10 abril, 2013

DERRIBANDO FALSOS ÍDOLOS HASTA DONDE SEA POSIBLE

Tres personajes me vienen hoy a la mente por estar en primera plana en los periódicos. Uno es José Ángel
Fernández Villa, Secretario General del SOMA-UGT durante 34 años. Parece ser que por razones de salud abandona su cargo. ¿Hasta que punto personajes como Villa son o no son los principales responsables del deterioro económico de Asturias? ¿Fue la defensa a ultranza del carbón y la utilización del poderío sindical del SOMA con fines políticos y partidistas el motor del progreso o la decadencia de Asturias? Son preguntas que necesitan respuesta. Asturias es una región que vive de mitos obreristas y revolucionarios, pero queda por aclarar si esos mitos siguen siendo sostenibles o son, nada más, que los residuos de una política económica y social que a la larga ha generado un fuerte estancamiento y ausencia de futuro.

Margaret Thatcher fue la dama de hierro que lideró una descentralización y desregulación de la economía
británica desde el año 1979 al 1990. Por nuestros lares se supone que la Thatcher merece todas las condenas habidas y por haber. Es más, si se pone alguien a defender a la Thatcher en muchos círculos
asturianos, puede que sea reprochado con malas caras y juicios fuertemente condenatorios. La Thatcher para esta opinión pública guiada por un discurso “progresista” es una persona maldita y detestable. ¿Pero fue así? ¿Cómo es posible que los británicos la votaran tres veces? ¿No sería necesario hacer un análisis serio sobre las actuaciones de Thatcher en una Inglaterra abrumada por los impuestos y parasitada por un sector público anquilosado?

El otro personaje es el reciente fallecido economista y escritor José Luis Sampedro. Nadie niega sus méritos como escritor de “La sonrisa etrusca” o “El río que nos lleva” y otras buenas obras; pero hay una faceta del laureado escritor que a mi me parece equivocada en su planteamiento. José Luis Sampedro se hizo voz del movimiento 15M y de los Indignados y nos hablaba de una economía humanitaria, centrada en el hombre; no en el dinero y cosas lindas y bonitas y dichas con desenfado rebelde y rabiosamente crítico con el sistema capitalista y cómo había que crear otro futuro, etc…
Al contrario de la Thatcher, el Sr. Sampedro, en los mencionados círculos asturianos donde la Dama de Hierro es el mismo demonio; sin embargo nuestro escritor-economista es alabado, agasajado, y elevado a los altares del idealismo social por su visión de la economía y del mundo futuro de una Humanidad liberada de los vampiros capitalistas. A mí, sin embargo, sus lindezas sobre el mundo futuro y sus críticas o profecías económicas me han parecido algo demagógicas e idealistas. Todos deseamos un mundo mejor y una riqueza más extendida y repartida para todos; eso es fácil de decir y ser visto y aplaudido como gran humanista rebelde, etc.; pero otra cosa es dar los pasos para llegar a ello de forma racional y efectiva. Ahí es donde idealistas como José Luis Sampedro en mi opinión fallan e incluso falsifican la dura realidad de este mundo por ficciones que luego han de generar futuras frustraciones y desengaños.

Yo creo que hemos de ver las diferentes facetas de estos personajes con sentido más crítico y abandonar las etiquetas que nos tratan de imponer desde intereses políticos, sindicales, ideológicos, etc. Como buenos iconoclastas hemos de derribar todos los falsos ídolos, vengan de la tendencia política que vengan.

4 comentarios:

  1. Estoy bastante de acuerdo con usted, Sr. Nesalem, en los juicios críticos sobre esos tres personajes.

    Villa es el paradigma de cabecilla de un lobby sindical, grupo de presión político capaz de condicionar la política asturiana, con esquemas decimonónicos del progreso económico y social. Sencillamente, la corriente liderada por el SOMA (sindicato minero asturiano de la UGT) ha supuesto una atrofia para el progreso de Asturias.

    De Thatcher conozco menos en cuanto a la política interna que promovió. No era alguien que me cayese muy bien, la verdad. La veía un poco repipi y muy conservadora. No sé si el Reino Unido progresó económicamente con ella. Sí sé que era amiga de Pinochet, y eso me mosquea bastante.

    Sampedro era un bendito hombre. Es muy difícil que diciendo las cosas que decía pudiera caer mal a nadie. Otra cosa es que ese buenismo es evanescente, etéreo, pura neblina, totalmente alejado de la realidad. En ese sentido, Sampedro siempre ma pareció un poco empalagoso. Es que retrataba un mundo tan feliz e irreal, que su discurso caía en lo irrelevante. Su discurso era puro azúcar, nunca me aportó nada sustancial.

    Saludos,
    Konstantínos

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  2. Una evaluación de los años Thatcher

    http://www.economicshelp.org/blog/274/uk-economy/economic-impact-of-margaret-thatcher/

    Sí, tener amistad con Pinochet la emborrona un tanto. Por lo menos para mí.

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  3. Hizo quizá muchas cosas buenas, lo reconozco. Pero su actitud en el tema de Irlanda del Norte fue demasiado dogmática, con un nacionalismo inglés excesivo y fanático, que costó la vida a mucha gente.

    Cuetu

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  4. Más sobre Maggie:

    http://www.city-journal.org/2013/eon0412ng.html

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