Mostrando entradas con la etiqueta crítica literaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crítica literaria. Mostrar todas las entradas

05 noviembre, 2016

LA BIBLIA Y LA HISTORIA

UNO

Nadie puede captar el pasado en toda su complejidad, en su multidimensionalidad. Recuperar el pasado es una labor que se complica a medida que nos alejamos en el tiempo. Las huellas del pasado lejano son las ruinas, los objetos que han quedado, los
documentos de la época; los monumentos con inscripciones; las tradiciones orales, etc. Pero aun las huellas de ese pasado lejano hay que clasificarlas en gradación de muy fiables a poco fiables. Hay que estar seguros de la época de los objetos, de su facilidad para ser interpretados, contrastados y encajados dentro de un contexto histórico. Cuando nos adentramos en la lectura de la Biblia (Tanaj) nos metemos en una densa textualidad narrativa que pretende abarcar milenios: desde la misma creación del mundo hasta la época del segundo templo. Aun hace siglo y medio era posible aceptar la versión oficial de un canon de Escritura sagrada revelado/inspirado por Dios y suficiente para llevarnos hacia nuestra salvación y orientación moral. A pesar de las dificultades y aparentes contradicciones o discontinuidades dentro del mismo texto; sin embargo la falta de entendimiento del hombre se compensaba con la sabiduría infinita de Dios. Lo que hoy no entendíamos lo entenderíamos cuando estuviéremos en presencia del Señor. Doctores tiene la Iglesia, diría un católico.
Una consecuencia de la Reforma fue la de emancipar o liberar la Biblia de su institucionalización y monopolio interpretativo por parte de una jerarquía eclesiástica que impedía hasta su misma lectura por parte de los creyentes. Esta independencia y libre circulación de la Escritura hizo posible también; y, a medida que pasaba el tiempo, el sometimiento de los textos sagrados al análisis crítico de la razón y la
ciencia. No sólo se afinaron los estudios y cotejamientos filológicos o lingüísticos, sino que también se recurrió a la arqueología, a los métodos cada vez más sofisticados de la crítica histórica, de las disciplinas de la antropología; la datación de objetos, etc. Aun sin cuestionar la lectura desde la fe que incluso algunos de estos investigadores seguían profesando, no había porqué renunciar a la razón. La Biblia, en cuanto documento que reclamaba verdad histórica en aquellos acontecimientos fundacionales del pueblo de Israel, por medio de los pactos/alianzas o convenios y promesas entre Dios y Abraham, más tarde Noé, luego Moisés y por último David; --y, después por el cristianismo--, debía de mostrar su realidad histórica con mayor razón y motivo, siendo verdad Divina.

(CONTINÚA)

EL DÍA QUE LAS AI MATERIALIZARON LAS EMOCIONES Y LAS PASIONES

 Comenzaron a producirse las materializaciones de las emociones y las pasiones. Aquel programa de IA lograba que se desatasen los infiernos ...