Una vez hubo un Dios creador del universo que se dejaba oir, ver, actuar. La gente lo veía, lo escuchaba y también eran testigos de sus milagros y portentos. Era un Dios que se relacionaba con sus criaturas de forma material, pues sus criaturas lo podían detectar y sentir. Un Dios externo a ellos que se manifestaba como lo puediera hacer cualquier cosa u objeto o persona o ente, y entonces no había nadie que pudiera negar la existencia de tal Dios.
Bien es verdad que muchas veces se aparecía en sueños a algún profeta o rey o escogido, y si en sueños pues entonces hablamos del reino de lo subjetivo, de lo que solo puede ser visto desde uno mismo, siendo testigo él mismo, con lo cual la veracidad de ese Dios ha de depender de lo que diga otro y no la presencia directa de Dios a muchos o a varios testigos. Esas apariciones de Dios indirectas solo podrían ser creídas a través de pruebas evidentes y manifiestas que corroborasen esos sueños como proféticos o palabras reveladoras y vistas por muchos en acto. Pero ese Dios se fue alejando. Gradualmente se fue alejando según vamos leyendo en la Biblia. En la Tanak.
Cada vez se va volviendo más en un Dios de sueños particulares y en función de ciertas políticas y de supuestos milagros o acontecimientos que ya no eran directos, sino interpretables. Los
portentos y milagros y terremotos que iban acompañados de la voz de Jehová/Yahve, fueron aconteciendo sin voz. Y sin voz directa, tales acontecimientos se iban asimilando a los acontecimientos diarios o extraordinarios de la vida o la naturaleza. Ese Dios se iba desplazando al reino imaginativo de la cabeza de cada uno, de su pensamiento, de su propia fe en base a una sensibilidad o simple obediencia a sus jefes y sacerdotes. La fe pasó a institucionalizarse en el templo y en los reyes y Dios cada vez más lejano, nunca directamente audible, y ya casi nunca presente con aquella voz potente de antaño, los rayos y los truenos o milagros y portentos que acompañaban a tal Dios. Dios pasó a ser palabra indirecta a través de otros humanos que se decían portadores de su revelación a través de sueños o apariciones particulares.
29 enero, 2020
02 enero, 2020
AGOTAMIENTOS, APOCALIPSIS, APERTURES Y REPLIEGUES
Hai conflictos como el palestín-Israeli, el mundu musulmán ente ellos y los demás, Llatinoamerica y la corrupción y l'autoritarismu endémicu propiu d'esi continente; España-Cataluña, que se resolverán dempués de tiempu y por agotamientu. La vía apocalíptica pué dase, pero yo creo que lo primero ye lo más posible. Agotamientu de modelos ixeolóxicos, de paradigmes culturales, etc. O pué dase una involución permanente a repliegues integristes violentos.
Por agotamientu acabó la Guerra de los Treinta Años, que concluyó cola Paz de Westfalia. Y, a partir de ehí, fue configurándose la Europa moderna sofitada nel reconocimientu de les diferencies
relixoses, y, más tarde y por estensión, como'l reconocimientu de formes de pensar también diferentes y apertures a posibilidaes polítiques hasta'l momentu impensables. Hai munchos factores que contribuyeron a ello (económicos, demográficos, descubrimientos, desplazamientos, la Reforma, etc.), pero l'agotamientu de los paradigmes del pasáu fue ún de los motivos más importantes. Yo creo que ta entamando a dase un agotamientu de los paradigmes lliberales-socialdemocráticos (por descontao les víes radicales comunistes y llibertaries capitalistes tamién s'agoten) que se veníen dando hasta'l momentu. Nuevos factores--Internet, realidaes virtuales, tiempu-espaciu instantáneu, relativización del mundu y los sos referentes comunmente aceptaos como incuestionables--tan ya minando les cosmovisiones del pasáu y daqué nuevo se ta asoleyando que pol momentu non sabemos da-y forma.
