27 marzo, 2014

LA BOTELLA DE SIDRA AL PODER

¿Cómo se puede conquistar el mundo con una botella de sidra? Pues habría de ser la botella de sidra perfecta. Una botella de sidra eterna e imperecedera. Una botella de sidra que captara con su poder de atracción todas las miradas, todas las ambiciones, todos los deseos. Una botella de sidra hecha de espectro celestial. De luz verde celestial.
La podemos imaginar. La imaginación al poder en forma de botella de sidra. ¿Pero cómo materializar lo que existe en la imaginación? He ahí la cuestión. Mi botella de sidra perfecta e inmaculada existe
en mi mundo particular, la veo, la palpo con mis fantasmas; pero no puedo materializarla para que ustedes la vean en su perfección. En fin, esta botella de sidra que domina ya mi imaginación no puedo compartirla con ustedes, no puedo escanciarla con ustedes. Pero millones de fantasmas están ya disfrutando de ella en mi mundo mental, en mi dimensión espiritual. Los veo escanciando como locos y disfrutando de la sidra perfecta que nunca se agota y que siempre coloca. ¡¡Aggh!! Se está produciendo una gran espicha entre arquetipos inmateriales. Una pasada. Ahora se han puesto a tocar una gaita holográfica y el tambor retumba como el demonio.
Señores, comprendan la absurda y absoluta imposibilidad de compartir con ustedes lo mejor que yo puedo imaginar. Yo quisiera conquistar el mundo con mi botella de sidra perfecta, pero entre mi imaginación y el mundo material hay una absoluta discontinuidad. Jamás podrá ser posible la perfecta materialización de mi poderosa botella de sidra. Por tanto, les invito a Casa Pin a tomar unas botellas de sidra reales con huevos cocidos y lacón. Casa Pin, la sidra que mejor se aproxima a la perfección.
 

16 marzo, 2014

FÍSICA Y QUÍMICA CON EJERCICIOS PRÁCTICOS

La Sra. Monosílaba se levanta y toma un café. Mira por la ventana y ve que hace sol. El día está abierto a varias posibilidades. Infinitas posibilidades. A cada instante podría suceder de todo. No hay un mundo. Hay multitud de mundos, infinitos mundos. Cada instante es una abertura todavía sin explorar. Mucha suerte señora Monosílaba.

El señor Unodostrés se ha ido a la cafetería y ha cogido la prensa. 
Unodostrés quiere leer lo que pasa en la prensa. Y en la prensa pasan muchas cosas ordenadas de acuerdo al mundo de la prensa. Una vez alimentado de la prensa y su mundo, vuelve al taller a reparar coches. El mundo de la reparación de coches no deja de ser un mundo apasionante a veces.
Conceptus Unívocus ha diseñado su gran concepto. Se llama Europa. Ha cogido países y los ha incrustado en su molde. Pero los países se le fueron disgregando en minorías nacionales. Cogió un trozo de pegamento y se puso a pegarlos de acuerdo al original impreso que tenía delante de las narices. Pero el pegamento no logra adherir bien y los países quedan incrustados de forma anormal en el molde. Pero tampoco los países pegan bien. De hecho el Sr. Unívocus no puede adherirlos unos con otros y recurre a una grapadora. Pero todo queda horriblemente deformado. Bullen en los países fuerzas e intensidades diversas que colisionan a veces. Unas veces se forman coágulos, otras grandes corrientes de electricidad y magnetismo que pujan en inesperadas direcciones. Todo amenaza desbaratarse y el concepto no se forma como a él le gustaría. Le gusta el original. El original está ya ordenado y con colores y proporcionado. Decide entonces tirar a la basura su molde conceptual y quedarse con el original. Su mente se seguirá rigiendo por el original.
Mujer X encuentra a hombre Y. Mujer X gusta hombre Y. Hombre Y gusta mujer X. Hombre Y mujer X se van a hotel Z. Mujer X y hombre Y acoplan y sienten fuertes corrientes que les atraviesan. Colchón de agua se bambolea como un océano algo agitado. Las corrientes e intensidades descienden luego a coordenadas mínimas. Mujer X mira por la ventana del hotel Z y ve una ciudad en movimiento. Hombre Y se mira al espejo y ve una figura en un plano reflectante. “X minutos más tarde mujer X dice adiós a hombre Y. Los dos puntos se van distanciando.

05 marzo, 2014

QUIERO SEGUIR DANDO LIMOSNA A LOS POBRES

A los pobres se les podía ayudar dándoles limosna. Salías de la iglesia y allí había muchos pobres para darles limosna. Les dabas la limosna y quedabas a gusto con tu
alma. Ganabas la eternidad dando limosna a los pobres.

