30 abril, 2019

LA MÁQUINA POLÍTICA Y LA REPRESENTACIÓN MAQUÍNICA

La política. Sería un juego apasionante si pudiéramos jugarlo desde fuera. Detrás de una vitrina donde el mundo fuese diferente a este mundo. Y si fuere un juego sin más consecuencias que el ganar o perder como se gana o se pierde en un juego. Luego, sería la vuelta a nuestra vida. En este caso, la vida tras la vitrina. Una vida que sería totalmente distinta a la que hubiéremos conocido en otras épocas oscuras, cuando la política era otra cosa. Otra cosa. Otra vida. Otro mundo.
Pero seguimos en este mundo. Se construyen modelos mentales que hagan resonancia con la gente. Con cuanta más gente mejor. Es un juego de consonancia entre afectos y modelos o modelos y afectos. Quiénes están desesperados y por qué. Quiénes desean tal mundo. Quiénes se sienten víctimas de ... Quiénes odian a quienes. Quiénes quieren dominar a... Quiénes quieren liberarse de... Todos quisiéramos vivir mejor y nuestra fórmula sería la mejor para todos si nos dejasen desarrollar todas las grandes ideas que tenemos.
Nuestras representaciones del mundo. Nosotros vivimos y sentimos a diario, otros hacen las representaciones de lo que vivimos y sentimos. El poder se basa en las representaciones que capten más afectos.
La ideología nos une y la unión hace la fuerza. Pero lo que vivimos o sentimos quizás lo representemos con valores ya elaborados por otros de antemano. Este mundo funciona en clave máquina. Máquinas representacionales. Las estructuras corporeas e incorpóreas. Las visibles y las invisibles. La capacidad de eliminar individuos llegado el caso o de hacerles la vida imposible en otros. La capacidad de premiar o castigar. De juzgar. ¿Hay algo detrás de las máquinas? ¿Hay otros mundos tras de las máquinas? ¿Qué hay detrás de toda representación? ¿Hay algo? ¿Nada?
Si hemos sido capaces de hacer la pregunta, entonces .... otra pregunta....y otra...ad infinitum.
Quizás este universo sea una encerrona sin salida. Help! Is anybody out there? ¿Quién está ahí detrás de la vitrina?

04 abril, 2019

POLÍTICA Y PENSAMIENTO DOMINANTE

La política apela a la razón. Por las izquierdas apela a un orden del mundo definido y condicionado por la lucha de clases. Un sustrato de razón dialéctica inexorable que se manifiesta en diversas modalidades: explotación económica, opresión social y sus derivados éticos, estéticos, ideológicos. Por la derecha hay variedades: por un lado está un orden metafísico de valores superiores e inferiores. donde lo superior se impone por su inteligencia, su eficacia, su supremacía. Por otro está el positivismo de la objetividad del conocimiento y su validez en función de un uso más o menos libre de la ciencia, de la economía, de la política. Ante una igualdad abstracta de todos los individuos, unos serán más inteligentes, trabajadores, ahorradores, y lograrán progresar; otros lo serán menos con las mismas oportunidades y se quedarán rezagados. En el medio está la socialdemocracia que afecta tanto a la izquierda como a la derecha: el Estado será el regulador de la riqueza en función de una igualación de todo el mundo en función de sus ventajas y desventajas.
Añadir leyenda
Dependiendo de la radicalidad de esta idea y práctica, el Estado se puede interferir con cierta omnipotencia en nuestras vidas para "nuestro bien" y el de todos, y por otro se deja más espacio a las iniciativas privadas, individuales, etc. Hoy día en Occidente domina la socialdemocracia en esas dos vertientes. La izquierda como Podemos sin negar la lucha de clases como sustrato, sin embargo en la práctica adopta una postura socialdemócrata radical: y, por otro, la derecha PP o Ciudadanos, pues usan al Estado como medio de distribución de riqueza no muy diferente del partido que sustenta la titularidad socialdemócrata por derecho histórico: el PSOE. Sus disputas ideológicas son un paripé necesario para distinguirse, pero en la realidad acaban todos haciendo lo mismo o aproximado. La realidad no da para mucha aventura.
Digamos que para la socialdemocracia rige la idea de que la política más que un mero instrumento de gobierno y administración, tiene también la obligación de usar el Estado como educador social en función de una supuesta naturaleza humana de potencial bondadoso común a todos. Son esos supuestos rasgos comunes los que hay que potenciar distribuyendo la riqueza de forma igualatoria. Lo malo de los hombres y mujeres desaparece con la apropiada ingeniería social.
O sea, todos apelan a una razón de fondo indiscutible, quizás axiomática. Se podrán discutir más a fondo esas supuestas verdades de todos ellos, pero el poder es el poder y su fuerza reside principlamente hoy día en su capacidad de imponer categorías de pensamiento automáticos en la mayoría de la gente y quedar fuera de este pensamiento dominante es exponerse a mucho.

