12 junio, 2013

ESPAÑA NO ES UN PAÍS DE EMPRENDEDORES (¿POR QUÉ NO SOMOS LIBERALES?)

A veces uno lee cartas al Director como estas. En España recurrimos más al pretexto moral-piadoso que al riesgo. El riesgo nos da pavor.
Fijaros que ya desaparece la palabra empresario por las connotaciones que tiene. Ahora es “emprendedor”, parece más guay.

http://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/13611/espana-pais-para-emprendedores.html  

30 comentarios:

  1. Interesante. Voi rebotalo per ende.

    K.

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  2. Ya lo había leído, y es así de lamentable. No dice ninguna mentira ni exageración. Actualmente se está legislando para equipararnos en lo de iniciar la actividad bajo tu responsabilidad, y sin necesidad de licencia previa, a posteriori se realizará un control de legalidad, pero aún va lento e incompleto.

    Es un problema de “educación” en el sentido más amplio de la propia institución, es decir, en los valores que tal educación considera necesario inculcar. No son obviamente coincidentes, y por lo tanto todo lo demás se desarrolla en consecuencia lógica de los valores por los que se ha optado. El triunfo individual de la persona libre e independiente, o el colectivo como sociedad que anula la individualidad.

    Azor

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  3. No puedo estar más de acuerdo con este artículo. Y diría más, el gran problema de las empresas españolas reside en que en un porcentaje muy alto de ellas se da una situación surrealista, pues desde su creación y en muchos casos hasta su desaparición, nunca tuvieron que vender. Fueron proyectos creados con el único fin de conseguir la mayor cantidad de dinero a través de subvenciones públicas. Sólo en España (corregidme si me equivoco) existe este modelo de empresa. Insisto, no son empresas públicas, ni fundaciones, ni siquiera ONGs, son iniciativas privadas con ninguna necesidad de cumplir los puntos básicos de un proyecto empresarial por la sencilla razón de que en nuestro país se ha instaurado un modelo de capitalismo 'buen-rollista' en el que se obvian aspectos tan fundamentales como la creación de valor a un producto o el desarrollo en un entorno competitivo. Basta con tener los amigos adecuados (de esto en Andalucía sabemos mucho) y exigir al gobierno de turno que tome las medidas oportunas para seguir manteniendo esta lamentable situación.


    Muchas veces pongo en mi boca palabras que oí alguna vez, amigo Nesalem: Si quieres que una zona no se desarrolle, subvenciónala.

    Fran (Sevilla)

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  4. Excelente resumen de nuestras miserias. Así nos va.
    Y lo malo es que cuando he dicho que para resolver los males de España hay que cambiar la educación y la forma de ser de los españoles me han mirado como a un extraterrestre. Verdadera pena.

    Manuel (Pennsylvania)


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  5. Muy interesante e informativo artículo, que comparto totalmente, Sr. Nesalem, así como las opiniones y datos de los comentaristas de este dilecto Atrio. Efectivamente, la economía española no puede progresar si no hay un cambio radical de valores y mentalidad. Eso es evidente. Quizá fuera un gran bien que se independizaran de España los Países Catalanes enteros y Vasconia entera; dejados a su buena fortuna, quizá los españoles acabarían por espabilarse.

    Cuetu

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  6. Sr. Cuetu:

    Muchos catalanes y vascos votan a partidos que están en contra de un libre mercado competitivo y comparten esas posturas acomodaticias que ennumera el que escribe la carta. No veo mucho futuro en esos dos territorios si no cambian así mismo de mentalidad. Actúan como puros españoles.

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  7. Cuando uno va a Barcelona y ve esos catalanes tan comprensivos y moderados y dando besitos humanos a los paseantes y ves a alguna gente en pelotas para desinhibirse de su cuerpo libre, y esos partidos tan progres y esa necesidad de negociar lo que sea con amagos testimoniales que son más bien gesticulaciones....

    No veo yo a Cataluña como fuerza motor económica. En caso de independencia tendría un estado potente intervencionista y repartidor a costa de una economía subvencionada hasta los codos...hum....hum.... no veo yo a Cataluña lista para una economía agresiva y fuerte.

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  8. Los españoles somos orgullosos y vanidosos en un sentido equivocado. En un sentido debilitante más que afirmativo.