Escuchaba la radio cuando iba en autobús y el programa era sobre una ONG. Se reclamaba el espíritu solidario y la labor de la ONG por boca de la señora que la representaba era algo bueno, noble, justo, cooperativo, solidario; desprendido. Su voz era suave, llena de plenitud solidaria. La presentadora derramaba piedad y entusiasmo.
Tendré que dar a una ONG y así quedaré a gusto conmigo  mismo y ganaré el cielo. Daré una limosna a través de una ONG.
Leía el periódico o veía la TV y me di cuenta que para ayudar a los pobres había que dar más impuestos al Estado.
Pero el Estado me obliga a dar limosna a los pobres. Ya no puedo ganar la Gloria.
He de borrarme del Estado.
Quiero volver a dar limosna a los pobres cuando salía de la iglesia y así estar a gusto con mi alma y ganar el Cielo.

25 febrero, 2014

LOS DIALECTOS PUROS Y POCHOS DEL ESPAÑOL

¿Es verdad que el español más correcto se habla en Valladolid? Si eso es así, entonces la forma de hablar el castellano de Valladolid tendría que ser el modelo a aspirar por todos los hispano-parlantes. También asumiríamos que ha de haber un centro de perfección y corrección 
que sería el que marcaría la norma hablada. Todas las demás formas de hablar el español siempre carecerían de algo que habrían de corregir o aproximarse en lo posible al modelo más correcto. Esta manera de entender el español (o el inglés, o el francés, etc) conlleva también la idea de que el idioma se va “corrompiendo” más y más a medida que “se aleja” de ese centro de corrección; que suele identificarse con el origen diacrónico o histórico del idioma. En el caso del español sería Castilla la Vieja y Valladolid su modelo más puro. Todo lo demás se “iría alejando” de alguna manera de esa “pureza” y llevaría a la formación de dialectos; entendidos estos como variedades más o menos “corruptas” del castellano puro. A un andaluz le escuchamos con gusto y con gracia, pero el andaluz ya sería para muchos un dialecto un tanto contaminado con ceceos y seseos que le “alejarían” del buen hablar castellano. No hablemos ya de Hispanoamérica y sus muchas variedades dialectales cada vez “más alejadas”, en muchos casos, del castellano original. Recuerdo que muchos mexicanos con quienes tenía que tratar por motivos de trabajo se justificaban ante el profesor de español de sus hijos diciendo que ellos hablaban un español pocho y que el español de España era muy bonito y bien hablado. Esta es la forma piramidal de entender un idioma. Pensamos en un centro o vértice que coincide más o menos con el origen histórico, y, luego todo aquello que se aleje del vértice va perdiendo pureza a medida que gana en extensión. Es una idea muy instalada en mucha gente.

Pero las cosas se pueden entender de forma diferente y para ello habría que cambiar de chip.
Cuando hablamos de lenguas y sus dialectos en un presente, todo ello responde a las necesidades de la gente en sus intercambios de sentido a la hora de comunicarse, no importa qué territorio habiten, qué posición ocupen en la escala social; qué grupo étnico pertenezcan. Podemos decir con toda tranquilidad que en perspectiva sincrónica todos los hablantes del español en el mundo hablan un español moderno y correcto en la medida que cumple su función comunicativa dentro de su contexto. Así mismo todos los dialectos del español cumplen también con esas exigencias propias de un idioma.
Claro que para ello hay que cambiar también la idea de dialecto como algo corrupto, pueblerino, mal hablado, etc.; ya que esa sería una mala definición de dialecto. Todos los que hablamos español hablamos ya una variedad dialectal de éste por necesidad. Los madrileños hablan su variedad dialectal, los bonaerenses hablan la suya; los de Cuba la suya, etc. No hay nadie en el mundo que no hable alguna variedad dialectal de su idioma. Los de Valladolid hablan su variante dialectal en sincronía y coexistencia con las demás variedades dialectales del español. Ni la variedad de Valladolid es mejor o más moderna, o más pura o más lejana o más cercana; que la variedad de Veracruz en México o la andaluza o la de Chile. Todas ellas coexisten en un presente y todas ellas forman y conforman el español como idioma. Esta es la visión sincrónica de la lengua.
Otra cosa es la relación de las variedades dialectales con su estándar escrito y normativo. De todos
los dialectos existentes hablados en el español; uno de ellos se erige como dialecto estándar a efectos de escritura y efectividad comunicativa. Ese español sería el español escrito. Entonces toda la comunidad de habla hispana respeta como normativa la variedad dialectal de más difusión o más poder político, para así poder llevar a cabo su función comunicativa a efectos de producción literaria, comercial, cultural, etc. Este estándar puede variar de país a país en algunos aspectos del idioma, pero en lo fundamental es el mismo en todo el mundo hispánico. Y, es por tanto, obligación de todo hispanohablante (o de todo árabe parlante), etc.. aprender su estándar con la mejor corrección posible a nivel ortográfico y gramatical.
 Entonces, no es verdad que la variedad dialectal del español de Valladolid sea más correcta que la de El Chaco o Panamá; ni tampoco más pura o más moderna. Todas las variedades dialectales coexisten en la misma modernidad, en la misma corrección y en la misma función comunicativa. Y todas ellas comparten la variedad dialectal estándar para formar una comunidad de hispanohablantes bajo un denominador común de comprensibilidad. 

