Últimamente llevo viendo gente que hacía mucho tiempo que no veía. Gente que me para en la calle o en el autobús o en el centro comercial y me pregunta: ¿Tú no serás Nesalem? "Sí, sí, el mismo que ves, pero algo más viejo," respondo yo. Y entonces tratamos de recordar
juntos aquellos años o aquellos momentos o aquellas aventuras o aquellos meses del servicio militar y nos enfrascamos en relatos que se reactivan y cobran nueva vida. Luego cada uno sigue su camino y posiblemente ya no nos veamos más, o quizás otra vez más, pero cada vez más mayores, más mermados, más cerca ya de un final cada vez más posible.
¿Final? Tengo el profundo presentimiento de que la vida de un ser humano no acaba con la muerte física. Creo que esta vida en la Tierra tiene un sentido que a nosotros se nos escapa. Toda nuestra existencia y la existencia del universo es un misterio abrumador que para mí esconde significados profundos y dimensiones infinitas, aun sabiendo que nada de esto se puede demostrar, ni tampoco sustentar con razonamientos convincentes.
Hay veces que paseando en solitario por los alrededores de la ciudad o por playas muy extensas o por caminos de montaña que cruzan antiguas aldeas o caserones o iglesias abandonadas, el poder de la imaginación me empuja a un temor reverencial hacia la infinitud de todo lo que me rodea y el tiempo se para en un presente eterno por unos momentos. En esos momentos creo que D-ós es una realidad que no se puede reducir a ningún enunciado, a ninguna teología, a ningún juicio lógico. Es una profunda intuición, no es una demostración que aspire a convencer a nadie. Quien lo percibe lo percibe, quien no pues no. Se trata de afectos profundos no de teorías o constructos mentales. Es un algo poderoso que afecta a todo el cuerpo. Cuerpo. El cuerpo en toda su plenitud. ¿Ilusión? Bienvenida y duradera sea esta ilusión. Sin ella la vida para mi y para muchos como yo perdería su sabor enigmático, misterioso, mítico, romántico. El trasfondo de
ese aburrimiento consustancial con la rutina, el trasfondo de esa conflictividad ineludible entre las personas: esos equívocos, esos inexorables deslizamientos de significado que tantas veces nos fuerza a vivir solos con nosotros mismos y aun así parece que nunca llegaremos al fondo de nada. El trasfondo que trasciende miedos y ansiedades, y nos devuelve o restablece una confianza en la vida que jamás nos puede abandonar.
X: ¿Oiga?
N: Sí.
X: ¿Es usted Nesalem?
N: Sí, ¿por qué lo pregunta?
X: ¿Se acuerda usted de X cuando vivía en Y?
N: Sí, ahora que me lo dice usted es.....claro...usted es X que vivía en Y, pero usted ... no sé qué decirle... ya casi se me borró de la mente...dígame ¿qué recuerda de mí? ¿Cómo era yo?.../...
13 octubre, 2016
OIGA, ¿ES USTED EL MISMO O ES OTRO?
Labels:
cosmos,
decadencia,
envejecimiento,
más allá,
misticismo,
muerte,
pasado,
razón e intuición,
romanticismo,
s,
tiempo,
vida prosaica.
25 septiembre, 2016
CONVERSACIONES PENDIENTES
Me queda la sensación de tener conversaciones pendientes con mucha gente. Conversaciones que nos hubieran llevado a algún territorio común de empatía. Aunque fuese una empatía breve, una resonancia de segundos; una chispa de fusión de afectos.
