estado. El Estado son ellos en primer lugar. Sin el Estado no tendrían sentido.

Siendo la experiencia humana algo tan complejo y complicado, es imposible reducirla a una simple definición; y, por lo tanto a una simple función por decreto. En un estado socialista o comunista, la aspiración es que nadie pueda sobresalir a un igualitarismo impuesto por el estado. Y ese igualitarismo no dejaría de ser una opción ideológica interesada y conveniente para quienes comparten esa ideología; y, quienes comparten esa ideología necesitan el poder para ejercerla e imponerla como la verdad, lo bueno, etc. Cuentan estos señores, con la demagogia como arma. Prometen el otro y el moro de máxima felicidad con retórica y palabras. ¿Quién no desea vivir lo mejor posible trabajando lo mínimo? ¿Quién no desea vivir en una sociedad utópica con toda necesidad cubierta y todo planificado para vivir con el mayor tiempo libre? Todos.

Pero otra cosa es cómo llegar a ello.

El socialismo y el comunismo escogen la vía de la retórica y la representación simbólica. Ponen el aparato político e ideológico-demagógico a funcionar a toda máquina para mover a la gente en la dirección interesada; pero a la hora de crear el motor económico para llevar a cabo el proyecto utópico, este se atasca, se
estropea con facilidad y la dura realidad se impone de nuevo. El ser humano es muchas cosas a la vez, no sólo una en una dirección. A la hora de hacer economía hay que movilizar los recursos humanos más inteligentes y eficaces para crearla; hay que facilitar la libertad creativa y de riesgo para que esa economía se movilice en la dirección óptima. Y para ello hay que crear estímulos, hay que facilitarlos con premios, con compensaciones que hagan posible que los mejores entren a poner en funcionamiento el motor de la economía con el manual adecuado. Luego será el respeto a la ley lo que haga posible que la riqueza se diversifique de la manera más justa para todos. La estructura económica ha de ir de la mano de un fuerte individualismo guiado por una ética y moral innegociable de justicia, derechos y obligaciones.
Para esto no necesitamos tantos políticos, tantos curas y teólogos del estado salva-mundos.
Me queda la duda de si no estaré equivocado.

Recordad que existen: LOS RELATOS DE NESALEM
http://nesalem-wwwrelatos.blogspot.com.es/
 

29 octubre, 2013

CIENCIA, EXPERIENCIA Y EXISTENCIA

Para obtener conocimiento científico hemos de crear un territorio donde sea posible exponer con claridad y
transparencia los objetos analizados. Es decir, donde sea posible que todo el mundo pueda ver la evidencia; pueda a sí mismo afirmarla o rebatirla si cree que puede haber otras evidencias más claras y transparentes. El conocimiento científico es público y común, por lo menos en teoría. Pero para que el conocimiento científico sea posible es necesario partir de experimentos empíricos que se puedan repetir con las mismas conclusiones. Esto es así con las ciencias físicas.

¿Pero podemos hacer extensivo el conocimiento científico en otras áreas de conocimiento? ¿Puede la sociología reclamar pasa sí ese status? ¿Podrían la psicología, la historia, la economía, reclamar para ellas este status? En la práctica todo trabajo serio de sociología o de investigación histórica, etc, parte de una metodología lo más científica posible dentro de las infinitas variables que se podrían presentar. Se suelen poner de acuerdo los investigadores en cuanto a la metodología a utilizar, pero a veces los enfoques suelen ser bastante diferentes entre un sociólogo o historiador u otro. Mucha sociología, e investigación histórica parte de a prioris ideológicos distintos que fuerzan a los datos a filtrarse de la manera más conveniente posible para justificar posiciones interesadas. Pasa mucho también en la antropología, en la psicología, la sociolingüística, etc. No obstante las posiciones más mediatizadas pueden quedar expuestas ante datos o hechos más objetivos que los presentados como pruebas irrefutables en un momento dado.

