17 febrero, 2018

VIVE Y DEJA VIVIR

Después de la caminata repartimos la tortilla. La distribución y consumo de la tortilla fue un acto de comunidad. Siete personas lograban vivir un acto comunitario por propia voluntad. También había sido voluntaria la caminata por el monte y la convivencia en el campamento improvisado de las
tiendas de campaña.

La tertulia estaba compuesta de gente que acudía voluntariamente para hablar y discutir de ciertos
temas. Todos éramos iguales. Nadie ostentaba jerarquía alguna. Unos eran obreros, otros médicos, otros profesores, otros informáticos o desempleados. Pero nuestra función en la tertulia era la de conversar, debatir, exponer ideas, rebatir si era necesario, llegar a acuerdos o desacuerdos que para nada habrían de afectar nuestras otras muchas esferas de la vida. Además siempre éramos libres de abandonar la tertulia cuando quisiéramos.

Cuando acudimos al concierto de rock o al cine o a la conferencia lo hicimos libre y voluntariamente. Todos los allí presentes estábamos en un mismo plano de igualdad y comunidad en cuanto al acto o acontecimiento al que habíamos venido. Pero en cualquier momento éramos libres de abandonar tal acto.

Si hubiese libre disponibilidad de centros o redes de trabajo en infinidad de especialidades y en competencia unos con otros por ofertar las mejores condiciones, entonces seríamos libres de inscribirnos o comprometernos voluntariamente al centro de trabajo más conveniente para nosotros. Ahora bien, la naturaleza de cada centro o red de trabajo exigirá unos mínimos de compromisos para hacerlo viable. Fuera de esos mínimos cada uno será libre de abandonar dicho trabajo por otro.

Lo mismo en educación. Libre disponibilidad de centros de educación y enseñanza. Cada familia
escogerá aquella educación que vaya más de acuerdo con sus ideas o valores. Siempre con la libre disponibilidad de abandonar y poder cambiar a otro centro de educación cuando lo vean conveniente. Habrá diferentes enfoques pedagógicos distribuidos en diferentes centros y un fondo común de nivelación financiera para aquellas familias que lo necesiten. Un alumno x puede cambiar a un centro XY si el centro actual no es el adecuado para él. El centro XY oferta una educación más adecuada a su forma de ser, etc.

Quizás sea esta la sociedad del futuro. Descentralización máxima en todos los niveles de existencia.
O quizás el Estado acabe siendo dueño y señor de nuestras vidas y todo aquel que no esté de acuerdo ha de declararlo en público y ante el pueblo. Confesión y excomunión pública. Me temo que la tendencia apunta hacia esto último. La comunidad de los ciudadanos forzados a una sola comunidad. El miedo a la libertad. Cuidado con los que nos proponen la unidad universal. La comunidad de la Totalidad. La Patria de todos.

26 enero, 2018

UNIVERSO MAQUÍNICO

Una máquina funciona cuando la hacen funcionar. No se hace preguntas. No piensa. No tiene por un lado una mente pensante y por otro un cuerpo material interactuando con el mundo real. La máquina es actuante. Actúa tal como fue programada. Diseñada. No tiene conciencia de lo que hace. No sufre cuando se estropea o se desgasta. No hay pasiones o sentimientos que la hagan estar deprimida o alegre. Simplemente hace, funciona. No importa la simplicidad o complejidad de sus tareas o
funciones, ella simplemente funciona. Un mecanismo o estructura sin alma. Una composición analítica con input y output. Dale input y tendrás output. No tiene que elegir más que aquello para lo cual ha sido programada.

La conciencia. Una máquina que diseña otra máquina y la hace funcionar para cumplir sus propósitos. Sus fines. Sus fines de adaptación al medio ambiente después de haberse desapegado de él. Después de haber adquirido automoción. Autonomía. Movilidad. Y cuando hay desapego y autonomía basada en la movilidad, tal organismo maquínico comienza a diferenciar entre un yo y un ello. Un yo muy primario. Muy elemental, pero un yo que ya distingue. Lo mío de dentro y lo de afuera que no es mío pero que he de hacer mío en lo posible y en función de mi supervivencia como máquina.  Conciencia primaria. Rudimentaria. La complejidad aumentará a lo largo del tiempo. Millones y millones de años. Y entonces el salto a la autoconciencia. La conciencia se desapega del organismo maquínico y comienza a verse como algo autónomo respecto de su misma máquina orgánica. 
Y entonces es un yo que comienza a distinguirse del yo primario y de su mismo cuerpo y comprenderse a sí mismo como máquina expansiva que también necesita poner los pies en el medio
ambiente y adaptarse, pero cuya adaptación o adecuación de lo externo a lo interno, a lo mío, a lo propio se le escapa debido a su complejidad. La máquina de su conciencia se ha vuelto locamente expansiva y la adaptación o adecuación se convierte en una pesadilla de elecciones, de pruebas y aciertos o fracasos. Un sistema nervioso complejo está sometido a multitud de sensaciones que el nuevo yo es incapaz de someter a un equilibrio definitivo.

