El inexorable insomnio. Tratas de dormir y no duermes. Tu conciencia está en estado de vigilia normal, pero sin los estímulos de la actividad del día con sus contenido. Tu conciencia insómnica entonces baila en el vacío de las horas muertas de la noche sin más contenido que el autorrepliegue a los recuerdos, las ideas o imágenes que van circulando por el escenario de la mente sin posible materialización, objetivación. Son como espíritus flotantes o fantasmas saltimbanquís, que si no tuviesen poder de crear ansiedad, despertar preocupaciones varias y en grados diversos, pues solo serían ejercicios de contemplación de proyecciones banas, hasta quizás entretenidas. Pero son fantasmas cargados de pesadumbre, con ganas de molestar, de impedir el descanso de un cuerpo vapuleado durante el día con infinitos estímulos; es el desasosiego como trasfondo inexorable de una representación de la impotencia del yo, de la demostración palpable de que el mundo como fuerza externa está fuera de nuestro control y que su mareante pejiguera puede durar toda la noche y mantenernos en vela obsesiva que podría hacer levantarse el cuerpo de la cama para intentar sosegar la ira en borracho deambuleo con pijama de rayas a través de la casa.
Prueba palpable de que las ideas por sí mismas sin materialización posible son incapaces de controlar nada. El yo no sabe dónde situarse despues de tratar imponer un orden que es solo puro gesto, un yo fantoche y quijotesco. Un insomnio real, de los de verdad, puede durar muchas noches. Es implacable. Ataca sin tregua. Pincha. Revuelve el cuerpo dando infinitas vueltas sin descanso. ¿Un castigo divino? ¿Una expiación de pecados y faltas morales diversas?
Si te diriges a Dios para que aplaque la tortura, te das cuenta que Dios es otra idea más incapaz de consistencia alguna, porque un ser real que oye a sus criaturas mostraría su realidad sin duda alguna y haría palpable y claras las razones morales de tu insomnio; pero no hay tal realidad posible en ese momento, ni explicación coherente alguna. Dios entonces viene y va como una sombra chinesca que al final desaparece dejando una estela de vacío y un eco que desaparece como el humo. Lo más lógico entonces es hundirse en la caida libre del espacio espiritual en absoluto abandono, pero eso tampoco es posible, pues las preocupaciones, las imágenes, los recuerdos, las energías negativas, las tristezas vienen a llenar de tropiezos tu caída para que no tengas ni un solo instante de paz.
El insomnio es una prueba feaciente de que este mundo se regodea con satisfacción en lo perverso, y nos deja imaginar lo bueno y noble como compensaciones para no acabar extraviados en la locura. Las personas que duermen en paz durante las horas debidas han sido bendecidas con la gracia divina. El sueño, bajo la perspectiva insómnica, no es más que gracia divina distribuida de forma aleatoria por una voluntad absolutamente libre.
Los insómnicos recurrimos en ocasiones a los sacramentos químicos en forma de santo orfidal u otras sustancias parecidas. La pura materialidad externa actúa en el espíritu y lo apaciagua de forma desinteresada.
REFLEXIONANDO SOBRE LA MENTE, LAS IDEAS Y LA REALIDAD
ResponderEliminarLa capacidad de abstracción de la mente. Las ideas. El mundo incorpóreo (espíritu) y el mundo corpóreo (empírico). Hay ideas que son posibles de pulirse y perfeccionarse en conceptos claros que han de servir para darles contenido real/material. Ejemplo, una mesa puede surgir como una idea primero, luego se convierte en un plano o esquema que más tarde se concreta con diferentes materiales. La mesa pasa a ser cosa común a todos.
Pero si mi idea es un fantasma de un fallecido la cosa cambia. Bien es verdad que podría elaborar la idea en un ente más perclaro en cuanto a visibilidad o concrección mental, pero tal concrección conceptual mental nunca (por el momento) podrá tener contenido real/material/empírico. No tendrá existencia real. Sin embargo sigue teniendo efectos mentales o psicológicos como idea, no solo en la mente de una persona, pero también lo podría hacer en varias. Incluso podría modificar la conducta de esas personas en su forma de actuación social, en su relación con la realidad.
Lo cual indica que las ideas sin posibilidad directa de materialización o concrección en la realidad, pueden seguir, sin embargo, teniendo efectos indirectos sobre la misma. A veces tales efectos pueden determinar la vida socioeconómica de un país: las religiones son un ejemplo de ello al activar la idea de Dios/dioses en miles o millones de personas. Dios no se puede objetivar materialmente, ni conceptualizar de un modo claro, pero la institucionalización (concrección) de esa idea en manos de teólogos, sacerdotes, pastores; a través de ritos, ceremonias, ritos, ceremonias, cultos, etc., si hace posible un efectivo efecto indirecto en millones de personas y en la configuración de una sociedad.
