26 mayo, 2012

PILAR RAHOLA Y FERNANDO ÓNEGA SOBRE LOS PITIDOS AL HIMNO ESPAÑOL

Yo, la verdad, cambiaría el himno y la bandera española por otro himno con letra y otra bandera. Los colores rojo y amarillo me resultan una mala combinación. Demasiado chichónes en contraste. Tampoco me gusta la combinación de colores de la republicana. Otra cosa son los silbidos y pitidos al himno. Dos opiniones de Ónega y Rahola:

http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120526/54299002166/pilar-rahola-patriotas-patrioteros.html

http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120526/54300011903/fernando-onega-la-espana-de-los-silbidos.html

¿Qué opinan ustedes?

26 comentarios:

  1. Lo que sucede con la bandera de España son dos cosas, una desde el nacionalismo español y otra desde el nacionalismo catalán y vasco. Desde el primer punto de vista, resulta que la actual bandera de España representa históricamente a un sector de España, el que se asocia a la derecha y la carcundia que sostuvo el régime dictatorial de Franco. Por mucho que la izquierda quiso pasar página en esto durante la Transición, en el imaginario colectivo la bandera rojigualda es una bandera facha, qué le vamos a hacer. Yo mismo no puedo quitarme de la cabeza esta impresión, por mucho que quiera evitarlo, y creo que eso pasa a todos los que tenemos ciertos años.

    Desde el segundo punto de vista, resulta que la bandera de España es rechazada porque es de España, tenga los colores que tenga; de hecho rechazan también la republicana por española. Cómo habría que hacer para que los vascos y los catalanes se vieran identificados con una bandera española, es un problema no estoy capacitado para resolver. Sí tengo clara una cosa: el concepto cañí, cutre y casposo que exhibe la mayor parte de la derecha española (PP, Intereconomía, etc.) sobre el concepto de España, provoca el rechazo no sólo de los nacionalistas catalanes y vascos, sino de cualquier persona con un mínimo de sensibilidad democrática.

    Konstantínos

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  2. Creo que los responsables máximos del protocolo en el campo de fútbol no han sido unos buenos gestores de conflictos. Por ejemplo, una manera de evitar los silbidos hubiera sido poner los himnos nacionales (Constitución: "nacionalidades") catalán y vasco, con los cuales se identifican los seguidores del Barcelona y los del Bilbao. ¿El rey de España no es también rey de Cataluña y de Vasconia? Pues eso. ¿Els Segadors y el Eusko Gudariak no son, según la lógica oficial, unos himnos españoles? Entonces, ¿qué mal puede haber en que unos himnos españoles suenen en un estadio ante un rey o príncipe que es también rey o príncipe de esas "nacionalidades" (Constitución)? Unos himnos que, en tanto que españoles, podrían representar perfectamente a España si se quisiera (y aquí volvemos al histórico caso de Serrat y la Eurovisión). Ningún problema de legalidad que no se pueda solucionar si se quiere, ningún problema de protocolo, ningún problema de representatividad. Opcionalmente, podría también sonar el himno español, por aquello de la situación territorial del estadio donde se juega, o la presencia del rey.

    Entonces, si no tiene por qué haber un problema de legalidad, ni de protocolo, ni de representatividad, ¿cual es el problema? Yo creo que es un problema de mentalidad, de falta de tolerancia hacia lo diferente. La mentalidad española, creo yo, continúa siendo la de siempre: inquisitorial, jerárquica en sentido vertical, absolutista y monolítica: excluyente de todo lo que difiera del pensmiento oficial. Como en tiempos de Felipe II, más o menos. Una mentalidad antigua, premoderna. Hay cosas que no cambian tan fácilmente, ni siquiera con un frágil barniz de democracia.

    El problema es que, para una gran mayoría de españoles, el hecho de tener que oir los himnos catalán o vasco sería demasiado para sus delicados oídos, sería más de lo que estarían en ningún caso dispuestos a soportar. Es la mentalidad del "trágala": "trágala cura, trágala fraile, etc". Y con esa mentalidad del trágala se ha gestionado todo el asunto: catalanes y vascos van a tener que TRAGAR PUR HUEVOS el himno ESPAÑOL, quieran o no quieran, porque ellos no mandan; mandamos nosotros y punto. La TVE se cree con todo el derecho a manipular el audio para que no se oigan los silbidos y que los oídos de la audiencia no sean molestados; la policía, dedicada a registrar aficionados en la calle a la busca de silbatos o banderas "nacionalistas", el HIMNO puesto a un volumen exagerado, quizá capaz de ocasionar lesiones auditivas, etc. En resumen: UNA MUESTRA DE CUTREZ IMPRESENTABLE.

