12 mayo, 2013

LA EXTRAÑA HEREJÍA DEL DOCTOR PERBHSJORP

El Doctor Perbhsjorp expuso, entonces, su extraña herejía ante la Asamblea de aquel territorio:

Se trata de saber que vives en algún punto del espectro entre tu alma absoluta-abstracta y la nada. Llamaremos a esa alma: ánima. Interactúas con el paisaje, pero el paisaje son otros espectros que han adquirido aparente solidez en un estado provisional situado también en algún punto entre su potencial absoluto y su desintegración total. Las personas que ves son en apariencia objetos externos en posturas diferentes, andares, rostros; todo ello al mirarlo o al interactuar produce efectos y afectos, asociaciones, atracción, repulsión, indiferencia. Todo ello está en su estado provisional de solidez, en cuanto a lo que nuestros sentidos pueden percibir como tal estado; pero estas interacciones o encuentros nos van moviendo, desplazando más cerca o más lejos del ánima o muerte. A veces es la mirada de una persona, una chica
especial con sus andares, su cuerpo. Otras veces es un rincón de la ciudad, un edificio, un parque, el tráfico; lo que atrae escenas pasadas, sentimientos más o menos agradables o desagradables; o quizás indiferencia o apatía.
O quizás, cuando uno está cansado; cuando el espectro físico padece desplazamientos hacia la muerte o la nada, entonces la energía afectiva está en sus mínimos de intensidad; el exterior se nos muestra intratable, gris, apático; la gente nos estorba, nos resulta todo aburrido. La condición humana y la llamada realidad son percibidas como espectros de intensidad-energía.

Los sentidos captan hasta cierto grado las señales del mundo espectral “exterior”; pero los sentidos son así mismo espectros con sus grados de intensidad entre dos polos. Llega un momento en que los sentidos no pueden percibir más allá de cierto horizonte o umbral; y, sin embargo el alma abstracta y absoluta (ánima) está ahí fuera de su alcance. Entonces la percepción se hace intuitiva; percibimos nuestra ánima como nuestra esencia; como la tonalidad que envuelve nuestra existencia. Y la percepción intuitiva es así mismo otro espectro diferencial. Cada “individuo” se mueve en grados de tonalidad espectral en permanente interacción o encuentros con el mundo y sus modalidades de objetos, de apariencias; de espectros en su aparente solidez o invisibilidad.

Y sin embargo seguimos envueltos en nuestra tonalidad anímica que es única en cada “individuo”, en cada objeto, en cada manifestación visible o invisible. Nos movemos en una permanente síntesis de espectros y tonalidades en todos los niveles (modalidades) y grados de intensidad: biológicos, materiales, psíquicos, campos de energías, etc. Y esa es nuestra presencia absoluta, a pesar de sus tensiones; de sus caídas en las apatías, aburrimientos, depresiones o derivaciones psíquicas aparentemente enloquecidas. Todo está ahí en su presencia absoluta pero siempre en absoluto movimiento o vaivén espectral para nuestras percepciones.

Todo está inmerso en una energía y esa energía se sostiene en su existencia sin llegar a ser jamás inexistente.

Nadie en la Asamblea dijo nada. Hubo silencio total, pero a los pocos días el Doctor Perbhsjorp fue expulsado de aquel territorio.

1 comentario:

  1. Donde esté el catecismo del Padre Astete que se quite toda esta basura filosófico-anarcoide. Prometo leer el catecismo del Padre Astete. Prometo leer el catecismo del Padre Astete. Prometo leer el catecismo del Padre Astete. Prometo leer el catecismo del Padre Astete.

    Así hasta 500 veces.

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