16 mayo, 2017

PURA EXTRAÑEZA

Las ideas flotantes dentro de una interioridad/subjetividad/campo de conciencia, solo pueden rebotar, ir de un sitio para otro, vivir aisladas sobre sí mismas. Conectan con la realidad exterior más como vampiros o chupasangres, absorbiendo lo necesario para sobrevivir como inútiles mundos flotantes dando vueltas sobre sí mismos y sobre todo el espacio de la conciencia y siguen rebotando, deambulando como un puro solipsismo, eterno solipsismo. Mantienen obstinadamente su
independencia del mundo exterior, pero al precio de un agotamiento continuo, de un recelo constante, de una desconfianza defensiva; de interpretaciones paranoicas paralizantes. Pero toda idea flotante puede reventar con un simple pinchazo, o sufrir un repliegue demasiado estrecho y ¡plaff! O un despliegue demasiado dilatado y ¡plash! Luego surge la confusión, el caos, la búsqueda de antiguos o nuevos referentes donde poder reagruparse. Pero puede que la realidad externa haya entrado de lleno como un torrente de agua con vía libre para inundar y entonces todo se mezcla y los contenidos viciados de las esferas flotantes se diluyen o diseminan y tomando nuevos bríos, nuevas energías. Nuevos flujos libres, liberados. ¿Y ahora? ¿Qué sentido darles? ¿Cuál es el nuevo código si es que lo hay?
Un nuevo nomadismo invade el planeta. Y se desvincula de los flujos políticos, de los flujos morales, de los flujos económicos, de los flujos científicos, de los flujos religiosos, de los flujos del derecho. El nuevo nomadismo se constituye en arte. Artilugios artísticos. Máquinas de placer estético. Comunidades de producción y distribución basadas en fluidos incesantes. Fluidos intensivos. Rupturas. Discontinuidades. Disparidad de mundos. No un universo: multiversos. ¿Qué ha pasado? Nuevos centros gravitatorios de reagrupamientos fascistas se están formando. Un phylum de destrucción y autodestrucción amenaza al nuevo nomadismo. Gravitación, dispersión. Todo fue demasiado rápido. Todo se ha vuelto confuso y a la vez muy extraño. Pura extrañeza.  

04 mayo, 2017

SIEMPRE HAY ALGUIEN EN ALGÚN SITIO

UNA AGENDA OLVIDADA EN UNA PENSIÓN DE UNA CIUDAD CUALQUIERA

Bajé del coche. Cogí la manguera y llené el depósito con diésel. Luego pagué en el interior. Me apeteció un café. Lo tomé y pagué. En la tele había un señor hablando de política. Volví al coche y me fui.

Caminaba por la avenida. La gente se cruzaba conmigo. Otros seguían mis pasos. Me paré en varios semáforos para esperar al verde de peatones. Seguí caminando. Llegué al centro de la ciudad y todo seguía igual. Un señor tocaba la guitarra sentado en una silla plegable. Caras. Rostros. Escaparates. Ganas de tomar una caña.  Pido una caña en una cafetería famosa. Leo algo de un libro que llevo conmigo. Pago y me voy.

Escucho música. Me siento en el sofá y escucho música. No soporto la televisión. La música me saca del mundo profano. Hay algo en la música que nos lleva a lo posible que nunca se hace verdad, a veces medio verdad. Y nada más. Cuando se acaba la música como una manzana. Miro por la ventana y veo árboles y gente que camina.

Hubo una época en que enseñaba en los institutos y tenía mucha ilusión por hacer cosas con los chavales. Poco a poco fui perdiendo la ilusión. La realidad de los chavales no deja de ser realidad y acabó absorbiendo mis energías. Mi labor de misionero pedagógico fue siendo cada vez más gris y patética. Un día llegó la jubilación y dejé de madrugar y de seguir horarios. Nada fuera de lo normal. Nada excepcional. Las excepcionalidades las suele cargar el demonio. Un libro puede ser el paraíso en el momento apropiado. O una persona inesperada que habla y dice algo con gana y pasión.

Cuando era mucho más joven esperaba afuera del portón del taller donde trabajaba. Comía el bocadillo al sol. Luego cuando el patrón abría el portón pues empezaba a trabajar a golpe de reloj hasta las cinco o las seis. Luego a casa. Y luego a lo mejor a pasear por la ciudad o al club cultural a escuchar música o hablar con alguien. Siempre hay un alguien en algún sitio.

