01 enero, 2012

¡HORROR!: EL MUNDO Y DIOS COINCIDEN DE UN MODO ABSOLUTO

Cuando se habla de los atributos de Dios, de su omnipotencia, de su omnipresencia; de su infinito poder, de su justicia y sabiduría, conocimiento y amor; a veces da la impresión de que esto lo repetimos como una letanía sin darnos cuenta lo que estamos diciendo. Si reflexionamos sobre los atributos divinos de omnipotencia y omnipresencia, hemos de llegar a la conclusión de que no hay nada en el universo que limite o condicione a Dios. Cuando se habla del mal y del pecado tiene que ser algo que necesariamente forme parte de Él mismo. Cuando se habla de nuestra conciencia tiene que ser algo que forma también parte de la misma substancia divina. No hay nada que pueda estar fuera de Él, porque si así fuera lo estaríamos limitando, condicionando y entonces estaríamos negando automáticamente sus atributos más fundamentales. Sería un Dios limitado. 

Por tanto, es incongruente decir que Dios “quiere” que seas salvo pero tu te niegas. El verbo “querer” implica carencia que ha de completarse o satisfacerse. Dios no tiene carencia alguna y por tanto la oración anterior no tiene sentido si se interpreta de una forma literal. Tampoco el negarse a lo que Dios “quiere” tiene sentido ¿Cómo un ser limitado puede ni tan siquiera desobedecer a Dios en primer lugar; y, cuanto menos negarse a ser salvado si ese es el “deseo” de Dios? O una de dos, o Dios es Omnipotente-Omnisciente, o no lo es. No caben medias tintas ni casuísticas vanas. No se puede vivir en esta absurda contradicción.

La consecuencia de ser consecuente con los atributos fundamentales de Dios es que no hay absolutamente nada en este mundo que esté fuera de su substancia, de su Ser. Desde los más oscuros recovecos de nuestra mente, hasta los más mínimos pliegues y repliegues de las formas o las cosas. El mundo es lo que es porque Dios es como es. El mundo y Dios coinciden de un modo absoluto. Y el mundo no es una quietud: suceden cosas, pasan cosas; existe el bien y el mal; el sufrimiento, la explotación, la crueldad, el amor, etc.. Y nosotros existimos en ese mundo y actuamos y hemos de elegir opciones morales buenas y malas; y, podemos vivir con conocimiento de Dios o no.

Entonces, desde un punto de vista de lo Absoluto, de Dios; nosotros somos ya parte de él, nada nos separa de su ser o substancia. Desde un punto de vista relativo sin embargo podemos existir como si viviéramos separados de él, nos vemos “forzados” a tomar decisiones buenas, malas, equivocadas, correctas. Avanzamos o nos estancamos moralmente, socialmente, sabiamente, etc. Nos condenamos o nos salvamos en función de hasta qué punto se nos revela nuestra realidad o verdadera condición en el Ser o Substancia de Dios: en la Mente de Dios.

Y el mensaje de la Biblia habla de esto. Pero para ello hay que abandonar esa imposible literalidad, esa nueva forma de idolatría textual que consume a tantos protestantes.

17 comentarios:

  1. El calvinismo tiene razón cuando habla de predestinación, de total poder de Dios; de absoluta caida del hombre en el pecado o separación de Dios.

    Lo absoluto y lo relativo de la condición humana está reflejado en la teología calvinista mejor que en niguna otra teología. Y, efectivament, la salvación nos viene dada de Dios, por gracia de Dios; no por esfuerzo humano alguno, ya que no hay nada "humano" per se; sino manifestación de Dios como hombre. La "fe" se da/descubre como un milagro.

    Pero el calvinismo histórico recurre neciamente al literalismo textual en muchas ocasiones y se hace un lío tratando de acoplar versículos de forma artificial, para conjugar las cosas. Esto lo hacen también todos los literalistas. Juegan a la artificialidad textual. Hasta hay calvistas-reformados que se han alejado por decoro de su calvinismo para ser aceptados como "normales" en un mundo cristiano mayoritariamente "arminiano".

    No todos.

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  2. ¿Poner límites a Dios? Si tuviera límites, no sería omnipotente.

    Cuando se menciona el problema del mal, un católico suele contestar que el mal no procede de Dios, sinó del ser humano. Incluso los males naturales que afectan a inocentes se arreglan para explicarlos como efecto de la maldad o el incumplimiento humanos.