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  9. A ver cuándo empezamos a asumir el punto de vista de la carta los que estamos aquí, sin necesidad de irnos a Londres para tener mejor perspectiva.

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  10. Por eso los españoles hemos de reenfocar nuestro orgullo y nuestra vanidad de un modo que nos fortalezca y nos haga ser mejores que los demás.

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  11. Difícil es evaluar, Sr. Nesalem, los valores y la mentalidad de una sociedad basándose en las impresiones que uno recibe a pie de calle. Quizá, como afirma el supremacismo español, los catalanes y vascos son exactamente iguales (o peores...), como sociedad, a los demás españoles. Sin embargo...

    Sin embargo hay que tener en cuenta que los dos motores que iniciaron la revolución industrial en la Península Ibérica fueron Cataluña y Vasconia. Ya desde los comienzos del siglo XIX. Aquí empezó la industria, aquí nacieron las burguesías emprendedoras al estilo europeo, aquí se empezó a valorar el trabajo como una virtud también para los burgueses, aquí el comercio, los ferrocarriles con visión comercial, los "adelantos" de toda clase, la mentalidad empresarial... En fin, en cualquier libro de historia de España podríamos refrescar estos conocimientos, en los que coinciden todos los historiadores.

    Y, ciñéndonos a la actualidad, hay que tener en cuenta que los países de la antigua Corona de Aragón (Cataluña, Valencia, Balerares y hasta Aragón) son contribuyentes netos al erario público, es decir, que aportan al estado, en forma de impuestos de toda clase, bastante más de lo que reciben. Y en una cantidad no insignificante: el dèficit fiscal catalán, por ejemplo, es avaluado para el año 2011 en más de 16.000 millones de euros. Y esto, más o menos, ha pasado desde el siglo XIX, que también hay cálculos para esa época. Lo mismo puede decirse de Vasconia (con Navarra, claro), que es también un contribuyente neto al estado. Madrid es caso aparte, puesto que su deficit fiscal és debido a su condición de capital del estado, y es más un artificio contable que otra cosa.

    Si todo esto ha sido así, alguna explicación ha de tener. Y ya sabemos que el factor decisivo en el progreso de las naciones no es la posesión de materias primas, ni el clima, ni la riqueza o pobreza de las tierras, sino el material humano que poseen, el tipo de sociedad, con sus valores, motivaciones, mentalidad...

    Por eso me reitero en mi afirmación anterior, en el sentido de que sería beneficioso para España que los Países Catalanes y Vasconia entera se independizasen, porque eso les haría depender de sus propios recursos como sociedad y una de dos: tendrían que espabilarse y cambiar o hundirse y no parar hasta llegar al nivel que teníamos en los años 50. Si Cataluña y Vasconia se independizan, se acabaron los privilegios para Extremadura, Andalucía, Asturias... regiones que viven a costa del superávit fiscal, es decir, a costa de los recursos que el estado les da, provenientes del expolio fiscal de las dos naciones citadas. Esos privilegios que permiten que haya, por ejemplo, el triple de funcionarios públicos por mil habitantes en Extremadura que en Cataluña, el doble en Andalucía, etc. y que sus habitantes gocen de beneficios sociales y de exención del trabajo que en Cataluña son inexistentes para la población.

    Atentamente,

    Cuetu

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  12. No sea malo, Sr. Cuetu, no sea malo.

    Kuko

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  13. Ahora bien, no deja de ser verdad que muchos catalanes y vascos "votan a partidos que están en contra de un libre mercado competitivo y comparten esas posturas acomodaticias que ennumera el que escribe la carta", como Ud. muy bien dice, Sr. Nesalem. Hay, en Cataluña y en Vasconia, esa paradoja. Por un lado, una sociedad productiva donde funcionan los valores de eficiencia empresarial, trabajo, disciplina... y por otro lado, unas izquierdas electoralmente importantes, que propugnan el control estatal de la economía y odian el libre mercado y las finanzas.

    Volviendo a la carta del Sr. Iván Artaza, de Londres, que acabo de releer, no puedo estar más de acuerdo con todo lo que se dice. En España tienen que cambiar muchas cosas para que su economía vaya bien. Muchas.