Otra cosa es mi idea de que Zeus se me aparece de vez en cuando. Como tal idea ha perdido la fuerza social que tuvo en su día, para pasar a ser una imagen mitológica de efectos artísticos-literarios, la idea de Zeus, fuera de tal delimitación cultural actual, pasaría a ser una fantasía o delirio dentro de un solo individuo. Pasaría a ser una rareza o una posible patología mental por su radical aislamiento, sin posibilidad de ser compartida y de ahí que sea más una perturbación mental que disocie la mente de la realidad común.
ResponderEliminarREFLEXIONANDO SOBRE LA MENTE, LAS IDEAS Y LA REALIDAD: LAS MATEMÁTICAS, LAS CIENCIAS, LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Las ideas matemáticas pulidas en sus conceptos de definición, teorema, relación. La pureza de las relaciones entre números. La exactitud racional sin interferencias posibles de los sentidos, de la experiencia empírica. ¿Pueden darse esas condiciones de perfección en la mente/espíritu? La relación 2+2=4 es incuestionable, eterna, un axioma irrefutable. Las matemáticas son fruto de una racionalidad puramente abstracta, del espíritu/mente. ¿Cómo se relacionan las abstracciones matemáticas con la realidad empírica? ¿Cómo se relaciona el 2+2=4 con el mundo real de la experiencia? ¿Cómo es posible que una mente emergente de un cerebro púramente biológico, orgánico, material en última instancia pueda producir mundos incorpóreos, relaciones abstractas ideales, incontaminadas, perfectas? Es decir, ¿cómo una materia sometida a los cambios de tiempo, a la inagotabilidad de la realidad, a las contingencias que impiden llegar a un principio universal absoluto que defina una unidad definitiva podría avenirse a la exactitud del espíritu/mente en su perfección?
He ahí la ciencia. He ahí la física con sus leyes, con sus constantes, sus ecuaciones, su exactitud en el tiempo con su probada iterabilidad: he ahí la tecnología moderna perfeccionando el potencial del cuerpo humano, sus sentidos, sus extremidades, su cerebro y llevándolos a una cuasi perfección en muchos casos. ¿Quién puede dudar que hay una relación potencialmente perfecta entre la realidad y la mente/espíritu humano? Cada día son más los ordenamientos de la naturaleza (tanto interna/humana como externamente), en alineamiento con los modelos matemáticos que los controlan, predicen y repiten. Cada día hay nuevos campos del saber que aplican el método científico para tener los resultados objetivos necesarios para evidenciar la verdad de las cosas sin lugar a dudas, y englobando en en ello los cambios en el tiempo, la mutabilidad de las cosas...
¿No es la Inteligencia Artificial el producto más sofisticado y prometedor del futuro en esta inevitable como inexorable carrera por el control de la realidad? Entonces nos hacemos una pregunta importante: ¿Si el reino de la pureza abstracta, exacta, indubitable de las matemáticas ha sido capaz de relacionar multitud de aspectos reales, naturales, con su misma esencia, con su ser sí-misma; no estamos entonces hablando de dos ontologías que se han de avenir a un mismo ser dominado y controlado en un reconocimiento absoluto consigo mismo al modo de Hegel, pues en el fondo era el mismo Espíritu en su desplegamiento dialéctico en relación a su negatividad?
De ser así la explicación filosófica del conocimiento humano, entonces, he ahí la tecnología, la máquina exacta y omniabarcante, que independizándose de las todavía inexplicables contingencias humanas que actúan como negatividad contra el progreso han de ser dominadas y sometidas a ordenamiento y alineación cuanto antes. El futuro nos depara dramáticas sorpresas, puede que sea el fin del ser humano tal como veníamos siendo. Puede.
PACIFISMO Y REALIDAD
ResponderEliminarLas ideas pacifistas forman parte del imaginario de la tradición judeo-cristiana en su versión mesiánica. La primera visión de un mundo mesiánico ya surge con los profetas del Antiguo Testamento o Tanak judía. Isaías profetiza un mundo donde los niños juegan con las serpientes y las gacelas se recuestan al lado de los leones. Sigue todavía en entre los primeros seguidores de Jesús pues el Nazareno es ante todo un profeta mesiánico que, o bien se creía el mismo Mesías, o lo esperaba y él era su anunciador. Esta tradición se une a las muchas utopías que han ido surgiendo también en la literatura del Renacimiento, la Ilustración y la época romántica. El siglo XIX goza de las utopías socialistas o anarquistas: Proudon, Saint Simón, Comte, etc. Junto con el pensamiento o ideario utópico va también el pacifismo de inspiración humanista o cristiana: los cuáqueros, los adventistas, menonitas y otros no necesariamente religiosos. Hay entre los pacifistas muchos ateos también. No es necesario mencionar a Gandhi ni a Martin Luther King entre otros.