    El mal, pues, según el católico, procede del ser humano, el cual tiene "libre albedrío" para hacer el bien o el mal. Dios, infinitamente bueno, no es consentidor del mal, puesto que no puede influir sobre este libre albedrío, el cual es tan importante para Dios que se sobrepone incluso a su bondad.

    Es decir, el católico considera que la bondad infinita de Dios tiene unos límites, y estos límites los pone el libre albedrío humano. Dios no puede ser bueno cuando el hombre no quiere.

    ¿Cómo ve Ud. esta cuestión, Sr. Nesalem?

    Cuetu

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  3. Por otro lado, el concepto de un Dios omnipotente tiene otros inconvenientes.

    Un dios omnipotente no tendría límites físicos a su esencia, que coincidiría con todo el Universo (panteismo, que Ud. Sr. Nesalem, postula en su escrito), ni límite alguno a lo que quisiera hacer.

    Pero vemos que, si existiera un Dios omnipotente, su obrar sobre el Universo tiene unos límites muy claros: las leyes físicas y lógicas. Todo sucede según las leyes físicas y lógicas, y Dios omnipotente no puede obrar contra estas leyes.

    Ssempre puede decirse que Él las puso, pero el hecho es que, una vez puestas, no puede obrar contra ellas.

    Otra cosa sería si viviéramos en un Universo arbitrario, es decir, sin leyes. Donde las cosas sucedieran de cualquier manera; por ejemplo, la manzana podría caer ahora hacia abajo y dentro de un momento hacia arriba o hacia los lados o en diagonal. Si así fuera, quizá podría pensarse en un Dios omnipotente que hace lo que le da la gana. Pero como no es así, el único Dios concebible por la mente humana tiene que ser un Dios limitado en su poder.

    ¿Cómo arregla Ud. esta cuestión, Sr. Nesalem?

    Cuetu

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  4. Por otro lado, la existencia de Dios no puede demostrarse, ni por medio de Libros Sagrados (escritos por hombres, "mientras no se demuestre lo contrario"), ni por medio de la Ciencia (que no encuentra por ningún lado el menor indicio de ninguna persona sobrenatural).

    Lo más probable es que no exista ningún Dios, y que todas las religiones sean producto de la mente humana.

    Queda la prueba de la fe. Personas que sienten que tienen fe y sienten de forma incontrovertible que Dios existe. Esto es un hecho real. Igual que hay otras personas que sienten como verdad incontrovertible otras cosas que no existen objetivamente.

    Y, puesto que no puede negarse que estas personas sienten lo que sienten, habrá que explicarlo. Y puesto que no existen dioses, la explicación tendrá que buscarse poor otros derroteros.

    Y yo creo que la explicación tiene que ver con la genética. Cada persona tiene una forma particular de ver el mundo, seguramente heredada en sus genes.
    Y hay personas que en sus genes llevan la convicción de la existencia de un Dios. De hecho, ha habido ya investigaciones en este sentido. La actividad cerebral de ciertas personas, sus circuitos neuronales y actividad bioquímica interna, les lleva a tener esa convicción. Y creo que eso es todo lo que puede decirse sobre la "prueba" de la fe.

    Cuetu

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  5. NOTA para los lectores de este Atrio:

    Por cuestiones meramente estéticas, Runand ha cambiado su nombre por Cuetu.

    Es decir, todo lo que Runand dijo en este Atrio en su momento puede imputársele íntegramente a Cuetu, y pedirle cuentas por ello.

    Runand = Cuetu

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  6. Vamos a jugar con esta hipótesis:

    Bajo el punto de vista de lo Absoluto nada ni nadie es libre, todo está interrelacionado en un infinito devenir. Bajo el punto de vista de lo Relativo, la conciencia vive como si fuera libre de elegir y ser un ego independiente. La conciencia descubre leyes físicas universales, investiga el universo, la materia, etc. Como si fuera todo ello externo al universo. Ego cogito.

    Elige creer en Dios o no, hacer esto o lo otro, etc..

    Pero en realidad la conciencia relativa lo que está haciendo es descubrir su propio Ser, su propia substancia que es la Substancia Universal (Dios).