    Y también, muy de acuerdo con el punto 5. Eso de tener que pedir un permiso en cada comunidad autónoma es una engorrosa estupidez. En realidad, España debería disolver sus comunidades autónomas. No es un país tan grande como para que tenga sentido tal división. Con una administración regional al estilo de Fancia o Italia sería suficiente. Sin parlamentos ni legislación propios. Las Comunidades autónomas, en realidad, nacieron con el único objetivo de hacer la puñeta continua a Cataluña y Vasconia, únicas nacionalidades que presentaban reivindicaciones históricas de autonomía. El resto, ni siquiera pedían autonomía. A muchas regiones se les obligó a crear su autonomía a partir de cero.

    Cuetu

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  14. Es curioso eso de la financiación a base de "venture capitalist". Que expongas una idea empresarial y que vecinos, amigos, familiares, la iglesia del barrio, el club de ajedrez o uno que pasaba por allí (caso mencionado de Google) te deje dinero confiando en ti, es una cosa sorprendente, nunca o rarísimamente vista por España. Eso nos da una idea de las diferencias radicales de mentalidad y de sociedad entre los USA y aquí.

    Cuetu

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  15. Claro que también la idea que se desprende, opinarían muchos españoles, es una sociedad demasiado obsesionada con el mercantilismo y la emprendeduría. Una sociedad "deshumanizada". Ahora bien, aquí que no poseemos esa pretendida "deshumanización", ¿tenemos ventajas que la compensen? Yo creo que no. No tenemos el espíritu emprendedor de los americanos, al menos a su nivel, pero tampoco tenemos nada que lo compense.

    Quizá haya que estimular el espíritu emprendedor en los institutos y escuelas. Pero también hay que estimular la Formación Profesional. Un tipo de trabajador disciplinado, bien formado en su correspondiente tecnología, eficiente y entusiasta de su oficio y que tenga como meta vivir de ese oficio toda su vida. Aquí, la Formación Profesional es para una minoría. La mayoría quiere hacer bachillerato y llegar a la universidad. Pocos tienen como meta un buen oficio. Todos quieren llegar a la universidad y todos aspiran a ser ministros del gobierno. España es una sociedad con aires de grandezas, una sociedad de hidalgos pobres. Siempre lo fue. El humilde trabajo manual bien hecho nunca gozó de prestigio social. Y no olvidemos que no hay buenos emprendedores en un país donde no hay buenos trabajadores para las empresas, o hay muy pocos. La emprendeduría y la formación profesional de alta calidad están muy vinculados. Y requieren una sociedad centrada en el trabajo productivo, y no centrada en grandezas e hidalguías.

    Cuetu

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  16. "El riesgo nos da pavor", dice Ud. Sr. Nesalem.

    Claro. Porque aquí, dejar un trabajo fijo y arriesgarse a fundar una empresa es una cosa que fácilmente puede llevar al fracaso total y absoluto. El fracaso es la norma, y el éxito, una lotería que raramente se da. En los Estados Unidos el porcentaje de éxitos debe ser bastante mayor, lo suficiente para que la gente sepa que el riesgo que asume será recompensado con bastante probabilidad. Esta diferencia de espectativas, más que a diferencias de mentalidad o a la inexistencia de espíritu empresarial, creo que hay que atribuirlas al tipo de economía que impera en uno y otro país. Una economía rica, próspera y variada como la americana proporciona más oportunidades de exito en todos los campos que una economía anquilosada y llena de vicios, como la española. Si aquí se quitaran todas las trabas para los empresarios, no por ello el éxito se haría más probable. Sería más fácil llegar al fracaso, eso sería todo.

    Cuetu

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  17. En España nunca hubo liberalismo digno de influir en la sociedad. Los experimentos liberales en España se fueron todos al garete sin contar con apoyo real de la gente. Esa crítica que mucha izquierda y derecha hace al liberalismo y al neoliberalismo y al ultraliberalismo es una crítica-fantasma reforzada por fuertes intereses políticos de los estamentos de siempre hacia un fenómeno que en España jamás se ha vivido y me temo que jamás se vivirá. En España la economía siempre ha sido fuertemente intervenida por el Estado y el Estado o Superestado europeo son quienes dictan por donde ha de ir la susodicha. Todo menos libre mercado. Ni por asomo hay libre mercado en España, ni lo habrá. Y si hay algún intento serio de llevarlo a cabo hemos de tener en cuenta que va a sufrir un rechazo casi absoluto por la mayoría de la gente.