17 febrero, 2014

CRISTIANISMO MUTANTE Y DESLIZANTE

El mesianismo de Jesús, en todas sus versiones cristianas primitivas, nunca pensó que llegaría a ser la religión de toda una civilización. El mesianismo de Jesús era una experiencia religiosa de los últimos tiempos. El fin del mundo iba a acontecer en esa misma generación. Este movimiento era una tendencia radical dentro del judaísmo que predicaba el desprendimiento total; el estar de paso por un mundo que habría de ser intervenido por Dios para su total reinstauración como Reino de los Cielos gobernado por el Mesías. Era un movimiento que esperaba el juicio inminente precedido por un apocalipsis catastrófico y devastador.

Pero eso no aconteció. Y el tiempo fue pasando y como dice el Cohelet o Eclesiastés, “generación va y generación viene, más la tierra siempre permanece”. Y entonces, como nada en este mundo se puede abstraer del juego de poder, pues poco a poco la rama más numerosa del cristianismo se fue adaptando y desarrollando hasta
constituirse en una iglesia fuerte, ligada al poder imperial. Las versiones primitivas cristianas fueron quedando como sectas heréticas, algunas perseguidas con saña; otras desaparecen y otras vuelven a aparecer en siglos venideros.
En realidad en aquella época inicial de Jesús y su predicación, la historia ya estaba agotada y ahora se trataba de esperar la irrupción del reino de Dios en cualquier instante. Nada de teologías, nada de proyectos terrenales políticos o religiosos. Se vivía una ética de emergencia, totalmente radical. Todo encajaba dentro del judaísmo. En realidad era un judaísmo radical.
Si tuviéramos que reconstruir ese cristianismo inicial de Jesús, tendríamos que siempre-ya vivir en esa siempre-ya sensación de espera inminente y vivir en el más radical desprendimiento de riquezas, trabajo, familia, muertos, etc. Seríamos como una tribu extraña en un mundo que nos vería como hippies itinerantes y delirantes caminando por las calles de las ciudades o en los metros predicando el fin del mundo y la prontísima venida del Señor. Nada que ver ese cristianismo radical con el entramado de organizaciones y poderosas iglesias cristianas de hoy día, con tantas elaboradas teologías y credos o tendencias conservadoras o progresistas.
Así es el mundo en que vivimos. Un mundo atrapado en representaciones ya-siempre cambiantes y deslizantes.

04 febrero, 2014

LA BIBLIA COMO SIGNIFICADO TRASCENDENTE O INMANENTE

Cuando miramos el texto bíblico podemos hacerlo desde el ojo de la fe, o desde el ojo de la razón crítica. Si de la fe toda la lectura que hagamos del
texto bíblico estará condicionada por un significado trascendente: el texto se convierte en revelación divina. Por muchos problemas que presente el texto para nuestra comprensión, ya partimos del a priori de que es la revelación de Dios para el hombre. A partir de ahí toda contradicción o discontinuidad son sólo aparentes, todo sinsentido es sólo provisional; toda dificultad se puede ir ahondando hasta encontrarle el sentido. La Biblia desde el ojo de la fe es la base y fundamento del cristianismo. Conocemos a Jesús porque en primer lugar el Nuevo Testamento nos habla de él y en base a dicho texto todos los cristianos refrendamos nuestra experiencia de fe. La fe y el texto sagrado se retroalimentan dentro de una subyacente unidad o esencia de significado espiritual. De ahí la necesidad de un canon, de una teología que va unificando criterios en base a interpretaciones elaboradas; de credos; de confesiones de fe; del Magisterio de la Iglesia Católica, etc.