08 marzo, 2019

SUEÑOS Y COMUNIDADES

Cualquier momento es el principio. En cualquier momento empieza de nuevo la vida. En cualquier momento se puede decir no o sí. En cualquier momento surge un sueño que resuelve o desconcierta lo vivido como real. Una ruptura con el orden lineal del tiempo para recuperar el pasado como presente sin ser exactamente el pasado ni el presente sino otra cosa nueva. Nuevos paisajes de reencuentro. De ambiguedad, de misterio, de encrucijada sin solución, pero reencuentro que despierta una esperanza olvidada o enterrada por la realidad cotidiana de las máscaras, de las funciones, de la desconfianza y el miedo. Ese sueño puede estar indicando el camino arriesgado e incierto de nuevas posibilidades de
vida. Quizás esté señalando la frontera que no estamos dispuestos a franquear. El sueño en toda su narrativa sigue marcando el camino prohibido del árbol de la vida. Pero sus frutos siguen estando ahí a la vista. Más allá de las prisiones, de los demonios que actúan en las pesadillas; de las fuerzas malignas que nunca son capaces de poseer nuestra alma. Más allá sigue estando presente el árbol de la vida en forma de imagen de persona, de imagen de paisaje, de poder sobre la gravedad y las leyes de no contradicción. Cualquier momento es el principio. En cualquier momento empieza de nuevo la vida.

Comunidades más o menos duraderas. Comunidades de comunión y de conflicto comunitario.  Una comunidad de libre entrada y de libre salida. Si la alegría es continuada la comunidad será más o menos permanente, pero si a la alegría inicial sigue la amargura del conflicto irresoluble, entonces la comunidad ha de desaparecer y surgirán nuevas comunidades más afines, más comunitarias, de comunión más alegre e intensa. Las comunidades no son organizaciones, ni tampoco instituciones, son grupos o asambleas de encuentro y de comunión, libres de formarse o deshacerse cuando sea pertinente. Nadie retiene a nadie. Esta es la comunidad y sus puntos de encuentro. Alégrate con la comunidad, pero si alguien o algo ata o produce desconfianza sin solución posible, entonces sé valiente para decir adiós. Funda otra comunidad o busca una nueva o simplemente sé tú mismo en tu propia individualidad en relación con el mundo. 

11 febrero, 2019

CONDICIÓN HUMANA

LAS NOTAS DE JUDIT RAMPEN

Me di cuenta que Suerio no valoraba la razón. Es decir para él la razón no era válida como herramienta para discutir o debatir. Para él lo que tenía valor eran sus emociones y el sentimiento que le despertaba el tema. Contradecir sus emociones o pasiones era algo ofensivo para él. Por eso su debate o conversación sobre el tema se definía más bien por la afinidad emocional o pasional que por las razones que se dieran sobre tal asunto. La razón la ponía al servicio de sus emociones, de sus vivencias profundas. No había razón per se, o argumentos basados en la razón per se: datos objetivos.  Si se le presentaban datos objetivos que contradecían su pasión o emoción, él lograba
autoconvencerse de que todo era trampa, engaño, astucia o malicia.  Sólo era cuestión de imaginarse que habría otros datos en otro sitio que le daría a él la razón. 
Yo creo que todos actuamos así en la vida normal y corriente. Anteponemos nuestra experiencia profunda de las cosas a cualquier otra cosa. Si la gente con quien hablamos nos es afín, pues bien. Si no nos es afín y nos contradice, pues mal. La razón la vamos a supeditar a nuestra vivencia profunda y las emociones o pasiones que suscita. Nos pondremos o no de acuerdo con la gente en los temas políticos, religiosos, de sucesos, etc., dependiendo del humor en que estemos, del equilibrio emocional, del interés que domine nuestro ser. Anteriormente a cualquier dato objetivo o uso de razón hay un estar en el mundo de cada cual que es contingente y no depende de nosotros. Nacemos como nacemos y vamos creciendo en diferentes contextos y con diferentes modalidades de experiencia. Ese fundamento a priorístico es el que va a ir configurando nuestras energías vitales, pasiones, emociones, afectos; y, como no, nuestra razón. Pero la razón es siempre instrumental y al servicio de nuestra voluntad. Aceptamos las razones de la ciencia o de las matemáticas o las razones de Estado, porque ya nacemos en esa realidad dada y vivir a la contra de tal realidad y razón requeriría volverse loco o ya estarlo. Pero a lo largo de nuestra vida haremos valer nuestra voluntad por todos los medios y diferentes estrategias de ser y existir. Condición humana.

