To whom it may concern: I'm free with my ideas, away from any court or any judge. My free ideas with my free imagination make me fly above the world just like a bird. Someone tried to shoot me once, but I learned how to fly higher and out of reach from any rifle. Now I see even farther and my gaze grasps every detail on the land below: people, trees, animals, meadows, woods and rivers. I can even reach the coast with my powerful sight. Whenever I get tired I let myself flow down with the wind, hovering near a mountain peak until I feel like resting on a rock.
But I was talking about my ideas and imagination, not about the flight of a bird. Or perhaps the bird's soaring and plunging in the air is the way my ideas and imagination take real life and perhaps we're talking about the same thing with a double dimension. You never know. Is there still another invisible realm where they can roam about? Who knows.
To whom it may concern: I freed myself from any attempt to make you see my worldviews or landscapes, it's better you take your time to find out who you are and where you are. Are you able to fly or maybe you like running through the wilderness like a lion or a rabbit? Or perhaps you love the lonely walks about your city among the crowds, or being the one leading the people to redemption or deliverance? Take your time and find out before is too late. Don't let yourself been taken by fate. That's all I can say to you my friend.
To whom it may concern: There was a time I didn't belive in anything that haven't been proved by either reason or science, I was a perfect human machine making clear and well-defined ideas, and of course, I didn't allow my imagination messing around with my life.
It was all like a perfect mirror with no scratches, but something went wrong after a while. None of my friends fitted into the mold, none of students followed the pattern, none of my family understood my clear-cut beliefs; so I gave up being so uptight after a serious nervous breakdown and went back to my old wrinkled and wiggled self, full of mistakes and improvisations and misunderstandings. Don't be so fool as to pretend you are the best. Let yourself be like a bird floating in the wind of life, soaring and plunging as the need arises, learning how to navigate all the time.
02 noviembre, 2019
08 octubre, 2019
DICEN QUE TRAS LAS MONTAÑAS HAY UN VALLE
(Sacado de los apuntes de Saf Nelor)
Íbamos caminando por el sendero del río. El río bajaba suave y emitiendo un leve rumor de agua sobre agua y piedras. Un rumor que tranquilizaba nuestras almas. El río venía de bastante lejos. Lejanía incalculable para nosotros en ese momento, porque si hubiésemos pensado en el cálculo de su distancia entonces la magia de nuestro encuentro desaparecería. En nuestra mundo las distancias eran inciertas, indefinidas, legendarias quizás. El río podría haber nacido en el Edén o en un manantial perdido en alguna ladera de montaña. Miramos al cielo y seguíamos en silencio. Me apeteció decir algo. Sí, entonces me apeteció decir algo: "Un día venía muy cansado después de un día agotador en un instituto de Houston. Iba conduciendo para Austin por la 10W y a la altura de Sealy vi una nube que me captó la atención. El cansancio me había producido una tristeza. Más bien una pérdida de confianza en mí mismo.
Empezar a vivir solo en una ciudad como Houston, sin referentes sociales ni familiares, ni amigos y al mismo tiempo comenzar a enseñar a alumnos nuevos formando nuevas clases y nuevas miradas y nuevos desafíos, agotaba mi autoestima. Luego la soledad de un nuevo apartamento cerca de la Westheimer y el vacío de las calles y avenidas de la ciudad donde nadie paseaba ni apenas caminaban, me fue produciendo una desfamiliarización radical conmigo mismo y con el entorno urbano. Todo parecía emanar de un sueño o de un mito. Después de preparar las clases y corregir ejercicios me dirigía la biblioteca pública o al centro comercial Galeria. Me fijaba mucho en el cielo cargado de grandes cúmulos recién formados en el Golfo y luego allá lejos en un punto que no dejaba de dominar la ciudad estaba el downtown con sus pavorosos rascacielos. Mis recuerdos del pasado se alejaban a un lugar remoto de la conciencia donde fenecían como una triste puesta de sol. Y entonces era el sentimiento del nómada que descubre un nuevo territorio a nombrar y explorar. En Galería los mexicanos hablaban un español que remitía a las ciudades fronterizas del norte de México, o a los antiguos fuertes o presidios o misiones españolas de la frontera del Imperio. En el horizonte se abría el espacio de las tribus indias desperdigadas por Texas. Era más indio que europeo, más nómada que profesor; más mutante que sedentario.
Y aquel viernes conduciendo en dirección a Austin en estado de agotamiento y depresión emocional, ví la nube. Era una nube que formaba rincones y contornos de luz y sombra en contraste con un cielo oscurecido por un frente de nubarrones grises cargados de tormenta. Observé por un tiempo la nube en su inocente juego de figuras, contornos y contrastes ante la masa gris plomiza del frente tormentoso, De repente ocurrió una sorprendente fusión de la nube con mi estado de ánimo e hizo posible una resonancia milagrosa de transformación. Sin darme cuenta mi agotamiento anímico dio luz a una nueva e intensa gana de vivir. Un despertar de recuerdos pasados de la infancia surgían como brotes de agua fresca que barrían el desánimo. Mi viaje a Austin siguió bajo la luz de aquella nube hasta que las nubes grises de la tormenta la fueron absorbiendo poco a poco".
