09 marzo, 2010

Gnostic Nightmare

Gnosticism has to go to the root of evil. Our God doesn’t have anything to do with this cruel and deceiving universe, this ever-changing universe; this unreliable universe. We belong to that Unknown God living outside our cosmos; we have a spark deep in our souls that belongs to the Absolutely Alien God. The ones who have the spark are the ones who feel themselves completely alien to this world of suffering, sickness, injustice and death. We don’t believe in any religious or ideological representation. We only believe in our own revelation, our private revelation which comes in the form of dreams, legends, myths, remembrances, symbolism and archetypes. But they are private revelations that somehow represent what the Alien’s Word Pleroma is about. We, the Gnostics, the real and only Gnostics; we must get together once in a while to share our experiences. We don’t believe in any crappy religion or mystical pipe dream. We just believe in our private revelations from the Absolute Alien God.


Nesalem, the Wizard

07 marzo, 2010

Persistencia necia (I)

Cuando alguien te venga ensalzando tu modo de vida, dile que te falta todo y que nada está en su sitio de un modo caótico. El tal alguien persistirá, pero tu insiste que te falta todo y que nada está en su sitio de un modo caótico y confusamente absoluto. Seguirá persistiendo el cabronazo/a ensalzando y glorificando tu vida. Pero tú dile que te falta todo de modo caótico total y absolutamente eterno. Persistirá, pero tú …..

Peristencia necia (II)

Cuando alguien quiera degradar o criticar tu modo de vida dile que no te falta nada y que todo está en su sitio de forma absoluta. El tal alguien persistirá, pero tu insiste que no te falta nada y que todo está en su sitio de modo absoluto y eterno. Seguirá persistiendo el cabronazo/a. Pero tú dile que no te falta nada y que todo está en su sitio de modo total, absoluto, eterno e infinito. Persistirá, pero tú ……

La Gran Teoría (I)

Cuando alguien te venga con que todo acaba en la nada, oponle una Gran Teoría explicativa sobre la vida, la explotación, o un mundo mejor o peor. Dile que generalice, que busque explicaciones generales sobre la vida desde la experiencia diaria. Ya verás cómo la Nada se va reconstruyendo en la Gran Teoría.

La Gran Teoría (II)

Cuando alguien venga con explicaciones generales sobre la vida, la explotación o un mundo mejor o peor; dile que te concrete. Que te vaya diciendo paso a paso cómo funciona el tema partiendo de la vida diaria. Ya verás cómo la Gran Teoría se va diluyendo en la nada.

06 marzo, 2010

Turbio River

Cisco Borrow llegó a su pueblo, Turbio River, cerca del Cañón del Águila. Había estado trabajando de peón con el ganadero William “Toothpick” Coldman durante tres meses llevando ganado a los mataderos de Chicago. Estaba cansado y quería ver y abrazar a su familia. Cuando llegó a su casa sus tres hijos lo recibieron con gritos de alegría. Su mujer, Linda Baxter, salió también al porche y quedó abrazada a él por un largo minuto. Cisco vio que era querido y que era hermoso tener una familia. Era un hombre feliz. Al día siguiente fueron todos a la iglesia del Reverendo Steven Morrison y cantaron los himnos de gracias al Señor con gana, pues había motivo para ello. Cisco Borrow y su familia eran gente normal, con problemas normales; con aspiraciones corrientes. La gente de Turbio River eran gente normal, con sus problemas normales y sus aspiraciones corrientes. Apenas había robos o delincuencia en el pueblo y el sheriff Corvin se pasaba más tiempo del debido en la cafetería de Rose Rosenberg leyendo el periódico o la Biblia de bolsillo que siempre llevaba consigo. Nadie parecía sufrir más de lo normal, nadie pasaba hambre y se trabajaba normalmente en las granjas o los ranchos cercanos. Turbio River era un pueblo como muchos pueblos de la nación: ¿monótono? quizás, ¿aburrido? es posible; pero un pueblo tranquilo donde era posible crecer con seguridad, con valores fuertes y un sentido de familia capaz de sustentar confianza en la vida. Nadie escribió nunca nada sobre Turbio River. Nunca hubo una película que mostrase la supuesta hipocresía de Turbio River donde si se escarbara a fondo, seguro que se encontraría miseria humana y pasiones sexuales descontroladas o borrachines sin remedio.