Mi padre se declaraba siempre pacifista y como poeta nunca dejó de hacer sentir tales anhelos en sus poemas. En mi casa heredamos ese sentimiento hasta cierto punto, pues al mismo tiempo que mi padre declaraba su pacifismo no dejaba de defender su participación en la guerra civil con la República y su deseo de haber podido derrotar militarmente a Franco. Para mi eso era una gran contradicción pues ¿cómo se puede conjugar un pacifismo abstracto con una situación de peligro real fascista al cual solo se le puede derrotar con las armas? Quién diga que se puede negociar con el fascismo o cualquier ideología totalitaria de cualquier tinte tanto político como religioso, está muy equivocado. Cuando los malos te invaden con las armas y las torturas y los campos de reeducación, entonces por muy pacifista que se sea lo más sensato y responsable es coger las armas y defenderte a ti y a tu familia, vecinos, país, etc. Ojo, defenderse no implica el todo vale con tal de eliminar a mi enemigo: matar indiscriminadamente civiles, torturar gente porque sí, etc. No obstante loado sea el pacifismo siempre que sea posible llevarlo a cabo al estilo Gandhi o Mandela, etc., pero las situaciones extraordinarias requieren actuar con eficacia antes de que ellos te pulvericen a todos los niveles. Es mi opinión. Dejo abiertas otras opiniones.
En el caso de Israel-Palestinos, el conflicto es mucho más complejo de lo que nos cuentan. Nos gustaría el simple maniqueísmo de malos y buenos o víctimas y verdugos con nitidez; pero la cosa es más complicada pues si hay palestinos que sufren a manos israelíes, también hay palestinos que sufren a manos de grupos fascistoides-integristas musulmanes como Hamas, sobre todo las mujeres y la población civil en general que no se atreve a cuestionar nada simplemente porque cualquier oposición a estas ideologías significa jugarse la vida y ser torturado antes sin piedad. También hay israelíes que están descontentos con las políticas de Netanyahu y siguen saliendo a la calle para protestar. Israelíes que buscan una solución negociada con los palestinos, o mujeres que sufren a manos del machismo de las sectas hiperfundamentalistas, etc. La diferencia es que Israel es una democracia y se puede protestar y hacer presión, mientras que el Hamas palestino no permite ninguna disidencia. Las decisiones son unilaterales y al margen de las consecuencias que puedan acarrear. La solución a tanto odio acumulado por un lado y otro no la veo por ningún sitio y los muertos siguen creciendo y lo que vendrá como venganza terrorista a base de bombas indiscriminadas entre cualquier población judía.
APUNTES SOBRE NACIÓN, ESTADO, NACIONALISMO
ResponderEliminar(O CÓMO LAS IDEOLOGÍAS CONFUNDEN DE FORMA PERVERSA ESTOS CONCEPTOS)
¿Qué es una nación? (voy a obviar el concepto etnia para no alargarme). Una nación es un grupo humano que comparte una lengua, costumbres o religión comunes, organización social compartida y una proyección de futuro. Una nación puede ocupar un territorio o puede haber sido desposeíada del tal y vivir de forma nómada, exiliada en otros territorios, deportada, etc.
¿Qué es un estado? Un estado es un aparato centralizado de poder que ejerce dominio sobre un territorio. Los estados son producto de una necesidad de ordenamiento social en el territorio que poseen soberanía. Ello incluye distribución de recursos, estratificación de la sociedad en función de su estatus de propiedad, de riqueza, de profesión. Fundamental en un estado es saber dónde recae la soberanía del poder. Puede ser una monarquía, una república, una oligarquía, una tiranía, etc. Para ejercer ese poder ha de contar con fuerzas armadas, ejércitos, policías. Sin máquina militar de algún tipo capaz de imponer su fuerza, el estado puede resultar fallido por su debilidad.
Los estados son producto también del desarrollo social de una determinada etnia o nación. Digamos que hay naciones cuyo nivel de desarrollo social y económico y de expansión les ha llevado a la centralización de poder y con ello su máquina de guerra de dominio militar. Más tarde dichos estados van asimilando o forzando a otras naciones a su jurisdicción y el territorio se va extendiendo con sus fronteras.