El territorio más complicado para cualquier ciencia es la experiencia diaria de las personas. La vida diaria y su complejidad. Las personas estamos inmersas en la experiencia, no en laboratorios donde podamos ser analizados bajo ciertos parámetros. La multitud de factores que inciden en nuestra experiencia diaria nos hace difícil actuar como seres racionales en todo momento. Hay muchos factores externos e internos que nos condicionan de un modo inconsciente o impersonal: herencia genética, modo de ser, cultura y educación recibida, etc. Para vivir con cierto equilibrio recurrimos además de la razón a la intuición. Intuimos automáticamente muchas cosas, pero otras no. La vida en sociedad nos expone a múltiples personas o situaciones para las que podemos estar preparados, fuertes, creativos; pero en otros casos podemos fracasar, ser vulnerables, y deprimirnos. La vida de la experiencia diaria es dura por eso. Una vida cotidiana sin normas estables y respetadas se hace más difícil todavía ajustarse a un equilibrio o existencia mínimamente coherente.

Si la ciencia puede ser un territorio común en las sociedades a la hora de producir conocimiento; la ley es el otro territorio común que hace posible convivir con la mínima fricción posible. Pero también hay otra ley o normas que deberíamos de valorar y respetar: las reglas de cortesía. Son normas que evitan mucha fricción innecesaria, pero España adolece de tales normas a muchos niveles. Perdónenme que diga que somos muy bárbaros a la hora de tratar con el prójimo que no sean amigos o familiares. Hay auténticos animales que empujan en el autobús, que no piden perdón por nada; que responden con palabras secas a la hora de preguntarles algo si están en alguna ventanilla o servicio público. Hay ocasiones en que pienso que en la sociedad española se ha instalado un sentido de profunda desconfianza con el prójimo y que nos hace estar a la defensiva siempre, a la desconfianza por principio. Y así acabamos siendo agresivos. Animales desconfiados y agresivos sin normas mínimas de cortesía que nos pudieran proteger de tales fricciones. Hay ejemplos a miles.

23 octubre, 2013

ELEUTERIO PICAFRONTE SE ADENTRA EN LA BLASFEMIA HERÉTICA


Eleuterio Picafronte salió del café Pimpone un tanto resquemado con el tema del mal. Un Dios
omnipotente habría de ser inexorablemente el responsable del mal. No se podría responsabilizar a las criaturas de su potencial maligno; aún si Dios se hubiese replegado sobre sí mismo dejando un espacio de libertad o libre albedrío en el hombre, no por ello dejaría de ser responsable del mal por inhibición; por permitir desarrollarse el mal en sus criaturas; y, por tanto, culpable; responsable. Eleuterio siguió elucubrando bajo la lluvia de aquel atardecer; mejor dicho, siguió cavilando de forma blasfema, totalmente herética; quizás demoníaca.

No sé por qué situamos las escenas bíblicas del Génesis en un tiempo histórico pasado ya fenecido pero recordado a través de textos sagrados como memoria. Como si hubiere sucedido en tiempo real cronometrado por un reloj de arena o de sol con su instante presente siempre ya pasado y siempre ya
recuerdo en el futuro. Podríamos situar el Edén en un presente eterno en forma de eterno retorno nietzscheiano y ver cómo la creación es un acto eterno dentro de Dios en la que seguimos estando inmersos pero como criaturas caídas en el tiempo. De ahí la imposibilidad de retorno a la inocente eternidad del Edén. Ya no hay vuelta posible. El hombre de una forma eternamente presente elige el mal en lugar del bien y en ello seguimos, pero percibido desde un tiempo histórico; de caída, de limitaciones existenciales.

