31 marzo, 2011

LA GUERRA EN LIBIA CONTRA GADAFI

(No todos están a favor de la intervención en Libia contra Gadafi. Un amigo, colaborador de este blog, nos ha enviado este artículo crítico contra esta guerra. Este blog está abierto a todas las opinones.)

La urgencia de Francia por iniciar la guerra contra Gadafi, su precipitación en reconocer como un “Gobierno legítimo” a la amalgama de golpistas (islamistas radicales unos, ex altos cargos traidores otros) hacía evidente la existencia de intereses económicos muy poderosos por parte de Francia, para cambiar un Gobierno que favorecía mucho más a las empresas españolas e italianas que a las francesas; algo que nunca París ha aceptado. Históricamente, fueron ingenieros de minas franceses en los años 30 los primeros en percatarse del inmenso potencial petrolero y gasista del país norteafricano, lo que unido a su política “económica-cultural” France-Afrique para el control de los recursos minerales y estratégicos de ese continente no hace más que confirmar su decisión de derrocar a alguien que era un obstáculo para sus planes. 
Ésa era la sospecha, pero sin más pruebas que la lógica de los hechos. Pruebas que, sin embargo, ha conseguido la prensa italiana, que ha desvelado con todo lujo de detalles como los servicios secretos franceses organizaron el pasado mes de noviembre en París y en Bengasi con un grupo de traidores libios el golpe para derrocar a Gadafi, que no era un peligro para nadie. Han tenido la  habilidad  de engañar a varios países para que le ayuden  a deponer y/o liquidar a un jefe de Estado contrario a sus intereses. El editorial de El Corriere della Sera acusa a Francia de “querer sustituir a Italia en las relaciones con Libia, desde el petróleo a las relaciones económicas y comerciales”. París tampoco hace nada por ocultarlo; su ministro de exteriores, Alain Juppe, no ha tenido rubor en delinear “como deberá ser el futuro de Libia”, explicando con total desvergüenza quién representa y quién no a los rebeldes. Porque el futuro Gobierno libio no lo decidirán los libios sino los franceses, que estarían incluso dispuestos, según la prensa italiana, a llegar a la partición del país, en la que sus amigos golpistas de Bengasi se quedarían con el petróleo y el gas, y Gadafi con Trípoli, con los camellos y la arena.
Las decisiones de Rodríguez Zapatero han sido una tras otra un rosario de disparates, generalizaciones y maldades que han llevado a este país a la fragmentación, a la ruina económica y moral. No obstante, uno no creía posible una estupidez como la intervención en un golpe de Estado de Francia para derrocar a un presidente amigo. Como en otros golpes similares, los servicios secretos franceses y los golpistas libios han montado una rebelión popular contra la que han disparado francotiradores desconocidos, construyendo así la patraña de defensa de los derechos humanos. Unos derechos que a Francia le importan un pimiento, como le  importó un pimiento el exterminio de 800.000 seres humanos en Ruanda, donde enfrentó unas etnias con otras por el control del coltán, un mineral estratégico esencial (1); o los genocidios ignorados en otros países africanos por el control del cobalto, la bauxita o la cromita . La participación de España en el ataque a un país, para cuyo Gobierno no tenemos más que motivos de agradecimiento, no sólo es un error histórico y una felonía, es un autentico disparate en lo económico y un desastre potencial en lo político.
Entre el desastre económico y…
El desastre económico no es que vayamos a gastarnos 30 o 100 millones de euros en la intervención, en la que, por cierto, se está dando una impresión completamente falsa de la situación de nuestras Fuerzas Armadas, en el sentido que puede parecer que tenemos medios de sobra para intervenir en cualquier parte cuando la situación es justamente la contraria. Probablemente, lo poco que hemos enviado es casi lo único que está en condiciones operativas. El resto, sin piezas de recambio, sin poder adaptarse a las nuevas tecnologías -como el portaviones Príncipe de Asturias, que pensó enviarse, pero que no estaba en condiciones por falta de presupuesto-. Sin combustible para hacer maniobras, sin munición para entrenamiento, sin dinero para nada, las Fuerzas Armadas han sido las grandes perdedoras de la crisis, mientras se despilfarran decenas de miles de millones de euros en los temas más disparatados.
El desastre está en los miles de millones que las empresas españolas, mimadas por Gadafi, van a perder en el caso de que éste acabe ganando. Si pierde dará lo mismo, porque las empresas francesas serán quienes se llevarán la parte del león y sólo nos quedarán las migajas.
