09 mayo, 2012

EN ASTURIAS PREFERIMOS CONSTRUIR ANTES EL TEJADO QUE LOS CIMIENTOS

El error de las fuerzas vivas de una sociedad como la asturiana es sobrecargar la representación política del reparto, los derechos, lo público; en detrimento de una reivindicación de lo económico, la creación de riqueza, de empresas, de trabajo que redunde en mercado, en intercambio que nos beneficie.

El factor económico es devaluado con conceptos cargados de negatividad. Por ejemplo, en la sociedad asturiana términos como: capitalismo, mercados, empresa, empresarios, banqueros, dinero, competitividad, individualismo, etc, tienen por lo general una connotación negativa que se oponen a socialismo, solidaridad, reparto, Estado, empresa pública, colectivo, sociedad, social, cultura, etc.. (Perfecta cosmovisión católica-neomarxista).

Al dar un valor moral muy superior a lo segundo devaluando como inmoral lo primero lo que hacemos es pretender empezar la casa por el tejado: inundamos la sociedad asturiana con mensajes, con señales de buenismo social. Creamos en la sociedad grandes expectativas morales de derechos, reparto social, igualdad, etc, pero abandonamos la cruda realidad productiva, de creación de riqueza y trabajo, de empresas que hagan posible las grandes expectativas. Queremos los beneficios que pueda aportar una economía de libre mercado capitalista pero al mismo tiempo condenamos esa misma economía al infierno, a una hipercrítica, a algo que está ahí y que efectivamente produce, pero que no es nuestro y que hay que controlar e impedir que nos controle.

Por tanto, no fomentamos la creatividad económica, no queremos ser empresarios, no queremos ser capitalistas, no queremos ser los agentes activos de la producción: eso corresponde a otros que además suelen ser malos, egoístas, individualistas, competitivos, etc. Lo nuestro es la bondad del reparto, de la cultura, de los derechos, de la calidad de vida, del Gran Estado, etc.. Lo nuestro es apropiarnos de ese capitalismo que nos resulta externo, ajeno a nuestra esencia humana, para repartir; para ser buenos.

Con esta actitud seguiremos construyendo un hermoso tejado, pero sin bases ni cimientos que lo sustenten. Un tejado que continuamente se nos cae o amenaza ruina.

9 comentarios:

  1. Este epígrafe maneja especialmente la terminología muy arraigada en Asturias y en muchas partes de España que condena al capitalismo (creatividad y riesgo) para quedarse con el solo reparto de los bienes. Creo que no se puede expresar mejor esa idea.
    M.L.

    ResponderEliminar
  2. Totalmente de acuerdo, Nesalem.
    Para mucha gente, palabras como "orden", "moral", "ética", "deber", "disciplina", "capital", "empresa", "empresario" etc.. tienen una carga realmente negativa. Yo creo que es consecuencia de esos años en los que ser "progre" era ir en contra de esos conceptos que cité. Además había que ser progre, porque era la única forma de que el chaval de barrio obrero se integrara en el grupo y ligara con una mocina similar.
    Luego, cuando vas teniendo otra perspectiva de la vida ves que los significados de las palabras cambian. Concretamente a mí ahora mismo todas esas palabras me parecen "hermosamente neutras". Como la electricidad que salva vidas en los quirófanos, nos permite que una máquina lave la ropa o mantenga la cerveza fría, pero también sirve para que funcione la silla eléctrica...No sé....cuando cumpla los 85, a ver cómo pienso.

    Unu

    ResponderEliminar
  3. Claro, pero todo eso sucede porque hay un estado dispuesto a subvencionar con superàvit fiscal una economia como la asturiana, incapaz de producir por su propia actividad los impuestos necesarios para financiar su nivel de prestaciones sociales.

    ¿Y de dónde procede el dinero para el superàvit fiscal asturiano? Pues muy fàcil: de Cataluña, Valencia y Baleares. De la denostada nación catalana, en definitiva, que tiene un déficit fiscal que clama a los cielos. Y de ahí mismo procede el dinero para financiar los superávits de Andalucía, Extremadura, etc.