    Y todo por no "ceder ante los nacionalismos". Es decir, todo vale antes que tener que oir unos himnos oficialmente españoles, representativos de amplias comunidades históricas oficialmente españolas, cantados en unas lenguas que no pueden negar que sean también españolas. Esta capacidad de exclusión de todo lo diferente es, sin duda, una de las constantes históricas de España. No pueden concebir una España que no sea monolítica, castellana y excluyente. Peor para ellos.

    Y mucho más se podría comentar sobre esto, pero lo dejo de momento a la espera de alguna otra opinión.

    Cuetu

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  3. Pequeña corrección al Sr. Cuetu: el himno oficial del País Vasco no es el "Eusko Gudariak" ("Soldados Vascos"), sino el "Eusko Abendaren Ereserkia", que significa "Himno de la Raza Vasca" (¡¡¡toma ya!!!). En realidad, ese título no está en vasco, sino en la jerigonza que inventó Sabino Arana. Si estuviera en vasco diría "Euskal Arrazaren Himnoa".

    Saludos,
    Pachu Amundsen

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  4. Quería completar mi anterior intervención sobre el título del himno oficial vasco. Se suele traducir "Eusko Abendaren Ereserkia" como "Himno de la Patria Vasca", pero esa traducción no es correcta, puesto que en realidad es "de la Raza Vasca". No sé si esto se hace por pudor de lo políticamente incorrecto. El caso es que "abenda" es el adefesio lingüístico que Sabino Arana inventó en su jerigonza energúmena para evitar la palabra normal "arraza", que significa "raza", y que es de claro origen castellano. Para "patria", Arana inventó el adefesio "aberri", para evitar palabras más normales como "jaioterri", que significa "patria" en el sentido de "tierra de nacimiento".

    Disculpen Vds. estas notas eruditas.

    Saludos,
    Patxi Amundsen

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  5. Acepto la corrección del Sr. Patxi Amundsen. Una simple consulta a la Wiki me demuestra que, efectivamente, el himno oficial de la Comunidad Autónoma Vasca es el Eusko Abendaren Ereserkia. Aunque parece que no es unánimemente aceptado, puesto que la izquierda abertzale prefiere el Eusko Gudariak como himno nacional. En fin, ellos se aclararán cuando llegue el momento.

    Por otro lado, Sr. Pachu Amundsen, habría mucho que discutir sobre la importancia y personalidad de Sabino Arana, un personaje del siglo XIX, y la vigencia o no de su pensamiento en el vasquismo actual. Puede que sea cierto eso de "su jerigonza energúmena", pero bien le aseguro que por cada energúmeno del nacionalismo vasco que Ud. me cite, podría yo citarle unos 10 igualmente o más energúmenos pertenecientes al nacionalismo español de la misma época. Que le vamos a hacer, el siglo XIX era como era, y todavía no se había inventado esta "bendición" de lo políticamente correcto. Todavía yo, en mi infancia, estudiaba en la escuela nacional una enciclopedia donde se decía que había "cinco razas humanas", a saber, "la raza blanca, la negra, la amarilla, la cobriza y la aceitunada". Y eran los años 50, no el siglo XIX.

    Cuetu

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  6. Señor Cuetu:

    Exacto, ha dado Vd. en el clavo: Sabino Arana se inscribe en el mismo esencialismo que aquellos que a Vd. le enseñaban "las cinco razas humanas". Huelgan los comentarios. Estamos de acuerdo.

    Al respecto del himno en los partidos de Copa del Rey, yo creo que la coherencia de los independentistas consistiría no en silbar el himno de España (que es quien organiza, costea y concede ese trofeo), sino en negarse a participar en esa Copa del Rey. Les disgusta el himno, pero les gusta la Copa. Pues ni himno ni Copa, hombre. Ningún equipo portugués juega la Copa del Rey de España.

    Konstantínos

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    1. Habría que empezar por no participar en la Liga Española y punto.