Sentarse a tomar un café con ganas, verdaderas ganas de hablar; aunque sea con las miradas y en silencio; aunque sea con los gestos del rostro, de las manos, del cuerpo. Es imposible conversar cuando estamos en guerra. Cuando estamos en permanente vigilancia contra la intrusión no deseada; cuando los golpes de la vida nos han llevado a la permanente desconfianza; cuando hemos notado simulación, superficialidad oportuna; desviación del interés aparente hacia territorios yermos que no nos interesan y nos aburren, pero que al otro le satisfacen de una manera que nos sorprende. Imposible conversar cuando las ideas son fijas e invariables. Cuando la creencia o la fe política, o religiosa, es determinante y el enemigo es enemigo absoluto y no hay términos medios o senderos que se pierden en el bosque de la indeterminación y del misterio y donde los dos podamos ser trasladados a un nuevo territorio sin más referencias que la oscuridad y la claridad de las estrellas. Tengo la sensación de que muchas conversaciones que he mantenido a lo largo de mi vida han quedado sin terminar, sin tan siquiera comenzar por un mismo camino; sin que las palabras hayan tenido esa resonancia que nos invita al riesgo de ir avanzando a territorios de miedos comunes, de fantasías comunes, de caos común, de laberintos desconcertantes; de ansiedades bailando en la cuerda floja; de vistas hacia esos paisajes inesperados de lo absolutamente nuevo. En ocasiones me he visto tomando el camino equivocado de la conversación por no herir sensibilidades, por no desagradar, por ir con la corriente del otro o de los otros; pero luego me daba cuenta de mi insinceridad, de mi falsedad, de mi
desfiguración y mutilación cuando ya no había remedio ni pasos atrás. Tengo muchas, muchísimas conversaciones pendientes que jamás se llevarán a su término. De las que siempre me queda la sensación de: "podría haber dicho ésto en lugar de aquello que fue una absoluta estupidez"; o "pude haber respondido ésto que era lo que realmente sentía y no simular lo que no sentía." Oiga usted. ¿Y por qué no pensar que esas conversaciones fueron las que tuvieron que ser y si nunca llegaron a su término era precisamente porque nunca hubo tal término final? Así es la vida: entrecortada, discontinua, decepcionante, ambivamente, disonante, y equívoca en sumo grado. Amén.
Sentarse a tomar un café con ganas, verdaderas ganas de hablar; aunque sea con las miradas y en silencio; aunque sea con los gestos del rostro, de las manos, del cuerpo. Es imposible conversar cuando estamos en guerra. Cuando estamos en permanente vigilancia contra la intrusión no deseada; cuando los golpes de la vida nos han llevado a la permanente desconfianza; cuando hemos notado simulación, superficialidad oportuna; desviación del interés aparente hacia territorios yermos que no nos interesan y nos aburren, pero que al otro le satisfacen de una manera que nos sorprende. Imposible conversar cuando las ideas son fijas e invariables. Cuando la creencia o la fe política, o religiosa, es determinante y el enemigo es enemigo absoluto y no hay términos medios o senderos que se pierden en el bosque de la indeterminación y del misterio y donde los dos podamos ser trasladados a un nuevo territorio sin más referencias que la oscuridad y la claridad de las estrellas. Tengo la sensación de que muchas conversaciones que he mantenido a lo largo de mi vida han quedado sin terminar, sin tan siquiera comenzar por un mismo camino; sin que las palabras hayan tenido esa resonancia que nos invita al riesgo de ir avanzando a territorios de miedos comunes, de fantasías comunes, de caos común, de laberintos desconcertantes; de ansiedades bailando en la cuerda floja; de vistas hacia esos paisajes inesperados de lo absolutamente nuevo. En ocasiones me he visto tomando el camino equivocado de la conversación por no herir sensibilidades, por no desagradar, por ir con la corriente del otro o de los otros; pero luego me daba cuenta de mi insinceridad, de mi falsedad, de mi
desfiguración y mutilación cuando ya no había remedio ni pasos atrás. Tengo muchas, muchísimas conversaciones pendientes que jamás se llevarán a su término. De las que siempre me queda la sensación de: "podría haber dicho ésto en lugar de aquello que fue una absoluta estupidez"; o "pude haber respondido ésto que era lo que realmente sentía y no simular lo que no sentía." Oiga usted. ¿Y por qué no pensar que esas conversaciones fueron las que tuvieron que ser y si nunca llegaron a su término era precisamente porque nunca hubo tal término final? Así es la vida: entrecortada, discontinua, decepcionante, ambivamente, disonante, y equívoca en sumo grado. Amén.