¿Qué es nacionalismo? Nacionalismo es una ideología política moderna que hace de la nación una esencia continuada en el tiempo, no sólo como entidad material/social visible, sino también como entidad espiritual o incorpórea que puede ser justificada apelando a la lengua, mitos o costumbres y relatos ancestrales, cuya esencia trasciende o es consustancial a la misma Historia y por lo tanto ha de ser indisoluble, unidad sagrada, incuestionable, inexorable. El concepto más moderno de nacionalismo deconstruye tal justificación metafísica o esencialista para situar el fenómeno de la nación como producto histórico en base a relaciones de poder. Quien gana la guerra o manda se hace soberano y dicta lo que se es o no se es en un determinado territorio nacional ya desarrollado como estado. En los estados modernos democráticos se acepta el derecho político de las naciones sin estado e incluso se les reconoce con entidad política suficiente para decidir o no decidir su autodeterminación de forma pacífica a través de referendums. (Canadá, Reino Unido, la antigua Checoslovaquia, Suiza en teoría, etc.). Los estados modernos representan y encarnan la soberanía de la nación que ha triunfado construyendo un estado centralizado. Cómo se ha construido tal estado pasa a ser englobado en mitos diferentes de grandeza y pasados heroicos. Cómo ha sido la realidad histórica es otro escenario de sometimiento y asimilación "voluntaria" o forzada de otras naciones que cayeron en su jurisdicción territorial. Cualquier nación moderna a través de un proyecto político triunfante pudiera haberse construido o instaurada y legitimada como estado. Unas lo logran pero otras no y pasan a ser naciones sin estado dentro de una nación-estado que busca su pronta asimilación en función de un Progreso de centralización entendida como eficiencia, práctica, de sentido común (nacionalismo banal aceptado como normal).
NOTES FROM KARLA TWAINE:
ResponderEliminar"Incredible day. I was mad as hell with myself without any reason. I looked through the window and the streets were empty. I've got tired of watching series all day so I decided to start dancing. I started with hard rock, then I switched into heavy metal. I danced and danced for hours. The music took possession of me. I left my body and became pure music, pure rhythm, pure sound and beat. When the music stopped it was already more than four o'clock in the morning. All my frustrations were vented out and I went to bed to enter into my dreams. Truly, I didn't know what to do with my life but today, when I wake up it'll be a new day, a new beginning".
LAS NOTAS DE FILKO KREIMAS, EL GNÓSTICO ERRANTE
ResponderEliminar"La materia prima del universu es maligna porque es indiferente a la conciencia humana. Esa es su malignidad: "PRECISAMENTE esa indiferencia y esa inercia propia milita contra los anhelos de una conciencia atrapada en sus deseos de paraíso. No echemos la culpa a los humanos pues cada humano lleva una cruz en su propia materia prima, en su inevitable desgarre entre los anhelos de libertad absoluta y la indiferencia de ciega inercia de la materia, de su cuerpo".
"El humano vive siempre ya en el desgarre. El humano vive su locura personal individual e intrasferible."
CONMEMORAR AUSCHWITZ SIGNIFICA ALGO MÁS RADICALMENTE SERIO
ResponderEliminarA mi me parece que la celebración de la conmemoración del horror nazi de Auschwitz se ha tratado de descafeinar con sentimientos universales de humanidad, de disidencia en general, de que el horror no sólo era contra los judíos, sino contra la humanidad democrática instalada en los derechos humanos, contra las minorías en general (minorías sexuales, gitanos, gente de izquierdas o democrática, los críticos, etc.). Pero aunque esa voluntad de bondad humanista haya presidido el acontecimiento enfocándolo en las personas en general víctimas de tal horror (TVE titulaba "En Auschwitz murieron un millón de PERSONAS)" por sus ideas o condición étnica, no solo los judíos; centrándolo además bajo un marco del conflicto del Medio Oriente--siempre presente, muy sesgado por la voz de la socialdemocracia en off y sus dilemas actuales, sin embargo Auschwitz se creó con un objetivo FUNDAMENTAL: exterminar al pueblo judío de raíz. Esa fue la razón fundamental: acabar con la nación judía, extinguirla y borrarla de la faz de la tierra.
Entonces para entender Auschwitz habrá que entender qué significaba ser judío en aquel entonces y qué significa ser judío hoy día. Es decir: habría que explorar qué significa la judeidad que tantos odios y connotaciones negativas y miedos y chivos expiatorios y ganas de descafeinarlos o colocarlos como símbolos malévolos del dinero capitalista, del poder americano, de las conspiraciones secretas, del intelectual resentido y destructivo; de la negación del moderno estado-nación por su perseverancia en su identidad como judíos, en su NO-ASIMILACIÓN, al mismo tiempo que se adaptan a todo lo demás y eso les hace aun más sospechosos. Peor todavía si tales judíos se atreven a construir su propio estado y se tratan de afirmar como nación-estado...
