08 mayo, 2013

LA "AMERICAN CIVIL LIBERTIES UNION" (ACLU) Y SU CONTROVERTIDA DEFENSA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN


Hay una organización civil americana defensora de los derechos y libertades individuales que por su definición de
libertad de expresión no encajaría en lo que la Unión Europea entiende como tal. Se trata de la American Civil Liberties Union (ACLU) fundada en 1920 y dedicada en toda su corta historia a la defensa de toda libertad incluida en el Bill of Rights (Carta de los Derechos) y el First Amendment (la Primera Enmienda). La ACLU ha defendido abiertos casos de racismo, objeción de conciencia de testigos de Jehová, discriminación a la mujer, homosexuales, etc. Está a favor del aborto, del matrimonio gay, de la separación de Iglesia y Estado, etc.. Es una organización civil que se toma los derechos y libertades al pie de la letra y con todas las consecuencias. Sus litigios ya han hecho historia en los EEUU.

Quizás lo más polémico de la ACLU es su posición ante la libertad de expresión. Esta organización entiende la libertad de expresión de un modo casi absoluto. Consecuente con ello ha defendido la libertad de expresión de grupos racistas o xenófobos como el Ku-Klux Klan, los neo-Nazis, la Nación del Islam, la  "pervertida" Asociación Norte Americana del Amor Hombre/Muchacho; o la terrible Westboro Baptist Church (iglesia bautista de Westboro) conocida por su abierta condena de gays al infierno por medios publicitarios y piquetes ante otras iglesias que admitan gays como pastores/as, organizaciones gays, clínicas de aborto, etc. Pero recordemos que la ACLU fue puntera en la defensa de comunistas e izquierdistas durante el macartismo, los desertores de la guerra de Vietnam, contra la enseñanza del creacionismo en las escuelas, etc.

Es aquí donde el modelo europeo de estado laico no encaja. La libertad de expresión en Europa prohíbe y condena con cárcel todo tipo de expresión o actos racistas, antigay o pronazis. Vendría a ser una libertad de expresión limitada y condicionada a aquello que la mayoría acepta como decente y razonable; pero como dice la ACLU: “Es fácil defender el derecho de expresión cuando el mensaje es algo que mucha gente encuentra mínimamente razonable. Pero la defensa de la libertad de expresión resulta polémica cuando el mensaje es ese que la mayoría de la gente encuentra repulsivo.”

Curioso. ¿Qué opinan ustedes?

5 comentarios:

  1. Una entidad parecida en España serían las organizaciones laicas (Asturias Laica, Europa Laica, etc.) Pero la diferencia con la ACLU es que estas organizaciones laicas predican un republicanismo de izquierdas. He leído su ideario que publican en forma de cuadernillo y en el se ve claramente que el laicismo solo se puede comprender como republicanismo de IZQUIERDAS. Y eso significa que al enemigo "neoliberal" y de derechas ni agua. Cuánto menos defender los derechos de un extremista de derechas que por definición deberían de estar PROHIBIDOS.

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  2. No, evidentemente no hay de eso por aquí y tampoco lo veo factible. De hecho según leía la entrada veía que me sería muy, pero que muy difícil apoyar algunas de sus campañas, en cambio con otras no tendría el menor problema. Y ese sería el problema.

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  3. Para la ACLU no hay razón alguna para negar o prohibir un debate abierto ante la sociedad sobre el racismo, el feminismo, el ecologismo, el nacionalsocialismo, etc. Para los ACLU un racista declarado tendría su pleno apoyo para justificar sus ideas en debate público, siempre y cuando admita el derecho del antiracista a rebatirle sus ideas. No sería mala idea ver este tipo de debates. Las ideas fuertes y nobles suelen verse rápidamente salir a flote. En lugar de permanecer estas ideas soterradas en la prohibición, al salir a la luz se podrían encontrar con su pronto desgaste y desprestigio; mientras que si prosiguen en la prohibición se crea el caldo de cultivo de heroismos clandestinos acumulando potencial y resentimiento para el día apropiado y la masa apropiada.

    Mientras que si todas estas ideologías tuvieran opción al debate público veríamos posiblemente su pronto agotamiento y falta de criterio. No tendrían futuro alguno. En ese sentido la ACLU posiblemente tenga razón. Una sociedad no es democrática si prohibe cualquier libertad de expresión. Da a entender que la gente no es madura y no sabe escoger. Y, hay que tener en cuenta, que cualquier grupo extremo basado en el odio no contaría jamás con la ACLU en caso de prohibir la libertad de expresión de sus enemigos.

    Es un tema polémico. Un amigo mío americano que defiende a la ACLU me decía no hace mucho que las ideas malas se combaten con ideas buenas.

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  4. Muy de acuerdo, Sr. Vital de Andrés, con esa asociación (que desconocía) y su manera de entender la libertad de expresión. Yo siempre he partido del principio de que "las ideas no delinquen". Y siempre me ha producido desazón el ver condenar a prisión a gente (por supuesto, indeseable) por el solo hecho de publicar libros o panfletos, o defender públicamente, ideas nazis o racistas, por ejemplo. Porque esas ideas deberían combatirse con otras ideas, y no con el código penal. Verbigracia, en un debate televisado. Una vez y otra vez. Y quien dice nazismo dice la defensa ideológica de ETA, y muchas otras cosas. Las ideas no delinquen, y cualquier delito de expresión debería ser suprimido del código penal de todo país democràtico.

    Si en una sociedad prevalece el principio de que una persona puede ser condenada por expresar tal tipo de ideas, nada nos asegura que más adelante, con un cambio de gobierno o de régimen, otra persona pueda ser condenada por expresar OTRO tipo de ideas, por ejemplo, las mías. Con lo cual, podría llegar el caso de que por expresar mi opinión, un suponer, a favor de la independència de Cataluña o Vasconia, pudiera ir a la cárcel por delito de Lesa Constitución.

    Las ideas contrarias a la mayoría en el poder ya llevan su penitencia en el hecho de que son prácticamente ignoradas por los medios de difusión. Y cuando aparecen en ellos, es de manera tangencial o deformada. A esta pena de exclusión no puede añadirse la cárcel para los que las mantengan.

    Cuetu



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  5. Sr. Cuetu:

    Esa esencia liberal de la libertad de expresión no encaja en España. Somos un país antiliberal por excelencia: y ahí están todos de acuerdo: católicos, progresistas de izquierda, ecologistas, falangistas, socialistas, derechona provinciana, nacionalistas vascos y catalanes, etc. TODOS TODITOS.

    Esa manera de entender la democracia la compartimos minorías raras, y extrañas que podemos mirar a este pais por otros ángulos y perspectivas por ser raros y extraños.

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