Porque el tiempo de la caída no es el tiempo del Edén. El tiempo del Edén es un tiempo perfecto, ajustado al Paraíso. Es el tiempo simbolizado por el árbol de la vida: un tiempo perfecto, de recurrencia eterna en un presente absoluto. Dios dice que “ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. (Gén: 3:22)”. Pero hay otra cosa que me intriga sobremanera: “He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal (Gén: 3:22)” Quienes hablan, en plural, reconocen dos cosas: a) que saben lo que es el mal y b) que viven eternamente. Por tanto se puede deducir que el mal ya existía antes de la creación del mundo, a menos que se nos esté ocultando algo en esos capítulos de la creación. De ser así el mal ya existía en el mismo Dios (-es?). El mal ya existe antes de toda creación: de creación de cielos y tierra. El mal ya es una posibilidad en el mismo Dios. Ya convive con él y de una forma eterna, en ese “tiempo eterno” simbolizado por el árbol de la vida.

08 octubre, 2013

MALVINA ENERVANAL Y ELEUTERIO PICAFRONTE HABLAN DE DIOS


Malvina Enervanal es una buena amiga que a veces encuentro en el café del Pimpone y que siempre está leyendo gruesos libros sobre filosofías extrañas y curiosas sociologías sobre el singular modo de vivir humano. A veces cuando voy a tomar el café y, sabiendo que yo soy propenso a las elucubraciones que acaben en una segura certeza existencial; pues me llama a su mesa. Pedí un café con leche y ella pidió otra cerveza con yema de huevo y dos curasaos. Entonces me dijo:

Malvina: Mira, si ese dios monoteísta es tan omnipotente y tan omnisciente y todos esos atributos que les dais los creyentes, entonces no cabría la posibilidad de nada exterior a él. Lo abarcaría todo de un modo absoluto y nada sería más blasfemo que oponerle un supuesto libre albedrío de la criatura humana. Porque de existir un libre albedrío humano eso querría decir que podría existir un algo externo a Dios que incluso sería capaz de limitarle y condicionarle y entonces esa supuesta omnipotencia y omnisciencia, etc., pues se iría a tomar por el saco—perdón por mi irreverencia.

Pero hay más: Pero si eso fuera así, entonces el ser humano, como ser con libre albedrío, tendría que estar a la par con Dios en cuanto que también puede trascender todo condicionante de tiempo y espacio a la hora de hacer una elección moral. En eso consistiría su responsabilidad moral y su libertad: uno es culpable o inocente en cuanto que uno posee la libre y absoluta capacidad de discernir entre el bien y el mal. De no ser así no habría tal libre albedrío y no existiría jamás una razón última que pudiere imputarle responsabilidad al ser humano: el humano actuaría siempre en función de múltiples o infinitas concatenaciones de causa y efecto sin encontrar jamás un espacio libre de tales condicionantes y entonces tal supuesta responsabilidad moral o ante la ley civil sería nada más que un “como sí” necesario para poder vivir en sociedad y así poder condenar o premiar las conductas beneficiosas o perniciosas para la sociedad. Si nadie fuese culpable de nada sería imposible vivir en sociedad. Así de simple.

Como el ser humano no es ningún dios y ha de vivir una absoluta contingencia en tiempo y espacio, declaro al humano no culpable de nada; absolutamente inocente de cualquier cosa, ya que no puede ser más que lo que es: un organismo biológico que ha de sobrevivir como sea en medio de un mundo contradictorio que siempre le exige sufrimiento y renuncias a sus instintos profundamente egoístas. Y, por tanto, declaro la existencia de Dios nula: ya que de ser Dios o Alá ese ser tan infinitamente amoroso y omnipotente el mundo no sería lo que es. Sería imposible. Y por tanto también declaro que: El mundo es un juego de azar absurdo.