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  7. Sacar a colación Sabino Arana cada vez que se habla de nación vasca, es tan pertinente y acertado como sacar los ideólogos esclavistas cuando se habla de nación americana, o los ideólogos de la superioridad racial europea y del colonialismo del siglo XIX cuando se habla de cualquier patria europea o, con mayor fundamento por su cercanía històrica, sacar a Hitler y su banda de psicópatas cada vez que se habla de nación alemana. Más aún: durante el siglo XIX, la nación americana, las diferentes naciones europeas o la nación alemana en particular "pasaron de la teoría racista a la acción racista" en una medida que ni siquiera pudieron soñar ni Sabino Arana ni el vasquismo del siglo XIX. A cada uno, lo suyo.

    Cuetu

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  8. Por otro lado, es cosa sabida que las lenguas evolucionan. Concretamente, pueden abandonar o adquirir nuevas palabras por préstamo, innovación, etc. Si la comunidad de hablantes acepta esas innovaciones en el uso, la innovación es válida y viable, la haya propuesto Sabino Arana o Perico de los Palotes. Y si no la acepta, pues mala suerte. No veo que haya de "energuménico" en esto, que pasa en todas las lenguas habidas y por haber.

    Cuetu

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  9. Dan en el clavo plenamente los Srs. Nesalem y Konstantinos. La coherencia de los independentistas, efectivamente, consistiría en no jugar ni Copa ni Liga de España. Sin ir más lejos, ejem!, yo soy partidario de la independencia de Cataluña (cada uno tiene sus ideas, oiga, y no tiene que ir justíficándolas por ahí en cada esquina) y yo vería la mar de coherente no sólo no participar en Copa ni Liga, sino que Cataluña no tendría por qué enviar sus diputados ni senadores a las Cortes de una potencia europea históricamente y tenazmente muy hostil a las libertades catalanas.

    Pero todo eso sería, Srs. Nesalem y Konstantinos, ver el mundo "como tendría que ser", y no como es realmente. En la realidad existente, hay un club llamado Barcelona F.C. que acepta jugar esas pruebas españolas, con todas las consecuencias protocolarias adyacentes, y sin ningún problema de rechazos ni de nada. Sus jugadores y técnicos lo aceptan todo con imperturbable seriedad. Por otro lado, hay una masa de seguidores, independentistas o no independentistas, que no consta que hayan aceptado explícitamente ese protocolo. Y que tienen todo el derecho del mundo (no en vano estamos en el Occidente libre) a expresar su rechazo al Borbonazo, a Españaza, a la Esperanzaza Aguirre o a Perico de Los Palotes. Con silbidos, abucheos, banderas o lo que les parezca. "Las ideas y el pensamiento no delinquen, y pueden expresarse por cualquier medio de difusión", interpretación muy libre de los esenciales derechos humanos que rigen en Occidente.

    Lo que "tendría que ser", y lo que realmente es. Pero, claro, a mínimo interés científico que tenga uno, es lícito preguntarse POR QUÉ pasa lo que pasa y por qué no pasa lo que no pasa. Las causas de los fenómenos. Y en todos los participantes en este dilecto Atrio supongo que debe existir un mínimo interés por las cosas para no quedarse solamente anclados en la inmediatez del fenómeno, o en el ético "debería ser", y para intentar una explicación del porqué sucede eso que sucede. Y nada más, por ahora.

    Cuetu

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  10. El último párrafo no tiene desperdicio, Sr. Cuetu. Qué sería de nosotros si no tuviéramos anhelos por otra realidad, por otro mundo diferente a este tan perro. Todo ello mientras la praxis de la existencia de cada uno nos permita estar en el mundo con cierto equilibrio.

    Cuando ese "otro mundo" se convierte en apego fanático o delirio o alucinación utópica, entonces pueden surgir las aberraciones violentas, los crímenes en nombre de mi ilusión constituida en verdad absoluta. De eso, este mundo está plagado. Tenemos la capacidad de imaginarnos otra cosa donde la decencia y la razón sean posibles; pero la mente humana es proclive a las paranoias. El cerebro humano es muy complejo y susceptible a las aberraciones (no precisamente las lingüísticas de Sabino Arana).