Realmente, nuestros políticos de uno y otro signo que han apoyado esta locura de Zapatero sin informarse de lo obvio y sin analizar siquiera las consecuencias, son un hatajo de irresponsables, que aparte de haber secuestrado la democracia en su propio beneficio ahora nos han  metido en un conflicto en que perderemos sí o sí.
España es, o mejor dicho era, la tercera nación del mundo con más intereses económicos en Libia. En 2007, durante una visita de Gadafi a España, con su jaima y su grupo de muchachas vírgenes como guardaespaldas que causó el regocijo general, fue agasajado como el Emperador de China por Zapatero. No fue para menos, porque el viaje se saldó con un río de contratos a empresas españolas por valor de 12.300 millones de euros: 7.300 en infraestructuras, 3.500 en petróleo y gas y 1.500 millones en armas, exportaciones de armas que subieron desde entonces un 7,7%. Situación de  trato favorable a España, que mejoró más aún a raíz de la última visita del Rey a Libia en enero 2009, que cerró contratos por valor de casi 5.000 millones de euros. En aquella ocasión, Don Juan Carlos abrazó con efusión a Gadafi y le llamó hermano. Y todo esto, es lo que Zapatero, con el apoyo unánime del resto de la dictadura partitocrática coronada, acaba de tirar por el fregadero.
Se repite así de nuevo el desastre económico, corregido y aumentado, que siguió a la traición de Zapatero a sus aliados en Irak, cuando ya la ONU había aprobado la intervención. Una medida que dio la puntilla a la industria naval española, que perdería un gigantesco contrato de mantenimiento de la Sexta Flota en los Astilleros de  Cádiz durante diez años. Decenas de miles de gaditanos están hoy en el paro por ello. Cuatro fragatas F 100 para Israel, seis submarinos para Taiwán y dos gigantescos metaneros. Ese fue el coste económico de la traición. Y en lo político fuimos relegados al rincón de la Historia y España dejó de estar en el mapa.
… y lo potencialmente letal
Sin embargo, el aspecto económico, pese a ser importante, puede acabar siendo una broma si se produjera la caída de Gadafi. Sus opositores son mayoritariamente islamistas radicales, que tienen de demócratas lo que servidor tiene de Obispo, y que en caso de ganar con nuestra ayuda la guerra abrirían una plataforma gigantesca al Islam radical en todo el Norte de África. El muro de contención que es hoy Gadafi para los terroristas de al Qaeda que dominan los países de su frontera sur (Níger, Chad o Sudan) desaparecería. Tendrían una salida perfecta al Mediterráneo para extender su guerra santa contra los infieles, es decir, nosotros, financiados además con los inmensos recursos del petróleo libio. Un escenario que se convertiría en apocalíptico, si como es más que seguro, la ultrarradical Hermandad Musulmana, que junto con Francia está abasteciendo a los rebeldes con todo tipo de armas, se hace con el poder en Egipto en las elecciones de octubre.
Esta ola de radicalismo anegaría todo el Norte de África. Tendríamos literalmente el enemigo a las puertas, un enemigo sanguinario y fanático cuyo objetivo esencial es lo que llaman el “restablecimiento del Califato”, algo que, para que lo entiendan los despistados y las victimas de la LOGSE, consiste en la reconquista de al-Andalus, que en la terminología islamista no es sólo Andalucía, es el 90 % de España, incluidos los Condados Catalanes. Para esta última empresa cuentan ya con un considerable apoyo interior, como tuvieron Tarik y Muza hace 1.300 años, particularmente en dichos Condados, donde desde una web islamista, financiada con dinero público del Estado y de la Generalitat, se nos acaba de amenazar con otro 11-M.
Para esto Zapatero nos mete de lleno en una guerra, con el apoyo de un  Rajoy que ha dicho amén como un corderito, permitiendo que esta barbaridad salga políticamente gratis a los socialistas, cuyos líderes, en agradecimiento, repartían estopa al PP a diestro y siniestro por la guerra de Irak, sin que nadie -con Moragas en plena luna de miel con Trinidad Jímenez- haya salido a defenderse, ni siquiera por el mínimo respeto debido a sus electores.
Rajoy ha aceptado la deslegitimación de sus más de 10 millones de electores sin rechistar. Realmente estamos en manos de insensatos, pusilánimes y oportunistas, como la pacifista Carme Chacón (la de “todos somos Rubianes”, el de la “puta España”), que después de haber laminado literalmente la capacidad operativa de nuestras Fuerzas Armadas parece encantada con la guerra como vía de promoción para sustituir a Zapatero. Es el mundo al revés.