Yo (Eleuterio Picafronte) : Desconcertado me has, amiga Malvina (tomo un sorbo de café caliente y sabroso; me gusta hablar con gente atrevida y arriesgada que lleve la existencia humana a sus últimos límites), y contigo estoy en eso de que si Dios es omnipotente no puede tener limitación alguna, ni nada externo puede existir fuera de él. Así creo yo también amiga Malvina. Todo esto que estamos hablando está dentro de Dios, pues aunque fuésemos criaturas creadas de la nada, no dejamos de ser criaturas creadas por Dios que es omnipotente y nada de lo que es y existe se le puede escapar, pues de ser así entonces sería impotente no omnipotente. En eso estoy de acuerdo contigo aunque yo si creo en Dios y además creo en un Dios omnipotente. Por tanto, todo lo que has dicho anteriormente no podrías decirlo si Dios no sustentase tu voz y tu cuerpo y tu cerebro y tus ideas de manera absoluta. Nada escapa a Dios. En Dios vivimos y en Dios somos decía Pablo el apóstol. Y así lo creo yo amiga Malvina.

Nada de lo que existe, con todos sus horrores y todas sus guerras y hambrunas y hítleres y campos de concentración monstruosos y asesinos psicópatas y fanatismos y sadismos; pues todo existe necesariamente en Dios. Como así existe la bondad de mucha gente, la inocencia, la belleza de carácter, la nobleza; el afán constructivo de muchas personas. Todo, absolutamente todo existe porque Dios es y está absolutamente presente en todo. Y si tu te rebelas contra Dios declarándole nulo y declarando la existencia un juego absurdo pues es porque Dios también declara en ese momento lo mismo que tú dices. Pues si ya estamos absolutamente en Dios partimos entonces de Cero-en-Dios y entonces¡oh sorpresa!aparecemos como sí fuésemos criaturas libres que podemos elegir aquello que nos apetezca como si fuéramos absolutamente libres (otro trago de café, y Malvina se echa otro trago de cerveza con yema de huevo y mastica un trozo de curasao sin dejar de mirarme). ¿Te das cuenta Malvina, amiga Malvina, de cómo funciona esto de Dios y Dios omnipotente, absolutamente omnipotente?

Malvina: Joder, Eleuterio, eres un sofista capullo, pero no deja de tener su intríngulis eso que dices. Lo pensaré, déjame pensar….. (continuará)

07 octubre, 2013

LA CATEDRAL DE CRISTAL


La piedra está sujetando la catedral de cristal
Y la cueva termina en una llanura de hielo
Bajo la cueva nadie sabe lo que hay
Pero las gentes del lugar presienten que allí está el dragón dormido de Ishtar
Corre y corre el niño lisiado detrás del furgón de los helados
Hasta que cae en el asfalto
Y su moneda sigue rodando mientras el furgón se aleja y tuerce una esquina.
La ciudad está protegida por un millón de nidos de termitas
Hemos ido a llamar al fumigador con sede en el Kremlin de Putín
Pero Putín está en el Polo Norte buscando minerales
Cincuenta mil profetas del Islam han de circuncidar el mundo
Y tirar millones de cerdos de bellota por el barranco
He oído decir que todo proviene de un bing bang
Pero ayer mi médico me ha dicho que dentro de cien años no podré estar aquí
También he oído decir que todo acabará en una muerte helada
Mi médico me ha dicho que en cien años habitaré una muerte helada
Las páginas del Korán destilan la universalidad de un desierto puro y cristalino
Un brillo puro y cristalino que deslumbra como deslumbra el paisaje de hielo
Recojo mis herramientas para ir a vivir y trabajar a la catedral de cristal
Sostenida por una piedra que así mismo se sostiene sobre un iceberg.
Y bajo el iceberg la oscuridad. 

02 octubre, 2013

DEMOCRACIA Y CRISTIANISMO


Un cristiano tiene que saber distinguir los diferentes planos en que se mueve. El plano de la fe condiciona toda su existencia individual de forma que cualquier actuación moral, social, política, económica ya está necesariamente impregnada de una afectividad y efectividad evangélica. Pero un cristiano sabe que el mythos (la fe) que engloba su existencia no es el mythos de todos los que viven en su sociedad, en su país. El cristiano ha de coexistir con todo tipo de gente cada uno con sus ideas o falta de ideas; con sus mythos o carencia de ellos; con su moralidad, amoralidad o inmoralidad. Con su animosidad o simpatía hacia su fe cristiana; o en algunos casos manifiesta hostilidad y beligerancia. El mundo es lo que es y la profesión de fe cristiana no se impone o se fuerza a nadie; es un acto libre y voluntario de las personas que se ven movidas a ella.

