24 noviembre, 2016

BORRÓN Y CUENTA NUEVA

Quise escribir algo sobre una mujer psicóloga que tenía una teoría sobre las emociones un tanto heterodoxa, pero no extrañas. De todos es sabido que hay culturas o pueblos
inmersos en un universo de espíritus y almas en pena y dioses y diosecillos y toda una plétora de criaturas que viven en un mundo invisible; pero que se dejan conocer a veces dando señales para bien y para mal. Entonces muchos estados de ánimo o emocionales obedecían a la influencia de estos seres externos a nosotros, con su voluntad propia o sometidos a una jerarquía; y nos podían hacer la vida imposible en ocasiones o poseernos y dominarnos a capricho, etc. Incluso en los evangelios se ve cómo mucha gente física o anímicamente enferma, en realidad están poseídos por diablos que les hacen la vida imposible y causan sufrimientos a todos. También dentro del cristianismo los demonios tientan y desvían a la gente a hacer el mal y desobedecer a Dios. En una palabra, ciertos males físicos y anímicos se deben a causas externas a nosotros, a seres objetivos que viven en otras esferas del universo o entre la misma naturaleza; aunque entren en nosotros por infringir normas morales o tabúes o rituales que les abren la puerta.
Bueno, pues esta psicóloga recurría a esta misma idea y basaba toda su terapia en captar la naturaleza de estos seres del ultramundo y desprenderlos o dasactivarlos de nuestro escenario psíquico y así liberarnos de esas emociones o apegos afectivos que nos pueden perjudicar o nos hacen daño sin más en forma de esclavitud anímica. Cómo era su terapia no lo sabíamos. Para ello habría que haber ido a una de sus sesiones, cosa que no llegamos a hacer. Una idea un tanto irracional, un tanto subjetiva para nosotros que vivimos en un mundo completamente impregnado con la ciencia, y la ciencia no puede probar la existencia de estos seres; y no es que no lo haya intentado.
El caso es que había escrito una historia sobre esta señora con un final extraño, donde el narrador sufre de un fuerte apego emocional en forma de enamoramiento de esta misma psicóloga que lo está tratando. Y si la psicóloga está actuando de tal forma en el cuerpo de nuestro narrador, pues eso indica que habríamos de poner en cuestión la misma identidad de la señora: quizás ella misma fuese uno de estos entes funcionando como profesional de los líos mentales. Bueno, la cosa iba por ahí, pero no funcionaba. Lo leía un par de veces y no acababa de funcionar. Y cuando algo no funciona, vale más hacer borrón y cuenta nueva.

05 noviembre, 2016

LA BIBLIA Y LA HISTORIA

UNO

Nadie puede captar el pasado en toda su complejidad, en su multidimensionalidad. Recuperar el pasado es una labor que se complica a medida que nos alejamos en el tiempo. Las huellas del pasado lejano son las ruinas, los objetos que han quedado, los
documentos de la época; los monumentos con inscripciones; las tradiciones orales, etc. Pero aun las huellas de ese pasado lejano hay que clasificarlas en gradación de muy fiables a poco fiables. Hay que estar seguros de la época de los objetos, de su facilidad para ser interpretados, contrastados y encajados dentro de un contexto histórico. Cuando nos adentramos en la lectura de la Biblia (Tanaj) nos metemos en una densa textualidad narrativa que pretende abarcar milenios: desde la misma creación del mundo hasta la época del segundo templo. Aun hace siglo y medio era posible aceptar la versión oficial de un canon de Escritura sagrada revelado/inspirado por Dios y suficiente para llevarnos hacia nuestra salvación y orientación moral. A pesar de las dificultades y aparentes contradicciones o discontinuidades dentro del mismo texto; sin embargo la falta de entendimiento del hombre se compensaba con la sabiduría infinita de Dios. Lo que hoy no entendíamos lo entenderíamos cuando estuviéremos en presencia del Señor. Doctores tiene la Iglesia, diría un católico.
Una consecuencia de la Reforma fue la de emancipar o liberar la Biblia de su institucionalización y monopolio interpretativo por parte de una jerarquía eclesiástica que impedía hasta su misma lectura por parte de los creyentes. Esta independencia y libre circulación de la Escritura hizo posible también; y, a medida que pasaba el tiempo, el sometimiento de los textos sagrados al análisis crítico de la razón y la
ciencia. No sólo se afinaron los estudios y cotejamientos filológicos o lingüísticos, sino que también se recurrió a la arqueología, a los métodos cada vez más sofisticados de la crítica histórica, de las disciplinas de la antropología; la datación de objetos, etc. Aun sin cuestionar la lectura desde la fe que incluso algunos de estos investigadores seguían profesando, no había porqué renunciar a la razón. La Biblia, en cuanto documento que reclamaba verdad histórica en aquellos acontecimientos fundacionales del pueblo de Israel, por medio de los pactos/alianzas o convenios y promesas entre Dios y Abraham, más tarde Noé, luego Moisés y por último David; --y, después por el cristianismo--, debía de mostrar su realidad histórica con mayor razón y motivo, siendo verdad Divina.

