No interesa. Solo
interesa defender la Palestina islámica y anti-occidental, además de
anti-cristiana. Es una enfermedad ideológica autodestructiva que padece mucha
izquierda.
Y a veces me
pregunto por qué.
Yo,
personalmente, no acabo de sentir ninguna admiración por el Islam y todo lo que
rodea a esta religión. Y a los palestinos les rodea esa religión por todas
partes, los gobierna esa religión en su lado más siniestro. Es así como pienso,
y no es porque no haya vivido y razonado sobre ello durante muchos años. Viví
un sentimiento pro-israelí durante unos años de mi adolescencia cuando la
guerra de los seis días y los kibutz y todo aquello que incluso cierta
izquierda admiraba. Pero me acuerdo que una vez que el Partido Comunista
español decidió que había que defender a los árabes en lugar del estado judío.
Las órdenes venían de arriba, de los soviéticos y los papanatas de la izquierda
española no tardaron en cerrar filas en torno a los árabes de entonces. Eran
todas dictaduras y dictaduras crueles algunas, como en Irak y Arabia Saudí y el
Egipto de Nasser no escapaba a ello, pero el partido comunista en España tenía
fuerza ideológica por ser la oposición al franquismo, y dieron las consignas
debidas y la gente obedeció las consignas y yo mismo caía en esa influencia sin
darle mucha reflexión. Si la izquierda decía eso, pues sería verdad pues en la
izquierda había muchos cerebros que analizaban bien las cosas y además habían
luchado y sufrido mucho y eran republicanos, etc., y Franco era malo y
criminal, de eso no teníamos duda alguna. La Pirenaica lo decía también: los
árabes a partir de ahora eran los buenos porque eran medio socialistas y
aspiraban a ser amigos de la Unión Soviética y estaban en "el lado correcto
de la Historia". Y así fue cómo la izquierda se puso del lado árabe, pues
por aquel entonces los palestinos se entendían más bien como árabes palestinos,
muy mezclados con Jordania o Siria. No había todavía un nacionalismo palestino
elaborado como sucedió después.
Y fui luego
anti-Israel, pero a regañadientes. A mí la historia de los judíos me parecía
mucho más interesante bajo todos los puntos de vista, mucho más que la historia
de los pueblos musulmanes que siempre me parecía atascada y al margen del
progreso en todas sus variantes. Intuitivamente seguía creyendo que los pueblos
árabes tenían el problema del Islam. He venido leyendo sobre el Islam desde su
misma perspectiva y cada vez me resulta más indigesto. Es una religión que
busca el poder político y el absoluto dominio social, que es proselitista y
agresivamente intolerante con otras religiones por mucho barniz que pongan y
por mucha comprensión que digan que tienen con los "pueblos del
libro". No es así. Una vez que conquistan un país lo dislocan de lleno y
lo someten todo al Libro, al suyo. Someterse al Islam no es ninguna broma. Lo
explica bien el escritor V. S. Naipaul, premio nobel que escribió un libro
sobre los países conquistados por el islam y el "borrado" cultural e
histórico a que son sometidos: ejemplo: Indonesia, Irán, naciones africanas.
Convertirse al Islam es entrar en esa comunidad de creyentes que forman países
totalitarios con muy poco resquicio al pensamiento libre y a las disidencias.
Todos lo sabemos. Cualquier país musulmán es una dictadura sin remedio.
Mis simpatías por
los pueblos árabes no duraron mucho. Demasiada violencia, demasiado
sometimiento a unas costumbres que a mí me acababan cayendo inaceptables.
Mis simpatías por
los pueblos árabes no duraron mucho. Demasiada violencia, demasiado
sometimiento a unas costumbres que a mí me acababan cayendo antipáticas;
demasiado odio antioccidental. Por eso cuando la izquierda empiezo a tontear
con los pueblos musulmanes y a verlos como países neocoloniales en vías de
progreso y fuerza de resistencia ante el imperialismo yanqui y el sionismo
judío, en seguida me di cuenta que la izquierda tenía un serio problema en su
percepción de la política. Quizás el mismo problema que el Islam: hacían de su
conversión política un totalitarismo moral, un espacio de radical corte con la
historia, una recodificación de la realidad en términos de la lucha de clases.
Fuera de ese esquema ideológico no había más futuro. Por eso en cierta medida
se entiende la solidaridad con los musulmanes, incluso sabiendo esta izquierda
que no podrían nunca gobernar con el Islam, ni siquiera ser marxistas o ateos
dentro de sus sistemas. Por eso es algo que no entiendo de esta izquierda
pro-palestina y pro-Hamas. Es una alianza suicida. Una alianza autodestructiva:
al Islam no lo van a cambiar jamás y ellos tendrían que convertirse para al
final salvar el pellejo. Lo saben. Creo que los más inteligentes lo saben. Los
creyentes de la izquierda más jóvenes o fieles piensan que los musulmanes
radicales se van a hacer socialistas progres e incluso woke en poco tiempo
cuando comprendan o "evolucionen". Es muy ingenuo vivir con
esa idea.
Vale, el
capitalismo liberal tiene muchos problemas, pero nadie escapa de los países
occidentales para ir a vivir a Irán o a Turquía o a Afganistán. Esa es la mejor
prueba a favor de Occidente. Por alguna razón muy importante será el que no
ocurra eso y sí lo contrario por millones. Por muy de izquierdas que se sea, o
por mucho que se aprecie el exotismo turístico-ideológico uno no puede vivir solo
de consignas e ilusiones utópicas.