Es por ello que el cristiano ha de saber diferenciar su plano de la fe de ese otro plano de su existencia social, civil, político. Si bien el plano de la fe impregna todo su existir como persona moral; sin embargo es en sus iglesias donde puede compartir su fe con la mayor libertad y mayor reconocimiento. La fe se desarrolla y se refuerza en la comunidad de los creyentes. La fe cristiana como comunidad se distingue de otras asociaciones, comunidades, organizaciones, partidos, religiones; y sabe coexistir dentro de una sociedad civil en un plano de igualdad ante la ley. Las iglesias cristianas no aspiran a tener mayores o menores privilegios dentro de la sociedad. Su actuación evangélica no se mide por su mayor o menor poder político o económico; o por gozar de mayor o mejor protección o tutelaje por parte del Estado. El cristiano no quiere más privilegios que aquellos que le corresponden como a cualquier ciudadano. Y mucho menos el cristiano aspira a que la enseñanza de sus ideas tenga que ser financiada por ciudadanos ajenos a su fe. La enseñanza de doctrina o de estudios bíblicos o teológicos, debe se ser una labor propia de las iglesias; eso sí, siempre como una oferta abierta a toda la sociedad, a todos aquellos que desean participar de ella.

Es por ello que en el plano civil y como ciudadanos con plenos derechos, nuestra actuación ha de ser impecable en cuanto a respeto por la ley y la dignidad humana. Si nuestra actuación ha de moverse en el plano político pues hemos de dar ejemplo de honestidad, de transparencia en cuanto a cuales son nuestros innegociables principios éticos. Si en el trabajo, hemos de ser ejemplo en seriedad y responsabilidad, etc. Nuestra vocación cristiana abarca todos los aspectos de nuestra vida, sabiendo que la sociedad ha de ser plural por necesidad y que esa pluralidad democrática es prerrequisito esencial para cualquier tipo de libre elección tanto en lo político como en lo espiritual.

 La fe cristiana es el mythos que ilumina nuestra vida; pero jamás ese mythos ha de convertirse en un logos político cuya realización ha de medirse en términos de poder, de apropiación de toda realidad en función de una utopía o proyecto realizable en la Historia. Cuando el mythos de la fe trata de ser logos/razón histórica totalizante, el plano de la fe comienza a servir de conveniencia política. Cuando el mythos de la fe cristiana trata de hacer ciencia lo que logra es una mala teología y una mala ciencia. Cuando el mythos de la fe se hace razón política pasa a ser mala fe y peor política. El Estado democrático jamás ha de estar al servicio de ninguna fe, confesión, ciencia o ideología. El Estado democrático ha de sustentar y defender el plano de una sociedad civil consensuada y sustentada en una ley común a todos los ciudadanos.

27 septiembre, 2013

PSICÓPATAS

Atención a un tipo de conducta que afecta al 4% de la población. La anomalía psicopática puede revelar mucho sobre la actuación del mal en nuestra historia. Simplemente hay humanos que no sienten lo que otros sentimos (compasión, afecto, empatía) de ahí que el psicópata sea un manipulador nato, un humano francamente peligroso. Pero si es verdad que esta gente nace con esa forma de ser o enfermedad, entonces no habría posibilidad real de culparlos o hacerlos responsables de sus actos. En la práctica, por ahora, se les aplica la ley como a todo ciudadano; pero si se llega a demostrar de manera fehaciente y con pruebas científicas que esa persona no puede actuar de otra manera, entonces tendríamos un importante dilema ético-moral que se podría traducir en un reconocimiento jurídico de "personas que sufren trastornos mentales o disminución psíquica", con lo cual se les eximiría de cualquier responsabilidad penal y pasarían a ser internados en centros psiquiatricos o sometidos a tratamientos controlados con pastillas u otros medicamentos.