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  11. Hubo en ese partido otras cosas, además de todas las comentadas. Por ejemplo, las agresiones verbales y palizas que padecieron muchos ciudadanos catalanes a manos de la civilizada policía no-nacionalista española, por el único delito de llevar una bandera que no le gustaba al gobierno, a los gritos de "¡catalán de mierda!", "¡No volverás a mirar la bandera!", "¡Mirad como pegamos a los polacos!", "¡Te voy a romper el brazo y no volverás a levantar la bandera nunca más!", "¡Vamos, levanta la bandera ahora, catalán de mierda!". Todos ellos reportados por las víctimas testigos presenciales. Otros ciudadanos fueron sacados de las gradas por las fuerzas no-nacionalistas, y llevados fuera donde también fueron aporreados y desposeidos de esas banderas que no gustan al gobierno.

    ¡Cómo! ¿Que en la prensa española no han visto Uds. nada de esto? Pues es muy raro, pues me consta que la prensa española informa siempre con verdad y objetividad sobre todos los temas catalanes, ya que no está sometida a ninguna dictadura nacionalista.

    Supongo que sí que informarían de la manifestación simultánea al partido de futbol, autorizada por el gobierno, que llevaron a cabo unos dos mil ciudadanos no-nacionalistas, con profusión de banderas de las que sí le gustan al gobierno, donde también se profirieron gritos contra catalanes y vascos, por supuesto sin ninguna connotación racista, no faltaría más!

    Cuetu

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  12. Después de leer el último comentario del Sr. Nesalem, repaso mis comentarios anteriores a ver qué es lo que he dicho; pero no, he dicho lo que he dicho, aunque el Sr. Nesalem parece que me responde como si yo hubiera dicho otras cosas que no dije.

    ¿Qué dije?

    1. Que una cosa son los clubs, que aceptaron sin problemas el protocolo, y otra cosa son las aficiones, ciudadanos variopintos que no representan ni al club, ni a Cataluña ni al nacionalismo. Decir que están controlados por los nacionalistas sería tanto como decir que la manifestación no-nacionalista simultánea por las calles de Madrid estaba controlada por el gobierno no-nacionalista español, cosas ambas que no creo que sean ciertas.

    2. Que esos ciudadanos, puesto que vivimos en Occidente y gozamos de unas libertades mínimas, tienen derecho a expresar su rechazo al gobierno, al rey, a España o a lo que les venga en gana. Que las ideas y su expresión no delinquen.

    3. Que los Sres. Nesalem y Konstantinos demandan coherencia a esas masas de seguidores; qaue si quieren independencia, que no vayan a la Copa; que si van a la Copa, acepten lo que hay. Que a los Sres. Nesalem y Konstantinos les gustan las cosas claras, ¡nada de ambigüedades, caramba! Esto se situa en el mundo de los deseos, en el mundo de lo que "debería ser". Pero yo les decía al Sr. Nesalem y al Sr. Konstantinos que una cosa es lo que "debería ser" y OTRA COSA LO QUE REALMENTE ES. Y lo que realmente es, es que los seguidores del Barcelona y del Bilbao, seguramente de ideas independentistas, fueron al partido y silbaron al príncipe. ¿Pasa algo? ¿No concuerda con lo que Uds. creen que debería ser? ¡Pues qué le vamos a hacer!

    4. Y, por último, que ese quedarse en la superficialidad de los fenómenos sin interesarse por sus causas, o esa exigencia ética "pues que no jueguen la Copa y punto", que en el fondo no es sino "que hagan lo que quieran pero que a mi no me toquen las narices", indica un desentendimiento del tema, una falta de interés por averiguar por qué la realidad es como es en toda su complejidad. Catalunya no es una persona; no decide ir o no ir a la Copa. Está formada por millones de personas con intereses, ideas y opiniones muy dispares y contrapuestas. Su funcionamiento, como todas las sociedades modernas, es radicalmente complejo pero no necesariamente incomprensible. Ahora bien, para comprender, hace falta interés y reflexión. Quedarse en la superficialidad de las cosas no ayuda a esa comprensión.

    Cuetu

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  13. Substituyendo la palabra "catalán" en los gritos de la policía no-nacionalista por otra cosa, quedaría más o menos así: "moro de mierda", "mirad como pegamos a los negratas", etc. Ni que decir tiene cómo pondrían el grito en el cielo tanto la izquierda y la derecha españolas, con las acusaciones de RACISMO. Y no quiero ni pensar si esos gritos los hubiera proferido la Policía Catalana en Barcelona. ¡Virgen Santa!