Pero siempre tan los repliegues como reacción a lo nuevo y desconocío, a los vacíos de valores qu'hasta'l momentu nos servíen d'agarraderes, a los cuestionamientos de lo qu'enxamás fuere cuestionao; a los desplazamientos que nos faen mareanos de vértigu y pánicu. Lo que perecía estable demuestra
que non ye ansí, cosa ya vieya na filosofía y la sabiduría del mundu, pero que dalgunos viven güei como traxedia, resentimientu y venganza.
Ye un momentu raru, inquietante, con despliegues y apertures creatives, pero también de repliegues fundamentalistes, fanatismos moralistes de tou tipu, nihilismos suicides al mesmu tiempu que'l conceutu de vida algama la necesidá de tolos derechos posibles: animales, vexetales, minerales, etc., necesiten derechos y protección como la mesma individualidá humana. El mesmu planeta pretende vese ya como un ser viviente, colo que'l conceutu d'individuu va plegándose a nuevos moralismos tan tiernos como totalitarios.
Por agotamientu acabó la Guerra de los Treinta Años, que concluyó cola Paz de Westfalia. Y, a partir de ehí, fue configurándose la Europa moderna sofitada nel reconocimientu de les diferencies
relixoses, y, más tarde y por estensión, como'l reconocimientu de formes de pensar también diferentes y apertures a posibilidaes polítiques hasta'l momentu impensables. Hai munchos factores que contribuyeron a ello (económicos, demográficos, descubrimientos, desplazamientos, la Reforma, etc.), pero l'agotamientu de los paradigmes del pasáu fue ún de los motivos más importantes. Yo creo que ta entamando a dase un agotamientu de los paradigmes lliberales-socialdemocráticos (por descontao les víes radicales comunistes y llibertaries capitalistes tamién s'agoten) que se veníen dando hasta'l momentu. Nuevos factores--Internet, realidaes virtuales, tiempu-espaciu instantáneu, relativización del mundu y los sos referentes comunmente aceptaos como incuestionables--tan ya minando les cosmovisiones del pasáu y daqué nuevo se ta asoleyando que pol momentu non sabemos da-y forma.
Pero siempre tan los repliegues como reacción a lo nuevo y desconocío, a los vacíos de valores qu'hasta'l momentu nos servíen d'agarraderes, a los cuestionamientos de lo qu'enxamás fuere cuestionao; a los desplazamientos que nos faen mareanos de vértigu y pánicu. Lo que perecía estable demuestra
que non ye ansí, cosa ya vieya na filosofía y la sabiduría del mundu, pero que dalgunos viven güei como traxedia, resentimientu y venganza.
Ye un momentu raru, inquietante, con despliegues y apertures creatives, pero también de repliegues fundamentalistes, fanatismos moralistes de tou tipu, nihilismos suicides al mesmu tiempu que'l conceutu de vida algama la necesidá de tolos derechos posibles: animales, vexetales, minerales, etc., necesiten derechos y protección como la mesma individualidá humana. El mesmu planeta pretende vese ya como un ser viviente, colo que'l conceutu d'individuu va plegándose a nuevos moralismos tan tiernos como totalitarios.
01 diciembre, 2019
EL ÉXTASIS DEL CONOCIMIENTO
Era un señor muy serio, pero afable, y se veía que leía mucho pues tenía muchos libros en su biblioteca. Le gustaba leer filosofía porque creía que eso le permitía ir a los máximos límites del pensamiento. Lo cual para él era el máximo placer y satisfacción que se podía obtener en la vida. El pensamiento se ordenaba a través de esta disciplina y alcanzaba cotas de abstracción e idealidad y de conceptualidad que transportaban su mente al cero absoluto de neutralidad e indiferencia cósmica. O sea, la filosofía actuaba también como un relajante muy efectivo. Grado cero. Punto cero de la existencia. El punto-eje donde gira el universo. ¿Era eso posible? Pues él decía que a veces era capaz de llegar a ese punto y entonces experimentaba un éxtasis que lo arrebataba a una pureza inaudita de transparencia consigo mismo y el universo.