17 enero, 2019

DE LEJOS

Lejos.

Groman está desayunando. La taberna está destartalada y una mujer vieja canta con la voz fina como el humo. Groman come su salchicha  acompañada de largos tragos de cerveza. La vieja sigue cantando algo que parece provenir de abyectas oscuridades. Lejos de allí todo acontece como si el orden del mundo se hubiese desquiciado. Groman da una voz y al momento Grierta se presenta con una servilleta que envuelve una barra de pan recién salida del horno. La vieja deja salir un aullido y se queda con la boca abierta: las encías desnudas, sin dientes, y el aullido parece convocar a infernales seres de ultratumba. La taberna está aislada. No se ven casas cerca, ni tampoco atisbos de que haya un pueblo o ciudad en las cercanías.

Venimos de lejos y nos encaminamos hacia una taberna. De lejos y huyendo, siempre huyendo. Escapando.
Venimos de un hastío. De un mal cuerpo. De una angustia abrumadora. De una fatiga. De un agotamiento. De lejos. Durante el camino hemos venido oyendo un suave aullido. Un aullido de astuta alimaña o de bruja encorvada. Pero el camino era tan confuso como incierto.

Groman ha acabado definitivamente con su salchicha y ahora parte otro trozo de pan. Nuevos tragos de cerveza hacen bajar el pan al estómago. Un gran estómago voluminoso. Quizás descomunal. Y ahora la vieja se levanta de la banqueta y parece estirarse sin límite. Casi pega contra el techo de la taberna. "Vienen" grita ", "¡vienen!" Grierta se pone a bailar sorteando trastos, cajas vacías, botellas medio llenas o medio vacías. Aparta telarañas y comienza a girar como una peonza. La música parece salir de su imaginación.

Nos acercamos. Nos acercamos a la taberna. De esa lejanía de donde venimos solo percibimos trozos y trazos de un mundo sumido en conexiones y desconexiones, circuitos y cortocircuitos. Recordamos el cuadro completo de una ciudad vista desde una montaña cercana y he ahí su fragmentación y descomposición. Pero no, no procedíamos exactamente de esa ciudad, sino de un territorio mucho más lejano. Tan solo pasamos por clla como por otras muchas. Pueblos. Gentes. Voces. Palabras sin significado. Solo ruido de articulaciones. Hemos entrado y salido muchas veces. Tenmos hambre y estamos confusos. Fatiga. Cansancio. Hastío.

La taberna abre sus puertas a los nuevos peregrinos. Groman no puede soportar su barriga y se cae de bruces. La vieja ahora se agacha como un reptil y abre la puerta para dejar entrar la extraña manada que llega de tan lejos. Se ríe. Grierta sale al porche y eleva las manos para dar la bienvenida a quienes vienen de lo desconocido.

