14 mayo, 2008
En Ruta hacia Mujdat
La tierra es áspera. Caminamos despacio y en silencio. Llevamos suficientes provisiones, pero el camino se hace duro. Hay una sensación de alivio. Abandonamos las ciudades de Seklas. Abandonamos su agotada y senil civilización. Los dejamos que se vayan consumiendo en su molicie sensual. Los bárbaros de las montañas de Krumar están afilando sus armas para un día no muy lejano entrar en las ciudades y barrerlas. Así es este planeta. Así ha sido siempre. Nosotros abandonamos a tiempo. Nos espera traspasar la dura cordillera de Tison-Mat para luego llegar al Valle de Mujdat. Allí nos espera la tribu de Miztarin.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
EL HOMBRE QUE LEÍA A HEGEL AL REVÉS
Este hombre vivía con una mujer taciturna. Los dos habitaban una cabaña fuera de la ciudad. Vivían de su jubilación de maestros de escuela....
-
La promesa bíblica se centraba en un mundo transhistórico bajo el gobierno de Dios a través de su Mesías. Los espiritualistas quisieron es...
-
Cuando escribimos: "Mi gato empezó a volar y a cazar pájaros en el aire", la oración es gramaticalmente impecable y el significad...
-
Muchos estamos a favor de Israel y creemos que su destino es ser una nación como las demás, con sus aciertos y sus errores. Si hay errores ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Antes de enviar un comentario escríbelo primero en word para conservarlo en caso de que falle el envío. Trata de que no sea muy largo, pero si quieres escribir más entonces divídelo en más comentarios con el "sigue...etc". En caso de no poder enviar por cualquier razón no descrita entonces envíamelo a rbjoraas@telecable.es y yo me encargo de publicarlo.