Además tenía la idea de que la vida era un milagro. Toda situación era para él un milagro.
El hecho de que algo existiera y estuviera ahí presente le resultaba extraordinario. Hasta lo horrible, lo feo, lo cruel, lo fanático, lo ignorante, la perfidia y la prepotencia, le resultaban extraordinarios. El hecho de existir, según él, se sustentaba en un sustrato de misterio que podría ser divino o diabólico, o mezcla de las dos cosas.
O, también podría ser simplemente lo que abarcan los sentidos, y; todo aquello que no resultare visible o audible o sentido por el tacto o las palabras, nos habría de ser indiferente. Ese no-ser, entonces nada tendría que ver con nosotros. No habría posibilidad de trato o relación, y entonces para qué preocuparse. Pero, quién sabe,--especulaba él sin miedo--podría haber otras cosas, podría haber sustratos no visibles, espirituales; entes inteligentes más allá de nuestra percepción y con naturalezas misteriosas. Esa era parte de su exploración a través de la introspección y las muchas lecturas y las técnicas hermenéuticas cada vez más perfeccionadas.
Aquel señor serio y afable yo lo había conocido cuando tenía dieciséis años y fue siempre una referencia de persona inusualmente culta y de profunda agudeza intelectual. Su casa era espaciosa. Vivía en las afueras de la ciudad cerca de un bosque. Era una casa señorial
con un gran salón y un piano que normalmente tocaba. Su mujer era una persona de trato cálido y afectuoso. Los solía ver con frecuencia, y seguí manteniendo contacto con ellos durante mis visitas a la mansión.
En aquella primera visita a la casa el señor me invitó a ver la biblioteca. Libros. Pensamientos. Historia, Historias. Narrativas, viajes, aventuras. Ciencia. Y sobre todo filosofía y religión. Aquella visita me marcó para siempre. Una fuerte sed de saber se apoderó de mí y nunca me abandonó.
Así que con los años llegué a tener también una casa grande con un salón espacioso y un piano, una mujer afable y efectuosa y sobre todo una biblioteca, una gran biblioteca con un par de butacas y un ventanal que mira al bosque.
Pero mi angustia fue no descubrir el punto cero. El punto-eje del universo. Jamás mi mente había sido capaz de descansar ni un segundo en la indiferencia absoluta. En el ansiado éxtasis de la absoluta neutralidad cósmica.
Además tenía la idea de que la vida era un milagro. Toda situación era para él un milagro.
El hecho de que algo existiera y estuviera ahí presente le resultaba extraordinario. Hasta lo horrible, lo feo, lo cruel, lo fanático, lo ignorante, la perfidia y la prepotencia, le resultaban extraordinarios. El hecho de existir, según él, se sustentaba en un sustrato de misterio que podría ser divino o diabólico, o mezcla de las dos cosas.
O, también podría ser simplemente lo que abarcan los sentidos, y; todo aquello que no resultare visible o audible o sentido por el tacto o las palabras, nos habría de ser indiferente. Ese no-ser, entonces nada tendría que ver con nosotros. No habría posibilidad de trato o relación, y entonces para qué preocuparse. Pero, quién sabe,--especulaba él sin miedo--podría haber otras cosas, podría haber sustratos no visibles, espirituales; entes inteligentes más allá de nuestra percepción y con naturalezas misteriosas. Esa era parte de su exploración a través de la introspección y las muchas lecturas y las técnicas hermenéuticas cada vez más perfeccionadas.