    Pero pasa una cosa. Que el racismo anticatalán ha pasado a ser una cosa trivial y sin importancia en España. Yo, sin ir más lejos, oí decir a más de una, más de dos y más de tres personas españolas que "¡Pues ahora tenían que aprovechar que están catalanes y vascos metidos en un estadio para tirar unas cuantas bombas y asunto arreglado!" Y todos tan tranquilos, y hasta riendo la "gracia".

    ¿Racismo? Venga Sabino Arana y lo vea.

    Cuetu

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  14. Pues entonces los españoles reconoceríamos la independencia de Cataluña con respeto, con solidaridad democrática, con orgullo de dejar que un pueblo que no quiere ser español pues que tenga esa posibilidad.

    Ese día de independencia todos los españoles solidarios, comprensivos, democráticos de alma y corazón; celebraríamos todos, esa anhelada y justa independencia de nuestro hermano pueblo catalan.

    Me imagino ese gran día cuando Els Segadors y el "Chan Ta Chan ta ta chant ta chanta" sean interpretados por las bandas de música por las calles de todas las capitales españolas y catalanas. Todos hermanados, felices y contentos por haber hecho algo tan ejemplar para el mundo.

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  15. Bueno, bueno, Sr. Nesalem.

    En el siglo XX, y sólo en Europa, accedieron a la independència más de 20 naciones que antes no eran independientes. Desde Noruega a Irlanda, pasando por Malta, Lituania o Eslovenia. Y le aseguro que en ningún caso se dieron esas demostraciones de felicidad, solidaridad y hermanamiento con la antigua potencia dominadora. En los casos en que la independencia fue pacífica, todo sucedió de manera muy normal y corriente. Cuando Serbia empleó la guerra para seguir manteniendo su dominación, ya sabemos también lo que pasó.

    Por cierto, no sé si es ejemplar o no ejemplar para el mundo. Sospecho que la cosa se situa en un plano diferente de análisis ético. Pero de hecho, de las veintitantas independencias europeas del siglo XX, no hay NINGUNA que se haya vuelto atrás, y haya solicitado el reingreso en la potencia dominante. Clara señal de que la independencia no debe ser tan mala, ¿no cree?

    Ni los ciudadanos de esas naciones, ni los de las potencias europeas tradicionales (España, Francia, Alemania...), según mis noticias, han pedido NUNCA que su nación deje de ser independiente, y que pase a ser dependiente de otra nación. Puesto que eso de la independencia es una chorrada, tendría que suceder que todos los pueblos pidieran dejar de ser esa cosa tan mala que es la independencia. Pero no, nadie lo hace. Todo el mundo prefiere ser independentista. ¡Que curioso! Eso que en España se considera tan malo o tan chorra, resulta que es lo normal en todas las naciones. Resultará que Europa está llena de independentistas que no saben que lo son. Como Monsieur Jourdain, en Le bourgeois gentilhomme, que toda su vida había hablado en prosa y no lo sabía.

    Cuetu

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  16. Ahora bien, yo soy la excepción a esa regla; yo no soy idependentista, puesto que es mi deseo que España DEPENDA de otra potencia. Concretamente, deseo que España sea una posesión de Cataluña.

    Cuetu

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  17. Y entonces al alcanzar Cataluña la independencia de una manera tan civilizada, democrática y educadamente asumida por ambas naciones, España y Cataluña; seguidamente los españoles se dieron cuenta que su destino sería mucho más próspero y seguro si lograran fusionarse con Cataluña como una región más.

    Dicho y hecho. Se hizo un referendun en España sobre la cuestión y salió abrumadoramente la anexión a Cataluña como una región más dentro de la Gran Nació Catalana. Se entregó el ejército al alto mando catalán, se abolió oficialmente el estado español; se ordenó la lengua catalana como única oficial y todo fue un ejemplo internacional de cambios políticos sin caer una sola gota de sangre o violencia agresiva alguna.

    Todo se hizo con la mayor educación, buenos modales, buen rollito y luego se celebró una Gran Fiesta Nacional Catalana con fuegos artificiales.

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  18. Eeeefectivamente, Sr. Nesalem; eeeeefectivamente.

    Todo es cuestión de ir convenciendo a la gente con datos y argumentos de peso para que voten lo más conveniente. Ahora no hay Franco, y se puede hablar con libertad. Con razones y argumentos sólidos, la gente acabará viendo la luz. Ya lo verá, ya lo verá.

