Hay una organización civil americana defensora de los derechos y
libertades individuales que por su definición de
libertad de expresión no
encajaría en lo que la Unión Europea entiende como tal. Se trata de la American
Civil Liberties Union (ACLU) fundada en 1920 y dedicada en toda su corta
historia a la defensa de toda libertad incluida en el Bill of Rights (Carta de
los Derechos) y el First Amendment (la Primera Enmienda). La ACLU ha defendido
abiertos casos de racismo, objeción de conciencia de testigos de Jehová,
discriminación a la mujer, homosexuales, etc. Está a favor del aborto, del
matrimonio gay, de la separación de Iglesia y Estado, etc.. Es una organización
civil que se toma los derechos y libertades al pie de la letra y con todas las
consecuencias. Sus litigios ya han hecho historia en los EEUU.
Quizás lo más polémico de la ACLU es su posición ante la
libertad de expresión. Esta organización entiende la libertad de expresión de
un modo casi absoluto. Consecuente con ello ha defendido la libertad de expresión de grupos racistas o xenófobos como el Ku-Klux Klan, los
neo-Nazis, la Nación del Islam, la "pervertida" Asociación Norte Americana del Amor
Hombre/Muchacho; o la terrible Westboro Baptist Church (iglesia bautista de
Westboro) conocida por su abierta condena de gays al infierno por medios publicitarios
y piquetes ante otras iglesias que admitan gays como pastores/as,
organizaciones gays, clínicas de aborto, etc. Pero recordemos que la ACLU fue puntera
en la defensa de comunistas e izquierdistas durante el macartismo, los
desertores de la guerra de Vietnam, contra la enseñanza del creacionismo en las
escuelas, etc.
Es aquí donde el modelo europeo de estado laico no encaja. La
libertad de expresión en Europa prohíbe y condena con cárcel todo tipo de
expresión o actos racistas, antigay o pronazis. Vendría a ser una libertad de
expresión limitada y condicionada a aquello que la mayoría acepta como decente
y razonable; pero como dice la ACLU: “Es fácil defender el derecho de expresión
cuando el mensaje es algo que mucha gente encuentra mínimamente razonable. Pero
la defensa de la libertad de expresión resulta polémica cuando el mensaje es
ese que la mayoría de la gente encuentra repulsivo.”
Curioso. ¿Qué opinan ustedes?










(Publicado en La Nueva España de Gijón el 15-5-13)