Aquel señor serio y afable yo lo había conocido cuando tenía dieciséis años y fue siempre una referencia de persona inusualmente culta y de profunda agudeza intelectual. Su casa era espaciosa. Vivía en las afueras de la ciudad cerca de un bosque. Era una casa señorial
con un gran salón y un piano que normalmente tocaba. Su mujer era una persona de trato cálido y afectuoso. Los solía ver con frecuencia, y seguí manteniendo contacto con ellos durante mis visitas a la mansión.
En aquella primera visita a la casa el señor me invitó a ver la biblioteca. Libros. Pensamientos. Historia, Historias. Narrativas, viajes, aventuras. Ciencia. Y sobre todo filosofía y religión. Aquella visita me marcó para siempre. Una fuerte sed de saber se apoderó de mí y nunca me abandonó.
Así que con los años llegué a tener también una casa grande con un salón espacioso y un piano, una mujer afable y efectuosa y sobre todo una biblioteca, una gran biblioteca con un par de butacas y un ventanal que mira al bosque.
Pero mi angustia fue no descubrir el punto cero. El punto-eje del universo. Jamás mi mente había sido capaz de descansar ni un segundo en la indiferencia absoluta. En el ansiado éxtasis de la absoluta neutralidad cósmica.
02 noviembre, 2019
TO WHOM IT MAY CONCERN
To whom it may concern: I'm free with my ideas, away from any court or any judge. My free ideas with my free imagination make me fly above the world just like a bird. Someone tried to shoot me once, but I learned how to fly higher and out of reach from any rifle. Now I see even farther and my gaze grasps every detail on the land below: people, trees, animals, meadows, woods and rivers. I can even reach the coast with my powerful sight. Whenever I get tired I let myself flow down with the wind, hovering near a mountain peak until I feel like resting on a rock.
But I was talking about my ideas and imagination, not about the flight of a bird. Or perhaps the bird's soaring and plunging in the air is the way my ideas and imagination take real life and perhaps we're talking about the same thing with a double dimension. You never know. Is there still another invisible realm where they can roam about? Who knows.
To whom it may concern: I freed myself from any attempt to make you see my worldviews or landscapes, it's better you take your time to find out who you are and where you are. Are you able to fly or maybe you like running through the wilderness like a lion or a rabbit? Or perhaps you love the lonely walks about your city among the crowds, or being the one leading the people to redemption or deliverance? Take your time and find out before is too late. Don't let yourself been taken by fate. That's all I can say to you my friend.
To whom it may concern: There was a time I didn't belive in anything that haven't been proved by either reason or science, I was a perfect human machine making clear and well-defined ideas, and of course, I didn't allow my imagination messing around with my life.
It was all like a perfect mirror with no scratches, but something went wrong after a while. None of my friends fitted into the mold, none of students followed the pattern, none of my family understood my clear-cut beliefs; so I gave up being so uptight after a serious nervous breakdown and went back to my old wrinkled and wiggled self, full of mistakes and improvisations and misunderstandings. Don't be so fool as to pretend you are the best. Let yourself be like a bird floating in the wind of life, soaring and plunging as the need arises, learning how to navigate all the time.
But I was talking about my ideas and imagination, not about the flight of a bird. Or perhaps the bird's soaring and plunging in the air is the way my ideas and imagination take real life and perhaps we're talking about the same thing with a double dimension. You never know. Is there still another invisible realm where they can roam about? Who knows.
To whom it may concern: I freed myself from any attempt to make you see my worldviews or landscapes, it's better you take your time to find out who you are and where you are. Are you able to fly or maybe you like running through the wilderness like a lion or a rabbit? Or perhaps you love the lonely walks about your city among the crowds, or being the one leading the people to redemption or deliverance? Take your time and find out before is too late. Don't let yourself been taken by fate. That's all I can say to you my friend.
To whom it may concern: There was a time I didn't belive in anything that haven't been proved by either reason or science, I was a perfect human machine making clear and well-defined ideas, and of course, I didn't allow my imagination messing around with my life.