"Es un relato interesante" me dijo ella mientras se agachaba para coger una piedra y tirarla al río.
"Sí", dije yo al tiempo que dejaba la vista recorrer el bosque en la otra orilla.
Íbamos caminando por el sendero del río. El río bajaba suave y emitiendo un leve rumor de agua sobre agua y piedras. Un rumor que tranquilizaba nuestras almas. El río venía de bastante lejos. Lejanía incalculable para nosotros en ese momento, porque si hubiésemos pensado en el cálculo de su distancia entonces la magia de nuestro encuentro desaparecería. En nuestra mundo las distancias eran inciertas, indefinidas, legendarias quizás. El río podría haber nacido en el Edén o en un manantial perdido en alguna ladera de montaña. Miramos al cielo y seguíamos en silencio. Me apeteció decir algo. Sí, entonces me apeteció decir algo: "Un día venía muy cansado después de un día agotador en un instituto de Houston. Iba conduciendo para Austin por la 10W y a la altura de Sealy vi una nube que me captó la atención. El cansancio me había producido una tristeza. Más bien una pérdida de confianza en mí mismo.
Empezar a vivir solo en una ciudad como Houston, sin referentes sociales ni familiares, ni amigos y al mismo tiempo comenzar a enseñar a alumnos nuevos formando nuevas clases y nuevas miradas y nuevos desafíos, agotaba mi autoestima. Luego la soledad de un nuevo apartamento cerca de la Westheimer y el vacío de las calles y avenidas de la ciudad donde nadie paseaba ni apenas caminaban, me fue produciendo una desfamiliarización radical conmigo mismo y con el entorno urbano. Todo parecía emanar de un sueño o de un mito. Después de preparar las clases y corregir ejercicios me dirigía la biblioteca pública o al centro comercial Galeria. Me fijaba mucho en el cielo cargado de grandes cúmulos recién formados en el Golfo y luego allá lejos en un punto que no dejaba de dominar la ciudad estaba el downtown con sus pavorosos rascacielos. Mis recuerdos del pasado se alejaban a un lugar remoto de la conciencia donde fenecían como una triste puesta de sol. Y entonces era el sentimiento del nómada que descubre un nuevo territorio a nombrar y explorar. En Galería los mexicanos hablaban un español que remitía a las ciudades fronterizas del norte de México, o a los antiguos fuertes o presidios o misiones españolas de la frontera del Imperio. En el horizonte se abría el espacio de las tribus indias desperdigadas por Texas. Era más indio que europeo, más nómada que profesor; más mutante que sedentario.
Y aquel viernes conduciendo en dirección a Austin en estado de agotamiento y depresión emocional, ví la nube. Era una nube que formaba rincones y contornos de luz y sombra en contraste con un cielo oscurecido por un frente de nubarrones grises cargados de tormenta. Observé por un tiempo la nube en su inocente juego de figuras, contornos y contrastes ante la masa gris plomiza del frente tormentoso, De repente ocurrió una sorprendente fusión de la nube con mi estado de ánimo e hizo posible una resonancia milagrosa de transformación. Sin darme cuenta mi agotamiento anímico dio luz a una nueva e intensa gana de vivir. Un despertar de recuerdos pasados de la infancia surgían como brotes de agua fresca que barrían el desánimo. Mi viaje a Austin siguió bajo la luz de aquella nube hasta que las nubes grises de la tormenta la fueron absorbiendo poco a poco".
"Es un relato interesante" me dijo ella mientras se agachaba para coger una piedra y tirarla al río.
"Sí", dije yo al tiempo que dejaba la vista recorrer el bosque en la otra orilla.
15 septiembre, 2019
A NEW COMANCHE IN TOWN
When I first walked about Guadalupe Street in Austin I felt really strange. It was in January 1975 and the second semester had just started in the University of Texas. I walked aimlessly thinking about how the Comanches used to look at Austin from the nearby hills in order to plan the next raid against the white men, who without permission and too much arrogance, were beginning to build a town. A town that later on would become the capital of a new state and that'd happened not too long ago,
because Texas's history is short when compared with Europe's. There were two theaters in Guadalupe Street, one was an R-rated movie theater not far from the University Baptist church; and the other was the Varsity cinema with newly released movies, before becoming an specialized place for foreign films and old black and white pieces of art from Hollywood. In between, those two theaters there were different kind of stores, I used to browse books in the University Bookstore, and their neighbors's well-stocked bookshop named Gardner and Smith; with such a good section of history, philosophy and literary cristicism. They always had the up to day titles in everything. It was a marvelous place to find a refuge for the mind, with classic music always in the background.
