08 octubre, 2013

MALVINA ENERVANAL Y ELEUTERIO PICAFRONTE HABLAN DE DIOS


Malvina Enervanal es una buena amiga que a veces encuentro en el café del Pimpone y que siempre está leyendo gruesos libros sobre filosofías extrañas y curiosas sociologías sobre el singular modo de vivir humano. A veces cuando voy a tomar el café y, sabiendo que yo soy propenso a las elucubraciones que acaben en una segura certeza existencial; pues me llama a su mesa. Pedí un café con leche y ella pidió otra cerveza con yema de huevo y dos curasaos. Entonces me dijo:

Malvina: Mira, si ese dios monoteísta es tan omnipotente y tan omnisciente y todos esos atributos que les dais los creyentes, entonces no cabría la posibilidad de nada exterior a él. Lo abarcaría todo de un modo absoluto y nada sería más blasfemo que oponerle un supuesto libre albedrío de la criatura humana. Porque de existir un libre albedrío humano eso querría decir que podría existir un algo externo a Dios que incluso sería capaz de limitarle y condicionarle y entonces esa supuesta omnipotencia y omnisciencia, etc., pues se iría a tomar por el saco—perdón por mi irreverencia.

Pero hay más: Pero si eso fuera así, entonces el ser humano, como ser con libre albedrío, tendría que estar a la par con Dios en cuanto que también puede trascender todo condicionante de tiempo y espacio a la hora de hacer una elección moral. En eso consistiría su responsabilidad moral y su libertad: uno es culpable o inocente en cuanto que uno posee la libre y absoluta capacidad de discernir entre el bien y el mal. De no ser así no habría tal libre albedrío y no existiría jamás una razón última que pudiere imputarle responsabilidad al ser humano: el humano actuaría siempre en función de múltiples o infinitas concatenaciones de causa y efecto sin encontrar jamás un espacio libre de tales condicionantes y entonces tal supuesta responsabilidad moral o ante la ley civil sería nada más que un “como sí” necesario para poder vivir en sociedad y así poder condenar o premiar las conductas beneficiosas o perniciosas para la sociedad. Si nadie fuese culpable de nada sería imposible vivir en sociedad. Así de simple.

Como el ser humano no es ningún dios y ha de vivir una absoluta contingencia en tiempo y espacio, declaro al humano no culpable de nada; absolutamente inocente de cualquier cosa, ya que no puede ser más que lo que es: un organismo biológico que ha de sobrevivir como sea en medio de un mundo contradictorio que siempre le exige sufrimiento y renuncias a sus instintos profundamente egoístas. Y, por tanto, declaro la existencia de Dios nula: ya que de ser Dios o Alá ese ser tan infinitamente amoroso y omnipotente el mundo no sería lo que es. Sería imposible. Y por tanto también declaro que: El mundo es un juego de azar absurdo.

Yo (Eleuterio Picafronte) : Desconcertado me has, amiga Malvina (tomo un sorbo de café caliente y sabroso; me gusta hablar con gente atrevida y arriesgada que lleve la existencia humana a sus últimos límites), y contigo estoy en eso de que si Dios es omnipotente no puede tener limitación alguna, ni nada externo puede existir fuera de él. Así creo yo también amiga Malvina. Todo esto que estamos hablando está dentro de Dios, pues aunque fuésemos criaturas creadas de la nada, no dejamos de ser criaturas creadas por Dios que es omnipotente y nada de lo que es y existe se le puede escapar, pues de ser así entonces sería impotente no omnipotente. En eso estoy de acuerdo contigo aunque yo si creo en Dios y además creo en un Dios omnipotente. Por tanto, todo lo que has dicho anteriormente no podrías decirlo si Dios no sustentase tu voz y tu cuerpo y tu cerebro y tus ideas de manera absoluta. Nada escapa a Dios. En Dios vivimos y en Dios somos decía Pablo el apóstol. Y así lo creo yo amiga Malvina.