It was all like a perfect mirror with no scratches, but something went wrong after a while. None of my friends fitted into the mold, none of students followed the pattern, none of my family understood my clear-cut beliefs; so I gave up being so uptight after a serious nervous breakdown and went back to my old wrinkled and wiggled self, full of mistakes and improvisations and misunderstandings. Don't be so fool as to pretend you are the best. Let yourself be like a bird floating in the wind of life, soaring and plunging as the need arises, learning how to navigate all the time.
08 octubre, 2019
DICEN QUE TRAS LAS MONTAÑAS HAY UN VALLE
(Sacado de los apuntes de Saf Nelor)
Íbamos caminando por el sendero del río. El río bajaba suave y emitiendo un leve rumor de agua sobre agua y piedras. Un rumor que tranquilizaba nuestras almas. El río venía de bastante lejos. Lejanía incalculable para nosotros en ese momento, porque si hubiésemos pensado en el cálculo de su distancia entonces la magia de nuestro encuentro desaparecería. En nuestra mundo las distancias eran inciertas, indefinidas, legendarias quizás. El río podría haber nacido en el Edén o en un manantial perdido en alguna ladera de montaña. Miramos al cielo y seguíamos en silencio. Me apeteció decir algo. Sí, entonces me apeteció decir algo: "Un día venía muy cansado después de un día agotador en un instituto de Houston. Iba conduciendo para Austin por la 10W y a la altura de Sealy vi una nube que me captó la atención. El cansancio me había producido una tristeza. Más bien una pérdida de confianza en mí mismo.
Empezar a vivir solo en una ciudad como Houston, sin referentes sociales ni familiares, ni amigos y al mismo tiempo comenzar a enseñar a alumnos nuevos formando nuevas clases y nuevas miradas y nuevos desafíos, agotaba mi autoestima. Luego la soledad de un nuevo apartamento cerca de la Westheimer y el vacío de las calles y avenidas de la ciudad donde nadie paseaba ni apenas caminaban, me fue produciendo una desfamiliarización radical conmigo mismo y con el entorno urbano. Todo parecía emanar de un sueño o de un mito. Después de preparar las clases y corregir ejercicios me dirigía la biblioteca pública o al centro comercial Galeria. Me fijaba mucho en el cielo cargado de grandes cúmulos recién formados en el Golfo y luego allá lejos en un punto que no dejaba de dominar la ciudad estaba el downtown con sus pavorosos rascacielos. Mis recuerdos del pasado se alejaban a un lugar remoto de la conciencia donde fenecían como una triste puesta de sol. Y entonces era el sentimiento del nómada que descubre un nuevo territorio a nombrar y explorar. En Galería los mexicanos hablaban un español que remitía a las ciudades fronterizas del norte de México, o a los antiguos fuertes o presidios o misiones españolas de la frontera del Imperio. En el horizonte se abría el espacio de las tribus indias desperdigadas por Texas. Era más indio que europeo, más nómada que profesor; más mutante que sedentario.
Y aquel viernes conduciendo en dirección a Austin en estado de agotamiento y depresión emocional, ví la nube. Era una nube que formaba rincones y contornos de luz y sombra en contraste con un cielo oscurecido por un frente de nubarrones grises cargados de tormenta. Observé por un tiempo la nube en su inocente juego de figuras, contornos y contrastes ante la masa gris plomiza del frente tormentoso, De repente ocurrió una sorprendente fusión de la nube con mi estado de ánimo e hizo posible una resonancia milagrosa de transformación. Sin darme cuenta mi agotamiento anímico dio luz a una nueva e intensa gana de vivir. Un despertar de recuerdos pasados de la infancia surgían como brotes de agua fresca que barrían el desánimo. Mi viaje a Austin siguió bajo la luz de aquella nube hasta que las nubes grises de la tormenta la fueron absorbiendo poco a poco".
"Es un relato interesante" me dijo ella mientras se agachaba para coger una piedra y tirarla al río.