I felt like a Comanche ready to raid the city for new experiences. It was like being a mutant among an
unknown civilization. People were unaware of your presence because you were almost invisible. A ghost walking and driving through the white man's city. Was I white? What was to be a foreigner after so many years of being a plain working class young man speaking the same language as anybody else and keeping the same ID card as millions of others? It meant a new rebirth and a new reinvention of myself when facing so many different situations and challenges and landscapes. Yes, I was a new Comanche in town, ready to reconquer what was mine at a time when nothing was there but the grass, the forest, the rattlesnakes, the squirrels, and the wild birds. Back to a time of an almost absolute beginning in an untrodden territory with a wide river to cross and fish and swim. Up the hills and looking at the sky I went straight to my English class down the corridors of Parlin Hall as a new student eager to learn my new language and my new world.
because Texas's history is short when compared with Europe's. There were two theaters in Guadalupe Street, one was an R-rated movie theater not far from the University Baptist church; and the other was the Varsity cinema with newly released movies, before becoming an specialized place for foreign films and old black and white pieces of art from Hollywood. In between, those two theaters there were different kind of stores, I used to browse books in the University Bookstore, and their neighbors's well-stocked bookshop named Gardner and Smith; with such a good section of history, philosophy and literary cristicism. They always had the up to day titles in everything. It was a marvelous place to find a refuge for the mind, with classic music always in the background.
I felt like a Comanche ready to raid the city for new experiences. It was like being a mutant among an
unknown civilization. People were unaware of your presence because you were almost invisible. A ghost walking and driving through the white man's city. Was I white? What was to be a foreigner after so many years of being a plain working class young man speaking the same language as anybody else and keeping the same ID card as millions of others? It meant a new rebirth and a new reinvention of myself when facing so many different situations and challenges and landscapes. Yes, I was a new Comanche in town, ready to reconquer what was mine at a time when nothing was there but the grass, the forest, the rattlesnakes, the squirrels, and the wild birds. Back to a time of an almost absolute beginning in an untrodden territory with a wide river to cross and fish and swim. Up the hills and looking at the sky I went straight to my English class down the corridors of Parlin Hall as a new student eager to learn my new language and my new world.
26 agosto, 2019
REALIDADES Y UTOPÍAS
Mucha gente quiere cambiar el mundo a través de un partido político que acabaría conquistando el Estado y luego forzaría a toda la gente a someterse a su maravilloso plan de sociedad. Desde luego que dicho partido tendría en cuenta tanta lealtad y entonces premiaría a los suyos con puestos y cargos en el nuevo régimen. Lo cual implicaría la exclusión de los díscolos, los críticos, los aguafiestas de turno, etc. Son dinámicas humanas. Condición animal humana. Al final dicho partido
acabaría enfrentándose a la realidad y trataría de buscar compromisos para mantenerse en el poder. Como la riqueza y el dinero no vienen de ningún Midas que todo lo transforma en oro con nada más tocarlo, pues habría que jugar con equilibrios de ingresos y gastos, producción y distribución, favorecer al clientelismo político que habría de votarte en las próximas elecciones. Para ello hay toda una retórica ideológica que hay que saber manejar. Dices y luego no haces o haces a medias porque obviamente las cuentas no salen o porque el precio político es muy alto. Haces y no miras las consecuencias a largo plazo porque el que venga detrás que se las arregle y pague el pato. Te acostumbras al cinismo profesional y te haces inmune e insensible a muchas cosas. Bienvenido a la política real. Al mundo real de los humanos.
El mundo seguirá cambiando. Pero de forma inesperada. A veces sin saber por qué. Hay multitud de factores que condicionan desde dentro y desde fuera. Al final el partido que anunciaba cambiar el mundo pues sólo puede mantenerse a flote con dignidad democrática y con los deberes encargados por sus votantes a medio hacer o a poco hacer. Y el mundo seguirá cambiando, pero no de la forma que creemos. Demasiados condicionantes que no controlamos.
Para crear una sociedad nueva o muy diferente habrá que empezar con cosas pequeñas a nivel de barrio, de manzana, de portal. Para ello habría que partir del modelo de autogestión voluntaria. Sin intervención alguna del Estado, pues cuando entra el Estado ya entra la política y los intereses de partido y te destruyen toda posible autogestión. La política son ellos. Adiós autogestión y adiós sociedad nueva. La sociedad civil ha de independizarse del Estado para ir construyendo otro mundo y otra realidad inmediata. Gestión de servicios públicos y colectivos de forma voluntaria y turnándose. Fundación de empresas y negocios que empiecen a funcionar de otra manera y con éxito. Si ese poco a poco que ha de ir creando la sociedad civil satisface y tiene éxito el contagio sería inevitable. Y sin Estado. O el Estado relegado como máquina auxiliar y paralela hasta que quede fuera de servicio.
Todo un sueño. Bueno, he tomado mi primer café y las teclas casi se pulsan solas.
acabaría enfrentándose a la realidad y trataría de buscar compromisos para mantenerse en el poder. Como la riqueza y el dinero no vienen de ningún Midas que todo lo transforma en oro con nada más tocarlo, pues habría que jugar con equilibrios de ingresos y gastos, producción y distribución, favorecer al clientelismo político que habría de votarte en las próximas elecciones. Para ello hay toda una retórica ideológica que hay que saber manejar. Dices y luego no haces o haces a medias porque obviamente las cuentas no salen o porque el precio político es muy alto. Haces y no miras las consecuencias a largo plazo porque el que venga detrás que se las arregle y pague el pato. Te acostumbras al cinismo profesional y te haces inmune e insensible a muchas cosas. Bienvenido a la política real. Al mundo real de los humanos.