Y entonces crea máquinas. Máquinas sociales. Máquinas políticas. Máquinas religiosas. Máquinas artísticas. Máquinas que producen valores, significados de mayor o menor o nula adaptación. Quizás sea mejor retornar a una inconsciencia maquínica que nos libere de la pesadilla de la historia una vez y por todas.

03 enero, 2018

LA BICI, ESPAÑA, Y LA MÁQUINA DE LLENAR TUBOS

El timbre sonaba en el taller. Yo tenía que subir a la oficina, coger la cartera con las certificaciones y facturas y luego bajaba al almacén a agarrar la bici para salir cuesta abajo por la avenida respirando ya la libertad de la calle. La ciudad cobraba vida con los coches, autobuses, la gente, los guardias de tráfico.
Encima de la bici, pedaleando o simplemente dejándome deslizar cuesta abajo era capaz de cruzar y recorrer la ciudad en poco tiempo. La ciudad a mi alcance. Un flujo se deslizaba por las calles y avenidas para recaudar, distribuir y simplemente circular. El tiempo pasaba sin enterarme. Como si estuviese jugando. Tenía tan solo 14 años.

Cuando el PP decidió en la época Aznar borrar de las matrículas de coches toda identidad regional o provincial, para dejarlas en simple código estatal, lo que esta mentalidad estaba legislando era la uniformidad nacional española. El pretexto era favorecer la venta de coches ya que al no poder estos ser identificados por su origen al parecer hacía más fácil su venta. La intención profunda para cualquier conocedor de la ideología nacionalista del PP, era esa oportunidad de consolidación de la identidad española en base a una uniformidad de España que fuese coincidente con el Estado. 

La Constitución española ya contemplaba la diversidad de idiomas y nacionalidades históricas. No obstante, cuando en el artículo 2 se habla de la indisoluble unidad e indivisibilidad de la nación, se está hablando de una esencia metafísica, de una sublimación del concepto nación al reino de lo espiritual. Unidad indisoluble es un atributo de Dios, por ejemplo. Lo cual eleva a la nación española por encima de la realidad histórica, que es cambiante, conflictiva, soluble, divisible, compuesta, variable y contingente. Y si algo ha de ser indisoluble e indivisible, entonces la historia de España es y ha sido eterna. España se encarna en la historia como el Verbo se hizo carne: una incuestionable identidad sacralizada. ¿Un asunto retórico y estético? La historia sigue siendo lo que es en tiempo y espacio. No querer reconocerlo no cambia su naturaleza mudable y contingente. Es curioso que nuestros intelectuales y grandes críticos no estén hablando y reflexionando sobre estas cosas que son la misma esencia de la democracia. ¿Miedo? ¿Oportunismo? ¿Afirmación identitaria a toda costa?

Cuando llegaba de hacer mis recados en bici entonces me esperaba la máquina de llenar tubos. Era una máquina que consistía en una bandeja redonda con unos encajes de acero para meter los tubos vacíos que a medida que la bandeja giraba sincronizaba así mismo con el chorro que iba llenando los tubos de betún. Luego una serie de tenazas iban doblando y cerrando los tubos hasta expulsarlos por una tolva ya llenos y listos para meter en cajas. En aquellos años la automatización todavía no era completa y entonces había un operario que tenía que colocar los tubos a mano y siguiendo los inexorables movimientos ya sincronizados de la máquina durante horas. Aquello me resultaba agotador y desesperante, máxime cuando la máquina al echar el chorro de betún producía un ruido de martillazo seco que se incrustaba en el mismo cerebro volviéndote loco. 

02 diciembre, 2017

¿QUÉ ES LA NAVIDAD?

¿Qué es la Navidad? 

Una familia cenando en una casa de aldea y afuera está nevando y la familia canta villancicos y comen turrón. Los niños están muy contentos y luego saldrán a jugar con la nieve. Saldrán también el padre y el abuelo a ver la nieve.

Hay una fiesta en un salón de un club social del barrio y en un momento dado un grupo de niños comienzan a cantar villancicos con su gorro navideño y su profesora que los dirige. Luego todos los asistentes se ponen también a cantar al unísono y se ponen a picar los dulces, turrón y peladillas que hay en una mesa grande. También hay champán y bebidas refrescantes y chocolate con galletas y bizcocho. Y todos parecen contentos y hablan con regocijo y alegría.

Cuando uno va caminando por la calle con frío y a punto de nevar y se pone a mirar un escaparate iluminado con motivos navideños y se frota las manos y de repente ve en el reflejo la figura de la persona que más quiere y que hacía mucho que no la veía y ahora de repente está ahí, pero cuando deja de ver el reflejo y da la vuelta no es ella, sino otra persona que también sonríe y lleva un niño de la mano que está contento y madre e hijo le saludan y él de alguna manera está contento de ver a gente contenta.

Navidad es la tristeza de una tarde invernal en el momento en que está oscureciendo. El encanto mágico de esa tarde invernal, gris, quizás a punto de nevar. El mundo podría ser otra cosa y no lo es. Pero en ese momento el mundo muestra la cara oculta de la inocencia. La lejanía y cercanía de la inocencia. 