29 abril, 2017

TEOLOGÍA Y POLÍTICA EN LA REFORMA PROTESTANTE

CONFERENCIA DADA EN LA CASA DE LA CULTURA DE LA FELGUERA EL DÍA 28 DE ABRIL DEL 2017

PRIMER PASO

Si voy a hablar de teología y política durante la Reforma, quizás lo mejor es empezar con la relación entre la teología cristiana y la política antes de Lutero, para enmarcarnos en el asunto. Luego llegaremos a la Reforma para ver cómo se entrelazan las dos cosas y entender así qué cambios se producen y cómo alcanzan nuestra época presente.
En cuanto a política y religión en los primeros tiempos del cristianismo hay que entender que el movimiento de Jesús no nació para establecerse como una institución de larga duración, ya que leyendo el Nuevo Testamento nos damos cuenta que los seguidores del Nazareno esperaban el fin del mundo en esa misma
generación. Como el fin de los tiempos no llegaba, entonces el cristianismo se vio obligado a instalarse en el imperio como una religión más. Tendría que organizarse de forma más compleja y perfilarse una identidad diferente del pueblo judío.

Los planteamientos de organización iniciales del cristianismo eran los mínimos, la ética era una ética de urgencia, de total desprendimiento de las posesiones, de total perdón hasta con el enemigo más violento, de máxima precaución con el poder imperial evitando todo tipo de roce o conflicto con la ley, pues al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. El mundo fuera de las congregaciones cristianas, en aquel primer cristianismo, quedaba puesto entre paréntesis por un tiempo, tierra de misión, hasta la llegada del apocalipsis donde acabaría siendo destruido y de esa aniquilación surgiría un Nuevo Mundo, y una Nueva Jerusalén. Por eso, no había necesidad de teorizaciones políticas, nada de complicadas teologías sobre el orden natural o la relación poder espiritual, poder temporal, ni menos sobre qué funciones tiene el estado y cuales la Iglesia. Todo eso vendría más adelante con el inesperado crecimiento del cristianismo y la posterior conversión de Constantino y el comienzo de lo que ya se comprendía bajo la idea de cristiandad.
(Continúa en comentarios) 

03 abril, 2017

JÚPITER ESTÁ EN EL CIELO Y BRILLA MÁS QUE NUNCA

Nos pusimos en la ventana a mirar a Júpiter. Le dije: "Júpiter está en el cielo y brilla más que nunca". Y ella vino y vimos Júpiter juntos en el cielo destacando entre todos los astros. Fue solo un momento, pero aquel momento quedó como un recuerdo fijo que duró mucho tiempo después. Mucho tiempo después de que nuestros hijos crecieran y se independizaran. Mucho tiempo después de su
enfermedad lenta e inexorable cuando aún en su debilidad pudo recordarme la noche en que vimos Júpiter juntos y lo feliz que fue en aquel instante desde la ventana de nuestro piso de ciudad. Ayer ha venido a verme mi nieto Hélmer y por la ventana pude ver la brillantez de Júpiter en el cielo estrellado. Le dije: "Hélmer, Júpiter está en el cielo y brilla más que nunca". Hélmer miró sin prestar atención, pero yo seguí mirando por un tiempo inundado de tristeza.

Un día fui con mis amigas a la fiesta de Nisal, un pueblo no muy lejos del nuestro. Era una noche primaveral inundada de aromas a hierba fresca y flores. Pronto nos dirigimos al kiosko de la orquesta que todavía no había comenzado a tocar. Entonces nos sentamos en uno de los bancos. Y en el banco enfrente del nuestro había tres muchachos. Eran más o menos de nuestra edad y parecían alegres y alocados, pero uno de ellos tenía una mirada risueña y soñadora. Y se fijó en mí. Yo era muy tímida y mis amigas se reían. Cuando la orquesta empezó a tocar él vino a invitarme a bailar. Le temblaba la voz, pero sus ojos seguían siendo risueños y soñadores. Qué extraña es la vida. Vino a verme varías veces a mi pueblo y los dos nos íbamos a caminar por los campos y luego cruzábamos el bosque. Pero no duró mucho. Al poco lo llamaron para
la guerra y allí murió sin haber pasado un año. No he vuelto a ver sus ojos risueños y soñadores. He vivido muchos años. He tenido esposo, familia y muchos nietecitos que ahora ya empiezan a ser mayores. Pero jamás he sido capaz de olvidar sus ojos risueños y soñadores y la tristeza más profunda se instaló en mi alma para siempre.

La televisión nos enseña niños en las guerras sufriendo en hospitales o en la miseria y el hambre. Las películas nos pueden enseñar lo mismo, pero es la mirada distante, separada de una realidad convertida en ficción, en espectáculo, en propaganda muchas veces. Bien es verdad que en esa realidad de la guerra y el hambre los niños aprenden rápido a sobrevivir, pero la ahogada inocencia de un niño sacudida por la brutalidad de la violencia es un crimen de gravedad cósmica. 