El mundo seguirá cambiando. Pero de forma inesperada. A veces sin saber por qué. Hay multitud de factores que condicionan desde dentro y desde fuera. Al final el partido que anunciaba cambiar el mundo pues sólo puede mantenerse a flote con dignidad democrática y con los deberes encargados por sus votantes a medio hacer o a poco hacer. Y el mundo seguirá cambiando, pero no de la forma que creemos. Demasiados condicionantes que no controlamos.
Para crear una sociedad nueva o muy diferente habrá que empezar con cosas pequeñas a nivel de barrio, de manzana, de portal. Para ello habría que partir del modelo de autogestión voluntaria. Sin intervención alguna del Estado, pues cuando entra el Estado ya entra la política y los intereses de partido y te destruyen toda posible autogestión. La política son ellos. Adiós autogestión y adiós sociedad nueva. La sociedad civil ha de independizarse del Estado para ir construyendo otro mundo y otra realidad inmediata. Gestión de servicios públicos y colectivos de forma voluntaria y turnándose. Fundación de empresas y negocios que empiecen a funcionar de otra manera y con éxito. Si ese poco a poco que ha de ir creando la sociedad civil satisface y tiene éxito el contagio sería inevitable. Y sin Estado. O el Estado relegado como máquina auxiliar y paralela hasta que quede fuera de servicio.
Todo un sueño. Bueno, he tomado mi primer café y las teclas casi se pulsan solas.
26 julio, 2019
CONVERSACIONES DIARIAS
Me encontré con Peralta. Peralta sabe de política. Comenzó a defender a los suyos y despotricar contra los otros. A los enemigos ni agua, venía a ser la cosa. La razón estaba siempre a favor de los suyos. No cabía ninguna posibilidad de error o equivocación en relación con las ideas o las prácticas de los suyos. Traté de hacerle ver que a lo mejor los suyos se equivocaban respecto a x o y, pero eso le hizo subir de tono la voz y hasta se enfadó porque, según él, no sabía lo que estaba diciendo y
porque la lógica y la honradez estaban con ese partido suyo y esos líderes tan valientes y decididos. En el fondo Peralta olía en mí a un liberal sin lealtad de partido alguna, pero al tener algunas ideas liberales la conexión con el capitalismo brutal, sagaz y depredador era fácil. Éramos amigos ocasionales por vieja amistad de barrio, pero si alguna vez nos encontrábamos y la conversación derivaba en política siempre ocurría lo mismo. Sus partidarios tenían siempre la razón y si ganaban elecciones era que el pueblo había entendido sus razones históricas y morales, pero si las perdían entonces el pueblo era borrego y no sabía dónde estaban sus verdaderos intereses de pueblo y de clase. Simplemente se dejaban engañar y manipular por el poder de las castas. A veces Peralta podía hablar de otras cosas y era bastante ameno, pero cuando la cosa derivaba en política, la verdad a mí ya me apetecía acabar la conversación. No soportaba los juicios morales y políticos donde tú te veías coaccionado a ser cómplice o enemigo. No cabían términos medios, ni matices. La política para él era un campo de batalla con fichas del color bueno y por el otro lado el color malo. Sin más.
Empecé preguntándole por su familia y ella me respondió que sus padres habían sido tenderos en un barrio de la ciudad. Al preguntar por el barrio me di cuenta que era un barrio tranquilo de clase obrera. Sus padres habían llevado una tienda de ultramarinos de las de antes, antes de los supermercados. Dice que vendían mucho y que la tienda les fue bien hasta que llegaron los primeros supermercados. Luego fue ir sobreviviendo hasta la jubilación. Ella durante ese tiempo fue creciendo en tal barrio junto a una hermana más pequeña y un hermano dos años mayor que ella. La hermana seguía viviendo con los padres y se mantenía soltera y sin compromiso. Además era una mujer muy
amante del deporte y bastante sociable. Tenía una buena pandilla con la que se juntaba a menudo y hacían salidas de montaña o iban a cenra o tertuliar sobre política y otras cosas. El hermano estaba casado y ya tenía dos niños pequeños, Trabajaba de mecánico en el taller de un concesionario de coches alemanes. Su mujer era profesora de secundaria en un instituto. Parecían una pareja bien avenida. Ah! la hermana trabajaba en un banco de administrativa. Todo muy normal. Ella seguía estudiando para acabar filosofía. Pensaba presentarse a unas oposiciones. Vivía con su compañero en un piso alquilado, y con el trabajo de él de programador informático y ella clases particulares de matemáticas iban pagando el alquiler y sobreviviendo. Acabamos el café y nos despedimos. Había sido una conversación muy tranquila y relajada.