    Entonces, no habría esencia alguna en nuestro yo. Es como un espejismo de humo que sirve para funcionar en el mundo como persona. El yo es una función. Y si hemos de ser más precisos diríamos que nuestro yo,ego, es la misma Nada que nos hace ser. Que es lo mismo que decir que el SER es la Nada bajo otro punto de vista.

    La conciencia relativa se cree libre e independiente en un universo externo a ella que ha de dominar y controlar; pero no es así: la conciencia, el universo, la materia, los otros, son; bajo el punto de vista de lo Absoluto, todo UNO.

    Entonces el mal acontece en el aspecto relativo del SER y nos afecta como algo externo que nos oprime, que nos hace sufrir, que nos limita, nos domina, nos reduce. Pero bajo el punto de vista de lo Absoluto o de Dios no hay más que una Nada, un Vació. Lo Omnipotente e Omnisciente no siente nada, no ve nada, no necesita de nada. Pero bajo un punto de vista relativo sí ocurren cosas.

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  7. Es una reflexión apasionante. La jubilación permite a uno disfrutar del placer intelectual. Seguiré...

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  8. Referente a mi comentario anterior sobre el mal, creo que los protestantes también ven el mal como los católicos, como consecuencia del "libre albedrío" humano. Creo que las tres religiones "del Libro" lo ven así. ¿O no, Sr. Nesalem?

    Cuetu

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  9. La teología tradicional cristiana y que el calvinismo comparte hasta cierto punto, dice que Dios posee una substancia diferente a la substancia de sus criaturas. La relación Dios-Criatura es una relación de sujeto divino/sujeto hombre. Al ser el hombre una criatura creada con diferente substancia a la divina, tendría así mismo una libre voluntad correspondiente a esa substancia humana. Por tanto el ser humano sería libre para elegir lo bueno de lo malo en un universo de leyes morales. Podría elegir salvarse o perderse. En el Edén eligió la opción de perderse y así toda la Humanidad heredó el Pecado Original que contaminó toda voluntad humana reduciéndola a una voluntad absolutamente enferma e incapaz de superar por sí misma tal condición. Es por eso que la salvación ha de provenir de Dios por medio de un sacrificio expiatorio: la muerte de Cristo (Dios mismo) en la Cruz. Los católicos creen que la Gracia Divina concede a los pecadores un mínimo de libertad de elección para aceptar la Gracia o rechazarla. De ahí que la salvación católica implique la colaboración del hombre con sus obras, con su perfección moral, con los sacramentos y prácticas religiosas, etc.. La fe católica es también una Gracia que Dios concede a toda la Humanidad, pero que para que esa Gracia tenga efecto el hombre ha de colaborar. A través del Espíritu Santo, esa Gracia, también se manifiesta en la concesión al hombre de la posibilidad de ejercer su libertad.

    El calvinismo niega tal posibilidad. La condición de pecado es tan absoluta que tan solo el milagro de la Gracia le puede salvar. No hay posibilidad de ejercer libre albedrío alguno pues la voluntad que podría ejercer ese libre albedrío está absolutamente contaminada, enferma. Por tanto la salvación depende absolutamente de Dios y la experiencia de la historia nos dice que solo unos pocos alcanzan a ser llamados a esa salvación. De ahí la doctrina de la doble predestinación. La salvación es un acto libre y arbitrario de Dios hacia determinados hombres. No todos.

    (sigue)

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  10. Pero hay una cosa curiosa con esta diferencia. La salvación católica implica que en última instancia el hombre se salva o se pierde en función de su libre albedrío, o sea, de su libre albedrío puesto al servicio de la obediencia a la Iglesia, a su doctrina, a sus sacramentos, etc. Fuera de la Iglesia Católica no hay salvación. La salvación católica va ligada a su Organización que es quien administra tal salvación con su jerarquía, su Papa, etc. Pero la salvación calvinista implica solo al individuo como individuo. La iglesia es la libre asociación de individuos que han sido llamados y que deciden reunirse para compartir la vida de la Gracia como comunidad o iglesia. La salvación no depende para nada de ninguna organización o sacramentos o disciplina alguna que pueda influir en esa Gracia. Nada ni nadie puede arrebatar la Gracia o salvación a ese individuo calvinista.

