26 septiembre, 2012

CUIDADO CON LA MANIPULACIÓN IMPULSADA POR EL CINISMO

Importante entrevista con la psiquiatra Marie-France Hirigoyen. Parece ser que las conductas manipuladoras, perversas y psicópatas están en alza. Ante un cinismo generalizado y una necesidad de satisfación inmediata de nuestras ambiciones, cada vez es más extendida la manipulación hacia el que es débil, se siente débil; o, pasa por una situación de debilidad. En una sociedad donde los límites o topes de lo que está permitido o no está permitido moralmente se han diluido, la falta de escrúpulos y la manipulación sustituye el respeto a la dignidad de las personas. ¡Ojo al parche! 

http://www.lavanguardia.com/libros/20120926/54351044289/entrevista-abuso-debilidad-marie-france-hirigoyen.html

Una lista de sus obras en español de Amazon.

http://www.amazon.es/s/ref=nb_sb_noss/278-2484929-3234062?__mk_es_ES=%C5M%C5Z%D5%D1&url=search-alias%3Dstripbooks&field-keywords=marie-france+hirigoyen&x=11&y=12

12 comentarios:

  1. Bueno, aquí está en PDF y en castellano un libro interesante de Marie-France Hirigoyen:

    http://www.bibliocomunidad.com/web/libros/Marie-France%20Hirigoyen-El%20Acoso%20Moral.pdf

    De nada.

    Pedrosa Latas

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  2. Pues me copio el enlace para bajarme el libro. Gracias a Pedrosa y a Nesalem por propiciarlo.

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  3. He encontrado también, en PDF y en castellano, la última obra de la autora en cuestión.

    http://www.planetadelibros.com/pdf/El_abuso_de_debilidad.pdf

    De nada, puesto que Internet es gratis y de todos.

    Pedrosa Latas

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  4. Sr. Latas: Esa obra es solo la introducción. Se puede bajar de Amazon a través del Kindle pagando.

    Por otra parte el perverso actúa en todas las esferas de la vida: puede ser un miembro de una iglesia protestante o católica, líder de un partido o sindicato, una administrativa en una empresa, una monjita, un obrero de fábrica, una madre, etc, etc.. Este tipo de conductas perversa no distingue credo, ideología, género, etc. La Sra. Hirigoyen centra sus ejemplos en hombres malos y mujeres débiles. Da la impresión que solo son perversos los hombres y los empresarios; otros libros te ofrecen buenas colecciones de abusos morales de mujeres perversas, de empleados malvados, de sindicalistas mafiosos, etc.. Se ve que es una buena progre y feminista, lo cual constriñe su análisis.

    Bien es cierto que hay ideologías donde las conductas y actitudes perversas son recompensadas: el nazismo, el fascismo en general, el islamismo, el comunismo estalinista y otros. La política en general es un campo abonado para los cínicos y perversos. Hay incluso culturas que favorecen la burla cruel hacia el diferente, las provocaciones que buscan humillar a quien no cae bien o se envidia; el etiquetar o estigmatizar a determinada gente como loca o rara de forma gratuita, etc... Son formas de excluir, de anular socialmente.

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  5. Lo que Ud. viene a decir, Sr. Nesalem, es que, en este mundo, siempre ha habido buena gente y (perdone la expresión, pero es muy gráfica) auténticos cabrones. Podríamos añadir que es razonable suponer que la bondad y la maldad están repartidos por igual entre los sexos o clases sociales. No hay ninguna razón especial para que los hombres sean más malos que las mujeres, ni los empresarios peores que los trabajadores (como sostienen las feministas, incluso las moderadas, y la opinión políticamente correcta), aunque los casos que a los medios les interesa destacar sean los de hombre maltratador o empresario explotador. Las víctimas "oficiales" en nuestra época tienen que ser siempre las mujeres o los trabajadores. Al revés, no interesa.