porque la lógica y la honradez estaban con ese partido suyo y esos líderes tan valientes y decididos. En el fondo Peralta olía en mí a un liberal sin lealtad de partido alguna, pero al tener algunas ideas liberales la conexión con el capitalismo brutal, sagaz y depredador era fácil. Éramos amigos ocasionales por vieja amistad de barrio, pero si alguna vez nos encontrábamos y la conversación derivaba en política siempre ocurría lo mismo. Sus partidarios tenían siempre la razón y si ganaban elecciones era que el pueblo había entendido sus razones históricas y morales, pero si las perdían entonces el pueblo era borrego y no sabía dónde estaban sus verdaderos intereses de pueblo y de clase. Simplemente se dejaban engañar y manipular por el poder de las castas. A veces Peralta podía hablar de otras cosas y era bastante ameno, pero cuando la cosa derivaba en política, la verdad a mí ya me apetecía acabar la conversación. No soportaba los juicios morales y políticos donde tú te veías coaccionado a ser cómplice o enemigo. No cabían términos medios, ni matices. La política para él era un campo de batalla con fichas del color bueno y por el otro lado el color malo. Sin más.
Empecé preguntándole por su familia y ella me respondió que sus padres habían sido tenderos en un barrio de la ciudad. Al preguntar por el barrio me di cuenta que era un barrio tranquilo de clase obrera. Sus padres habían llevado una tienda de ultramarinos de las de antes, antes de los supermercados. Dice que vendían mucho y que la tienda les fue bien hasta que llegaron los primeros supermercados. Luego fue ir sobreviviendo hasta la jubilación. Ella durante ese tiempo fue creciendo en tal barrio junto a una hermana más pequeña y un hermano dos años mayor que ella. La hermana seguía viviendo con los padres y se mantenía soltera y sin compromiso. Además era una mujer muy
amante del deporte y bastante sociable. Tenía una buena pandilla con la que se juntaba a menudo y hacían salidas de montaña o iban a cenra o tertuliar sobre política y otras cosas. El hermano estaba casado y ya tenía dos niños pequeños, Trabajaba de mecánico en el taller de un concesionario de coches alemanes. Su mujer era profesora de secundaria en un instituto. Parecían una pareja bien avenida. Ah! la hermana trabajaba en un banco de administrativa. Todo muy normal. Ella seguía estudiando para acabar filosofía. Pensaba presentarse a unas oposiciones. Vivía con su compañero en un piso alquilado, y con el trabajo de él de programador informático y ella clases particulares de matemáticas iban pagando el alquiler y sobreviviendo. Acabamos el café y nos despedimos. Había sido una conversación muy tranquila y relajada.
11 julio, 2019
EL ALMA RUSA
Vuelta de Rusia. 7 días en total. No mucho que decir, pero sí muchas impresiones. Poco a poco. Lenín es un cadáver expuesto a la muchedumbre turística del mundo. Luego se puede consumir una hamburguesa McDonald a menos de 200 metros de ese mausoleo. Y proseguir gastando los dineros por el gran centro comercial que sigue a continuación con
todas las marcas y franquicias habidas y por haber. Moscú es una ciudad impresionante, pujante y con visión de futuro. San Petersburgo es una ciudad más clásica, quizás neoclásica. Más tradicionalmente europea. Una ciudad de geométricas y racionalistas avenidas.
Rusia era el paraíso cuando allá en la cuenca de Langreo y oyendo nuestros padres la Pirenaíca, Rusia era el paraíso socialista que había que defender como en otra época se defendía el evangelio o la Torá con sus promesas de Nuevos Cielos y Nueva Tierra.
¡¡Viva Rusia!! implicaba "¡¡muera Franco!!
Hasta que llegaron The Beatles con el Twist'n Shout y It's Been a Hard Day's Night y todo lo demás y cambiaron las cosas de una forma extraña e inesperada. De repente la revolución era una revolución del cuerpo y del alma más allá de la política y de Rusia.
Back to the USSR.
Back to the USSR.
Con E-dreams e Internet. Reserva de buen hotel. Y el tren de Sain Petersburg a Moscow a 240 km/h. Quiero aspirar los cielos de la Gran Rusia en vuelos baratos. Pasear por la calle Arbat y el parque Gorki. Ciudad de grandes estatuas y grandes museos y gente aparentemente triste. El alma de Rusia era la Iglesia Ortodoxa con sus misas ocultas y sus popes barbudos cantando misterios a los siervos esclavizados de origen eslavo. Proletarios en rebeldía, masacrados en San Petersburgo para luego quedar atrapados en la máquina bolshevique de Lenin. Violenta máquina política.
Qué grandes rascacielos se alzan en Moscú. Qué tráfico tan infernal. Como en todas las grandes capitales. Las buenas marcas de coches y el nuevo gran salto de la supervivencia y la prominencia mundial han borrado toda huella de la Unión Soviética. No queda ni rastro.
Stalin había muerto. Y Stalin fue la consecuencia de Lenin. La violenta máquina del Estado perfeccionada por la mente paranoica del tirano. La perfección social solo puede llegar a través de la locura. Delirios utópicos.
Quizás ha vuelto el alma ortodoxa de Rusia bajo el ímpetu autoritario y frío de Putin.