 Notas
(1) Coltán es la contracción de dos minerales, columbita y tantalita, de donde se extraen niobio y tantalio, metales esenciales en la fabricación de móviles, ordenadores, videojuegos, sistemas de guía de misiles y en la industria aeroespacial. Se trata de un mineral rarísimo que sólo se encuentra en Ruanda y pocos lugares más. 

28 marzo, 2011

NIÑOS HASTA LOS 30 AÑOS.

 Un buén artículo sobre la cultura infantilizante de la España de hoy. Chavalones que están en el bachillerato como "niños" irresponsables, sin más preocupación que tocar las narices en el aparcamiento público que son los institutos. Niños que matan y violan y siguen siendo "niños" a sus 17 y 18 años. "Niños" de hasta 30 años a los que hay que mimar y defender su derecho a la desidia y la poltrona. La ideología del niño indefenso, del menor protegido. Siempre nos movemos en extremos. Cuando somos bestiales y cuando cursis afeminados. España no encuentra su punto medio.


http://www.abc.es/20110328/opinion-colaboraciones/abcp-pobre-nino-20110328.html

23 marzo, 2011

LA CLAVE CRISTIANA DE SAN PABLO

Pablo, San Pablo, es uno de esos grandes personajes de nuestra historia occidental que dejó de figurar hace ya tiempo en los libros de texto de los institutos. Y, sin embargo, su impronta espiritual sigue estando presente en nuestra cultura, a veces, en forma de dedo acusador. Pablo es el personaje más vivo y controvertido del Nuevo Testamento, pues si bien es verdad que el Jesús de los evangelios es el personaje central, al ser Dios encarnado, se mueve siempre con la ventaja del poder que le otorga su condición divina. Pablo, sin embargo, aparece más como un ser humano real, de carne y sangre caliente. Ni siquiera Hechos de los Apóstoles logra mitificarlo con convicción, ya que la complejidad de la vida del tarsiota se escurre fuera de toda previsión. Pablo es enérgico y decidido en ocasiones, pero vulnerable y hasta claudicante, en otras. Pablo, al mismo tiempo que trata de de abrir la buena nueva del Mesías (Cristo) judío crucificado y resucitado, a toda nación, sin distinción entre judíos o gentiles; es también el mismo que no logra desapegarse por completo de sus raíces judías. En ocasiones ha de doblegarse a los dictados de la Torá que él mismo quiso superar (Hechos 21:17-26). El Apóstol de los Gentiles, tan seguro de si mismo en algunos pasajes, hasta llegar al misticismo más sublime de Romanos 8:38 (mejor desarrollado en la posterior Epístola a los Efesios), es también el hombre que se desnuda ante los demás mostrando el terrible desgarre entre los anhelos del espíritu y el acuciante deseo de la carne ( Romanos 7:14-24). ¡Oh, condición humana!

Si para el judaísmo tradicional la condición humana es perfectible y mejorable a través de la práctica de la Torá, y si para la filosofía griega hay esperanza en la coincidencia del Logos con la facultad de la Razón; para Pablo el problema está en nuestra misma naturaleza: Somos seres caídos, separados de Dios por una barrera infranqueable que hace de nuestra existencia un inevitable, como insaciable desasosiego. Cuando Pablo habla de pecado lo hace refiriéndose al mito de la caída de Adán y Eva después de desobedecer a Dios en el Edén. Siguiendo la tradicional doctrina judaica, esta caida produce una desarmonía o desplazamiento de un estado de inocencia, al conocimiento y experiencia del bien y el mal en nuestras vidas diarias. Si antes vivíamos en un estado de gracia protegidos en un paraíso, ahora el mal está presente en nosotros como un continuo desafío y elección que puede condicionar nuestras vidas a peor o a mejor. El mal trae consigo la muerte, la enfermedad y todos los desajustes morales que nos hacen tan egoístas, perversos y pecadores en tantas ocasiones, aunque en otras podemos hacer el bien y mejorar nuestra condición.