    Creo, además, que es evidente que a los cabrones y cabronas (aquí sí que conviene utilizar los dos sexos) no hay nada que los pueda hacer cambiar para transformarlos en buenas personas. Sí que pueden disimular cuando les interesa, pero nunca cambiar. La maldad es tan natural en ellos que parece que la lleven inscrita en el código genético. La única solución que todos los psiquiatras y psicólogos proponen es identificarlos y evitarlos. Evitarlos a toda costa, apartarlos de nuestras vidas como sea, porque nadie ni nada les hará cambiar nunca.

    El problema más gordo es en sentido contrario. Es decir, que la buena gente es buena, pero puede ser inducida a obrar con maldad, con extrema maldad. Las ideologías radicales y las religiones saben mucho de esto. Pensemos en regímenes como la Inquisición, el estalinismo, el Islam, el nazismo, el franquismo... Gente que puede ser buena gente en principio puede ser llevada a condiciones extremas donde ya no sólo su bienestar, sino incluso su supervivencia física o la de sus familias puede depender de que cumplan las órdenes y preceptos del régimen, o de que actuen deshonestamente contra inocentes. Y esto lleva a personas que, en principio, son buena gente, a cometer los actos más horribles cerrando su mente a todo escrúpulo.

    Tengo la impresión de que todo en este mundo, Sr. Nesalem, conspira a favor del mal. Parece que el bien sea una débil y quebradiza excepción, siempre efímera y modificable por mil circunstancias. Una cosa sufriente e infeliz. En cambio el mal aparece como una cosa sólida, firme, bien establecida, tenaz y persistente. Una cosa exultante y vital. Piénsese en esos criminales nazis que llegan a nonagenarios, firmes en sus creeencias y aparentemente con una vida tranquila y llena de vitalidad. Parece que el mal tiene alguna ventaja evolutiva sobre el bien. Aunque también el bien debe tener alguna funcionalidad, puesto que no ha desaparecido del todo a lo largo de miles de millones de años de evolución.

    Bueno; espero las reflexiones de algún otro participante para seguir el diálogo.

    Cuetu

    Cuetu

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  6. En resumen (subtemas):

    1. No hay ninguna razón a priori para que el porcentaje de malas personas sea superior entre los hombres que entre las mujeres; entre empresarios que entre trabajadores; entre occidentales que entre tercermundistas; entre PP que entre PSOE, etc.

    2. Los cabrones y cabronas son imposibles de cambiar, y nada ni nadie podrá hacer que se transformen nunca en buenas personas.

    3. En cambio sí que es posible que buenas personas actuen con maldad extrema. Generalmente, impelidos por religiones o ideologías.

    4. ¿Valor evolutivo de la bondad y la maldad?

    5. Debilidad del bien y fortaleza del mal.

    Cuetu

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  7. Buena reflexión señor Cuetu. Coincido con usted en este tema. El segundo libro de la Señora Hirigoyen sigue la misma tendencia feminista políticamente corecta. Siempre ese tono moralista estatalista-burocrático políticamente correcto. Los malos los determina la soterrada ideología capitalista-machista. Es una pena pues luego los análisis son interesantes.

    Curiosamente el protestantismo parte de esa idea de ser humano con tendencia inherente hacia el mal; aunque hoy día ya son muchas las iglesias que han abandonado esta interpretación para adulzarla al gusto de la psicología optimista de masas. Somos buenos, pero no nos dejan.

    En mi epígrafe teórico espectral del universo habría que ver esa tendencia espectral hacia el lado sinistro de la existencia, al lado cabrón. Lea usted "La Hoguera de las Vanidades" de Tom Wolf y verá cómo funciona el mal con rentabilidad política "populista" y "solidaria". Menudo cabronicio.

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  8. La condición humana es compleja. No hay blanco y negro. No hay una delimitación tan precisa en las personas, pero algunas por diferentes factores; el más importante quizás el genético; se mueven en espectros destructivos. Contra el mal hay un arma poderosa.

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  9. ¿Un arma poderosa? ¿Cual?

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  10. Pregunta anterior: Cuetu

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  11. Y si ahora usted me pregunta cómo se hace un corte de manga cósmico, pues es demasiado fuerte para contestarlo en este pudoroso blog.

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