    Es evidente que la percepción que el español medio tiene del liberalismo está totalmente deformada por las ideologías de izquierdas y de derechas que siempre lo odiaron, pues lo suyo siempre fue una dictadura estatal. Estas tendencias mayoritarias hicieron imposible la II República porque lo que en realidad querían era esa dictadura de izquierdas o de derechas. La República era un pretexto o un paso intermedio para la anhelada DICTADURA ESTATAL. El liberalismo social, político y económico no encaja con el carácter español. Cuando hablas con muchos españoles detectas que todos rechazan el liberalismo de forma intuitiva y aun sin conocerlo. Es como si trataras de imponerles un aparato de tortura individual y colectivo.

    El carácter español es aparentemente individualista, disconforme a rabiar y de ir a la contra; siempre nos quejamos de todo, pero si rascamos un poco lo que realmente deseamos es que haya un dictadura estatal que nos haga la vida fácil, que nos planifique todo, que nos diga por dónde hay que ir sin complicarse mucho la vida. Todo dentro de una mediocridad aceptable y con un sueldín que nos permita el coche y tiempo libre a raudales. Liberalismo implica individualismo, competitividad, riesgo, ideas nuevas y sin trabas para desarrollarlas; respeto absoluto a las reglas de juego (Ley, normas, etc); aceptar que alguien hace las cosas mejor que tú y además ese reconocimiento te sirve para ayudarle a subir y que sea él o ella quien llegue a ser tu jefe en lugar del inútil ese lameculos o lameculas. Los españoles, por el contrario, somos muy envidiosos, no nos gusta que el inteligente o el bueno de verdad nos dirija, pues eso es una afrenta a nuestro orgullo de hidalguía. Preferimos poner la zancadilla al “listo ese que quién se cree que es” y dejar que el chorras de turno, ese hábil político mitad zorraplón, mitad caudillo nos dirija con inflada demagogia populista pro-Estado y pro-gasto público.

    Un consejo: no te declares liberal en ningún sitio, tendrás el rechazo asegurado tanto de izquierdas como de derechas. Tanto catalanista como vasquista. Han sido muchos siglos de tutela autoritaria católica y de gobiernos dictatoriales.

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  18. Observad que el franquismo llegó a ser popular. El español medio en el fondo no se sentía mal con Franco. No había oposición real popular al franquismo. Lo que vino después fue una oposición organizada por otros amantes de la dictadura estatal: el PCE. A una dictadura había que oponerle la posibilidad de otra dictadura con aparente aceptación circunstancial y provisional de la democracia burguesa-liberal (que nunca fue tal). Hoy día los grandes sindicatos, los partidos de izquierda así como de una gran derechona aspiran a más Estado, más control del Estado y control popular de "los mercados"; entendiendo mercados o mercado como sinónimo de bancos, ricachones con puro; nunca a los sindicatos o a los partidos o al Estado.

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  19. Fijaros también con qué facilidad se pasó del franquismo social a la moda de la democracia. La democracia tenía mucho de cliché demagógico, de moda impuesta a las masas que había que aceptar como moda y estilo en primer lugar, no como profunda renovación cultural, de hábitos culturales autoritarios, paternalistas, obediencia al partido como antes se obedecía a la Iglesia y sus doctrinas aunque fuera por apariencias. Era curioso para los que estábamos fuera ver a gente que toda su vida había sido conformista con el franquismo, de repente ser más democrático que nadie: la democracia como moda y estilo para ser aceptado. Eso es diferente a la aceptación profunda de hábitos democráticos basados en el respeto máximo a la ley y la aceptación de un individualismo real.

    Difo esto como base para una polémica interesante. Es posible que no sea así y que haya otros matices. Es mi percepción, y las percepciones se enriquecen con otras percepciones en diálogo amistoso y creativo.

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  20. No puedo por menos que utilizar un calificativo para el análisis explicativo que acaba de hacernos, Sr. Nesalem: MAGISTRAL. Estoy muy de acuerdo y poco más podría añadirse.

    Si acaso, constatar que esa manera de ser española que nos describe es muy parecida a la de Italia, Grecia, Portugal, Andorra... Quizá hasta Francia. ¿Qué causas puede tener? ¿Quizá la tradición religiosa? ¿Y qué causas, esa tradición religiosa? ¿Por qué unos pueblos pasan del catolicismo al protestantismo y otros no? Habría que profundizar un poco aquí.