Por otra parte existen teorías que atribuyen a estas conductas psicopáticas un origen moral, no a una inexorable e inevitable enfermedad orgánica. Hay ciertas conductas que se originan y luego se refuerzan y crean hábito cerebral (mental). La persona que "no siente" el daño y las manipulaciones con que fuerza a sus congéneres para conseguir sus caprichos, será siempre una persona amoral y delictiva, llegado el caso. Una persona a quien de pequeño ha empezado a salirse con la suya, sin corrección o castigo oportuno; sin freno moral alguno; es una persona que a medida que va creciendo se va reforzando en esa conducta y efectivamente llega a no sentir ningún tipo de remordimiento con sus actuaciones.

Vivimos en una época en que la moral se ha relativizado a tal punto que incluso para muchos ha desaparecido ya del mismo mapa social. El lema viene a ser "hago lo que me sale de los ... y usted no es nadie para impedírmelo". Tratar de inculcar unos principios morales puede ser tildado de fundamentalismo reaccionario, de vuelta a la religión y la moral hipócrita burguesa; de crear daños psicológicos a un niño que ha de aprender a ser libre de ataduras morales mogigatas, etc. Además ¿en qué se basan tales principios morales? ¿Quién es el guapo o la guapa que me quiera dar a mí lecciones de moral? Mucha gente piensa que mientras no transgreda la ley son libres de hacer lo que les da la gana.

¿No estaremos creando una cultura psicópata? Si a nadie se le pueden pedir responsabilidades morales por sus actos y si los niños tienden a crecer entre personas que no les quieren, o que saben que son un estorbo para unos adultos que evitan toda responsabilidad moral o el más mínimo afecto hacia ellos ¿qué se puede esperar de estos futuros hombres o mujeres?

Pueden seguir leyendo en este link:  

http://es.wikipedia.org/wiki/Psicopat%C3%ADa 

23 septiembre, 2013

NUNCA TE VENDAS: SÉ TÚ A PESAR DE TODO

Creo que cada uno ha de buscar la razón de las cosas en su propia modalidad de existir. Cada uno de
nosotros nace ya con una predisposición a sentir y dar significado a la vida de una manera peculiar. Traicionar tal sentir nos conduce al camino de lo que otros sienten y desean para nosotros y por nosotros. Es la vía a la infelicidad, de la falsificación de nosotros mismos; y sobre todo del resentimiento, de la envidia, de la búsqueda de compensación por aquello que aceptamos como modelo, pero que no es lo que en realidad nos agrada y pertenece; y, de ahí, el resentimiento.

No es cierto eso de que haya que escuchar, leer, y ver de todo para tener una idea equilibrada de las cosas. Simplemente, no hay tiempo para tal cosa, e incluso yo diría que es contraproducente para nuestra salud mental: sólo añade más lastre a nuestra libertad de ser y existir. Cada artículo que leemos al sentirmos atraídos por el titular o la firma; cada opinión que se cruza en nuestra vida, cada argumento; pueden resultar una desviación o substracción de nuestras facultades racionales y afectivas. Una inversión de tiempo que acaba agotándonos para otras cosas que por naturaleza nos corresponden.  Hemos de saber escoger aquello que realmente conviene a nuestra alma.

Cada autor o cualquier sujeto que proclama verdades u opiniones interesadas trata de influir sobre nosotros; trata de ganarnos para su causa o para su percepción; que no tiene porque ser la nuestra. No hay tiempo humano para desarticular todos los argumentos, todos los razonamientos o premisas de aquello a lo que estamos expuestos todos los días; pero el efecto puede quedar impreso de alguna manera y puede que ya nos haya restado potencialidad personal para desarrollar nuestras propias ideas o sentimientos. Hay una intuición profunda en cada uno de nosotros que nos avisa cuando las cosas no siguen el curso para lo que hemos venido a este mundo. Hemos de ser valientes: nunca hemos de vendernos a quien traiciona o vampiriza nuestra verdad. Hemos de ser nosotros a pesar de todo.

