Merkal dijo que Jah existía.
Narkomah respondió que no había dioses.
Y Merkal respondió que no creer en los dioses era un acto de voluntad divina.
Narkomah se rió.
Y Merkal dijo: "Tu risa es prueba de que existes, y, nada existe sin el poder de Jah."
Narkomah se volvió a reir con todas sus fuerzas.
Luego cada uno se fue por su sitio.
(Eran aquellos tiempos en que las tribus veneraban algún dios. Los hombres mostraban respeto por los dioses. Tan solo Narkomah dudaba como sólo podían dudar los de la tribu comerciante de los Grewq.)
26 mayo, 2008
2 comentarios:
Antes de enviar un comentario escríbelo primero en word para conservarlo en caso de que falle el envío. Trata de que no sea muy largo, pero si quieres escribir más entonces divídelo en más comentarios con el "sigue...etc". En caso de no poder enviar por cualquier razón no descrita entonces envíamelo a rbjoraas@telecable.es y yo me encargo de publicarlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
EL HOMBRE QUE LEÍA A HEGEL AL REVÉS
Este hombre vivía con una mujer taciturna. Los dos habitaban una cabaña fuera de la ciudad. Vivían de su jubilación de maestros de escuela....
-
Con motivo de la polémica suscitada en el epígrafe sobre ¿Qué es Ser Judío?, el Sr. Cuetu, asiduo vistante y colaborador...
-
El ángel se apareció de repente. Muchas cosas surgen de repente. Sin causa que lo justifique. Simplemente porque sí. Estás con un grupo de g...
-
Muchos estamos a favor de Israel y creemos que su destino es ser una nación como las demás, con sus aciertos y sus errores. Si hay errores ...
Sin duda era una tribu viajera y que había corrido mucho mundo.
ResponderEliminarEl Posaderu
Poz zí
ResponderEliminar