Putin a todas horas en la tele, actuando como padre duro y compasivo que juega con los niños y alecciona a los estudiantes de la Universidad de los Urales que le escuchan arrobados, pero que al mismo tiempo y en otro plano televisivo, coloca ante sí en una mesa pequeña frente a frente al mismo ministro de Defensa para exigirle explicaciones puntuales de lo que había pasado con el submarino accidentado. Rostro grave, frío, implacable. El ministro contesta tenso, nervioso. De frente. Cara a cara a un metro de distancia.
Los 14 marinos son enterrados bajo los cánticos funerarios del alma ortodoxa de Rusia y los alcaldes y gobernadores de Putin.
Calles pateadas, museos, centros comerciales, gente con la que no podemos comunicarnos. Cada uno busca su Rusia en todo aquello que ve y contempla. Su arte, sus pueblos lóbregos y tristes. Su visceralidad espiritual entre el santo y el visionario anarquista. La implacabilidad racional y tecnológico, la máquina inexorable de dominio social por un lado, y por otro las explosiones de sangrientas rebeliones y arrebatos existenciales bañados con vodka. Dostoyevski.
Rusia.
Viva Rusia. UHP.
Back to the USSR.
todas las marcas y franquicias habidas y por haber. Moscú es una ciudad impresionante, pujante y con visión de futuro. San Petersburgo es una ciudad más clásica, quizás neoclásica. Más tradicionalmente europea. Una ciudad de geométricas y racionalistas avenidas.
Rusia era el paraíso cuando allá en la cuenca de Langreo y oyendo nuestros padres la Pirenaíca, Rusia era el paraíso socialista que había que defender como en otra época se defendía el evangelio o la Torá con sus promesas de Nuevos Cielos y Nueva Tierra.
¡¡Viva Rusia!! implicaba "¡¡muera Franco!!
Hasta que llegaron The Beatles con el Twist'n Shout y It's Been a Hard Day's Night y todo lo demás y cambiaron las cosas de una forma extraña e inesperada. De repente la revolución era una revolución del cuerpo y del alma más allá de la política y de Rusia.
Back to the USSR.
Back to the USSR.
Con E-dreams e Internet. Reserva de buen hotel. Y el tren de Sain Petersburg a Moscow a 240 km/h. Quiero aspirar los cielos de la Gran Rusia en vuelos baratos. Pasear por la calle Arbat y el parque Gorki. Ciudad de grandes estatuas y grandes museos y gente aparentemente triste. El alma de Rusia era la Iglesia Ortodoxa con sus misas ocultas y sus popes barbudos cantando misterios a los siervos esclavizados de origen eslavo. Proletarios en rebeldía, masacrados en San Petersburgo para luego quedar atrapados en la máquina bolshevique de Lenin. Violenta máquina política.
Qué grandes rascacielos se alzan en Moscú. Qué tráfico tan infernal. Como en todas las grandes capitales. Las buenas marcas de coches y el nuevo gran salto de la supervivencia y la prominencia mundial han borrado toda huella de la Unión Soviética. No queda ni rastro.
Stalin había muerto. Y Stalin fue la consecuencia de Lenin. La violenta máquina del Estado perfeccionada por la mente paranoica del tirano. La perfección social solo puede llegar a través de la locura. Delirios utópicos.
Quizás ha vuelto el alma ortodoxa de Rusia bajo el ímpetu autoritario y frío de Putin.
Putin a todas horas en la tele, actuando como padre duro y compasivo que juega con los niños y alecciona a los estudiantes de la Universidad de los Urales que le escuchan arrobados, pero que al mismo tiempo y en otro plano televisivo, coloca ante sí en una mesa pequeña frente a frente al mismo ministro de Defensa para exigirle explicaciones puntuales de lo que había pasado con el submarino accidentado. Rostro grave, frío, implacable. El ministro contesta tenso, nervioso. De frente. Cara a cara a un metro de distancia.
Los 14 marinos son enterrados bajo los cánticos funerarios del alma ortodoxa de Rusia y los alcaldes y gobernadores de Putin.
Calles pateadas, museos, centros comerciales, gente con la que no podemos comunicarnos. Cada uno busca su Rusia en todo aquello que ve y contempla. Su arte, sus pueblos lóbregos y tristes. Su visceralidad espiritual entre el santo y el visionario anarquista. La implacabilidad racional y tecnológico, la máquina inexorable de dominio social por un lado, y por otro las explosiones de sangrientas rebeliones y arrebatos existenciales bañados con vodka. Dostoyevski.
Rusia.
Viva Rusia. UHP.
Back to the USSR.
15 junio, 2019
JOB Y LA VIDA TRÁGICA
Job es un
hombre justo. Cumple con la ley. Dios corrobora que Job es un siervo justo.
Dios está satisfecho con él. Se cumple así el pacto Creador/criatura: Dios da
una ley que regula las relaciones de su pueblo con él. Ante una falta o pecado
o posibilidad de transgresión existen modos de retribución, de compensación, de
expiación. Este mecanismo de retribución/compensación funciona en la relación
Job/Dios. Job cumple con la ley y Dios responde haciéndole progresar y
protegiéndole. Este es el modelo que Jehová mismo instauró como justo, como
justicia. Si este modelo falla o una de las partes no cumple, entonces el
contrato/pacto/modelo no solo entra en crisis, sino que la parte incumplidora
ha de dar explicaciones además de ser penalizado. Esto es Justicia. Lo más
normal es que el hombre al ser defectuoso y proclive a la desobediencia falle,
de Dios nadie espera que falle. Hasta parece un sacrilegio pensar tan solo en
ello.