Recordar Auschwitz significa explorar sin miedo y con valentía qué significa ser judío fundamentalmente y qué fue lo que realmente odiaban los nazis y muchos otros que se hicieron cómplices incondicionales de tal horror. Recordar Auschwitz haciendo una generalización de horror contra la humanidad está bien pues exterminar judíos por millones no se hace sin poner a prueba hasta dónde puede llegar el ser humano con su malignidad, pero tratar de desviar la atención a una generalidad humana perseguida por la intolerancia, es evitar lo fundamental de ese genocidio practicado al modo industrial de eficacia contra un pueblo en exclusividad. Y si no se analizan y se sacan a relucir las razones de tal exterminio acudiendo a la equidistancia y a la generalización del otro, entonces seguimos teniendo un problema. ¿Qué significa ser judío que todavía hoy sigue despertando tantos prejuicios y tantos equívocos? En antisemitismo sigue y sigue más extendido que nunca, aunque más "democratizado", más como una sombra inquietante de singularidad inasimilable a la normalidad nacional, democrática y humanismo progresista a la que aspira la mayoría en el poder en Occidente. No hablemos ya de los países musulmanes.
ONCE UPON A TIME IN TEXAS
ResponderEliminarElmo Burnett grew up in a big house in Elgin, Texas, his family was a wonderful family and his father was employed in a good company with good insurance benefits. and his mother was a houswife who kept the house clean and cooked excellent dishes for all. Elmo went to a good school not far away and took the school bus near the Seven Eleven at the corner of Lamar Avenue with Rio Grande Street. At school he was a good student, a well-manered boy; nice and generous with his friends and willing to help others all the time. He felt in love with Rachel Wiltmar who was a classmate at school, and their dating was sincere and incospicuous. He and his family went to church on Sundays where Rachel's father held responsibilities as a senior pastor at Good Tides Baptist Church. Rachel's mother was a sweet lady who also played the piano and sang like an angel.
Well, Elmer wasn't a psychopath. His parents didn't get divorced because they had an excellent relationship as a married couple. Elmer's courting with Rachel was more or less within established moral limits and later on they found a family. Elmer's family were normal Christians and prayed at home before meals and going to bed, they also read the Bible and were nice neighbors in the neighborhood.
Is anything wrong in this narrative?
Where is evil in this story?
Why can't we see any dark desires or any destructive tendencies or repressed violence or sneaky infidelities on the side, or sheer hypocrisy hiding resentment or envy or perhaps an undeclared problem with drugs? Perhaps any racism or sexual bigotry might be part of their table talk. Who knows?
Besides, going to church and being normal Christians doesn't seem to hurt or distort any character, neither to cripple any intelligent aptitude; just the opposite: their Baptist upbringing gave them a strong moral fiber and stamina, besides psychological balance. Isn't this story then just a pure fake of an undercover reality it doesn't want to unveil?
Hey man, if you keep writing stories like this you'll never get to be known as a writer, well, not even a mediocre scribbler. Where is the plot? Where is the blood? Where are the adulteries? Where is the sheriff and his diputies? Are they idle watching TV in the police department? Where the show of racism?
PASEANDO POR EL CENTRO COMERCIAL
ResponderEliminarEstuvimos paseando por el centro comercial. Nos parábamos a ver algún escaparate contemplándolo en sí mismo, sin juicio estético alguno. Simplemente el espíritu jugaba o se recreaba con aquel ordenamiento de objetos, luz y espacios. A veces entrábamos en las tiendas y mirábamos los productos, los géneros, los colores, la gente con sus expresiones. El espíritu seguía jugando o recreándose en ese ordenamiento singular de cada tienda, en esos rostros únicos que miraban o se llevaban los productos. Luego seguíamos caminando por los grandes pasillos muy bien iluminados, de colores claros, brillantes, de cielo abierto a través de grandes cristaleras. El centro comercial poseía también sus plazas internas, sus alicientes para los niños; sus restaurantes, heladerías, cafés, cines, etc.
Parecía que era la primera vez que descubríamos este mundo. No sentíamos ninguna gana de juzgar nada, o de relacionar esta realidad en sí misma con otras externas para enjuiciar y comparar y así perder nuestra inocente mirada por otra cosa que no venía a cuento en ese momento. Más tarde nos introducimos en otra superficie comercial de tintes culturales suecos y nos pusimos a disfrutar de ese diseño de artilugios, muebles, baños, habitaciones funcionales, cosas para todo uso u ornamentación; colorido, espacio bien diseñado para encontrarse uno bien y entretener la mirada. Los libros o publicaciones dentro de las estanterias de exposición estaban en sueco. Luego llegamos al supermercado lleno de productos también de ese país nórdico.
Tomamos un café tranquilamente contemplandolo todo: los espacios, los movimientos de la gente, el diseño, los colores, los ruidos, las cosas. Al final salimos, pagamos en caja por los productos adquiridos y nos fuímos.
¿DEBE EL ESTADO INTERFERIRSE EN LAS EMPRESAS DEFICITARIAS CON EL DINERO DE TODOS?