"Sí", dije yo al tiempo que dejaba la vista recorrer el bosque en la otra orilla.
Íbamos caminando por el sendero del río. El río bajaba suave y emitiendo un leve rumor de agua sobre agua y piedras. Un rumor que tranquilizaba nuestras almas. El río venía de bastante lejos. Lejanía incalculable para nosotros en ese momento, porque si hubiésemos pensado en el cálculo de su distancia entonces la magia de nuestro encuentro desaparecería. En nuestra mundo las distancias eran inciertas, indefinidas, legendarias quizás. El río podría haber nacido en el Edén o en un manantial perdido en alguna ladera de montaña. Miramos al cielo y seguíamos en silencio. Me apeteció decir algo. Sí, entonces me apeteció decir algo: "Un día venía muy cansado después de un día agotador en un instituto de Houston. Iba conduciendo para Austin por la 10W y a la altura de Sealy vi una nube que me captó la atención. El cansancio me había producido una tristeza. Más bien una pérdida de confianza en mí mismo.
Empezar a vivir solo en una ciudad como Houston, sin referentes sociales ni familiares, ni amigos y al mismo tiempo comenzar a enseñar a alumnos nuevos formando nuevas clases y nuevas miradas y nuevos desafíos, agotaba mi autoestima. Luego la soledad de un nuevo apartamento cerca de la Westheimer y el vacío de las calles y avenidas de la ciudad donde nadie paseaba ni apenas caminaban, me fue produciendo una desfamiliarización radical conmigo mismo y con el entorno urbano. Todo parecía emanar de un sueño o de un mito. Después de preparar las clases y corregir ejercicios me dirigía la biblioteca pública o al centro comercial Galeria. Me fijaba mucho en el cielo cargado de grandes cúmulos recién formados en el Golfo y luego allá lejos en un punto que no dejaba de dominar la ciudad estaba el downtown con sus pavorosos rascacielos. Mis recuerdos del pasado se alejaban a un lugar remoto de la conciencia donde fenecían como una triste puesta de sol. Y entonces era el sentimiento del nómada que descubre un nuevo territorio a nombrar y explorar. En Galería los mexicanos hablaban un español que remitía a las ciudades fronterizas del norte de México, o a los antiguos fuertes o presidios o misiones españolas de la frontera del Imperio. En el horizonte se abría el espacio de las tribus indias desperdigadas por Texas. Era más indio que europeo, más nómada que profesor; más mutante que sedentario.
Y aquel viernes conduciendo en dirección a Austin en estado de agotamiento y depresión emocional, ví la nube. Era una nube que formaba rincones y contornos de luz y sombra en contraste con un cielo oscurecido por un frente de nubarrones grises cargados de tormenta. Observé por un tiempo la nube en su inocente juego de figuras, contornos y contrastes ante la masa gris plomiza del frente tormentoso, De repente ocurrió una sorprendente fusión de la nube con mi estado de ánimo e hizo posible una resonancia milagrosa de transformación. Sin darme cuenta mi agotamiento anímico dio luz a una nueva e intensa gana de vivir. Un despertar de recuerdos pasados de la infancia surgían como brotes de agua fresca que barrían el desánimo. Mi viaje a Austin siguió bajo la luz de aquella nube hasta que las nubes grises de la tormenta la fueron absorbiendo poco a poco".
"Es un relato interesante" me dijo ella mientras se agachaba para coger una piedra y tirarla al río.
"Sí", dije yo al tiempo que dejaba la vista recorrer el bosque en la otra orilla.