10 marzo, 2017

LA ETERNA HEREJÍA LUTERANA

El cuadro de la salvación luterana se basa en un ejercicio imaginativo que ha de sostener un acontecimiento histórico en el pasado y registrado como narrativa en una historia sagrada. A tal acontecimiento histórico sagrado se ha de concentrar una teología de expiación divina que dice salvar al hombre de su incurable enfermedad moral. Al acontecimiento físico y material, la crucifixión, se añade el significado sagrado-teológico de una trama redentora de dicha enfermedad moral llamada pecado. El acontecimiento histórico hay que aceptarlo como dogma de fe: es incuestionable. Puedas o no puedas sostenerlo en la imaginación por más o menos tiempo, el acontecimiento histórico de la
cruz adquiere en el cristianismo en general una objetividad trascendental cósmica. La Cruz actúa como un símbolo del cual nos podemos aproximar o alejar por las contingencias de la vida, pero lo simbolizado sigue ahí en su dimensión inmaterial o espiritual de forma eterna. Como un arquetipo consumado ya invisible y trascendente, pero reproducible y recreable de forma imaginativa. Como todo símbolo poderoso su recreación nos lleva a numerosos juegos interpretativos, desplazamientos en forma de tonalidades e intensidades, oasis o descanso cuando las turbaciones del alma nos desconciertan o nos arremeten con fuertes envites. Paraíso cuando hay paz y tranquilidad. Fuente de inspiración de una moral que se torna ética y estética al mismo tiempo y el universo jamás prescinde de significados en función de una orientación divina. Lo divino monoteísta se torna en pluralidad de formas y modalidades infinitas en la misma materia de la que somos y formamos parte. Cristo era materia, cuerpo material; encarnación de lo divino o trascendente o incomprensible. Cuerpo visible.
Curiosa experiencia luterana. Siempre creí que en Lutero había mucho potencial al margen de sus etapas soeces, colérico lenguaje y salvaje antisemitismo.

23 febrero, 2017

LA CIUDAD DE ERKO

En las fronteras. Nunca pertenecemos realmente a ningún territorio, pero somos capaces de ser parte de todos. Bueno. Por lo menos durante el tiempo que nos dedicamos a explorarlos. Luego hay espacios en ese u otro territorio que nos pueden atrapar y hemos de salir lo antes posible. Hay otros que nos agradan y quisiéramos vivir en ellos para siempre, pero cuando miramos al cielo y las nubes se dirigen hacia el desierto empujadas por el viento, sentimos la necesidad de borrarnos por completo en él y unirnos a la primera caravana que pase. Vivir en el [entre]. 
Entre los nómadas del Gran Desierto y los pastores del Valle de Hirmán se encuentra la ciudad de Erko. Una ciudad industriosa dedicada a la artesanía más variada y al comercio. También habitan los astutos banqueros de la famila Urkim, que hacen 
posible el crédito en muchos otros territorios. En Erko conviven así mismo todas las escuelas filosóficas y muchas religiones. Las plazas públicas se convierten en espacios de debate de las ideas y creencias. Ayer fuimos a oír al Gran Profeta del Reino Que Se Avecina. Nos dimos cuenta que para que su Reino fuese creíble la ciudad de Erko tenía que convertirse forzosamente en una cueva de ladrones y en un nido perverso de prostitutas y sodomitas. Era este profeta un hombre que odiaba el dinero, el comercio y los maestros de las industrias. Permanentemente y durante años predicaba el mensaje de su Reino donde no habría dinero, ni comercio, ni industrias. Tan solo amor. Tan solo visiones celestiales de éxtasis eternos. Comunidades de pobreza compartida con los ángeles hermafroditas. Pero en tanto tiempo tan solo le seguían una veintena de personas ya entradas en años, flácidas y tristes. Erko es una ciudad demasiado enredada en los trajines de la vida como para desear otra vida que no sea esta. Sus paseos bullen de gente que gasta dinero y se divierte después de trabajar o estudiar. Los comerciantes exhiben sus mercancías con orgullo y las caravanas salen y entran con todo tipo de productos hacia diferentes territorios. Las universidades hierven de nuevas ideas, inventos y creaciones.
Recordamos entonces aquellos días en que nuestro pueblo seguía al mesías Sabbatai Zevi y la locura colectiva casi les llevó al desastre y la miseria. Erko es una gran ciudad y aquí seguíamos viviendo por ahora.