17 septiembre, 2013

PENSAMIENTO LIBERAL Y RADICALIDAD (SEXUAL) DECONSTRUCCIONISTA

El pensamiento liberal todavía asume una razón objetiva como referente basada en la ciencia o en la
economía. Valora de muchas maneras las estadísticas que surgen de los estudios sociales, políticos, mercados; previsiones de futuro, etc., y los utiliza así mismo como referentes objetivos para entender una realidad que existe ahí afuera y que de alguna manera se puede aprehender, aunque sólo sea una aproximación. Para el liberalismo actual todavía es el sujeto libre y soberano quien decide a la hora de escoger opciones de consumo, opciones culturales; educación para sus hijos, elección de religión o ideología. Pero ante todo, las opciones que más importan como son las opciones políticas, se concretan con las elecciones democráticas cada cuatro años. Es ahí donde el ciudadano libre y soberano elige a quien le va a gobernar y en su justa proporción de representantes en el Congreso. Podemos decir que en el pensamiento liberal, la política es ese terreno interesado y subjetivo que puede aproximarse o alejarse de esas leyes objetivas o aproximadamente objetivas que mueven la economía, la ciencia. O, también, la política es ese poder interesado que podría acaparar la libertad de una sociedad civil que la componen individuos libres de actuar o asociarse de la forma más creativa posible y en función de sus intereses privados o colectivos. En las sociedades liberales es la ley la única forma de regulación social y política; y, esa ley se entiende ha sido consensuada y actualizada de forma democrática en el Parlamento.

El pensamiento de izquierdas deconstruccionista más radical niega la posibilidad de separar la política de cualquier expresión humana. La política determina o configura todos y cada uno de los aspectos del ser humano a quien ya no se le concede ese privilegio liberal de la soberanía y libre albedrío; desde el momento que el mismo sujeto-individuo-ciudadano es ya constituido políticamente: digamos que es ya una construcción política desde el momento que adquiere conciencia e incluso ya antes de nacer queda ya inscrito en una red de relaciones sociales que jamás se pueden abstraer de la política. Evidentemente aquí ya estamos ampliando la definición de política de una manera que rompe los esquemas de la sociedad liberal: no hay ningún espacio que se pueda abstraer a la política. No hay por un lado sociedad civil, objetividad científica, económica o social; y por otro, política como un aspecto de las ideologías o creencias. Nada es inocente en esta modalidad radical de pensamiento posmoderno-deconstruccionista. Desde el momento que somos historia, existimos y nos constituimos como seres históricos, no hay posibilidad de privilegio alguno de situarse en ningún espacio neutro, objetivo, trascendente, esencia; etc. ya estamos todos situados en una
relación de poder o de dominación-resistencia. Entonces todo conocimiento o experiencia están ya situados en este juego político. E incluso ese flujo omnipotente de la política configura no sólo nuestros gustos o “subjetividad”, sino también nuestro cuerpo, nuestra sexualidad, nuestra idea de diferencia biológica, de raza, etc. 

Entonces la sexualidad centrada en los órganos sexuales con predominio del pene como centro de configuración del placer; no es más que una estrategia de poder de género, subsumida en otras redes de poder político que hacen del hombre el sujeto dominante en la configuración de los flujos e intensidades placenteras del cuerpo. Toda expresión sexual al margen de esta configuración “falocéntrica” queda etiquetada como perversión, excepción, o margen. Liberada la sexualidad de tal falocentrismo el cuerpo podría configurar el placer de múltiples maneras sin necesidad de etiqueta alguna, y sin necesidad de cualificación de hombre-mujer-gay/maricón-lesbiana/bollera, etc. Género y sexo serían así también productos o “constructos” políticos. Léase el libro de Beatriz Preciado “Manifiesto contrasexual” (Anagrama. Barcelona 2011). No me extiendo más. Pueden opinar si quieren.