Pero si en algo se desvía Pablo de la tradición del judaísmo en este asunto, es que para Pablo la caída del Edén significa la transmutación radical y absoluta de nuestra condición de inocencia y bondad a una naturaleza pecadora, no sólo en el sentido de elección moral; sino en el mismo tejido biológico, en la misma carne y sangre que nos forma. El pecado, entonces, es la misma esencia de nuestro ser de la que no podemos desprendernos por mucho que queramos. El pecado se hereda a través del mismo acto de procreación: pasa de padres a hijos sin posibilidad de cura o perfección. Cuando Pablo habla de pecado no habla sólo de un acto inmoral o transgresión, sino de la misma esencia humana que inevitablemente produce siempre el mal, aun disfrazada de bondad o idealismos. Las deducciones de Pablo son claras: si el pecado es inevitable, la Torá judía no puede ser un medio de salvación o redención. Ningún esfuerzo humano puede producir tal cosa. La incapacidad humana para seguir la Ley es manifiesta. Tanto judíos como gentiles están en un mismo plano de igualdad ante Dios, todos son pecadores y nada les puede salvar de esa condición: ni tan siquiera los judíos se pueden vanagloriar de seguir la Torá. En lenguaje moderno: Pablo dice que todos los seres humanos vivimos una común existencia minada por el más absoluto desasosiego e inconsistencia, y, por lo tanto es inútil pensar que de nosotros pueda surgir ninguna redención o salvación.  Pablo encara nuestra condición humana sin la más mínima contemplación piadosa. El mito de la caida le sirve como la clave que ha de desentrañar la raiz de las miserias de este mundo. Pero no por ello desiste de encontrar la salida, la salvación o redención. ¿Cómo?

La Epístola a los Romanos no tiene desperdicio. Si el ser humano es incapaz de salvación alguna, sólo una intervención divina en nuestra historia podría ser capaz de sacarnos de pecado, del mal. Sólo por gracia divina podríamos ser redimidos y salvados. Es una gracia de Dios que escapa a toda comprensión y conocimiento: Él mismo, Dios, se encarna en la historia, se hace hombre; carga con todas flaquezas y miserias de la carne, se enfrenta a todas las injusticias, al mal, a las enfermedades y al final vence a la misma muerte en el acto de crucifixión y posterior resurrección. Pero algo más: Jesús, el Cristo, cumple la Torá en su perfecto significado que no es más que el amor. No las formas y rituales, sino el espíritu de la Ley. El  mito de la caída  queda suplantado por el mito de la redención y resurrección del segundo Adán: Cristo. El viejo pacto queda superado por el nuevo. La salvación del ser humano queda condicionada a una elección gratuita y por gracia por parte de Dios. Se salvan aquellos que son llamados. De ahí que surja el concepto de predestinación en esta epístola y en otras posteriores. Es un problema insoluble en el Nuevo Testamento. Será más tarde San Agustín y luego la reforma protestante quienes vuelván a la raiz paulina del cristianismo con todas las consecuencias posteriores en nuestra civilización europea-occidental. La salvación de Pablo, sin embargo, no es una salvación política, ni un cambio de estructuras sociales: es una salvación que acontece en el espíritu del creyente, algo así como un nuevo nacimiento que nos arrebata, a pesar de lo que inevitablemente somos. Si la inmanencia del pecado es absoluta en nuestra naturaleza, sólo queda la gracia divina como esperanza. Sin la certeza de una gracia trascendente, la naturaleza paulina no tendría más sentido que el fracaso y la muerte.  He ahí la clave cristiana de Pablo.

22 marzo, 2011

EL SECRETO


El secreto está en ver el instante como un acto de cristalina perplejidad. Como algo incomprensiblemente milagroso que nos está sucediendo a nosotros pero, que nosotros tampoco sabemos realmente quienes somos. Puede ocurrir. Pero para que ocurra hemos de aprender a vivir en el silencio: más allá del pensamiento.