Nada de lo que existe, con todos sus horrores y todas sus guerras y hambrunas y hítleres y campos de concentración monstruosos y asesinos psicópatas y fanatismos y sadismos; pues todo existe necesariamente en Dios. Como así existe la bondad de mucha gente, la inocencia, la belleza de carácter, la nobleza; el afán constructivo de muchas personas. Todo, absolutamente todo existe porque Dios es y está absolutamente presente en todo. Y si tu te rebelas contra Dios declarándole nulo y declarando la existencia un juego absurdo pues es porque Dios también declara en ese momento lo mismo que tú dices. Pues si ya estamos absolutamente en Dios partimos entonces de Cero-en-Dios y entonces¡oh sorpresa!aparecemos como sí fuésemos criaturas libres que podemos elegir aquello que nos apetezca como si fuéramos absolutamente libres (otro trago de café, y Malvina se echa otro trago de cerveza con yema de huevo y mastica un trozo de curasao sin dejar de mirarme). ¿Te das cuenta Malvina, amiga Malvina, de cómo funciona esto de Dios y Dios omnipotente, absolutamente omnipotente?

Malvina: Joder, Eleuterio, eres un sofista capullo, pero no deja de tener su intríngulis eso que dices. Lo pensaré, déjame pensar….. (continuará)

9 comentarios:

  1. In order for humans to be responsable, they must have free will in their sinning. But in order for God to be sovereign, every event must be under his control, for “if we maintain that the will of a human being is not in God’s power but is controlled wholly by the person, then it is possible for God to be frustrated. And that is just absurd.” The only solution is to define free will as doing what one wants to do. But for Augustine God is the source of those wants. In whatever happens God’s will is being done.

    Para que los hombres sean responsables, han de poseer libre albedrío cuando pecan. Pero para que Dios sea soberano, todo acontecimiento ha de estar bajo su control, ya que "si sostenemos que la voluntad de un ser humano no está bajo el poder de Dios sino que está totalmente controlado por la persona, entonces Dios posiblemente acabaría frustrado. Y eso es simplemente absurdo." La única solución es definir el libre albedrío como algo que uno quiere hacer. Pero para Agustín Dios es la fuente de esos deseos. En cualquier cosa que suceda la voluntad de Dios se encuentra realizada.

    Roger E. Olson: The Story of Christian Theology. Inter-Varsity Press Academic. Downers Grove, Illinois 1999. p.274.

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  2. If any good thing humans can do is a gift of God, and if every desire of the human will is a work of God, and if God is the all determining reality, then the only natural conclusion that one can draw is that God sovereignly predestines everything that happens, including both sin and evil on the one hand, and salvation and righteousness on the other hand. Augustine was reluctant to attribute sin and evil to God, but the inner logic of his overall theology moves in that direction.

    Si todo lo bueno que los hombres puedan hacer es un don de Dios, y si todo deseo de la voluntad humana es una obra de Dios, y si Dios es toda la realidad determinada, entonces la única conclusión natural que uno puede deducir es que Dios en su soberanía predestina todo lo que sucede, incluidos tanto el mal como el bien por un lado; y, por el otro, la salvación y la justicia. Agustín era bastante reticente a la hora de atribuir pecado y maldad a Dios, pero la lógica interna de toda su teología se mueve en esa dirección.

    Roger E. Olson: The Story of Christian Theology. Inter-Varsity Press Academic. Downers Grove, Illinois 1999. p.274.

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  3. MAXIMUS THE CONFESSOR

    While in Rome, Maximus was capture along with Pope Martin by Byzantine soldiers inavding the West to attempt to reunify the once great Roman Empire. Taken to Constantinople for trial in May of 655, he was condemned for crimes against the state because he had openly denounced the emperor's authority over church and theology. maximus had written, "I think not of the unity or divisions of Romans and Greeks, but I must not retreat from the correct faith....It is the business of priests, not emperors, to investigate and define the salutary dogmas of the Catholic Church." After refusing to recant his dyothelite views and compromise with the monothelites, Maximus was TORTURED TO DEATH by the emperor's orders on August 13, 661.

    Durante su estancia en Roma, Máximo fue capturado junto con el Papa Martín por los soldados de Bizancio que estaban invadiendo Occidente en un intento de reunificación del que una vez fue gran Imperio Romano. Llevado a Constantinopla para juzgarlo en mayo del 655, fue condenado por crímenes contra el Estado ya que había denunciado públicamente la autoridad que el emperador se arrogaba en asuntos eclesiásticos y teológicos. Máximo había escrito, "No es lo mío pensar en la unidad o división entre romanos y griegos, pero lo que no debo hacer es retroceder de la fe correcta....Atañe a los sacerdotes, no a los emperadores, investigar y definir los saludables dogmas de la Iglesia Católica." Después de negarse a abjurar de sus puntos de vista diotelitas y su compromiso con los monotelitas, Máximo fue TORTURADO HASTA LA MUERTE por órden del emperador en agosto del 13, 661.

