Para que haya crecimiento económico los flujos de capital
han de fluir con la mayor libertad posible. Hemos de favorecer las inversiones
de afuera; atraer las extranjeras con ventajas de todo tipo. Hemos de crear un
tejido económico real, fuerte; basado en la libre empresa competitiva y sin
inhibiciones. Sólo de esta forma Asturias podría salir del marasmo, del
bloqueo, de las aguas estancadas que hacen imposible estos flujos de capital
necesarios para reavivar la economía.
Ha de pasar mucho tiempo para que esto se produzca. Primero
ha de entrar en crisis seria toda la empresa productiva al no poder soportar
los costes de producción y mercado como está sucediendo ahora. Es algo que ya lleva tiempo produciéndose. Han
desaparecido ya muchísimas empresas pequeñas y medianas a lo largo de estos últimos
40 años; y, ahora hay un peligro real de que desaparezcan las empresas más
importantes que dan todavía cierto respiro a la vida económica de la región.
Ha de desaparecer el dinero que nos llega de afuera en forma
de ayudas, de compensaciones, subvenciones, etc. Es la economía del engaño, del
espejismo: pan para hoy hambre para mañana. Ha de desaparecer, es inevitable,
toda una población que vive de las pensiones, de las ayudas, etc.
Una vez que esto ocurra con el paso del tiempo, solo
tendremos dos opciones: quedar como una región estancada, con una clase política
apolillada gestionando la pobreza; o, por otra parte entrar en una dinámica de
plena libertad a los flujos de capitales. Hacer de nuestra región una nueva
zona de potente inversión; lanzarnos a una dinámica de competitividad sin
tregua; sentar las bases de una producción real en un mundo real.
Todo ello generaría nuevas y potentes afectividades que harían
de nuestra región un modelo a seguir, una sociedad que ha de disponer de
riqueza suficiente para hacer proyectos sociales sustentados en la realidad, para llevar a cabo ilusiones.
En una palabra, en lugar de empezar la casa por el tejado, habríamos de
empezarla por los cimientos. Nadie sabe cómo puede evolucionar Asturias. ¿Cuál
es el devenir asturiano?
Es la historia de siempre. Para tener un futuro mejor hay que hacer sacrificios en el presente. Si nos volvemos comodones en el presente, mal futuro nos aguarda. Y encima se lo complicamos a los que lo tienen que heredar.
ResponderEliminarCurioso, estoy pidiendo Sr. último de Filipinas, que Asturias se desterritorialice de la presente economía, dejar así que los flujos de capital la atraviese con las mínimas interferencias políticas y sindicales; y así se retirretorialice con una nueva economía basada en la potente realidad de los mercados competitivos. Esto es anatema para la mentalidad astur actual. Herejía. Pero es así como una economía floreciente se cultiva. Si a esto le pudieramos añadir la libre competencia bancaria y financiera haríamos posible atar por lo güevos al crédito con su misma medicina: el libre mercado donde tendrían que luchar para ser más serviciales al cliente, más facilidades, más ventajas; ya que si no, puedo perder mis clientes a favor de la competencia. Check and balances al poder financiero sin recurrir a la desdichada alianza política-financiera.
ResponderEliminarNadie es profeta en su propia tierra.
ResponderEliminarPara reivindicar un futuro para Asturias, Sr. Nesalem, tiene que haber una sólida indentidad histórica y política que sirva de cimiento. Cabe, pues, reivindicar y reinventar el antiguo Reino de Léon, universalmente conocido, estructura histórico-política de la cual Asturias fue parte fundacional y muy principal. Asturias, León, Zamora, Salamanca, quizás Badajoz y el Norte de Cáceres. Resucitar el antiguo reino que tuvo el astur-leonés como idioma oficial y de corte. Resucitar y reactivar sus instituciones, actualizadas y puestas al día, claro está. Este, creo yo, es el mejor camino para el futuro de Asturias como nación entre las naciones de Europa. Cuando existe una sólida indentidad, los hombres pueden crear una economía que esté al servicio de aquella. Lo dicho: Reino de León. O, si lo prefieren, República de Leon.
ResponderEliminarCuetu
¡Cáspita! Qué gran idea, Sr. Cuetu, no lo había pensado. La presentaré en el Club Les Madreñes y a las buenas tertulias a las que voy. Seguro que les gustará. Son gente muy liberal y estudiosa. Gracias.
ResponderEliminar¿El club "Les Madreñes"? Buen sitio para empezar a publicitar el Reino de León. El otro día estuve allí oyendo una conferencia sobre "El Sindicatu", y el conferenciante la dio toda en astur-leonés, lengua oficial y propia que fue del Antiguo Reino. Y, efectivamente, la gente allí me pareció toda muy antifranquista, liberal y sana. Seguro que se adherirán a la causa enseguida.