    Cataluña, en definitiva, es la locomotora económica que le permite al estado español no caer en la bancarrota. ¿Cómo no va a hacer todo lo posible el estado para evitar la secesión de Cataluña? ¡Pues claro! Todo lo posible y más.

    Cuetu

    ResponderEliminar
  4. Las prestaciones sociales deben basarse, evidentemente, en una economía productiva sólida, que proporcione a la población un buen nivel de vida y al estado unos substanciosos impuestos, obtenidos sin gran extorsión.

    La economía productiva depende de la iniciativa libre de los ciudadanos, y poco pueden hacer para substituirla los gobiernos, sean el gobierno regional o el nacional español. Esa iniciativa sólo es posible que se produzca cuando el empresario, o el inversor que cede su capital a un precio de alquiler (llamado tipo de interés), espera obtener de su inversión un beneficio razonable con un riesgo razonable.

    Ahora bien, los empresarios nacionales tienen que asumir muchos costos laborales, impuestos y otras cargas para financiar el estado de bienestar y los gastos militares, cosa que hace muy azarosa o imposible la obtención de un beneficio razonable. Máxime teniendo en cuenta la competencia de las economías asiáticas emergentes, cuyos trabajadores cobran 10 o 20 veces menos que los nuestros. Y que dominan cada vez más el mercado, tanto como productores como consumidores. Y esas economías, atención, trabajan tambien dentro de nuestro país, con talleres clandestinos que emplean a millares de trabajadores semiesclavos. ¿Cómo va un empresario sensato a competir con todo eso?

    El estado no puede substituir a la inversión privada, pero podría, si quisiera, crear las condiciones de libertad de mercado necesarias para que la inversión se produjera. Pero se ve que no quiere.

    Cuetu

    ResponderEliminar
  5. ¿La mentalidad política asturiana? Pues cada vez más es la misma que la mentalidad política de andaluces o extremeños: es la mentalidad y la ideología de los PROFESIONALES DEL SUBSIDIO. El vocabulario político asturiano abunda en términos como "derechos, reparto social, igualdad, etc.", como muy bien pone de manifiesto el Sr. Nesalem. Es la terminología política de unos perfectos PROFESIONALES DEL SUBSIDIO, DE LA SUBVENCIÓN Y DE LA PRESTACIÓN.

    Cuetu

    ResponderEliminar
  6. La mayoría vota a aquel que piensa que le va a subvencionar todos los gastos, y sólo le deja de votar si se lo recorta o le da más a otros que a él.
    Difícilmente vota pensando en aquel que favorezca que él mismo se pague sus caprichos.

    ResponderEliminar
  7. Una de las razones por la que en Asturias pensamos así es la fuerte influencia inculcada por las ideologías de la izquierda del concepto de LUCHA DE CLASES. Este concepto metafísico, heredero directo de una secularización marxista del mesianismo judeocristianismo; nos impide en Asturias ver la realidad de otra manera. Este concepto de lucha de clases divide de un modo absoluto la sociedad entre empresarios explotadores por un lado y por el otro liberadores obreros.

    Este concepto ha sufrido alguna modificación, pero en esencia sigue siendo lo mismo: su función es dividir la sociedad de una forma absoluta y sin posibilidad de entendimiento real. Solo la Victoria de una clase sobre otra solucionará el problema; y, entonces el pueblo sano obrero-proletario en sus diferentes vertientes establecerá el Reino Mesíánico con un Super Estado capaz de machacar al opresor hasta hacerle desaparecer. Las clses trabajadoras son el Pueblo Elegido para tal labor y, el capitalista-empresario-financiero es Satán y su reino del dinero.

    Parece broma, pero este esquema mítico se hace pasar por ciencia y por verdad objetiva. La realidad es otra: este concepto de lucha de clses y el concepto complementario de plusvalía son derivados de la doctrina idealista-metafísica de Hegel.