Labels:
ambigüedad,
comunicación,
conversación,
desplazamientos.,
dialogo,
discontinuidad,
equívocos,
fanatismo,
ideas fijas,
incomunicación
08 septiembre, 2016
LA VUELTA A ALTA TOWN
Volvía al pueblo después de muchos años fuera. Había visitado muchos países, conocido a muchas personas, trabajado en diferentes ocupaciones. Volvía viudo y oficialmente retirado de su vida activa. Sus hijos ya hacía tiempo que habían comenzado a crear sus propias familias en diferentes países. Era hora de volver al pueblo y ocupar la vieja casa de su infancia, de sus padres. Se sentía satisfecho. Llegar a ser viejo podía ser una satisfacción. El camino ya había sido recorrido y ahora se trataba de descansar. Vivir esperando la muerte y la muerte como algo necesario, positivo, renovador; morir era un acto de justicia que la vida proveía como final al cansancio y al agotamiento. En el pueblo sólo quedaban
Bill el tendero y su mujer, los dos ya bastante mayores. Luego estaba Sherry Murmann, la antigua madame del ya fenecido club Chica Linda. Vivía en el amplio primer piso de su antiguo negocio ahora tan solo ocupado por su voluminoso cuerpo que se bamboleaba por los pasillos y el salón sin saber qué hacer. Más allá la iglesia de madera había cerrado hacía una década, cuando todavía quedaba algún feligrés, restos de los tiempos mejores de Alta Town. En la casa contigua vivían el Reverendo Cullspy y su mujer ya sumergida en una profunda demencia que la tenía prostrada durante la mayor parte del día. El Sheriff Morton seguía ocupando su oficina, aunque ya no disponía de ayudante alguno y su vida de jubilado abarcaba ya un par de décadas. Allí seguía leyendo sus novelas de aventuras, interrumpido muchas veces por Mirma, su vieja compañera y amante que insistía en forzarle a comer un plato de pinto beans.
Cuando se metió en la casa de su infancia fue poco a poco desempolvando los recuerdos de una familia y un pueblo con mucha vida y juventud. Una familia entre otras muchas familias. Una infancia entre otras muchas infancias compartidas en juegos, en aventuras, en alardes de imaginación. Había escuela, y los domingos la mujer del Reverendo Cullspy les daba grandes trozos de brownies cuando respondían las preguntas sobre la Biblia correctamente. Había vida. Comunidad la necesaria. Pero todo eso quedaba en un pasado remoto cuando las minas de hierro todavía funcionaban. Ahora el pueblo y él acabarían languideciendo juntos.
Bill el tendero y su mujer, los dos ya bastante mayores. Luego estaba Sherry Murmann, la antigua madame del ya fenecido club Chica Linda. Vivía en el amplio primer piso de su antiguo negocio ahora tan solo ocupado por su voluminoso cuerpo que se bamboleaba por los pasillos y el salón sin saber qué hacer. Más allá la iglesia de madera había cerrado hacía una década, cuando todavía quedaba algún feligrés, restos de los tiempos mejores de Alta Town. En la casa contigua vivían el Reverendo Cullspy y su mujer ya sumergida en una profunda demencia que la tenía prostrada durante la mayor parte del día. El Sheriff Morton seguía ocupando su oficina, aunque ya no disponía de ayudante alguno y su vida de jubilado abarcaba ya un par de décadas. Allí seguía leyendo sus novelas de aventuras, interrumpido muchas veces por Mirma, su vieja compañera y amante que insistía en forzarle a comer un plato de pinto beans.
Cuando se metió en la casa de su infancia fue poco a poco desempolvando los recuerdos de una familia y un pueblo con mucha vida y juventud. Una familia entre otras muchas familias. Una infancia entre otras muchas infancias compartidas en juegos, en aventuras, en alardes de imaginación. Había escuela, y los domingos la mujer del Reverendo Cullspy les daba grandes trozos de brownies cuando respondían las preguntas sobre la Biblia correctamente. Había vida. Comunidad la necesaria. Pero todo eso quedaba en un pasado remoto cuando las minas de hierro todavía funcionaban. Ahora el pueblo y él acabarían languideciendo juntos.