    Pero hay algo más con esta diferencia. La Iglesia Católica tiene el poder de decidir quiénes se salvan o quienes se condenan. Tiene también el poder de Interpretación y magisterio de la Revelación (la Biblia). Aquellos que no practican su doctrina, sus sacramentos, sus dictados, su mediación; quedan excluidos de la gracia y de la salvación. La fe católica implica siempre la obediencia a la iglesia y a su magisterio. Los progres católicos niegan que eso sea así ahora, pero ellos siguen siendo católicos dentro de la Iglesia y dentro de su organización. Ningún católico progre rompe o se separa de la iglesia abiertamente, salvo que lo separen.

    La salvación calvinista es absolutamente individual. La llamada es individual. Ser miembro de una iglesia o congregación local es algo secundario que para nada condiciona su salvación. La interpretación de las Escrituras por mucho que las iglesias intenten cerrarla a una única forma de interpretarla, no hay posibilidad alguna de hacerlo ya que la salvación no depende de ninguna organización o iglesia; sino de esa elección individual fuertemente subjetiva. En definitiva, no hay sacramentos que salven, ni obediencia jerárquica que haya que seguir por miedo a perder salvación o gracia alguna. En teoría, el calvinista es libre de asociarse o no asociarse a cualquier congregación o iglesia local. Bien es verdad que para el calvinista las obras, la disciplina moral y el trabajo son manifestaciones concretas de su fe subjetiva, pero sus obras no pueden ser juzgadas de una forma definitiva en función de gracia o condenación por ninguna jerarquía o institución.

    Es por ello que el calvinismo, contrariamente a como muchos piensan, ha dado lugar a una conciencia libre e independiente en base a una llamada divina o elección que él cree es el único referente válido y absoluto en su vida. Todo lo demás es secundario y se ha de ejercer de un modo voluntario y consensuado. Las consecuencias que esto ha tenido en el mundo moderno occidental han de ser sopesadas con más rigor e imparcialidad

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  11. Hay iglesias protestantes de tendencia arminiana (véase Wikipedia), que creen que la salvación depende de alguna manera de la voluntad del hombre de creer o no creer. De decir sí o no a esa salvación que Dios le ofrece;y, luego pasar a ser salvo definitivamente al modo calvinista. Entonces la salvación o la entrada a la fe, dependería de esa libre elección de la persona y así sería en última instancia, cosa del hombre.

    Otras iglesias protestantes creen que la fe se puede perder pues depende de la voluntad de la persona el mantenerla o no mantenerla. Eso sí, ninguna organización o iglesia tiene poder sobre esa sunjetividad.

    El calvinismo niega tales posturas. La fe es una Gracia que no tiene participación alguna de la voluntada del hombre. Depende absolutamente de Dios y esa es la garantía de que jamás se pierda una vez RECIBIDA LA LLAMADA (cosa absolutamente personal y subjetiva). De ahí que el calvinismo niegue la salvación universal del hombre. No todos son llamados, como es evidente. Y, quién es llamado es algo que nadie, salvo la misma persona puede saber.

    Quién es salvo o no lo es es algo que nadie absolutamente puede juzgar. Algo desconcertante para muchas iglesias que buscan el control de sus miembros en base al miedo o la amenaza. Incluidas muchas iglesias calvinistas. Pero los efectos del calvinismo son esos. Es por eso que el calvinista no tiene ningún problema con una sociedad civil separada del poder de la Iglesia y del Estado. Es por eso que sociedades como la holandesa, la suiza o la americana hayan evolucionado inexorablemente a una mayor libertad social y económica y de pensamiento, a pesar, incluso, de sus iglesias.

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  12. Y ahora pasamos a lo más curioso de la teología calvinista:

    En la teología calvinista todo, absolutamente todo, en este mundo está regulado por la Voluntad Divina; única Voluntad libre posible.

    Todo estaba ya preestablecido y predestinado desde antes de la creación. Todo: la Caída y desobediencia del Hombre y su posterior historia y salvación forma ya parte del plan de Dios. La aparente libre elección de Adán y Eva formaba ya parte de la Voluntad Divina. La muerte de Cristo también. Todo ya era/es presente en la mente de Dios.

    La Omnipotencia de Dios es real para el calvinista. Toda vida, toda cosa, todo pensamiento. Todo absolutamente todo está bajo el control absoluto de la Libre Voluntad Divina. La Vida en su totalidad forma parte de la Voluntad Divina.