    Cuetu

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  19. "Y entonces, al alcanzar la RDA la independencia de una manera tan civilizada, democrática y educadamente asumida por ambos estados, la RDA y la RFA, seguidamente los alemanes orientales se dieron cuenta que su destino sería mucho más próspero y seguro si lograran fusionarse con la República Federal Alemana como unas regiones más.

    Dicho y hecho. Se hicieron unas elecciones en la RDA sobre la cuestión y salió abrumadoramente la anexión a la RDA como un conjunto de regiones más dentro de la Gran Nación Alemana. Se entregó el ejército al alto mando occidental, se abolió oficialmente el estado socialista alemán; se ordenó la lengua alemana como única oficial y todo fue un ejemplo internacional de cambios políticos sin caer una sola gota de sangre o violencia agresiva alguna.

    Todo se hizo con la mayor educación, buenos modales, buel rollito y luego se celebró una Gran Fiesta Nacional Alemana con fuegos artificiales."

    COMO PUEDE VER, SR. NESALEM, NO HAY NADA NUEVO BAJO EL SOL. Y ESTO, SIN MOVERNOS DE EUROPA, Y HACE SÓLO CUATRO DÍAS.

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  20. Sr. Cuetu:

    En esta vida todo puede ocurrir. No crea que estoy bromeando. Usted como buen observador se daría cuenta cómo las masas, en esta Iberia, se doblegan obedientes a las modas políticas o ideológicas del momento. Es todo cuestión de cómo los poderes quieran que sea la realidad. Si la realidad ha de ser la Gran Cataluña, o la Gran Iberia, o la Gran Europa, no se preocupe usted que ya saldrán en estas tierras ibéricas teóricos, intelectuales, partidócratas, fanáticos de partidos, arrivistas, lameculos profesionales, calzonazos oportunistas, políticos rastreros, moralistas antipáticos e insoportables que defiendan esa concreta opción y hagan que las masas la sigan, la acepten, la consideren moda guay, la refuercen para medrar, para sacar provecho y tajada personal, para tener poder, para corromper y corromperse a base de bien.

    Yo esto lo viví bien en el mundo de la Educación. Todos se bajaron los pantalones a su debido tiempo con justificaciones oportunas, con sofismas impresentables, con lo que fuera con tal de no quedar mal con el poder de turno que además era progre.

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  21. ¡Oiga, oiga! ¡Alguno bueno habrá, entre todos los que quieran una Gran Cataluña! Partiendo, naturalmente, del acreditado principio que en todos los sitios hay gente buena y mala.

    Cuetu

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  22. Dicho todo lo cual, vuelvo a mi malsana obsesión: Estoy convencido, con fanática convicción salida de no sé dónde, de que, si España fuera gobernada por la nación catalana como nación hegemónica (en lugar de serlo por Castilla, como es ahora) de ello derivarían cuantiosos e inmensos beneficios para el bien común. En lenguaje de los economístas, maximizaríase la suma del bienestar total sólo con una mejor asignación de recursos.

    Pero bueno, dejemos a las mentes sanas que sigan creyendo en el mito de la hegemonía castellana ya que, como todo el mundo sabe y así está escrito desde el origen de los tiempos, Castilla (como Roma) está destinada por Dios para gobernar pueblos. Hegemonía castellana: buena y sana. Hegemonía catalana: demente y demoniaca.

    Cuetu

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  23. Se me olvidó firmar: el comentario de las 11:07 de hoy es de Cuetu.

    Cuetu

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  24. Bueno, pues por nosotros que no quede. España se asimilará a Cataluña después de un referendun con resultado favorable abrumador y a partir de ahí comienza el progreso de Cataluña a la altura de Holanda y Luxemburgo.

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  25. Si el resultado de la Guerra de Sucesión, a principios del siglo XVIII, hubiera sido otro, tendríamos ahora una España con hegemonía catalana y quizá con capitalidad en Barcelona. Pero no fue así. La guerra la ganó Castilla con la alianza de Francia, y fue rey el primer Borbón: Felipe V; y la perdió Aragón (Cataluña, Valencia, Balares y Aragón), con la alianza de Inglaterra, Holanda y Portugal, y no fue rey el Archiduque Carlos que hubiera continuado la dinastía de los Austria. De hecho, durante el tiempo que parecía que la guerra la iba a ganar Cataluña-Aragón, ya había planes trazados en Barcelona para la explotación de los recursos peninsulares y para la gobernación del conjunto hispánico.

    Pero no; tuvieron que ganar los borbonazos.

    Cuetu

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