Pero si miramos el texto bíblico desde el ojo de la razón crítica, hemos de excluir por
necesidad el a priori de la fe o por lo menos colocarlo entre paréntesis. Si la Biblia es una colección de textos escritos por el hombre a lo largo de un periodo histórico no hay nada que nos impida analizar el texto con los mismos criterios críticos con que analizamos cualquier texto. En este caso podemos ir descifrando los significados bíblicos inexorablemente en función de necesidades humanas; de contextos históricos, de relación de poder entre diferentes pueblos o imperios, comunidades, liderazgos. Las dimensiones sobrenaturales y terrenales no dejarían de estar subordinadas a intereses concretos de índole política (lo moral, lo religioso) y entonces la misma producción de textos obedece a la necesidad de legitimar o deslegitimar núcleos o estructuras de poder en un sentido amplio o más restringido.

La tarea de un historiador crítico sería descodificar o desmitificar lo aparentemente sobrenatural o hipostático y traducirlo en un lenguaje comprensible en función de intereses humanos concretos.
De ahí las diferentes escuelas de crítica bíblica que podría resumir de la siguiente manera en el caso de Jesús y el Nuevo Testamento. Podríamos visualizar un espectro que parte de un núcleo, por desconocido que sea, de historicidad de Jesús; en un proceso de mitificación o espiritualización o hipostatización que acaba olvidándose del profeta judío de carne y hueso, para acabar divinizándole sin más. Entonces hay escuelas críticas (Jesus Seminar) cuyo trabajo es ir descamando las diferentes capas textuales del canon neotestamentario contrastando con textos paralelos de la época, incluyendo los textos no-canónicos referentes a Jesús y así llegar a lo que realmente podría haber sido el Jesús real, histórico.

Pero al otro lado del espectro está la escuela del Jesús-Myth que ya parten de
la idea de que Jesús no existió como personaje histórico, sino que ya desde un principio fue una creación mítica que luego se fue historizando o
encarnando como persona a través de narrativas que siguen modelos de estructuras míticas muy conocidas en el mundo grecorromano. En este caso el mito fuerza a su posterior historización a través de los evangelios. Empezando por Q y (Quelle), pasando por Marcos, y luego Mateo y Lucas que cogen de Q y Marcos y más tarde Juán que coge de los tres. Los evangelios serían textos que responden a comunidades cristianas que se van desgajando de la sinagoga judía y, a medida que se van desgajando van hipostatizando la figura de Jesús y produciendo sus propios textos. Las doctrinas adopcionistas y docetistas serían un reflejo de esta tensión del primer cristianismo.

Los Relatos de Nesalem 

ESTE EXTRAÑO MUNDO

EL PARAISO PERDIDO

24 enero, 2014

PONGAMOS A PRUEBA NUESTRA OBJETIVIDAD ECONÓMICA


Ante una crisis como la actual donde en Asturias se cierran empresas cada día se podría hacer lo siguiente:

a) Investigar el por qué se van las empresas y comparar nuestras políticas económicas con las de otros sitios dónde las empresas se quedan o son atraídas (entendiendo que hablamos del primer mundo).

.b) Hacer un diagnóstico riguroso y objetivo sobre qué es lo que estamos haciendo mal.
 Seguro que algo estamos haciendo mal o hay algo que no estamos haciendo.

c) Una vez detectado el problema, se ha de anunciar a toda la población los resultados de tal diagnóstico. Así mismo se harán saber las políticas económicas basadas con rigor objetivo que solucionarían el problema o al menos lo encarrilarían en otra dirección más positiva.

d) Luego, que la población decida qué hacer y a quién votar y qué propuestas van surgiendo de la gente. A partir de este análisis y propuestas científicas las cosas podrían suceder de la siguiente manera:

1.- Seguir como siempre, votando a los de siempre aún sabiendo que nos encaminamos al suicidio económico.

2.- Votar a aquellos que presenten un programa económico adecuado al análisis objetivo y a sus propuestas de cambio.

3.-Trabajar por una alternativa radical al capitalismo donde el Estado regule la producción y la distribución y la redistribución de tal manera que se genere riqueza e igualdad sin fin, y no se llegue jamás a los horrores del comunismo pasado.

Bueno, pues ¿qué les parece?

Los Relatos de Nesalem 

ESTE EXTRAÑO MUNDO

EL PARAISO PERDIDO


OCCIDENTE ES UNA CIVILIZACIÓN QUE MERECE LA PENA DEFENDER CON ORGULLO

Pongamos un ejemplo de sujeto subalterno en su máxima cota de opresión y de mínima libertad individual. Por ejemplo: una mujer afgana vivien...