10 noviembre, 2017

UN ATREVIDO CALVINISMO ANDA SUELTO POR AHÍ

Nadie ha logrado soldar la grieta que ya siempre nos separa de nosotros mismos y de los demás. Te puedes imaginar cualquier tipo de soldadura o cemento o pegamento que teóricamente te podría soldar a ti mismo contigo mismo y con la realidad; pero la vida misma se encarga de mostrarte en todo momento que eso es siempre una pura ilusión. Siempre estamos en desencaje, en desarmonía; fuera del quicio o fuera de quicio. En algún momento parece como si la eternidad del instante entrase por alguna rendija y nos soldase en un todo inmanente de plenitud, pero el tiempo nos desgarra sin compasión desde nuestros propios tejidos y vísceras. Todo ilusorio.
El calvinismo más atrevido nos muestra a Dios como absoluta libertad creadora y por tanto todo lo que acontece acontece para disfrute y placer en su ilimitada y omnipotente soberanía. Todo está bajo el gobierno de su Providencia. Nada se escapa a su poder, pues de escaparse algo a su poder y mirada entonces Dios dejaría de ser omnipotente y otra realidad o poder estaría ya desafiándole, limitándole, circunscribiéndole. Cosa imposible en un Dios todopoderoso. No puede haber dualismo con un Dios absolutamente soberano. Y, todo aparente dualismo, sería su propio juego de contrarios, de opuestos, de mal y bien incomprensible para el hombre: criatura de mirada e inteligencia limitada. Lo cual quiere decir que Dios coincide plenamente con la realidad creada, pero como voluntad creadora, no como naturaleza naturalizante al igual que Spinoza.
De ser así, este atrevido calvinismo nos llevaría a la inevitabilidad de ser parte de Dios queramos o no queramos, pues tanto si queremos como si no queremos, todo sería la voluntad soberana de Dios y toda vida humana cumpliría su función divina para bien o para mal. Predestinación. 
Seguridad absoluta de que en la vida de cada uno nada falta y ya todo está en su sitio.
Ya hemos encontrado la soldadura adecuada para cerrar el hiato existencial y así, de ser conscientes de ello por mero milagro de fe, encajar en el quicio para girar o funcionar sin tropiezos o vacíos vertiginosos. Simplemente, nuestra voluntad coincidiría con la Voluntad de Dios sin jamás llegar a conocer su misterio como Dios en sí mismo o Deus abscónditus.
¿Hay alguien por ahí que viva esa plenitud de la fe; esa certeza absoluta y sin fisuras?

20 octubre, 2017

OIGA, NO SACRAMENTALICE MÁS DE LA CUENTA

ZAHOR: La vi por una calle llena de gente una tarde soleada. Pero así como la vi en aquel instante, en ese mismo momento, desapareció de mi vista y ya no la volví a ver.

DR. RUSMARK: Oiga, usted no ha visto nada o lo que ha visto no es más que una cara bonita y entonces no se ha hecho más que ilusiones. Me he fijado que usted tiende a ver más espejismos de la cuenta.

 ZAHOR: Quizás haya un punto de unión entre el más allá y el más acá y tan sólo nos es permitido verlo en un flash, en un instante lo suficientemente intenso como para desplazarnos y sacarnos de quicio, pero al mismo tiempo recuperar nuestra fe en un significado trascendente que ya casi había fenecido.

DR. RUSMARK: Oiga, lo que usted busca no existe más que en su imaginación y es una ilusión. Se puede usted inventar las metafísicas que quiera, pero el mundo es lo que es: prosaico, desconfiado, egoísta, violento y conflictivo hasta que la muerte nos reduzca a la nada.

ZAHOR: Quizás ese punto sea la muerte y entonces despertamos en el mundo de las sonatas de Handel y allí reaparecerá la visión desaparecida y el mundo anhelado y la comunidad a la que siempre habíamos pertenecido. Pero nuestro cuerpo será otro cuerpo y la materia será una materia extraña, quizás espiritualizada y allí está esa persona saludando.

DR. RUSMARK: Oiga, las sonatas de Handel no dejan de ser sonidos que se pueden medir y representar en su cadencia, ritmo y compás; luego usted puede interpretarlos como quiera. Todo lo más, placer estético. Sexualidad sublimada quizás.

ZAHOR: Aquella tarde la vi de nuevo, fui a ella y la llamé. Se quedó extrañada. No sabía qué decir. Le dije: Soy Zahor de Lemopidas. Creo que se asustó. Me miró y quiso reconocer algo. Quiso decir algo, pero el momento le resultaba embarazoso y dando disculpas varias se fue dando media vuelta. Yo me quedé parado viendo cómo se alejaba sin dejar de mirar y como queriendo tratar de recordar algo o alguien.

DR. RUSMARK: Oiga, la realidad es así. Desconfiar de un desconocido es lo natural en las personas precavidas. Quizás usted le recordaba a alguien que no necesariamente fuese usted. Quizás a los dos les quedó la misma incógnita sin resolver. Bueno, creo que avenirse con la realidad es un paso importante para su curación. Perdone a veces mi brusquedad, pero vamos por el buen camino.