27 diciembre, 2018

LEV SHESTOV: ATENAS Y JERUSALÉN. UN EXISTENCIALISMO RADICAL

NESALEM REFLEXIONA EN TORNO A SHESTOV

Hipótesis: Imaginemos que Dios crea el universo de la nada. Dios entonces es una voluntad ilimitada e incondicionada. Todo lo que existe está sometido a su libre voluntad. Pero tal voluntad implica que todo lo existente depende de su libre albedrío. No hay leyes ni razón que lo limiten, por lo tanto para Dios todo es posible. Lo existente existe porque Dios quiere. Entonces este universo y esta existencia no están sometidas a leyes que condicionen o precedan a Dios. No como intentaban los escolásticos: someter la fe a la razón o explicar la fe por la razón, sino que es el escenario de todas las
posibilidades posibles de libertad de creación o destrucción divina. En el presente el mundo es lo que es, y todas las explicaciones del por qué es lo que es se rigen por la razón crítica y la ciencia. Las interpretaciones religiosas o míticas no pueden competir con las razones críticas y científicas y cada vez sufren de un mayor desprestigio. Pero muchas tradiciones o credos religiosos también adscriben a Dios una racionalidad interna de la cual no se puede desprender y en última instancia ha de quedar supeditado a ella. La razón universal también afecta a Dios como ente. O si no se inscribe a Dios dentro de una razón universal, sí hay en Dios mismo una racionalidad que impone como ley o preceptos a sus creyentes. Y una racionalidad interna a la creación que la ciencia podría descubrir y utilizar.
Pero para un Dios que es libre voluntad todo es posible en todo momento. Está por encima de toda ley e interpretación que lleven a cabo los humanos. Todo es posible para Dios sin condición o límite. Todo milagro, toda subversión del orden de sentido común humano, toda posibilidad de crear infinitos universos llegado el caso y diferentes los unos de los otros con diferentes naturalezas.
Poder ilimitado del Dios como voluntad libre. Todo es posible para él. ¿Cómo se delimita Dios para ser comprendido por los hombres? La revelación. Pero la revelación no es razón, sino su antítesis. Si en el paraiso el árbol del conocimiento es la razón y el saber humano, el otro árbol es el árbol de la vida: la revelación. Y la revelación proviene del Dios vivo que abre a los humanos a la inocencia perdida, a la libertad creativa y espontánea del paraiso. Ya no la ley, sino la gracia. No los esfuerzos humanos por salvar el mundo sino que el justo por la fe vivirá.

15 diciembre, 2018

NAVIDAD 2018

La nieve. El frío. El calor de una casa de gruesos muros. Una familia que está cenando. Un fuego de chimenea que calienta la casa. Son varios hermanos, primos, tíos, padres, abuelos. sobrinos. Familia y parentesco. Han venido de varios sitios. Algunos de alguna ciudad. Otros de algún pueblo. Incluso
del extranjero. La casa está en un valle solitario rodeado de colinas. Ahora las colinas están nevadas. Hay bosques también cubiertos de nieve. Uno de los niños mira por el cristal de la ventana después de quitar el vaho y ve que el cielo está estrellado. Pero ve algo más que un cielo estrellado, ve magia. Ve eso que años más tarde y ya siendo mayor recordará con nostalgia. Con profunda nostalgia. Ha sido solo un momento, pero ese momento ha sido toda una sensación profunda de encantamiento. De magia. Luz de la luna que ilumina todo el paísaje como si fuese casi de día. Luego se sienta de nuevo en su silla y sigue comiendo y bebiendo y oyendo cómo hablan los adultos de sus vidas y la abuela está emocionada y los primos dicen cosas embarulladas llenas de alegría. Todos comen. Beben. El árbol iluminado en una esquina del salón. Pronto comenzarán a cantar villancicos. La casa es la casa familiar de sus abuelos maternos. Una casa rodeada de prados y una huerta. Una casa llena de recuerdos. Todo un bagaje de recuerdos que llevará durante toda su vida hasta la muerte. La infancia fue la edad en la que aprendió a ver el mundo en sus extremos emocionales: el miedo, el terror por un lado; y por otro, la suprema confianza en la vida, la alegría, la felicidad por momentos. Los dos polos opuestos de la vida humana. Los extremos posibles e inexplicables. Durante la infancia se siente en profundidad. Y todo queda grabado.
El tío Danile cuenta ahora un chiste de ciudad. La tía Milena ha bebido algo más de la cuenta y no
sabe poner un orden a las palabras. Está más deliciosa que nunca una vez desprendida de su aparente seriedad. Los primos y hermanos quieren salir a ver la luna y la nieva. Buena idea. Salimos todos y en seguida ya todo es juego y relatos de misterio. Es Navidad y luego se abrirán los regalos. A las doce de la noche nos iremos a la iglesia a juntarnos con toda la gente de las aldeas de alrededor. El Reverendo Milrod nos predicará algo relacionado con el nacimiento de Jesús, pero en lugar de Israel, serán los paisajes de nuestras aldeas los que ilustrarán su sermón. Estamos todos contentos. Una vez al año y los años irán pasando. Todo irá militando contra la alegría de nuestra infancia. Los colores se irán haciendo más ténues, menos brillantes, marchitos. La mirada hacia el cielo de una noche de luna llena perderá todo su encanto para significar nostalgia. Solo nostalgia. 

EL HOMBRE QUE LEÍA A HEGEL AL REVÉS

 Este hombre vivía con una mujer taciturna. Los dos habitaban una cabaña fuera de la ciudad. Vivían de su jubilación de maestros de escuela....