No obstante,
y a pesar de que Dios sabe que Job es justo, pues hace una pregunta a su hijo
Satán respecto al husita. Satán tiene la función de acusador o fiscal o
provocador dentro de la corte celestial de Jehová. Ante tal pregunta por parte
de Jehová Dios, él sugiere lo que un fiscal acusador ha de sugerir para aclarar
la situación: someterlo a choques de prueba. ¿Por qué pregunta Jehová sobre Job
precisamente a Satán sabiendo Dios que Job es un hombre justo? Si Dios sabe que
es justo no hay necesidad de prueba alguna. Pero si hay duda la pregunta es
pertinente. Y entonces la pregunta al abrir la duda, hace necesaria la prueba.
Y para ello está Satán. Nadie mejor que Satán para proponer y despejar las
dudas que pueda tener Jehová Dios. Pero si Dios no puede dudar de nada porque
todo lo sabe de antemano, ¿a qué diablos viene la pregunta y qué sentido tiene
el despliegue de ese horrible sufrimiento para con Job? ¿Hay duda? ¿Cómo es
posible? ¿Hay ganas de manifestar crueldad y poder para demostrar algo que ha
de quedar claro? Como no tenemos respuesta a tales preguntas seguimos la trama.
Ante el
primer envite de pruebas Job se refuerza en su fidelidad de modo indubitable.
Si Dios me lo dio Dios me lo quitó. Por alguna razón que desconozco lo habrá
hecho Dios, piensa Job. El concepto de justicia sigue en pie. En la segunda
prueba mucho más cruel, dolorosa e indigna, entran más personajes en escena: su
mujer y los tres amigos Elifaz, Bildad y Sofar. Su mujer lo incita a maldecir a
Dios. Indirectamente ella se hace cómplice del acusador, colabora en la prueba
de un modo más duro y punzante, ya que es su mujer. Pero él no maldecirá a
Dios. Ni tampoco se resignará a sufrir en silencio sin pedir explicación alguna
del porqué de tan abrumador y humillante castigo. Los amigos van a adoptar un
papel muy familiar para nosotros los lectores de hoy y los de aquel ayer.
Fijémonos de
nuevo cuál es el dilema de Job. El husita había sido justo con Jehová. Había
cumplido su ley. Y Jehová había mostrado la reciprocidad que se espera de un
Dios justo y bueno. La relación Creador-y criatura se había mantenido dentro
del manual, dentro de la justa reciprocidad de la ley y la justicia. Se atenía
al pacto que Dios mismo había establecido. Pudiera ser que quizás él, Job,
hubiese obviado o disimulado algo con engaño o por olvido en su cumplimiento de
la ley. Pero Job no acierta a descubrir ese fallo. Si ha fallado o pecado Jehová
se lo tendría que decir. ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? Él no maldeciría a Dios bajo
ninguna circunstancia, pero Jehová Dios le debería dar una explicación, una
razón. No puede ser que Dios actúe por capricho, sin norma o razón alguna para
con sus criaturas. Y esto sí que es sería abrumadoramente y angustiosamente
importante.
Porque
entonces ¿quién soy yo para pedir justicia a este Dios tan arbitrario? Si
siendo inocente me trata así, y si además no puedo pedirle explicaciones porque
al lado de él soy un gusano, una nada insignificante, pues entonces mejor que
me lleve a la tumba cuanto antes. Pero ahora el sufrimiento es casi absoluto.
Mi vida es una completa desolación. Sin esperanza alguna más que el Sheol. Mejor
no haber nacido, o si nacido mejor morir cuanto antes.
¿Qué
responden los amigos? Pues que ningún hombre está libre pecado y que nadie es
justo ante Dios. Te confiabas demasiado, Job, en tu rectitud y bondad, pero
quizás te estabas engañando y no eras tal cosa. En una palabra: Dios no puede
fallar y la ética que Dios encarna en su perfección, es razón y proporción que
castiga al malo y premia al bueno. Eres tú, Job, quien ha fallado, quizás no te
has examinado lo suficiente, pues Dios no puede fallar. La creación sigue su
orden y Dios sigue siendo justo. Lo cual indica que Job ha quedado solo. Los
horrores que el husita tiene que vivir le fuerzan a abrir preguntas
desesperadas, interrogantes a gritos que han de ser planteadas. El mundo se le
ha descoyuntado. Su razón de ser y existir se ha desmoronado. Ya no solo es un
horror de sufrimiento físico, sino también de grave sufrimiento moral y
existencial. Es posible que ya todo esté perdido y la muerte es lo que le
espera, pero de ser así todo quedaría sin explicación y moriría en una agonía
de intensa amargura sintiéndose víctima de una culpa que no se le ha explicado,
que le resulta absurdamente arbitraria por parte del Dios en que siempre había
confiado.