Labels:
cuento corto,
enfermos,
peronajes cansados,
pueblo triste,
relato literario,
vejez,
vida y muerte,
western.
24 agosto, 2016
SOCIEDAD CIVIL Y AMENAZAS TOTALITARIAS
En España nos falta ahora encontrar la sociedad civil como territorio común de las ideología. El laicismo que pide la sociedad civil libre de control religioso o de manifestaciones religiosas en complicidad con el poder político, debería pedir también la no interferencia de las representaciones políticas particulares en el espacio ideológicamente neutro que debería ser el escenario civil, la sociedad civil. Hay ideologías que por su naturaleza reclaman para sí todo el espacio social por considerar sus representaciones y valores como los Valores y Verdades 
incuestionables. En una palabra, hay ideologías que no contemplan más verdad que la suya y que por esa razón se ven obligadas a imponerse como sea al resto de la sociedad. Ello son la Verdad y los demás somos unos alienados que solo esperamos la redención que nos ofrecen los Conocedores de esa Verdad.
Es por eso que la democracia, para ciertos ideólogos, no es nada más que un pretexto para conseguir esa sociedad perfecta o camino de ser perfecta y que es perfecta porque sólo unos pocos tienen la claves de tal paraíso que nos espera y es obligación imperativa imponerla. Como es necesaria históricamente según el esquema de estos redentores, entonces se convierte en misión moral el acaparar todos lo espacios sociales posibles con el objeto de imponer, prohibir, sabotear--incluso violentamente--todo aquello que no encaje en su pensamiento PARTICULAR; tan particular como cualquier otro, pero elevados por ellos a UNIVERSAL. He ahí un nuevo totalitarismo. Un nuevo Catolicismo universal con sus censuras, inquisiciones, y teólogos.

incuestionables. En una palabra, hay ideologías que no contemplan más verdad que la suya y que por esa razón se ven obligadas a imponerse como sea al resto de la sociedad. Ello son la Verdad y los demás somos unos alienados que solo esperamos la redención que nos ofrecen los Conocedores de esa Verdad.
Es por eso que la democracia, para ciertos ideólogos, no es nada más que un pretexto para conseguir esa sociedad perfecta o camino de ser perfecta y que es perfecta porque sólo unos pocos tienen la claves de tal paraíso que nos espera y es obligación imperativa imponerla. Como es necesaria históricamente según el esquema de estos redentores, entonces se convierte en misión moral el acaparar todos lo espacios sociales posibles con el objeto de imponer, prohibir, sabotear--incluso violentamente--todo aquello que no encaje en su pensamiento PARTICULAR; tan particular como cualquier otro, pero elevados por ellos a UNIVERSAL. He ahí un nuevo totalitarismo. Un nuevo Catolicismo universal con sus censuras, inquisiciones, y teólogos.
Labels:
alienación,
democracia,
ociedad civil,
política.,
religión,
separación ideología y sociedad civil,
separación iglesia y estado,
totalitarimo,
valores únicos,
verdad
09 agosto, 2016
DINAMARCA / DANMARK / DENMARK/ DANEMARK / DÄNEMARK
Dinamarca. Denmark. Danmark. Calles céntricas por la noche de Copenhague. Tengo que recordarme que estoy en el año 2016. Todo el mundo está relacionado de alguna manera con los móviles. Ahora veo cuerpos que ocupan espacio y se mueven o permanecen quietos. Creo que ha habido un importante cambio de
perspectiva. Cuando los homínidos tienden a vivir a través de las pantallas virtuales o hiperreales yo, sin embargo, me veo atraído por los fenómenos físicos en su aparición en la esfera de la apariencia. Me dejo llevar, o mejor dicho me disuelvo en los fenómenos y me abandono en su milagroso existir. Aun su existir fatigoso, cansino, deprimido, aburrido. Existir es un milagro. Una fusión del espíritu y la materia. O mejor dicho: la materia es la fusión de infinitas intensidades en coexistencia. Las visibles y las invisibles. Las corporales y las incorporales.