Nesalem

(La soledad no surge por la ausencia de lo accesorio, ni consiste en ella, sino por la llegada de otra verdad, por el asalto de la plenitud de lo solamente extraño y único)
Martin Heidegger

GAYATRI SPIVAK Y LA GRAMATOLOGÍA

Gayatri Spivak fue mi profesora de crítica literaria por un par de años en la Universidad de Texas en Austin. Con Gayatri tuve que leer todo lo relacionado con el estructuralismo, post-estructuralismo, posmodernismo, feminismo, racismo y deconstrucción. Gayatri era entonces una autoridad en el mundo anglosajón en estos temas pues había hecho una traducción del libro de Derrida: Sur la Grammatologie/ On Grammatology. Curiosamente la introducción de Gayatri Spivak al libro cubría ciento y pico páginas, creando la impresión de ser el libro suyo más que del propio autor francés. Gayatri era un tanto histriónica dando clases. Siempre acudía vestida con su sari o vestimenta india ya que ella era de Calcuta y además provenía de una casta brahmán, cosa que, según ella, le tenía sin cuidado. Estaba metida en todo lo relacionado con la deconstrucción del sujeto occidental, del sujeto colonial y del sujeto masculino o sujeto construido en base a la superioridad masculina.-La disciplina de la deconstrucción era bastante difícil para los estudiantes que estábamos habituados a pensar en términos de sujeto o subjetividad como espacio privilegiado de las personas. Y luego el mundo externo de la objetividad o realidad. Con la deconstrucción el sujeto pasaba a ser un espacio invadido por los discursos de todo tipo que habría de politizarse al descubrir en él el mismo juego de relación de poder hipostatizado como sustancia. En otras palabras: el juego de poder quedaba disimulado como una dimensión en esencia fuera del mundo y entonces la labor de la deconstrucción consistía en revelar y evidenciar el dominio de las ideologías de poder en la misma “subjetividad”, en el plano de la conciencia. Todo ello exigía un tour de force excepcional por parte de sus alumnos entre los que estaba yo. Era difícil porque se trataba de subvertir todas las categorías del pensamiento occidental para desmitificarlas y desfamiliarizarlo con Gayatri en clase. Dura tarea de la que yo aprendí mucho y me forcé a leer lo que tenía que haber leído años atrás.

El problema con la deconstrucción es que comenzabas a estar en guerra de guerrillas con todo el pensamiento hipostatizado. Tu labor se convertía en hacer circular aguas estancadas o congeladas, es decir ideas o conceptos o identidades siempre afirmadas y nunca cuestionadas y deshacerlas en lo que realmente eran: juegos de discursos de poder en constante lucha por el dominio de la conciencia. Adiós al “yo” como base o sustancia del sujeto, el “yo” entonces quedaba descentralizado y comprendido como algo en siempre inestable e inseguro equilibrio. A veces lograba situarse en una u otra identidad, pero siempre como identidad politizada y puesta al servicio de una lucha concreta contra los discursos de dominación. Duro, duro. Todo ello lo aplicábamos a los trabajos literarios, sobretodo, pero podía aplicarse a cualquier texto. Las clases con Spivak fueron una experiencia difícil de aprendizaje a navegar en aguas turbulentas.

ASÍ SOMOS SEGÚN LA "FRENCH THEORY"

 Así somos según la French Theory o posmdernismo- post-estructuralista, ¡ejem! Este es mi resumen del libro "French Theory" leído en su día.

Un sujeto descentrado implica un sujeto caprichoso que se mueve de acuerdo a sus instintos lúdicos y rompe con aquello que no le interesa. Pero el sujeto lúdico necesita comer, techo y dinero para poder satisfacer sus caprichos lúdicos. Hace falta un soporte económico que permita esa posibilidad de sujeto nómada. Pero la French Theory cree que al descentrarse los sujetos, al descodificarse los sujetos, se va rompiendo con las territorizaciones del mercado y creando nuevas formas de producir. Está por ver cómo puede crearse otra forma de mercado sin represión u orden de algún tipo. A grosso modo una "economía rizoma" sería una vuelta al feudalismo. Todo esto parte de una concepción del ser humano deshumanizado. Es decir: ser humano como individuo o concepto es una construcción ideológica necesaria para una determinada relación de poder, de la misma manera: una reconstrucción o producción de la sociedad basada en la eliminación de subordinado/opresor crearía otros sujetos u otros individuos que funcionarían de acuerdo a una mayor satisfacción del deseo, de creatividad, - Los intercambios serían libres, las comunidades se reconstruirían de acuerdo a intereses dispersos.