Pues no. En Turbio River no se podía encontrar tales cosas, o si las había todas ocurrían en su justa medida; salvo que algún escritor resentido y medio loco las inventara o las exagerara. Turbio River era un pueblo normal y corriente.

04 marzo, 2010

LA MEDICALIZACIÓN DE LA VIDA COTIDIANA

Ciencia, sanidad y educación: la medicalización de la vida cotidiana en la crisis social, este era el título de la charla que pudimos escuchar el día 3 de este mes en el Salón de Actos de la Biblioteca Pública de Gijón y que estaba organizada por la llamada Plataforma Asturiana de Educación Crítica del Ateneo Obrero de Gijón. El tema se centraba en la intervención del capitalismo neoliberal en la configuración de la conciencia de las personas y estaba presentado en forma de cuatro charlas impartidas por ponentes diferentes. Más o menos y, de acuerdo a los ponentes, esta intervención del capitalismo neoliberal se muestra problematizando nuestra conducta normal con el objeto de señalar rasgos que, aunque se nos pasen desapercibidos; pueden ser motivo de preocupación por entrañar principios de enfermedad o merma de salud. Por ejemplo, una noche o dos de insomnio periódicamente puede considerase dentro de lo normal. Son alteraciones del cuerpo que no han de ser motivo de preocupación. Sin embargo, se nos puede hacer ver a través de la divulgación médica que eso mismo ya puede ser un indicador de posibles problemas de salud más hondos. El olvido, por ejemplo, es también algo muy típico en las personas de cierta edad, pero ya hay todo un montaje publicitario o de medicina preventiva que nos alerta de posibles síntomas de Alzheimer. Así también, conductas típicas de adolescentes o niños inquietos que no se comportan en clase o dan problemas en las familias, se pueden ya diagnosticar como trastornos de personalidad que requieren atención profesional. Hay también equipos de psicólogos para cualquier acontecimiento difícil en nuestras vidas: duelo por la muerte de una persona allegada, ruptura de pareja, accidentes, etcétera. En una palabra, lo que hasta entonces ha sido entendido como parte de la vida y sus contingencias, pasa ahora a ser considerado más bien como síntomas inquietantes de algo anormal o patológico que ha de ser intervenido por una sanidad cada vez más preocupada por nuestras vidas. De ahí el título de la “medicalización de la vida cotidiana”.

Una vez expuesto este fenómeno social se pasó luego a su interpretación política. La Plataforma de Educación Crítica está formada por educadores de izquierdas que beben de pensadores como Foucault, Derridá, o Bourdieu. En consecuencia, se hace necesario interpretar todo esta medicalización cotidiana como una vuelta más de tuerca del capitalismo neoliberal en nuestras vidas. Para ello es necesario la producción de un sujeto que se imagine así mismo como libre de elegir aquello que más le conviene, libre de gestionar su vida de la misma forma que un empresario gestiona su empresa; un sujeto que no tiene por qué sufrir lo más mínimo si hay maneras de evitarlo. Es también ese sujeto que se “busca continuamente así mismo” pero que “ese mismo” no es más que lo que otros (en el poder) le dictan como imagen o proyección de lo que ha de ser. Este sujeto será el consumidor toda una gamma de nuevos fármacos, de nuevas terapias, de programas preventivos que han de aliviar sus problemas y preocupaciones ahora devenidos traumas, síntomas de posibles patologías, o frustraciones que podrían derivar en serios trastornos. Podríamos seguir con la alimentación y las dietas, el cuidado del cuerpo y las fijaciones del adolescente por ser aceptado dentro de una normalidad estética, por poner algunos ejemplos. Este sujeto supuestamente libre y autónomo en sus elecciones no se llega a dar cuenta de que su vida está ya siendo configurada en base a unos miedos, a unas presiones motivadas por las necesidades de los mercados capitalistas. Como la charla iba enfocada preferentemente hacia la educación, se hizo ver cómo muchas de las intervenciones de la psicología en el ámbito de los centros escolares tienen como objeto la medicalización de conductas que si hasta hace pocos años se consideraban variables normales en el desarrollo de los adolescentes, ahora pasan a ser etiquetadas con parámetros clínicos: Trastornos por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH), trastornos variados de personalidad; alumnado con sobredotación, etcétera. Otra peculiaridad de esta tendencia al diagnóstico clínico es proporcionar alivio a muchos padres que si hasta el momento se creían de algún modo los responsables del fracaso escolar de algún hijo; una vez que se dan cuenta de que las razones son debidas a posibles trastornos de inevitable intervención profesional; la descarga de culpabilidad se hace más llevadera. Era inevitable que esta “medicalización de la vida cotidiana” se relacionara con las obras de Michel Foucault, por ejemplo, “Vigilar y castigar” o “El nacimiento de la Clínica”, donde Foucault intenta describir nuestra normalidad como una vida reglamentada y controlada por lo que él creía era una prisión continuada a través de instituciones ejemplares con sus profesionales, expertos, profesores, policías, psicólogos; asistentes sociales, etcétera.