    Roger E. Olson: The Story of Christian Theology. Inter-Varsity Press Academic. Downers Grove, Illinois 1999. p.297.

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  4. Cuando la fe eclesiástico-cristiana palidece y pierde su dominio mundano, no por ello desaparece el dominio de este Dios. Por el contrario, su figura se disfraza, su pretensión se endurece voviéndose irreconocible. En lugar de la autoridad de Dios y de la Iglesia aparece la autoridad de la conciencia, del dominio de la razón, el dios del progreso histórico, el instinto social....
    ....La desvalorización de los valores supremos válidos hasta el momento conduce en primer lugar a que el mundo aparezca como carente de valor. Los valores válidos hasta el momento se desvalorizan, pero EL ENTE en su totalidad permanece, y la necesidad de erigir una verdad sobre el ente no hace más que acrecentarse.

    Martin Heidegger: Nietzsche. Ariel Filosofía. Editorial Planeta. Barcelona 2013. p.740

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  5. No hay nada que ofenda más a muchos cristianos que la mención de la predestinación. La predestinación tiene mala fama, no se soporta; se combate con denuedo; se le atribuyen todos los horrores de un Dios que nos controla como máquinas; un Dios que actúa con arbitrariedad; etc, etc..

    Pero la predestinación es la clave de la libertad y responsabilidad cristianas. No puede haber ejercicio de la libertad mientras la persona esté condicionada por la siempre posibilidad de condenación o castigo. No puede haber “libre albedrío” desde el miedo a la amenaza de la condenación eterna. No puede haber responsabilidad desde el temor a caer en cualquier momento

    La predestinación es la manera de decir que la salvación no depende de nosotros, sino que es un don de Dios que nos ha llamado en algún momento y que Dios nos ha renovado de forma absoluta (no parcial) y nos ha dado certeza absoluta (no parcial) porque la salvación proviene de un sacrificio absoluto (no parcial).

    Y por lo tanto ya no hay condenación posible, o posibilidad de volver a perder la salvación. Si la salvación es un acto de gracia por parte de Dios, no hay nada ni nadie que nos la pueda arrebatar, pues no depende de nosotros. Somos libres; auténticamente libres, absolutamente libres y todo gracias a Dios.

    Por tanto, quedamos libres de los poderes y las organizaciones eclesiásticas y sus administradores de la economía de la gracia. Ninguna iglesia salva. Ninguna práctica piadosa salva. Ninguna confesión de pecados salva. Ninguna afiliación libre u obligatoria salva. Ningún sacramento contribuye a ninguna salvación. Ninguna neurosis de culpabilidad o chantaje emocional es posible cuando el creyente es libre.

    Sólo a partir de esa absoluta seguridad que proviene de la predestinación de un Dios omnipotente, podemos ejercer realmente nuestra libertad y nuestra responsabilidad moral. De no ser así el evangelio se convierte en una religión más.

    El calvinismo, de alguna manera, sentó las bases de una libertad individual real. Hubo un corte epistemológico en Europa con la afirmación evangélica calvinista. Y todo a pesar de Calvino quien ya no pudo detener las consecuencias de su énfasis en la predestinación. Y todo a pesar del “tour de force” arminiano, del miedo a esa misma libertad cristiana.

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  6. Es igual que lo mires por un lado que por otro: la religión es un invento y como todo es suprasensorial pues no se puede demostrar nada. cada uno hace de su capa un sayo. Y si no pues organizas una fuerte organización como hacen algunas religiones y a obedecer lo que te digan.

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  7. Sr. Anónimo:
    Efectivamente: no hay nada objetivo sobre la religión. Siempre he insistido que la fe es un milagro en la vida de ciertas personas. Nada demostrable. Si hay buenas obras, pues también hay ateos con buenas obras. Si buenas y pías palabras sobre Dios y Cristo, pues también los hipócritas saben usar bien esas palabras sin sentir nada o casi nada o simulan sentimientos pasajeros de forma sentimentaloide. La fe es algo poderoso porque hace posible una convicción absoluta. ¿Quién posee esa convicción?