Lo primero que deseo cuando llego a un país como Dinamarca es poder aprender su lengua cuanto antes. Qué pena no tener tiempo para aprender su lengua. Me pasa cuando llego a países cuya lengua no entiendo. O si estoy en países donde mi comprensión de la lengua es aceptable mi deseo es poder perfeccionarla. La lengua como clave de significados, juegos de sonidos, ordenamiento sintáctico. Magia. La lengua es magia. Dices algo y conviertes la realidad en algo significativo. Haces ruidos con la boca y tienen sentido para el otro cerebro que los descodifica. Qué pena cuando en España mucha gente se siente agredida por el catalán o el vasco o el gallego o el asturiano. Se sienten agredidos porque los lentes ideológicos y las razones de Estado se interponen al hecho natural/histórico o histórico/natural de la lengua; e imponen los tópicos sobre la lengua perfecta y sus "corrupciones" o sus "dialectos" siempre entendida esta palabra como despectiva o deriva hacia la imperfección, disolución, etc.
Los daneses hablan su lengua y la enseñan y la exhiben con orgullo. Es una lengua minoritaria ¿y qué? Pero tienen el sentido práctico de saber también el inglés como lengua internacional para poder
comunicarse con todo el mundo y con sus vecinos alemanes y escandinavos. Esa sería la verdadera aspiración: todos hablamos nuestra lengua local patrimonio de la humanidad y todos nos sentimos cómodos en nuestros sonidos y palabras y orden sintáctico, al mismo tiempo que también aprendernos a comunicarnos en una lengua más internacional. Las lenguas están vivas y van poco a poco transformándose, mutándose, incorporando nuevas palabras de otras lenguas, cediendo las suyas a otras lenguas. La visita a Dinamarca comienza en
perspectiva. Cuando los homínidos tienden a vivir a través de las pantallas virtuales o hiperreales yo, sin embargo, me veo atraído por los fenómenos físicos en su aparición en la esfera de la apariencia. Me dejo llevar, o mejor dicho me disuelvo en los fenómenos y me abandono en su milagroso existir. Aun su existir fatigoso, cansino, deprimido, aburrido. Existir es un milagro. Una fusión del espíritu y la materia. O mejor dicho: la materia es la fusión de infinitas intensidades en coexistencia. Las visibles y las invisibles. Las corporales y las incorporales.
Lo primero que deseo cuando llego a un país como Dinamarca es poder aprender su lengua cuanto antes. Qué pena no tener tiempo para aprender su lengua. Me pasa cuando llego a países cuya lengua no entiendo. O si estoy en países donde mi comprensión de la lengua es aceptable mi deseo es poder perfeccionarla. La lengua como clave de significados, juegos de sonidos, ordenamiento sintáctico. Magia. La lengua es magia. Dices algo y conviertes la realidad en algo significativo. Haces ruidos con la boca y tienen sentido para el otro cerebro que los descodifica. Qué pena cuando en España mucha gente se siente agredida por el catalán o el vasco o el gallego o el asturiano. Se sienten agredidos porque los lentes ideológicos y las razones de Estado se interponen al hecho natural/histórico o histórico/natural de la lengua; e imponen los tópicos sobre la lengua perfecta y sus "corrupciones" o sus "dialectos" siempre entendida esta palabra como despectiva o deriva hacia la imperfección, disolución, etc.
Los daneses hablan su lengua y la enseñan y la exhiben con orgullo. Es una lengua minoritaria ¿y qué? Pero tienen el sentido práctico de saber también el inglés como lengua internacional para poder
comunicarse con todo el mundo y con sus vecinos alemanes y escandinavos. Esa sería la verdadera aspiración: todos hablamos nuestra lengua local patrimonio de la humanidad y todos nos sentimos cómodos en nuestros sonidos y palabras y orden sintáctico, al mismo tiempo que también aprendernos a comunicarnos en una lengua más internacional. Las lenguas están vivas y van poco a poco transformándose, mutándose, incorporando nuevas palabras de otras lenguas, cediendo las suyas a otras lenguas. La visita a Dinamarca comienza en
København. Copenhaguen, Copenhague.