    En Asturias la izquierda (ojo, la derecha nos educó también en otras nefastas metafísicas) nos educó así y es por eso que siempre será imposible que nuestra economía entre de una vez y por todas en una libre economía de mercado que favorezca la creatividad individual, el riesgo, el progreso económico real, etc.. Nosotros estaremos en guerra contra todo eso: lo nuestro es el Gran estado. Queremos que sea el Estado quien nos dirija, nos guíe, etc...

    ResponderEliminar
  8. El nuevo concepto se llama HIBRIDACIÓN

    No sé porque no se comprende a la hibridación como la gran verdad: nada hay más puro que lo impuro. Dicen que en el Campus de Mieres se estudia lógica difusa, pues bienvenida sea, porque o este mundo evoluciona y cambia de paradigma, o la guerra que vendrá no será la primera.

    Lo cierto es que si « Y » es la variable riqueza, enseguida nos enseña la Historia que la « X » es la variable capital, libertad, competitividad y demás [atragantadas normalmente con los ismos: capitalismo, liberalismo, victimismo...].
    Ahora bien:
    a la ecuación:
    [ Y = a1 . X ],
    como todo buen matemático sabe, le falta el termino independiente « a0 » que debería representar a esa Renta Básica universal, que daría paso a la gaseosaridad [que no a la solidaridad que siempre es para enfrentarse sólidamente a algo], a la comunidad con los próximos, a la actividad vocacional de las personas y a la colaboración [tantas veces atragantadas con los ismos: comunismo, activismo, colaboracionismo...]

    Pero ¡vamos a ver! ¿Qué problema hay?
    [ Y = a1 . X + a0 ]
    y completemos la ecuación o ¡para qué diablos está creado el FMI con dinero público!

    Lo dicho, nos gustan los ciclos cada vez más radicales y dogmáticos de los fundamentalismos, con un sistema de regulación tipo «Bang-bang» que nos lleve de una guerra en otra, bien sea a través del belicismo o del economicismo, pero siempre mortal para millones de personas [sino miles de millones según se haga la contabilidad y se utilice todo el potencial del desarrollo tecnológico], pues como dice la canción y antes lo dijo el poema: «Entre los vencidos el pueblo llano pasaba hambre, y entre los vencedores el pueblo llano la pasó también» [Eugen Berthold (Bertolt) Friedrich Brecht]

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Está clarísimo. Son ecuaciones "guay", en las que cualquier resultado que se desee es obtenible con la misma fórmula. La idea es LIBRAR a la humanidad de la OPRESIÓN del proceso lógico que se usó hasta ahora para obtener soluciones.
      Asi 2+2=3, o 5, o 27...según sea el objetivo del analista.
      Es un método que obtiene su credibilidad por "consenso" democrático; y como todos sabemos son los números los que cuentan a la hora de la verdad. ¿Por qué cojones se va a sujetar la humanidad a un método lógico que solo unos pocos "elitistas académicos", opresores ellos, entienden?
      Ya es hora de que esta injusticia se resuelva de manera SOLIDARIA.
      ...
      Dicho esto, he notado que la ecuación [ Y = a1 . X + a0 ] es excesivamente restrictiva...yo diría que los posibles valores de a son extensibles de a1,...,aN...donde N= infinito.

      Espero que esto ayude...de no ser así el arsenal de BS(bullshit en inglés, chuzpa en hebreo,jantarish en árabe), es una constante que se aproxima al infinito, según se sumen mas y mas personas al debate.
      :-)

      Kousinsky

      Eliminar

Antes de enviar un comentario escríbelo primero en word para conservarlo en caso de que falle el envío. Trata de que no sea muy largo, pero si quieres escribir más entonces divídelo en más comentarios con el "sigue...etc". En caso de no poder enviar por cualquier razón no descrita entonces envíamelo a rbjoraas@telecable.es y yo me encargo de publicarlo.