Un individuo se situaría en la relación de fuerzas de un modo estratégico, de una forma que sus flujos creativos o de deseo se puedan desarrollar y crecer. Pero quizás este posicionamiento exige también luchas sociales que rompan con obstáculos legales o económicos que hagan posible un mayor desarrollo de los individuos: encuadramientos y estrategias que rompan límites y fronteras para que circulen los nómadas libres de referentes o conceptos que los fijen.

Esta postura rechaza las identidades que fijen al sujeto a cualquier referente, o, en todo caso; esa identificación sería provisional o de conveniencia siempre en función de abrir flujos liberadores, de construir nuevas redes de relación. Todo resulta provisional y en función de seguir el viaje. Nunca vasallo, siempre mutante y libre. Creación de máquinas de deseo.

Los individuos son construcciones delimitadas en función de máquinas económicas y sociales. Una situación de sufrimiento implica flujos atascados o dispersión sin deseo. Dejar que cada individuo elija sus redes o comunidades de deseo o creatividad extinguiría su resentimiento destructivo. Todo aquello que implique desapego de referentes da libertad, pero toda libertad se puede reterritorizar o recodificar en otro centro gravitatorio fundamentalista. El nómada ha de estar siempre rehuyendo tales reinscripciones o reterritorizaciones. Este es el juego.

20 marzo, 2011

SÍ A LA INTERVENCIÓN EN LIBIA SIN COMPLEJOS

En realidad este tío nunca me cayó bien, incluso cundo era todavía antiUSA y bastante izquierdoso. Nunca entendí por qué aquella izquierda apoyaba en el fondo a Gadafi, a Saddam o a las dictaduras socialistas por lo bajinis y con letra pequeña. La cosa era ir contra el capitalismo y contra USA y entonces el enemigo de tu enemigo es tu amigo sea quien sea. Que estos tiranos fueran crueles y arbitrarios importaba poco a quienes luego no permitían o protestaban contra cualquier indicio de injusticia en casa. Eran dos raseros. Dos morales diferentes. Una para mí en casa, en democracia "burguesa"; y, otra para los dictadores llamados anti-imperialistas. A esos había que perdonárselo todo y las noticias que se daban contra ellos era todo mentira porque la CIA lo controlaba todo y no nos dejaba ver la verdad.
Ahora hay una guerra contra este crápula, pero sigue habiendo gente con un idealismo que estremece y sigue creyendo que Occidente es malo, hipócrita, y quiere el petróleo y Gadafi es un pretexto aunque mate, torture y sea un perfecto hijo puta y cuantos menos hijos de puta en este mundo mejor no importa cual sea el pretexto o motivo para quietarselos delante. Invítales a que vivan el Libia con Gadafi y que luego le prediquen los derechos humanos y las libertades que defienden aquí. Está muy claro. Tan claro como el agua.

Claro que el mundo es malo y Occidente es también malo en muchas cosas porque los hombres somos lo que somos. Pero el socialismo real resultó infame y lo único que parece tener tener futuro son las democracias occidentales. Si los Gadafis y los Chávez y los Ahmadineyad toman las riendas del mundo vamos a sufrir mucho. Serían tiranías caprichosas e insoportables. Y esa izquierda idealista lo sabe. ¿No será mejor vencerlos y derrotarlos antes de que nos causen problemas y sigan oprimiendo y torturando salvajemente o sibilinamente a su gente? Así es como lo veo.

EL HOMBRE QUE LEÍA A HEGEL AL REVÉS

 Este hombre vivía con una mujer taciturna. Los dos habitaban una cabaña fuera de la ciudad. Vivían de su jubilación de maestros de escuela....