ResponderEliminarUna empresa es deficitaria, pero es una empresa que emplea a mucha gente, a miles. Esta empresa en teoría habría de cerrar si continúa siendo deficitaria. Una empresa que solo produce pérdidas no puede seguir. Pero hete aquí que al emplear a mucha gente, cerrar esta empresa tendría un coste social importante, los empleados de esta empresa pasarían a ser parados y posiblemente el cabreo podría ser grande al no haberse salvado la situación. Posiblemente hasta votarían en contra del partido político en el poder por no haber hecho nada desde ese mismo poder para salvar la situación.
Pero hete aquí que una líder de ese poder dice que si se metiese al Estado en tal empresa y el Estado ayudase, pues entonces tal empresa podría seguir manteniéndose a flote y los empleos seguirían activos. Efectivamente, si el Estado entra en tal negocio pues el Estado con el dinero de todos los ciudadanos que pagamos impuestos pues podría costear la diferencia deficitaria y mantener tal empresa a flote. Todos esos miles empleados por tal empresa seguirían cobrando su sueldo y quedarían muy agradecidos al gobierno o partido político en el poder. Este gobierno se presentaría como la salvación ante la especulación capitalista, contra la arbitrariedad del libre mercado, lo beneficioso de una econonomía socializada a través de lo público, etc. Nunca diría el lado negativo: la empresa seguiría siendo deficitaria, sus pérdidas se seguirían produciendo, pero ahora el Estado pagaría con el dinero de todos esas perdidas. La ideología nos trataría de hacer ver lo bueno y negar lo malo, o lo malo pasaría a ser atribuido al capitalismo injusto y sus representantes que serían los partidos rivales, pues en un mundo moralmente justo eso no hubiese pasado nunca, y el partido en el poder representa esa moralidad justa. Serían los buenos de la película.
La economía actual es muy compleja y el porqué una empresa falla se debe a muchos factores y variables entre ellas su falta de competitividad, quizás porque ese producto que fabrica ya no tiene la salida de antes, o quizás porque no ha habido una inteligente renovación a tiempo, o porque los accionistas no han visto futuro y se inhiben, etc. Claro que si el Estado interviene en la economía entonces, al disponer de dinero público suficiente o de créditos extras a deuda pública, pues podría mantener tal empresa moribunda el tiempo necesario hasta las próximas elecciones. Sería deseable así mismo que el mismo Estado aprovechase y cambiase el rumbo de tal empresa haciéndola más eficiente contratando especialistas en mercado, gestores supercalificados, invirtiendo un capital importante para cambiarlo todo en tal empresa de modo que pasare a dar de nuevo beneficios. ¿Es esto posible? Hasta ahora la experiencia nos dice que no, que no es posible. Quizás haya casos en que sí ha ocurrido. ¿Por qué normalmente no es posible? Y si es posible ¿en qué casos ha sido posible? Dejo abierto el debate.
El estado es ineficaz a la hora de gestionar empresas situadas en el mercado porque su organización y estructura humana no está preparada para el riesgo y el deso de obtener beneficio en base a una competitividad creativa, de esfuerzo, de racionalidad en función de la satisfacción de deseos, de más deseos individuales...
ResponderEliminarEl estado burocratizado requiere de una estructura estable, previsible en lo posible, protegida de las contingencias del mercado, defendidas por la fuerza en caso de seria inestabilidad o sabotaje.
Educación, sanidad, Ejército, instituciones diversas, obras publicas básicas, etc ..
Una economía estatalizada ha de ser una economía blindada de riesgos y contingencias; es decir: una economía centralizada y planificada en lo posible: una economía racionalizada bajo un patrón abstracto que por necesidad se aislaría de la realidad de las ofertas y demandas imprevisibles ya que su estructura burocratizada sólo alcanza lo estable y previsible en el mayor grado posible. El comunismo es un ejemplo de fracaso del cual todavía no se han sacado las lecciones pertinentes.
Sin embargo hay casos donde el estado ha intervenido o estimulado en programas de cierta envergadura tecnológica o científica con cierto éxito: carrera espacial, proyectos de investigación agrícola, médica, nuclear, hidráulicos, armamentistas, etc...
José Luis Fdez
La única clave a tener en cuenta en esa situación es si la empresa es de algún sector “estratégico” que resulta necesario para el Estado y su mantenimiento como tal. Como algunos ejemplos que has puesto en tu último comentario.
Fuera de eso, el Estado no puede ni debe. De hecho fue lo que pasó con las empresas estatales en la Dictadura (deficitarias a mares) que tuvieron que cerrarse o actualizarse mediante privatización. Reconversión lo llamaron.
Hoy en día se busca una fórmula mixta que es la entrada de socios privados manteniendo el Estado una participación significativa para no perder del todo el control.
O sea el tema no es exclusivo del Comunismo aunque es el ejemplo más claro.
Y junto con este tema te añadiría la política de aranceles como una medida para proteger las empresas nacionales del Estado en cuestión.