Las charlas resultaron estimulantes y a mi se me curren ciertas matizaciones. No cabe duda que capitalismo neoliberal ha de abrir incisamente de nuevos mercados y de ahí su necesidad de condicionar nuestras afectividades, pero también es cierto que la gente dispone de libre albedrío para aceptar o rechazar lo que se les ofrece. También hay que considerar que gracias a la ciencia y a los odiados laboratorios multinacionales muchos problemas de salud y sufrimiento son por suerte evitables y la gente así lo percibe. Cierto que existe ese sujeto posmoderno manipulable que además, en su insensatez, se cree libre de ser y hacer lo que le da la gana; pero que en el fondo vive lo que otros le programan como libertad. Pero es un error creer que eso está afectando a toda nuestra sociedad de un modo casi omnipotente y que solo unos cuantos críticos de izquierdas son capaces de desentrañar sus siniestras claves. En cuanto al ámbito educativo, bien es cierto que se tiende a esa medicalización, pero también es verdad que queda contrarrestado por mucho sentido común y sensatez. Por otro lado, el pensamiento de los post-estructuralistas tipo Foucault, utilizado como clave de comprensión de este fenómeno, resulta radicalmente exagerado. Si el supuesto capitalismo neoliberal es una prisión continuada ¿cuál es la puerta de salida? ¿Con qué nuevas y liberadas subjetividades vamos a contar para crear ese mundo utópico y juguetón que él filósofo francés nos propone? Con la teoría podemos hacer muchos experimentos, pero la condición humana no se puede entender sin la posibilidad del mal como trasfondo. Por último se me ocurre una pregunta, ¿No son precisamente filósofos tan antiliberales como Foucault, Derrida, Deleuze, o Negri; quienes partiendo de una reinterpretación de Spinoza y Nietzsche, tratan de desalojar y deconstruir al sujeto europeo-occidental de su esencialismo, para reinterpretarlo o reconstruirlo como un producto histórico siempre situado en unas relaciones de fuerza y poder; o sea, un sujeto siempre ya inmanente a su pura materialidad? Si ese individuo con libre albedrío y responsabilidad moral desaparece, bien es verdad que se nos abre todo un horizonte de libertad, pero también es posible la justificación de cualquier opresión brutal sobre personas que jamás podrán reclamar dignidad trascendente en un mundo reducido al mero juego político, a la mera materialidad sin sentido. Es otra posibilidad.

Vital de Andrés

OCCIDENTE ES UNA CIVILIZACIÓN QUE MERECE LA PENA DEFENDER CON ORGULLO

Pongamos un ejemplo de sujeto subalterno en su máxima cota de opresión y de mínima libertad individual. Por ejemplo: una mujer afgana vivien...