ResponderEliminarCuetu
Lo que me imaginaba. La idea ha caído muy bien. Me han propuesto que la elabore mejor y se difundirá con presteza. Este país astur es muy liberal y abierto de miras. Cualquier idea creativa se acoge con interés. Además España es un país muy culto y muy educado. El equipo gobernante se ha interesado también por la idea y ven con muy buenos ojos tal proyecto. Se sabe que incluso están dispuestos a financiarla y dar un pleno apoyo político. ¡Córcholes! da gusto vivir en tierras tan abiertas de miras, tan respetuosos con todo lo innovador y creativo. Tan corteses, educados, eruditos, liberales de corazón; tan acogedores, tan capaces de escuchar, etc, etc....
ResponderEliminarYo creo que Asturias lo que quiere es ser cabeza de ratón y no cola de León (je, je).
ResponderEliminarSaludos,
Konstantínos
Más le valdría ser cabeza y corazón de León, como le corresponde históricamente. Primero, reivindicar el Reino de León entero. Las rebajas, ya las hará el Gobierno.
ResponderEliminarCuetu
Bueno, Sr. Cuetu, no sé a qué viene esa perreta con el Reino de León. Estamos hablando de la Asturias actual, el Reino de León es historia pasada que no tiene actualización sociológica ni política hoy en día. (Es una broma, sin duda, he picado).
ResponderEliminarEn este momento Asturias es ejemplo modélico de una sociedad anquilosada en modelos intervencionistas: papá Estado, papá Europa. Es una sociedad atrofiada, sin inventiva, que no cree en sí misma, que vota entusiastamente a unos partidos políticos que desde 1980 constituyen una nomenklatura imbricada con los poderes económicos provincianos. El progreso para Asturias vendrá el día en que la sociedad asturiana opte por un proyecto propio y dinámico, y abandone ese pensamiento dependiente de la Administración.
Saludos,
Konstantínos
Esa "perreta" viene porque creo que un pueblo sin conciencia de su pasado històrico (y "estamos hablando de la Asturias actual") carece de raíces o de cimientos para proyectarse con fuerza en el futuro. Para tener proyectos colectivos de futuro es preciso primero pensarse como una colectividad, como una entidad viva que viene de las profundidades de la historia. Y en el pasado político de Asturias está esa entidad histórica impresionante conocida con el nombre de Reino de León. Un reino que fue creación política del pueblo asturiano, y que no se puede ignorar, ni mucho menos tirar alegremente por la borda como un trasto inútil.
ResponderEliminarPodría objetarseme que Asturias ya posee esa personalidad colectiva, que no es otra que el actual Reino de España. Pero parece que esa identificación (identificación dudosa, diría yo) no funciona como motor de nada, sino más bien como un narcótico que no sirve más que para paralizar la fuerza creadora del pueblo astur acentuando su dependencia del estado.
¿Y por qué no limitarse a reivindicar el Reino de Asturias? Pues porque ese reino integró también León y otras tierras, casi desde su mismo origen, y porque la culminación política del Reino de Asturias fue el Reino de León. Puestos a reivindicar, hay que reivindicar la historia de Asturias en su momento de máximo esplendor. Si hay que hacer rebajas, ya se harán después.
Créame, Sr. Konstantinos: Reino de León. O si lo prefiere, República de León. (Por cierto, para las izquierdas izquierdosas y medievalofóbicas, vendría bien recordar que durante la Guerra Civil, bajo la presidencia de Belarmu Tomás, llegó a funcionar un "Consejo de Asturias y León". Con eso está todo dicho).
Cuetu
Véase, por su interés en relación al "Consejo Soberano de Asturias y León", el artículo "Belarmino Tomás" en la Wikipedia.
ResponderEliminarCuetu
Curiosamente pocos saben jugar con la fantasía política. Claro que sí: República del Reino de León. Mañana mismo tengo ya planeado ir a la Plaza del Ayuntamiento de Sama de Langreo y subirme a un banco para hacer público el proyecto de la República del Reino de León que abarcará León, Asturias (la de Santillana también), Zamora, Salamanca, Cáceres, partes de Portugal norte, etc, etc.. Daré un discurso y abriré la nueva era de un León rugiente y hambriento de progreso. Instalaré un ardor patriótico nuevo que hará levantarse el ánimo viril de una juventud putrefacta y decadente. Fundaré clubs nacionales del Reino de León, utilizaré las redes sociales, periódicos, etc, etc.. Todo listo para llegar a la independencia de la República del Reino de León!!!!!
ResponderEliminarUn análisis certero de lo que le pasa a Asturias es este artículo de Xuan Xosé Sánchez Vicente que publica hoy 12 de enero de 2013 en el diario La Nueva España de Oviedo. Está en
ResponderEliminarhttp://www.lne.es/opinion/2013/01/11/palada-presente/1352567.html
Saludos,
Konstantínos