Pero incluso en sus propios campos de gestión, el Estado acusa en muchos casos muestras de ineficiencias, inercias burocráticas indeseables, etc. Lo vemos en la sanidad pública, la educación, servicios varios que se ralentizan, se fosilizan...
La ausencia de competitividad interna debido a las inercias de las burocracias, los intereses políticos partidistas, las ideologías que pretenden orientar moralmente; pues hacen que estas competencias y obligaciones del estado resulten ineficaces, lentas, etc. Se pretende mejorarlo con más impuestos, más retórica, más política; pero todo queda cojeando. La naturaleza misma del estado de muchos paises, impide un funcionamiento ágil, práctico, descentralizado...otros países logran mucha mayor eficiencia en sus servicios públicos. De ellos tenemos que aprender...
NO HAY TIEMPO PARA ABURRIRSE
ResponderEliminarHe salido del plano de los sueños para despertar en el plano de mi habitación. Mi habitación comunica con el resto de la casa. Es abrumadora la sensación de estar en infinitos planos de existencia. La luz del sol entra por una ventana y al dirigirme a tal cuarto surgen los planos de recuerdos de diferentes pasados. Si entro a revivir tales planos de experiencia me llevaría a múltitud de escenarios de indefinidas visiones de otros diversos planos de recuerdos que se interponen, se cruzan, desplazan los presentes. La rutina y la normalidad actuan como filtros que reducen la realidad a lo más inmediato y a un futuro que ha de ser premeditado en función de objetivos diversos que sin embargo pueden ser modificados inesperadamente. Sin salir de casa la realidad se presenta infinita en sus matices, tanto actuales y concretos, como incorpóreos y supra-naturales. He de salir a la calle y ahora es el plano del parque: los árboles, los niños que han dejado de jugar en los parques, pero uno fue niño y jugó en los parques con pandillas. Plano de nuevos recuerdos evocados en el momento. Infancia. Remota infancia y sus muchos planos en plena dispersión. ¿Misma realidad o multitud de realidades superpuestas en planos que se interconectan, se cortan, se curvan, se alargan, se encogen? La normalidad no puede comprimir y reducir un multiverso a una sola dimensión, pero tampoco se puede abrir a través de los sentidos humanos en su vertiginosa infinitud. El cuerpo humano es un regulador y estabilizador de fuerzas y energías. Un generador de deseos. Una mente que abstrae y vuela en sus proyecciones.
Aun no he salido del parque enfrente de mi casa y es todo maravillosamente abrumador. Es imposible aburrirse. Me queda mucho camino hasta el centro de la ciudad. Planos diversos de realidad inesperada me aguardan: edificios, rostros, vehículos, animales, nubes, cielo azul, asfalto, espacios donde emergen formas curiosas, raras, o demasiado repetidas.
A: ¿Oiga?
B: Sí, dígame
A: Mire por dónde va, me ha empujado como un animal desbocado.
B: Perdone
A: Ni perdón ni hostias en vinagre. Mire por donde pisa.
B: Gracias. Miraré.
NO HAY TIEMPO PARA ABURRIRSE: LOS PLANOS SE HACEN TERRITORIOS
ResponderEliminarLos planos se van haciendo territorios a medida que entramos en ellos. Cada territorio tiene sus comunidades, sus paisajes, sus esencias, sus lenguas. Se proyectan hacia un futuro que no deja de ser un tiempo siempre presente: una extensión espacio-tiempo ya realizada en su historia, pero nunca revelada a nuestra conciencia que va descifrando los paisajes y tomando direcciones que implican así mismo tiempos diferentes. Podemos ir hacia el pasado que nunca va a coincidir con nuestro pasado anterior pues a medida que nos abrimos paso todo se va renovando a la luz del eterno final en que ha desembocado cada plano/territorio. Será nuestro pasado pero asumido en otra cualidad que lo ha transformado y ahora podemos entender muchas cosas que en aquel momento eran preguntas sin respuestas, motivo de temor en un mundo de futuro incierto.
El territorio en el que nos vemos inmersos se va desplegando con sus paisajes de novedosas sensaciones: nuevos cielos y nueva tierra, nuevas esperanzas, nuevos temores, nuevas formas de actuar, de hablar, de trabajar, de relacionarse. Vamos descubriendo sus comunidades, sus gentes, sus tonalidades, hasta que entramos de lleno en otros hábitos y rutinas y empezamos a ser nombres propios. Entonces la realidad se repliega a lo cotidiano bajo otras cualidades de vida. Ya somos miembros de una comunidad concreta y con nuevas esperanzas de futuro. El tiempo-espacio se ha reducido a las resonancias corporales de tal territorio. Estamos inmersos en nuestras nuevas biografías, en nuestra nueva historia presente. Comienza un nuevo relato.