21 julio, 2016
CADA UNO EN SU CASA, PERO EL ESTADO EN LA DE TODOS
La política queda desvinculada de la moral natural y la religión (Maquiavelo). La política pasa a ser una actividad independiente con el único objeto de preservar el poder de la manera más eficaz y con el máximo apoyo. La política se convierte en una ingeniería que busca la mayor efectividad en su
máquina distributiva de poder. La moral para la política será a partir de ahora una moral de conveniencia, de interés propio de partido, de ideología, de representaciones concretas de la realidad.
La religión queda entonces también desvinculada de la política (Locke, Hume, Kant) y pasa a ser una actividad propiamente de lo sagrado, o de la vinculación del mundo sagrado/supernatural con el mundo real/material/natural/social/histórico. O también trata la religión de centrarse exclusivamente en ese territorio de la fe y la revelación que implican un sentido, un significado moral de la existencia en función de otro mundo superior/reino/cielo/nirvana/satori/paraíso. Las iglesias quedan independizadas del poder político y forman parte de la sociedad civil.
El sexo no sólo se desvincula de una moral religiosa/política a la cual estaba supeditado de forma inmanente y bajo parámetros metafísicos de naturaleza y/o mandamientos de Dios, para quedar independizado de su función biológica reproductora y pasar a ser una energía/libido que ha de disfrutarse para mayor placer y satisfacción de las personas. Los discursos políticos tratan de ahondar más esta separación facilitando la ruptura de los vínculos tradicionales basados en el matrimonio religioso; la disolución de la categoría de género sexual como determinante del uso de la sexualidad. Para ello se codifica a efectos jurídicos y legales toda relación sexual en base al grado de convivencia y sus efectos en cuanto a propiedad, subsidios, etc. El uso y disfrute del sexo queda dentro del marco de opciones libres de cada ciudadano y fuera de la moral tradicional religiosa o de costumbre.
La subjetividad y sus categorías de conciencia, de yo, de alma, de interioridad singular y propia, de libre albedrío/responsabilidad/soberanía, queda desvinculada de sus representaciones metafísicas, naturales, religiosas, filosóficas; para quedar supeditada al concepto vinculante de ciudadanía en referencia al Estado y las leyes del Estado. Fuera de ese marco político/social de ciudadanía la
subjetividad puede manifestarse de la forma que quiera, creer lo que quiera, pensar como quiera, vivir como quiera, etc.
Todas estas desvinculaciones, liberaciones, desterritorializaciones, etc, no se producen dentro de un mundo vacío de codificaciones o limitaciones, sino que todo en última estancia ha de depender de la vigilancia/control/regulación del Estado. Al ser el Estado una maquinaria política al servicio del poder vigente, el control estatal con fines ideológicos/partidistas por un lado; y, las libertades ciudadanas de los individuos por el otro, se moverán siempre en una dialéctica de conflicto de intereses.
máquina distributiva de poder. La moral para la política será a partir de ahora una moral de conveniencia, de interés propio de partido, de ideología, de representaciones concretas de la realidad.
La religión queda entonces también desvinculada de la política (Locke, Hume, Kant) y pasa a ser una actividad propiamente de lo sagrado, o de la vinculación del mundo sagrado/supernatural con el mundo real/material/natural/social/histórico. O también trata la religión de centrarse exclusivamente en ese territorio de la fe y la revelación que implican un sentido, un significado moral de la existencia en función de otro mundo superior/reino/cielo/nirvana/satori/paraíso. Las iglesias quedan independizadas del poder político y forman parte de la sociedad civil.