    Cuetu

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  21. También se podría pedir que justificara históricamente, Sr. Nesalem, las afirmaciones de tipo histórico que hace. De todos modos, esto no deja de ser un foro de opiniones, y no de sesudos estudios historiográficos o sociológicos. Tal justificación comprendo que sería empresa ardua, y que podría llevarnos a un libro de considerable grosor.

    Cuetu

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  22. Por razones que no vienen a cuento, frecuento bastante los foros de los principales medios de información catalanes. Y puedo decir que las opiniones liberales suelen ser no solo frecuentes sino a menudo mayoritarias, cosa que me ha sorprendido porque no me lo esperaba, ya que el discurso dominante es el de izquierdas. Véase, un ejemplo entre mil, este artículo actual de la izquierdosa Eva Piquer, contestado por muchos comentarios en sentido liberal: http://www.naciodigital.cat/opinio/6254/almenys/esquerra/rao

    No olvidemos que CiU, el partido mayoritario en Cataluña, es claramente liberal. Y lo mismo, mutatis mutandis, podría decirse del PNV en Vasconia. Ahora bien, en Cataluña, lo socialmente "correcto", es ser de izquierdas. Paradójico, pero cierto.

    Cuetu

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  23. Estos temas son muy complejos y requieren más investigación, pero cuando damos opiniones y puntos de vista lo que hacemos es abrir nuevos campos o espacios para pensarlos. Yo no creo que ahí fuera, en la Historia, haya una verdad ya fijada y tengamos que ir a por ella de forma exacta. Los factores que hacen posible los fenómenos históricos (como Historia, ojo) son infinitamente complejos. Creer que puede haber fórmulas fijas que llegan a una objetividad plena es absurdo. Eso lo hacen los dogmáticos que ya anteponen su verdad a la realidad, los ideólogos que no permiten que esa realidad se salga de los cánones de la ideología; etc. Pero este blog es libre de especular sin esas trabas y la libre especulación puede sacar a la luz aspectos y espacios de pensamiento nuevos y frescos. Cosa que no gusta para nada a los ideólogos y dogmáticos de este mundo.

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  24. Hace mucho tiempo que creo que si la progresía honesta se abriera un poco a las lecturas económicas de los teóricos liberales se enriquecerían sobremanera. Y viceversa, si muchos economistas o gente pensante y honrada de derechas leyeran ciertos análisis críticos de la progresía honesta y crítica, se enriquecerían también sobremanera. Es condición humana encerrarse en un fortín y no salir de ahí y encima considerarlo como postura coherente y valiente. Pero creo que sí es posible salir de esas fijaciones interesadas en que solemos permanecer de forma innamobible, para explorar nuevos campos del pensar, nuevos horizontes no pensados antes o puestos entre prohibiciones con corchetes. Es cosa triste a veces ver gente que no se ha movido un ápice de posturas que ya mantenía hace treinta años; o que esas posturas no presenten nuevos aspectos enriquecedores y ampliados; sino que siguen ahí como dogmas fijados para la eternidad.

    Me gusta la gente que arriesga; que intenta abrir nuevos caminos en el pensar o en el crear. Y sin dejar de ser de izquierdas, pero una izquierda que crece en ideas; o una derecha, pero una derecha que crece también en ideas. De ser así no sería raro empezar a ver confluencias izquierdas y derechas. Empezar un diálogo no-cainita.

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  25. OPINIONES Y SUS JUSTIFICACIONES

    Hombre, Sr. Nesalem, evidentemente que las opiniones son libres y, a veces, brillantes. Y que para emitirlas no hay por qué aducir en cada caso una biblioteca entera de justificaciones historicistas. Concretamente, yo estoy muy de acuerdo con su opinión sobre el liberalismo español. Pero de eso a decir...