    Si la Gracia, como habíamos visto antes, es algo absolutamente subjetivo para nosotros, desde nuestra perspectiva humana; esta gracia como experiencia se pierde, para nosotros, en los repliegues de esa misma subjetividad. Dios entonces se hace invisible como cosa concreta que puedan determinar los individuos y las iglesias. Dios pasa a ser algo indeterminado y posible al mismo tiempo en toda subjetividad humana.

    Yo puedo decir que estoy salvo, pero yo no lo puedo demostrar a nadie de una forma racional, ni tan siquiera con una vida puritánicamente inmaculada; pues cualquier santón indio podría hacerlo mejor. Tampoco nadie desde afuera podría demostrar mi gracia y salvación de una manera objetiva. Todo queda relegado a mi subjetividad y a mi forma de entender esa subjetividad. Quién es salvo o no, quién ha de ser salvo o no, es algo que nadie puede demostrar de forma objetiva y concreta. Solo Dios lo sabe y solo bajo el punto de vista de Dios las cosas están todas en su sitio siguiendo su absoluto devenir.

    ¿A qué nos lleva esto?

    Pues a que la única objetividad posible está en Dios. La única libertad posible está en Dios. El único libre albedrío posible es en Dios. Ahora bien, si somos criaturas supeditadas de modo absoluto a su capricho o arbitrariedad (en Dios no hay carencia alguna o necesidad que cubrir), entonces no puede haber substancia humana. Lo humano y lo divino participarán de la misma substancia por necesidad. Las criaturas humanas somos parte consubstancial con Él. Dios es el punto de vista desde lo Absoluto, el hombre es el punto de vista desde lo relativo. La Gracia de Dios está potencialmente en toda conciencia humana. La posibilidad de comprenderse en el Todo Divino existe en toda conciencia humana.

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  13. ¿Dónde surgió la filosofía de Spinoza? En la Holanda calvinista.

    ¿Cómo comienza su Ética? Con el atributo de la Omnipotencia de Dios.

    Para aprender más sobre el calvinismo:

    http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/monares28.pdf

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  14. Es curioso:

    La hipertrascendencia de Dios nos lleva a su hiperinmanencia.

    Por otro lado, si Dios crea el mundo; el mundo y sus criaturas pasan a ser algo externo a Él. Pero al mismo tiempo esa creación limita y condiciona la omnipotencia divina.

    ¿Hay algún lector teologo o interesado en estos temas que eche un cable?

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  15. Tengo que decirte, Nesalem, que tus reflexiones son interesantísimas, pero este país piensa poco o nada sobre estas cuestiones. Estamos intoxicados de política de bajo nivel; política-culebrón con poca perspectiva de mejorar nada.

    Luego, estás cosas, a falta de reflexión existencial-religiosa-filosófica; se enfocan de forma macho-científico o no se entiende ni papa. No leemos, o leemos muy poco. Que haya títulos universitarios a porrillo no significa nada.

    Por otra parte a los cristianos creyentes a quien pareces dirigirte, si te leen o hay alguno por ahí que lo sea; los espantas. Ellos quieren seguridad y tu les ofreces crítica sin miedo y valiente, diría yo. Déjales en sus refugios y en sus iglesias cada vez más vacías.

    K. (No-Kousinsky)

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  16. Interesantes reflexiones, Sr. Nesalem. Aspectos esenciales que diferencian unas sectas cristianas de otras.

    Estudiar internamente los credos de todas las religiones del sería una tarea inmensa, que requeriría un interés y una pasión por el tema que yo, humildemente, confieso no poseer.

    A mí, de las religiones en general, me interesa su verdad, es decir, cómo pueden probar que son verdaderas. Porque si no lo son, todo lo demás, bajo mi punto de vista, sobra.

    Sería como dedicarme a estudiar toda la complejísima mitología greco-romana, religión sobre cuya falsedad todo el mundo está de acuerdo. Puede ser bonito, pero a mi me motiva más bien poco.

    Y en cuanto a los cristianos creyentes y sus ganas de entrar en debate, subscribo lo que dice el Sr. No-Kousinsky.

    Cuetu

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  17. Un punto de vista un tanto limitado. Cambia cuando empiezas a ver cómo es capaz la religión de mover las mentes y las masas. también, cómo es capaz de dar sentido a millones.

    Esa simple correspondencia idea=verdad deja todo lo demás como "falso" que hay que combatir o dejarlo morir con la indiferencia. Craso error.

    K. (no-Kousinsky)

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