El sexo no sólo se desvincula de una moral religiosa/política a la cual estaba supeditado de forma inmanente y bajo parámetros metafísicos de naturaleza y/o mandamientos de Dios, para quedar independizado de su función biológica reproductora y pasar a ser una energía/libido que ha de disfrutarse para mayor placer y satisfacción de las personas. Los discursos políticos tratan de ahondar más esta separación facilitando la ruptura de los vínculos tradicionales basados en el matrimonio religioso; la disolución de la categoría de género sexual como determinante del uso de la sexualidad. Para ello se codifica a efectos jurídicos y legales toda relación sexual en base al grado de convivencia y sus efectos en cuanto a propiedad, subsidios, etc. El uso y disfrute del sexo queda dentro del marco de opciones libres de cada ciudadano y fuera de la moral tradicional religiosa o de costumbre.
La subjetividad y sus categorías de conciencia, de yo, de alma, de interioridad singular y propia, de libre albedrío/responsabilidad/soberanía, queda desvinculada de sus representaciones metafísicas, naturales, religiosas, filosóficas; para quedar supeditada al concepto vinculante de ciudadanía en referencia al Estado y las leyes del Estado. Fuera de ese marco político/social de ciudadanía la
subjetividad puede manifestarse de la forma que quiera, creer lo que quiera, pensar como quiera, vivir como quiera, etc.
Todas estas desvinculaciones, liberaciones, desterritorializaciones, etc, no se producen dentro de un mundo vacío de codificaciones o limitaciones, sino que todo en última estancia ha de depender de la vigilancia/control/regulación del Estado. Al ser el Estado una maquinaria política al servicio del poder vigente, el control estatal con fines ideológicos/partidistas por un lado; y, las libertades ciudadanas de los individuos por el otro, se moverán siempre en una dialéctica de conflicto de intereses.
Labels:
ciudadanía,
desterritorialización,
desvinculación,
Estado,
ética,
filosofía,
ideología,
liberación,
moral,
política,
religión,
representaciones,
sexo,
subjetividad,
trascendencia
06 julio, 2016
TURBINO MARCHACANTE MEDITA SOBRE UNA TAZA
Este manuscrito se encontró en una taberna del viejo barrio de Gurmán, en la anciana ciudad de Lobner. Dicen las malas lenguas que el poetastro Turbino Marchacante era un borracho perdido, dado a las malas mujeres y la mala filosofía. Quede ahí este manuscrito con manchas de vinazo como testigo de las alucinaciones que llegó a sufrir este desdichado del arte, o de las malas artes.
La taza, la taza... Nunca puedo ver la taza que está a mí lado en su plenitud o completitud. Siempre me queda algo por ver. Veo la taza de un modo parcial. Incompleto. La taza ha sido mi objeto de contemplación por un momento. La taza que ahora veo ha envejecido algo desde el momento anterior a mi contemplación y yo mismo soy también algo más viejo. Nada permanece quieto. Todo cambia.
Vivimos en el cambio. El devenir. Somos flujo. Es todo un flujo que nunca para. Soy consciente de ello, pero tal consciencia no hace parar el devenir, ni me hace posible ver la taza en su completitud. La misma consciencia cambia y fluye y jamás llega a estar asentada en una permanencia o quietud.
Si acepto las cosas tal como las estoy representando entonces no hay nada, absolutamente nada en lo que agarrarse como verdad permanente donde mi alma pueda descansar. Mi vida sería un flujo entre flujos de energía. Un devenir puro y absoluto. ¿Cómo? ¿Has dicho un devenir puro y absoluto? Entonces he ahí la verdad permanente: la vida es puro devenir. Absoluto devenir. Todo cambia es verdad eterna e inmutable. Si llegamos a esa verdad es porque entonces somos capaces de contrastar lo mutante con lo no mutante. Los flujos del devenir se pueden contrastar con la idea fija, perfecta y absoluta de lo permanente. Entonces no somos seres puramente inmanentes ya que de serlo jamás podríamos hacer tal comparación; tal rebelión contra la pura fluidez de la vida. Seríamos seres inconscientes en nuestra inmanencia, sin jamás poderla trascender. Pero no es así.