15 septiembre, 2019
A NEW COMANCHE IN TOWN
When I first walked about Guadalupe Street in Austin I felt really strange. It was in January 1975 and the second semester had just started in the University of Texas. I walked aimlessly thinking about how the Comanches used to look at Austin from the nearby hills in order to plan the next raid against the white men, who without permission and too much arrogance, were beginning to build a town. A town that later on would become the capital of a new state and that'd happened not too long ago,
because Texas's history is short when compared with Europe's. There were two theaters in Guadalupe Street, one was an R-rated movie theater not far from the University Baptist church; and the other was the Varsity cinema with newly released movies, before becoming an specialized place for foreign films and old black and white pieces of art from Hollywood. In between, those two theaters there were different kind of stores, I used to browse books in the University Bookstore, and their neighbors's well-stocked bookshop named Gardner and Smith; with such a good section of history, philosophy and literary cristicism. They always had the up to day titles in everything. It was a marvelous place to find a refuge for the mind, with classic music always in the background.
I felt like a Comanche ready to raid the city for new experiences. It was like being a mutant among an
unknown civilization. People were unaware of your presence because you were almost invisible. A ghost walking and driving through the white man's city. Was I white? What was to be a foreigner after so many years of being a plain working class young man speaking the same language as anybody else and keeping the same ID card as millions of others? It meant a new rebirth and a new reinvention of myself when facing so many different situations and challenges and landscapes. Yes, I was a new Comanche in town, ready to reconquer what was mine at a time when nothing was there but the grass, the forest, the rattlesnakes, the squirrels, and the wild birds. Back to a time of an almost absolute beginning in an untrodden territory with a wide river to cross and fish and swim. Up the hills and looking at the sky I went straight to my English class down the corridors of Parlin Hall as a new student eager to learn my new language and my new world.
because Texas's history is short when compared with Europe's. There were two theaters in Guadalupe Street, one was an R-rated movie theater not far from the University Baptist church; and the other was the Varsity cinema with newly released movies, before becoming an specialized place for foreign films and old black and white pieces of art from Hollywood. In between, those two theaters there were different kind of stores, I used to browse books in the University Bookstore, and their neighbors's well-stocked bookshop named Gardner and Smith; with such a good section of history, philosophy and literary cristicism. They always had the up to day titles in everything. It was a marvelous place to find a refuge for the mind, with classic music always in the background.
I felt like a Comanche ready to raid the city for new experiences. It was like being a mutant among an
unknown civilization. People were unaware of your presence because you were almost invisible. A ghost walking and driving through the white man's city. Was I white? What was to be a foreigner after so many years of being a plain working class young man speaking the same language as anybody else and keeping the same ID card as millions of others? It meant a new rebirth and a new reinvention of myself when facing so many different situations and challenges and landscapes. Yes, I was a new Comanche in town, ready to reconquer what was mine at a time when nothing was there but the grass, the forest, the rattlesnakes, the squirrels, and the wild birds. Back to a time of an almost absolute beginning in an untrodden territory with a wide river to cross and fish and swim. Up the hills and looking at the sky I went straight to my English class down the corridors of Parlin Hall as a new student eager to learn my new language and my new world.
26 agosto, 2019
REALIDADES Y UTOPÍAS
Mucha gente quiere cambiar el mundo a través de un partido político que acabaría conquistando el Estado y luego forzaría a toda la gente a someterse a su maravilloso plan de sociedad. Desde luego que dicho partido tendría en cuenta tanta lealtad y entonces premiaría a los suyos con puestos y cargos en el nuevo régimen. Lo cual implicaría la exclusión de los díscolos, los críticos, los aguafiestas de turno, etc. Son dinámicas humanas. Condición animal humana. Al final dicho partido
acabaría enfrentándose a la realidad y trataría de buscar compromisos para mantenerse en el poder. Como la riqueza y el dinero no vienen de ningún Midas que todo lo transforma en oro con nada más tocarlo, pues habría que jugar con equilibrios de ingresos y gastos, producción y distribución, favorecer al clientelismo político que habría de votarte en las próximas elecciones. Para ello hay toda una retórica ideológica que hay que saber manejar. Dices y luego no haces o haces a medias porque obviamente las cuentas no salen o porque el precio político es muy alto. Haces y no miras las consecuencias a largo plazo porque el que venga detrás que se las arregle y pague el pato. Te acostumbras al cinismo profesional y te haces inmune e insensible a muchas cosas. Bienvenido a la política real. Al mundo real de los humanos.