(CONTINÚA)

13 octubre, 2016

OIGA, ¿ES USTED EL MISMO O ES OTRO?

Últimamente llevo viendo gente que hacía mucho tiempo que no veía. Gente que me para en la calle o en el autobús o en el centro comercial y me pregunta: ¿Tú no serás Nesalem? "Sí, sí, el mismo que ves, pero algo más viejo," respondo yo. Y entonces tratamos de recordar
juntos aquellos años o aquellos momentos o aquellas aventuras o aquellos meses del servicio militar y nos enfrascamos en relatos que se reactivan y cobran nueva vida. Luego cada uno sigue su camino y posiblemente ya no nos veamos más, o quizás otra vez más, pero cada vez más mayores, más mermados, más cerca ya de un final cada vez más posible. 
¿Final? Tengo el profundo presentimiento de que la vida de un ser humano no acaba con la muerte física. Creo que esta vida en la Tierra tiene un sentido que a nosotros se nos escapa. Toda nuestra existencia y la existencia del universo es un misterio abrumador que para mí esconde significados profundos y dimensiones infinitas, aun sabiendo que nada de esto se puede demostrar, ni tampoco sustentar con razonamientos convincentes.

Hay veces que paseando en solitario por los alrededores de la ciudad o por playas muy extensas o por caminos de montaña que cruzan antiguas aldeas o caserones o iglesias abandonadas, el poder de la imaginación me empuja a un temor reverencial hacia la infinitud de todo lo que me rodea y el tiempo se para en un presente eterno por unos momentos. En esos momentos creo que D-ós es una realidad que no se puede reducir a ningún enunciado, a ninguna teología, a ningún juicio lógico. Es una profunda intuición, no es una demostración que aspire a convencer a nadie. Quien lo percibe lo percibe, quien no pues no. Se trata de afectos profundos no de teorías o constructos mentales. Es un algo poderoso que afecta a todo el cuerpo. Cuerpo. El cuerpo en toda su plenitud. ¿Ilusión? Bienvenida y duradera sea esta ilusión. Sin ella la vida para mi y para muchos como yo perdería su sabor enigmático, misterioso, mítico, romántico. El trasfondo de
ese aburrimiento consustancial con la rutina, el trasfondo de esa conflictividad ineludible entre las personas: esos equívocos, esos inexorables deslizamientos de significado que tantas veces nos fuerza a vivir solos con nosotros mismos y aun así parece que nunca llegaremos al fondo de nada. El trasfondo que trasciende miedos y ansiedades, y nos devuelve o restablece una confianza en la vida que jamás nos puede abandonar.

X: ¿Oiga?
N: Sí.
X: ¿Es usted Nesalem?
N: Sí, ¿por qué lo pregunta?
X: ¿Se acuerda usted de X cuando vivía en Y?
N: Sí, ahora que me lo dice usted es.....claro...usted es X que vivía en Y, pero usted ... no sé qué decirle... ya casi se me borró de la mente...dígame ¿qué recuerda de mí? ¿Cómo era yo?.../...  