13 septiembre, 2013

EL PODER DE LOS OBJETOS Y LAS COSAS


Las cosas, los objetos, nos condicionan de mil y una maneras. Creemos, normalmente, que son las personas y la sociedad quienes nos condicionan a ser, a pensar, a reaccionar, a vivir; pero no nos damos cuenta muchas veces cómo nos condicionan los objetos, la materia aparentemente inanimada, inerte, muerta para
muchos. Mientras tratamos con objetos solemos tener la mente ocupada en otras cosas supuestamente más importantes; en lo que hemos de hacer en el futuro, lo que pasó ayer; el estado de ánimo y muchas cosas más relacionadas con el pensamiento, con las representaciones mentales enfocadas principalmente en las personas, trabajo, etc. Pero no nos damos cuenta de que simplemente en el acto de vestirse los objetos con que nos vestimos ya están condicionando nuestra vida. Los calcetines nos imponen ciertos movimientos que resultan inexorables y nos fuerzan a un uso del tiempo. Lo mismo la camisa, el pantalón o falda, que primero hay que planchar y luego mirar si quedan bien, etc. No hablemos del afeitado o la puesta de maquillaje, el peinado, previamente el bañarse y estar en contacto con el agua, la ducha, el champú, el jabón, etc. Nos movemos entre objetos y entre ellos y nosotros se establece una relación que nos condiciona para bien o para mal. Cada objeto ocupa un espacio y requiere una atención mínima por nuestra parte. Un cepillo de la ropa lo usaremos una vez al día o la semana, pero ese objeto requiere su sitio propio, su lugar en nuestra mente. No puede quedar tirado en el suelo, o encima de la mesa de la cocina: eso nos traería problemas con la persona con quien convivimos. No hablemos ya de un coche, o de una televisión o de una lavadora. Aquí los condicionantes son mucho mayores, a pesar del ocio o tiempo libre que por otro lado nos proporcionan.

Y de aquí se deduce una cosa: cuantos más objetos poseamos más nos han de condicionar nuestra vida en forma de atención, trabajo y preocupación. Cuantos menos utilicemos menor será nuestro apego a ellos y menos será también su poder sobre nosotros. También hay otra salida: tener los objetos que nos gusten, pero ser conscientes de nuestra relación con ellos y darles vida propia; reconocerles como entes en reciproca relación de necesidad. Así, cuando colocamos los platos en el lavaplatos ser muy conscientes de lo que estamos haciendo en relación con las cosas, con los objetos con quienes estamos tratando. En ese momento la mente ha de estar ahí siendo consciente de los movimientos que hacemos, de las posturas, del funcionamiento de la máquina. Cuando limpiamos los zapatos hemos de estar en la labor de limpiar zapatos y nada más. En ese momento estamos en contacto con la crema, con el aplicador, con el cepillo; no con el
jefe, o con los chiquillos, o con la novia, o con los insolubles problemas de la vil política. El cepillo, la crema, el zapato son objetos nobles, callados, obedientes a nuestra necesidad. Nos fuerzan a movernos y a cierta dedicación a ellos, pero si somos conscientes de lo que hacemos en ese momento también nos premian con paz mental, con el sagrado silencio que implica el contacto con la materia inocente ya domesticada; pero viviendo también la necesidad de existir a su manera.

Pero elevemos a un nivel más alto nuestra reflexión: Cuando las cosas y los objetos actuan ya como tecnología "pesada", como armas, como máquinas informáticas, su poder sobre nuestras vidas y nuestro poder sobre la materia se han ya entrecruzado de forma indefinida e indeterminada. ¿Dónde está el espíritu del hombre independiente de la materia o el espíritu de la materia independiente del hombre?