    "Yo no creo que ahí fuera, en la Historia, haya una verdad ya fijada y tengamos que ir a por ella de forma exacta. Los factores que hacen posible los fenómenos históricos (como Historia, ojo) son infinitamente complejos. Creer que puede haber fórmulas fijas que llegan a una objetividad plena es absurdo. Eso lo hacen los dogmáticos que ya anteponen su verdad a la realidad, los ideólogos que no permiten que esa realidad se salga de los cánones de la ideología; etc." (Nesalem)

    ...hay una buena distancia. Según Ud., entonces, cualquiera puede decir cómo sucedieron los hechos històricos a su manera, y todas las opiniones seríen equivalentes. Pues no, oiga. No todas las opiniones son equivalentes. Los hechos históricos transcurrieron de una determinada manera y no de otra, y existen multitud de documentos y testimonios para certificar la verdad o no verdad de muchas cosas. Una cosa es que la investigación y la justificación històrica de lo que se dice sea muy dificultosa y laboriosa, y otra es que sea cosa de dogmáticos. Una cosa es que los hechos históricos sean muy complejos, y otra muy diferente es que sean ininteligibles o incognoscibles. Dogmáticos serían, contrariamente a lo que Ud. dice, los que pretenden hacer pasar sus ideas por verdades, presentándolas como hechos y no como ideas, sin sentir la necesidad de justificarlas racionalmente, acudiendo a la investigación histórica.

    Ahora bien, no nos equivoquemos. Yo no estoy criticando sus opiniones sobre el liberalismo en España, puesto que estoy de acuerdo con ellas. Cuando Ud. dice:

    "En España nunca hubo liberalismo digno de influir en la sociedad. Los experimentos liberales en España se fueron todos al garete sin contar con apoyo real de la gente. Esa crítica que mucha izquierda y derecha hace al liberalismo y al neoliberalismo y al ultraliberalismo es una crítica-fantasma reforzada por fuertes intereses políticos de los estamentos de siempre hacia un fenómeno que en España jamás se ha vivido y me temo que jamás se vivirá. En España la economía siempre ha sido fuertemente intervenida por el Estado y el Estado o Superestado europeo son quienes dictan por donde ha de ir la susodicha." (Nesalem)

    ... yo estoy muy de acuerdo con Ud. y pienso de la misma manera. Y también comprendo que para expresar una opinión así no hay que ir siempre con un carro de justificaciones històricas para respaldarlo. Yo también opino así, y creo que fue así, y no necesito ahora mismo meterme en honduras históricas para cerciorarme de que realmente fue así. Ahora bien, si alguien emprende esa tarea investigadora y llega a demostrar o a no demostrar esos hechos, pues lo consideraré una tarea intelectual muy loable y meritoria. Y quizá hasta lo lea, quién sabe. De hecho, ya hay unos cuantos libros que estudian cómo transcurrió históricamente la cuestión del liberalismo en España. Concretamente, en la biblioteca de mi casa de la costa, recuerdo que tengo un buen libro sobre el tema, que trata concretamente de los liberales y el liberalismo durante la 2ª República. Y seguro que si buscamos, hallaremos muchos más.

    Si Ud. emprendiera una investigación histórica profunda y enjundiosa para demostrar su tesis, nunca en la vida diré yo que, por este hecho, sería Ud. un dogmático. Más bien al contrario: una persona dialogante y que intenta argumentar y justificar sus afirmaciones. No diré que ese trabajo de investigación sea un vicio, sino una virtud. Aunque no pido, ni de lejos, que todo el mundo se justifique continuamente, porque si tuviéramos que justificarlo todo, cualquier diálogo sería imposible.

    Bueno, pues eso. Creo que se me entiende, ¿no?

    Atentamente,

    Cuetu

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  26. Sr. Cuetu, creo que debería de leerme con más detenimiento y mejor reflexión. Se precipita demasiado y saca conclusiones de la manga y a su conveniencia. Usted se lo cocina y usted se lo come.

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  27. Pues sí, quizá me precipito. Pido a Ud. disculpas. En su texto que yo cito, quizá se refiere Ud. a los prtendidos métodos de interpretación "científica" de la Historia, la cual tendría un sentido dado por una filosofía previa determinada. Por ejemplo el marxismo. Quizá sea una lectura poco reflexiva por mi parte, lo reconozco. De todos modos, creo que no es ocioso hacer una pequeña reflexión sobre hasta qué punto es necesario o no utilizar justificaciones de las propias opiniones. Claro, que esto es de Perogrullo: en los trabajos de investigación universitaria debe justificarse y demostrarse todo, con amplio aparato crítico; cosa que no sucede en las simples opiniones de tertulia de los ciudadanos. Lo dicho, de Perogrullo.