25 septiembre, 2016

CONVERSACIONES PENDIENTES

Me queda la sensación de tener conversaciones pendientes con mucha gente. Conversaciones que nos hubieran llevado a algún territorio común de empatía. Aunque fuese una empatía breve, una resonancia de segundos; una chispa de fusión de afectos.
Sentarse a tomar un café con ganas, verdaderas ganas de hablar; aunque sea con las miradas y en silencio; aunque sea con los gestos del rostro, de las manos, del cuerpo. Es imposible conversar cuando estamos en guerra. Cuando estamos en permanente vigilancia contra la intrusión no deseada; cuando los golpes de la vida nos han llevado a la permanente desconfianza; cuando hemos notado simulación, superficialidad oportuna; desviación del interés aparente hacia territorios yermos que no nos interesan y nos aburren, pero que al otro le satisfacen de una manera que nos sorprende. Imposible conversar cuando las ideas son fijas e invariables. Cuando la creencia o la fe política, o religiosa, es determinante y el enemigo es enemigo absoluto y no hay términos medios o senderos que se pierden en el bosque de la indeterminación y del misterio y donde los dos podamos ser trasladados a un nuevo territorio sin más referencias que la oscuridad y la claridad de las estrellas. Tengo la sensación de que muchas conversaciones que he mantenido a lo largo de mi vida han quedado sin terminar, sin tan siquiera comenzar por un mismo camino; sin que las palabras hayan tenido esa resonancia que nos invita al riesgo de ir avanzando a territorios de miedos comunes, de fantasías comunes, de caos común, de laberintos desconcertantes; de ansiedades bailando en la cuerda floja; de vistas hacia esos paisajes inesperados de lo absolutamente nuevo. En ocasiones me he visto tomando el camino equivocado de la conversación por no herir sensibilidades, por no desagradar, por ir con la corriente del otro o de los otros; pero luego me daba cuenta de mi insinceridad, de mi falsedad, de mi
desfiguración y mutilación cuando ya no había remedio ni pasos atrás. Tengo muchas, muchísimas conversaciones pendientes que jamás se llevarán a su término. De las que siempre me queda la sensación de: "podría haber dicho ésto en lugar de aquello que fue una absoluta estupidez"; o "pude haber respondido ésto que era lo que realmente sentía y no simular lo que no sentía." Oiga usted. ¿Y por qué no pensar que esas conversaciones fueron las que tuvieron que ser y si nunca llegaron a su término era precisamente porque nunca hubo tal término final? Así es la vida: entrecortada, discontinua, decepcionante, ambivamente, disonante, y equívoca en sumo grado. Amén.

08 septiembre, 2016

LA VUELTA A ALTA TOWN

Volvía al pueblo después de muchos años fuera. Había visitado muchos países, conocido a muchas personas, trabajado en diferentes ocupaciones. Volvía viudo y oficialmente retirado de su vida activa. Sus hijos ya hacía tiempo que habían comenzado a crear sus propias familias en diferentes países. Era hora de volver al pueblo y ocupar la vieja casa de su infancia, de sus padres. Se sentía satisfecho. Llegar a ser viejo podía ser una satisfacción. El camino ya había sido recorrido y ahora se trataba de descansar. Vivir esperando la muerte y la muerte como algo necesario, positivo, renovador; morir era un acto de justicia que la vida proveía como final al cansancio y al agotamiento. En el pueblo sólo quedaban
Bill el tendero y su mujer, los dos ya bastante mayores. Luego estaba Sherry Murmann, la antigua madame del ya fenecido club Chica Linda. Vivía en el amplio primer piso de su antiguo negocio ahora tan solo ocupado por su voluminoso cuerpo que se bamboleaba por los pasillos y el salón sin saber qué hacer. Más allá la iglesia de madera había cerrado hacía una década, cuando todavía quedaba algún feligrés, restos de los tiempos mejores de Alta Town. En la casa contigua vivían el Reverendo Cullspy y su mujer ya sumergida en una profunda demencia que la tenía prostrada durante la mayor parte del día. El Sheriff Morton seguía ocupando su oficina, aunque ya no disponía de ayudante alguno y su vida de jubilado abarcaba ya un par de décadas. Allí seguía leyendo sus novelas de aventuras, interrumpido muchas veces por Mirma, su vieja compañera y amante que insistía en forzarle a comer un plato de pinto beans.

Cuando se metió en la casa de su infancia fue poco a poco desempolvando los recuerdos de una familia y un pueblo con mucha vida y juventud. Una familia entre otras muchas familias. Una infancia entre otras muchas infancias compartidas en juegos, en aventuras, en alardes de imaginación. Había escuela, y los domingos la mujer del Reverendo Cullspy les daba grandes trozos de brownies cuando respondían las preguntas sobre la Biblia correctamente. Había vida. Comunidad la necesaria. Pero todo eso quedaba en un pasado remoto cuando las minas de hierro todavía funcionaban. Ahora el pueblo y él acabarían languideciendo juntos.