Hay una consciencia de vivir prisioneros del cambio, del flujo; de la impermanencia, del envejecer y morir que jamás se podría dar si fuéramos realmente pura inmanencia. Trascendemos nuestra condición material y vislumbramos posibilidades, potencialidades que aspiran a valores comunes trascendentes. Hay rebelión contra una existencia que se ha de agotar y explicar en sí misma. Sabemos que todo fluye y cambia inexorablemente, pero también sabemos oponer a esa inexorabilidad una idea contra-natura de permanencia, de trascendencia, de transgresión a la materia impermanente; a la historia, a la vida misma. La taza y el observador de la taza podrían-ya estar unidos en una contemplación/completitud eterna, misteriosa, más allá de los flujos: en un cosmos de extrañas e inimaginables transparencias. La rebelión del espíritu. ¡Aggghh!
La taza, la taza... Nunca puedo ver la taza que está a mí lado en su plenitud o completitud. Siempre me queda algo por ver. Veo la taza de un modo parcial. Incompleto. La taza ha sido mi objeto de contemplación por un momento. La taza que ahora veo ha envejecido algo desde el momento anterior a mi contemplación y yo mismo soy también algo más viejo. Nada permanece quieto. Todo cambia.
Vivimos en el cambio. El devenir. Somos flujo. Es todo un flujo que nunca para. Soy consciente de ello, pero tal consciencia no hace parar el devenir, ni me hace posible ver la taza en su completitud. La misma consciencia cambia y fluye y jamás llega a estar asentada en una permanencia o quietud.
Si acepto las cosas tal como las estoy representando entonces no hay nada, absolutamente nada en lo que agarrarse como verdad permanente donde mi alma pueda descansar. Mi vida sería un flujo entre flujos de energía. Un devenir puro y absoluto. ¿Cómo? ¿Has dicho un devenir puro y absoluto? Entonces he ahí la verdad permanente: la vida es puro devenir. Absoluto devenir. Todo cambia es verdad eterna e inmutable. Si llegamos a esa verdad es porque entonces somos capaces de contrastar lo mutante con lo no mutante. Los flujos del devenir se pueden contrastar con la idea fija, perfecta y absoluta de lo permanente. Entonces no somos seres puramente inmanentes ya que de serlo jamás podríamos hacer tal comparación; tal rebelión contra la pura fluidez de la vida. Seríamos seres inconscientes en nuestra inmanencia, sin jamás poderla trascender. Pero no es así.
Hay una consciencia de vivir prisioneros del cambio, del flujo; de la impermanencia, del envejecer y morir que jamás se podría dar si fuéramos realmente pura inmanencia. Trascendemos nuestra condición material y vislumbramos posibilidades, potencialidades que aspiran a valores comunes trascendentes. Hay rebelión contra una existencia que se ha de agotar y explicar en sí misma. Sabemos que todo fluye y cambia inexorablemente, pero también sabemos oponer a esa inexorabilidad una idea contra-natura de permanencia, de trascendencia, de transgresión a la materia impermanente; a la historia, a la vida misma. La taza y el observador de la taza podrían-ya estar unidos en una contemplación/completitud eterna, misteriosa, más allá de los flujos: en un cosmos de extrañas e inimaginables transparencias. La rebelión del espíritu. ¡Aggghh!
Labels:
cambio,
devenir,
eternidad,
existencia,
filosofía,
inmanencia,
más allá del tiempo,
permanencia,
rebelión espiritual.,
tiempo,
trascendencia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
EL HOMBRE QUE LEÍA A HEGEL AL REVÉS
Este hombre vivía con una mujer taciturna. Los dos habitaban una cabaña fuera de la ciudad. Vivían de su jubilación de maestros de escuela....
-
Con motivo de la polémica suscitada en el epígrafe sobre ¿Qué es Ser Judío?, el Sr. Cuetu, asiduo vistante y colaborador...
-
Muchos estamos a favor de Israel y creemos que su destino es ser una nación como las demás, con sus aciertos y sus errores. Si hay errores ...
-
La promesa bíblica se centraba en un mundo transhistórico bajo el gobierno de Dios a través de su Mesías. Los espiritualistas quisieron es...