El mundo seguirá cambiando. Pero de forma inesperada. A veces sin saber por qué. Hay multitud de factores que condicionan desde dentro y desde fuera. Al final el partido que anunciaba cambiar el mundo pues sólo puede mantenerse a flote con dignidad democrática y con los deberes encargados por sus votantes a medio hacer o a poco hacer. Y el mundo seguirá cambiando, pero no de la forma que creemos. Demasiados condicionantes que no controlamos.
Para crear una sociedad nueva o muy diferente habrá que empezar con cosas pequeñas a nivel de barrio, de manzana, de portal. Para ello habría que partir del modelo de autogestión voluntaria. Sin intervención alguna del Estado, pues cuando entra el Estado ya entra la política y los intereses de partido y te destruyen toda posible autogestión. La política son ellos. Adiós autogestión y adiós sociedad nueva. La sociedad civil ha de independizarse del Estado para ir construyendo otro mundo y otra realidad inmediata. Gestión de servicios públicos y colectivos de forma voluntaria y turnándose. Fundación de empresas y negocios que empiecen a funcionar de otra manera y con éxito. Si ese poco a poco que ha de ir creando la sociedad civil satisface y tiene éxito el contagio sería inevitable. Y sin Estado. O el Estado relegado como máquina auxiliar y paralela hasta que quede fuera de servicio.
Todo un sueño. Bueno, he tomado mi primer café y las teclas casi se pulsan solas.
acabaría enfrentándose a la realidad y trataría de buscar compromisos para mantenerse en el poder. Como la riqueza y el dinero no vienen de ningún Midas que todo lo transforma en oro con nada más tocarlo, pues habría que jugar con equilibrios de ingresos y gastos, producción y distribución, favorecer al clientelismo político que habría de votarte en las próximas elecciones. Para ello hay toda una retórica ideológica que hay que saber manejar. Dices y luego no haces o haces a medias porque obviamente las cuentas no salen o porque el precio político es muy alto. Haces y no miras las consecuencias a largo plazo porque el que venga detrás que se las arregle y pague el pato. Te acostumbras al cinismo profesional y te haces inmune e insensible a muchas cosas. Bienvenido a la política real. Al mundo real de los humanos.
El mundo seguirá cambiando. Pero de forma inesperada. A veces sin saber por qué. Hay multitud de factores que condicionan desde dentro y desde fuera. Al final el partido que anunciaba cambiar el mundo pues sólo puede mantenerse a flote con dignidad democrática y con los deberes encargados por sus votantes a medio hacer o a poco hacer. Y el mundo seguirá cambiando, pero no de la forma que creemos. Demasiados condicionantes que no controlamos.
Para crear una sociedad nueva o muy diferente habrá que empezar con cosas pequeñas a nivel de barrio, de manzana, de portal. Para ello habría que partir del modelo de autogestión voluntaria. Sin intervención alguna del Estado, pues cuando entra el Estado ya entra la política y los intereses de partido y te destruyen toda posible autogestión. La política son ellos. Adiós autogestión y adiós sociedad nueva. La sociedad civil ha de independizarse del Estado para ir construyendo otro mundo y otra realidad inmediata. Gestión de servicios públicos y colectivos de forma voluntaria y turnándose. Fundación de empresas y negocios que empiecen a funcionar de otra manera y con éxito. Si ese poco a poco que ha de ir creando la sociedad civil satisface y tiene éxito el contagio sería inevitable. Y sin Estado. O el Estado relegado como máquina auxiliar y paralela hasta que quede fuera de servicio.
Todo un sueño. Bueno, he tomado mi primer café y las teclas casi se pulsan solas.
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