24 agosto, 2016

SOCIEDAD CIVIL Y AMENAZAS TOTALITARIAS

En España nos falta ahora encontrar la sociedad civil como territorio común de las ideología. El laicismo que pide la sociedad civil libre de control religioso o de manifestaciones religiosas en complicidad con el poder político, debería pedir también la no interferencia de las representaciones políticas particulares en el espacio ideológicamente neutro que debería ser el escenario civil, la sociedad civil. Hay ideologías que por su naturaleza reclaman para sí todo el espacio social por considerar sus representaciones y valores como los Valores y Verdades
incuestionables. En una palabra, hay ideologías que no contemplan más verdad que la suya y que por esa razón se ven obligadas a imponerse como sea al resto de la sociedad. Ello son la Verdad y los demás somos unos alienados que solo esperamos la redención que nos ofrecen los Conocedores de esa Verdad. 
Es por eso que la democracia, para ciertos ideólogos, no es nada más que un pretexto para conseguir esa sociedad perfecta o camino de ser perfecta y que es perfecta porque sólo unos pocos tienen la claves de tal paraíso que nos espera y es obligación imperativa imponerla. Como es necesaria históricamente según el esquema de estos redentores, entonces se convierte en misión moral el acaparar todos lo espacios sociales posibles con el objeto de imponer, prohibir, sabotear--incluso violentamente--todo aquello que no encaje en su pensamiento PARTICULAR; tan particular como cualquier otro, pero elevados por ellos a UNIVERSAL. He ahí un nuevo totalitarismo. Un nuevo Catolicismo universal con sus censuras, inquisiciones, y teólogos.     

09 agosto, 2016

DINAMARCA / DANMARK / DENMARK/ DANEMARK / DÄNEMARK

Dinamarca. Denmark. Danmark. Calles céntricas por la noche de Copenhague. Tengo que recordarme que estoy en el año 2016. Todo el mundo está relacionado de alguna manera con los móviles. Ahora veo cuerpos que ocupan espacio y se mueven o permanecen quietos. Creo que ha habido un importante cambio de
perspectiva. Cuando los homínidos tienden a vivir a través de las pantallas virtuales o hiperreales yo, sin embargo, me veo atraído por los fenómenos físicos en su aparición en la esfera de la apariencia. Me dejo llevar, o mejor dicho me disuelvo en los fenómenos y me abandono en su milagroso existir. Aun su existir fatigoso, cansino, deprimido, aburrido. Existir es un milagro. Una fusión del espíritu y la materia. O mejor dicho: la materia es la fusión de infinitas intensidades en coexistencia. Las visibles y las invisibles. Las corporales y las incorporales.
Lo primero que deseo cuando llego a un país como Dinamarca es poder aprender su lengua cuanto antes. Qué pena no tener tiempo para aprender su lengua. Me pasa cuando llego a países cuya lengua no entiendo. O si estoy en países donde mi comprensión de la lengua es aceptable mi deseo es poder perfeccionarla. La lengua como clave de significados, juegos de sonidos, ordenamiento sintáctico. Magia. La lengua es magia. Dices algo y conviertes la realidad en algo significativo. Haces ruidos con la boca y tienen sentido para el otro cerebro que los descodifica. Qué pena cuando en España mucha gente se siente agredida por el catalán o el vasco o el gallego o el asturiano. Se sienten agredidos porque los lentes ideológicos y las razones de Estado se interponen al hecho natural/histórico o histórico/natural de la lengua; e imponen los tópicos sobre la lengua perfecta y sus "corrupciones" o sus "dialectos" siempre entendida esta palabra como despectiva o deriva hacia la imperfección, disolución, etc. 
Los daneses hablan su lengua y la enseñan y la exhiben con orgullo. Es una lengua minoritaria ¿y qué? Pero tienen el sentido práctico de saber también el inglés como lengua internacional para poder
comunicarse con todo el mundo y con sus vecinos alemanes y escandinavos. Esa sería la verdadera aspiración: todos hablamos nuestra lengua local patrimonio de la humanidad y todos nos sentimos cómodos en nuestros sonidos y palabras y orden sintáctico, al mismo tiempo que también aprendernos a comunicarnos en una lengua más internacional. Las lenguas están vivas y van poco a poco transformándose, mutándose, incorporando nuevas palabras de otras lenguas, cediendo las suyas a otras lenguas. La visita a Dinamarca comienza en
København. Copenhaguen, Copenhague.    

EL HOMBRE QUE LEÍA A HEGEL AL REVÉS

 Este hombre vivía con una mujer taciturna. Los dos habitaban una cabaña fuera de la ciudad. Vivían de su jubilación de maestros de escuela....