    Cuetu

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  28. Efectivamente, me refería más al sentido de la historia. Ese dogmatismo de quien cree que la historia posee unas leyes inherentes que nos llevan a una resolución de los conflictos en forma de comunismo, de edad del Espíritu, de utopía buenista. Entonces todos los hechos históricos se colocan en función de representaciones idealistas y "ellos", los buenos, los "que saben", pues tienen las claves.

    Claro que hay hechos históricos, pero todo hecho histórico se recoge desde un sujeto ya histórico; que ya vive en la historia. El sentido que demos a los hechos es el sentido que queramos darles. La investigación de los hechos se hará en función del interés que tengamos en revelar tales hechos a la luz de intereses o experiencias que nos afectan. Tan sólo Dios (externo a la historia) podría conocer el Sentido de la Historia. Claro que hubo la Revolución Francesa, pero qué es lo que nos interesa de la Revolución Francesa a la hora de investigarla va a estar condicionado por mi experiencia o necesidad personal (ya siempre histórica) y, en función de esa experiencia, sacaré a la luz aspectos de ese acontecimiento que otros no sienten interés por ver. Si soy una persona capaz de situarme en puntos de vista no oficiales, no convencionales, no sectarios o fuertemente ideologizados; entonces seré capaz de explorar más cosas de un acontecimiento histórico: tengo la posibilidad de ofrecer una visión más crítica, más completa; pero nunca definitiva. Siempre habrá otros puntos de vista que sacarán otras perspectivas que quizás invaliden la mía o la situarán entre paréntesis. El acontecimiento histórico nunca se agota. Pero tampoco agotamos jamás el conocimiento del acontecimiento de una simple hierba o de cualquier objeto.

    "Si todo sujeto es histórico,--dice André Comte-Sponville en su Diccionario Filosófico (pp. 256-257. Paidós, Barcelona 2005)--¿cómo podría ser la historia un sujeto? Si todo sentido se da en la historia, ¿cómo la historia podría tener un sentido?./. esto nos incapacita para perseguir fines en ella, ni siquiera para esperarlos algunas veces. pero el sentido que se desprende entonces no es el de la historia: es el de nuestra acción. Más vale un militante que un profeta."

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  29. Fíjese en los diferentes modelos de análisis históricos, las diferentes escuelas. Claro que hay que investigar e ir a los documentos de la época y probar lo que se dice; pero otra cosa es ordenar y situar esos documentos en función de algo coherente. Ahí es donde interviene la perspectiva crítica; y ahí no todo vale: hay críticas mucho más enriquecedoras que otras. Hay investigaciones sesgadas, subordinadas a intereses políticos-religiosos concretos; y luego hay investigaciones más independientes, más imparciales con respecto a esos intereses y por lo tanto nos abren más territorio en el acontecimiento histórico.

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  30. La crisis espanola se debe a un a una pesima estructuracion de la economia que las fuerzas vivas (o languidas) de la nacion son incapaces de enfrentar ni de reformar. La cara de imbecil de Rajoy no lo disimula ni la barba.

    En Espana no se puede invertir, no se puede crear empresas, no se puede trabajar con seguridad (esto es, con algo mas que un contrato basura que no te va a tener en el empleo mas de seis meses), no hay recompensa por el esfuerzo intelectual o empresarial y todo esto en un estado de multiestados corruptos que no sabe sino despilifarrar (vease los aeropuertos de Villareal, Cordoba y Ciudad Real, innecesarios e inutiles) o crear trabas para la creacion de empleo y riqueza. De ejemplos puedo dar mil: los permisos, licencias, gastos y lios burocraticos en general que hay que pasar para abrir una empresa, o en el caso de Riotinto, la dificultad de re-abrir una mina en una zona con un paro masivo por supuestos problemas ecologicos. Y no digamos la absoluta destruccion de la flota pesquera de Barbate, que ha pasado de ser uno de los pueblos mas ricos de Espana a ser el de mayor paro y drogadiccion.
    En fin, de no cambiarse la cosa, Espana acabara siendo un pais de camareros, albaniles, y flamencos mal pagados (vease abajo) y toreros y futbolistas (estos si bien pagados) tocando la pandareta todos para divertir a los turistas que vendran si no es demasiado caro. Desolador.

    Michael (Texas)

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