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  8. The second important thing to remember about Aquinas’s view of the grace of salvation is that it can never be forced. It is a sheer gift imparted by God and cannot be earned. God can never be made a human person’s debtor. For Aquinas, as for Augustine, even faith is a gift of God’s grace. Also like Augustine, Aquinas understood faith as faithfulness—not just a decision to trust in God alone but a lifelong dedication to God in obedience. This “habit” is a gift of God infused into a person through the sacraments. No good work can cause it. Only God can cause it. This process of salvation through grace is both justification and sanctification. The first word emphasizes the judicial side of salvation in which the person being saved is made right with God. The second term is the other side of the coin and designates the inward side of the process in which a person is actually made more and more godly. The two are inseparable for Aquinas. They are simply two ways of describing the same process of grace transforming a person’s life toward the ultimate goal of beholding God in heaven.

    La segunda cosa importante a recordar del punto de vista de Tomás de Aquino sobre la gracia de la salvación es que nunca puede ser forzada. Es un don puro impartido por Dios que no se puede ganar. Dios nunca puede hacerse deudor de un ser humano. Para Aquino, lo mismo que para Agustín, hasta la misma fe es un regalo de la gracia de Dios. También como Agustín, Aquino entendió la fe como fidelidad—no tan sólo una decisión de confianza en Dios únicamente sino una vida entera de dedicación a Dios en obediencia. Este “hábito” es un don de Dios infundido en la persona a través de los sacramentos. Ninguna obra puede causarlo. Sólo Dios puede causarlo. Este proceso de salvación por gracia es al mismo tiempo justificación y santificación. La primera palabra hace énfasis en el aspecto judicial de la salvación en la cual la persona salvada se aviene con Dios. El segundo término es el otro lado de la moneda y designa el aspecto interno del proceso en el cual la persona de hecho se hace más y más perfecta. Los dos son inseparables para Aquino. Son simplemente dos maneras de separar el mismo proceso de la gracia al transformar la vida de una persona hacia la última meta, que es la contemplación de Dios en el cielo.

    Roger E. Olson: The Story of Christian Theology. Inter-Varsity Press Academic. Downers Grove, Illinois 1999. pp.344-45.

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  9. LUTHER

    On the other hand, paradoxically, Luther wished to warn us that this is not all there is to God. Behind the waiting Father of loving face and outstretched arms lies the hidden, dark, mysterious God of all-determining power who is the very cause of every evil thing as well as every good thing in nature and history. Even though this dark divine force has little to do with the gospel message, Luther pointed to it as the necessary background to all of history. Nothing whatever can exist or happen apart from God’s direct plan and causation. Here Luther’s monergism goes beyond even Augustine’s. For Luther the devil was both God’s enemy and God’s instrument, “The devil is ‘God’s devil.’” God works all in all and even in and through Satan and the godless. “We should know then that in everything bad that happens to us it is God himself who is at work through instruments.

    Por otra parte, paradójicamente, Lutero deseaba advertirnos que eso (su bondad, amor, etc) no era todo lo que había en Dios. Detrás del paciente Padre con rostro amoroso y brazos extendidos se esconde el oculto, oscuro, misterioso Dios de absoluto poder que es tanto la causa real de todo lo malo, como de todo lo bueno en la naturaleza y la historia. Aunque esta oscura fuerza divina tenga poco que ver con el mensaje del evangelio, Lutero lo señaló como el necesario transfondo de toda la historia. Ninguna cosa puede existir o suceder aparte del plan o causalidad dirigidos por Dios. Aquí el monergismo de Lutero va más allá de Agustín. Para Lutero el demonio era tanto el enemigo como el instrumento de Dios. “El diablo es ‘el diablo de Dios.’” Dios actúa en todo e incluso en y a través de Satán y los impíos. “Deberíamos de saber entonces que en todo lo malo que nos ocurre es Dios mismo quien trabaja a través de instrumentos.

    Roger E. Olson: The Story of Christian Theology. Inter-Varsity Press Academic. Downers Grove, Illinois 1999. p.388.



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