Es por ello
que dentro del más intenso sufrimiento (y recordemos que no hay un más allá
reparador en este escenario) exige un juicio donde se demuestre su culpabilidad
con mediadores o testigos y con un redentor que abogue por él. Quiere que la
justicia se restablezca. Quiere la verdad. Pero desde ese infierno personal de
Job el mundo también se comienza a ver como una descarnada obra de crueldad e
injusticia, el derecho está subvertido: los malos viven bien y disfrutan, los
buenos mueren en la desgracia e injusticia y sin compensación posible. Llueve
de igual manera sobre buenos y malos. Job está viendo la realidad sin
disimulos, sin tapujos. Sus amigos siguen argumentando como si nada hubiese
pasado, como si todo siguiera igual bajo los mismos cánones de siempre: Dios es
razón moral, Dios es omnipotente y sabe quién es el malo y quien es el bueno.
Su ley es perfecta y juzga siempre de acuerdo a ella: premia al bueno y castiga
al malo.
Y aquí está
el meollo del libro de Job.
Porque Job quizás
también creía como ellos. Pero ahora, desde el horror y la desesperación, el
universo como obra de Dios deja ver su crudeza, su desolación, su caos moral. Se
da cuenta que Dios en su arbitrariedad puede hacer lo que quiera con el hombre
y que sin un pacto de ley que se cumpla y proteja a la criatura, el hombre está
ahora desnudo ante la mismísima Voluntad libre y absoluta de Dios. Y entonces
Job acusa a sus amigos de hipócritas, de encubridores, de comparsas de un Dios
tirano que ya no responde a ninguna razón, a ninguna ley, a ningún pacto. Es
una omnipotencia titánicamente arbitraria.
¿Cómo acaba
este drama?
Dios se ve interpelado seriamente, e interviene reafirmando su fuerza creadora en base a su libre Voluntad. Hace ver a Job lo grandiosos que es su poder y lo insignificante que es el ser
humano. Pero hay cosas que no se aclaran. Job nunca deja de creer en esa
omnipotencia de Dios. Quizás su postura fuese en principio como la de sus
amigos: una confianza plena en el formulismo religioso, pero Dios lo declara justo, no hipócrita. Por otra parte la respuesta de Dios parece
indirecta y redundante. No hay una respuesta clara
a las demandas de Job, ni una explicación del porqué de las pruebas y la humillación que se le infringen. ¿Tiene razón Job o no tiene razón en su demanda
desesperada de aclaración y de juicio a Dios para pedir explicaciones? Pero hay algo muy importante que es quizás la clave de la narrativa: la valoración de Dios del husita queda mostrada en su reconocimiento de Job. En la validez de sus gritos de protesta y de sus exigencias y la condena a los amigos de este. Quizás esto se aclare poniendo la respuesta hipotética en Dios mismo: “Has comprendido solo parte de lo que soy y lo has interpretado, dentro de tú angustia y sufrimiento, como un abuso injustificado de poder por mi parte, pero no has comprendido lo que la fe en ese Dios omnipotente y absolutamente libre significa. Tu confianza en mí no tiene nada que temer, pues mi voluntad está por encima de toda creación, de toda razón, de toda ley, de toda necesidad, de todo pecado. Existo porque sí y soy lo que soy. Ese es tu Dios. Tus amigos, sin embargo, se conforman con el dios de conveniencia de la religión, se justifican con razones y argumentos desde la tranquilidad de la conciencia y su posición social. El mundo para ellos está ordenado de acuerdo a los cánones inalterables de la Razón y la Necesidad que abarcan tanto al cosmos como a Dios, y de los cuales ellos se hacen intérpretes autorizados. Por ello estoy indignado con ellos."
"Amigo Job, has pasado la prueba, te devuelvo lo que te
pertenece y te haré todavía más dichoso de lo que fuiste. Hágase mi sola
voluntad.”
desesperada de aclaración y de juicio a Dios para pedir explicaciones? Pero hay algo muy importante que es quizás la clave de la narrativa: la valoración de Dios del husita queda mostrada en su reconocimiento de Job. En la validez de sus gritos de protesta y de sus exigencias y la condena a los amigos de este. Quizás esto se aclare poniendo la respuesta hipotética en Dios mismo: “Has comprendido solo parte de lo que soy y lo has interpretado, dentro de tú angustia y sufrimiento, como un abuso injustificado de poder por mi parte, pero no has comprendido lo que la fe en ese Dios omnipotente y absolutamente libre significa. Tu confianza en mí no tiene nada que temer, pues mi voluntad está por encima de toda creación, de toda razón, de toda ley, de toda necesidad, de todo pecado. Existo porque sí y soy lo que soy. Ese es tu Dios. Tus amigos, sin embargo, se conforman con el dios de conveniencia de la religión, se justifican con razones y argumentos desde la tranquilidad de la conciencia y su posición social. El mundo para ellos está ordenado de acuerdo a los cánones inalterables de la Razón y la Necesidad que abarcan tanto al cosmos como a Dios, y de los cuales ellos se hacen intérpretes autorizados. Por ello estoy indignado con ellos."
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