MI YO Y EL MUNDO MAQUÍNICO UNIVERSAL (INTRODUCCIÓN AL DUALISMO)
ResponderEliminarTrabajando con máquinas. Materia en bruto, materia prima transformada en piezas a través de mi trabajo y del trabajo de la máquina. Yo ayudando a la máquina y la máquina haciendo lo más pesado, y difícil con sus diferentes brazos, tirantes, engranajes, dispositivos y resortes. Llegué a sentir afecto por la máquina. Silenciosa, esclava, obediente. Insensible. Yo y la máquina. Juntos casi ocho horas al día. Yo, dándole materia prima. Ella, transformándola en piezas acabadas. Las piezas desaparecían en pequeños contenedores y pasaban a otra sección. Ni la máquina ni yo gozábamos de aquellas piezas que iban a otros destino y luego a su objetivo externo a nuestra fábrica. Yo solo poseía mi cuerpo. Mi cuerpo-máquina. La máquina solo poseía estructura material ensamblada con diferentes materiales: acero, hierro fundido, caucho, cables, plástico, pintura, correas, émbolos, pinzas. Como corazón estaba el motor eléctrico impulsando sus engranajes, cigüeñales, poleas. Mi cuerpo-máquina o máquina-cuerpo así mismo estaba ensamblado a la máquina y a veces sentía la sensación de un acoplamiento antinatural entre dos seres de distinta esencia: materia y materia orgánica. Conciencia y absoluta insensibilidad.
Otros compañeros también permanecían acoplados con sus máquinas esas mismas horas. La máquina del reloj, también insensible y tan mecánica como las demás, nos marcaba el tiempo. Tiempo de máquina era nuestro tiempo. Tiempo regulado para el ritmo de las máquinas. Mi cuerpo devenía máquina y mi conciencia escapaba a ese insoportable ritmo que mi parte supranatural e incorpórea no podía soportar. Pero en ocasiones, incluso mi conciencia se acoplaba de forma extática a la máquina y entonces formábamos una extraña trinidad maquínica-espiritual. Extrañas materializaciones y un espíritu volatil atrapado en un cuerpo orgánico a veces torpe, a veces agotado, a veces también furioso por escapar de aquel ritmo marcado por el reloj. Era en los engranajes de esa trinidad maquínica-espiritual donde se registraba el dolor, la inquietantante e insoportable sensación de dolor. El castigo triste y paralizante del dolor. El miedo a la destrucción y disolución de la muerte: la dolorosa conciencia de finitud.
La fábrica seguía también una estructura jerárquica regulada por funciones. Cada función correspondía a un contenido humano. La ciudad donde se hallaba la fábrica también estaba diseñada y regulada como una máquina: calles, avenidas, edificios, aceras, negocios comerciales, servicios, oficinas, hospitales, parques. Y la ciudad pertenecía a un territorio regulado por un subestado que era parte o pieza o apéndice del Estado centralizado y él mismo formando una gran máquina maquínica, gran máquina con funciones, muchas funciones de contenido humano. Las máquinas nunca funcionan sin un ente regulador incorpóreo y supranatural que es la conciencia humana. Es decir: la conciencia humana al mismo tiempo que regulaba los entes maquínicos se regulaba ella misma de la misma forma, aunque solo en parte: otra parte deliraba o se escapaba por los planos y representaciones del entretenimiento, del arte, de la letra impresa; del acoplamiento con otros cuerpos bajo la fuerza/energía de la libido. La libido se descargaba con sensaciones electrizantes, cosquilleantes, chisporroteantes, acaloradas, producidas por la insoportable presión de las energías corporales acumuladas. Todo ello se veía a veces parcialmente cortocircuitado: los flujos de libido, los deseos libidinales directos o indirectos eran el motor de la Megamáquina: de las máquinas sociales, de las máquinas económicas, de las máquinas de guerra, de las máquinas incorpóreas ligadas a las representaciones que habrían de regular las conciencias también acopladas a la conciencia humana como mundo.
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ResponderEliminarUn día me di cuenta que era así. Los cortocircuitos se podían producir a nivel de conciencia individual o colectiva. Cuando se producía un cortocircuito entonces se producían diferencias de energía imposibles de controlar o regular: surgían los chispazos o shocks entre cuerpos o cuerpos y estructuras o funciones y todo se distorsionaba, las representaciones se retorcían o desplazaban y grandes y soberbias máquinas de guerra o de choque se enfrentaban en forma de fuertes movimientos de fuerzas desintegradores, aniquiladoras, pulverizadoras de cuerpos, edificios, estructuras, territorios.
Y al darme cuenta que era así y yo no era más que otra conciencia atrapada a muchas máquinas jerarquizadas, entonces ese día escapé. Seguí una línea de fuga fuera de todos los circuitos maquínicos y huí hacia las montañas cercanas. Allí me encontré con las tribus de "conciencias desgraciadas" como diría aquel filósofo Hegel (que leía mi padre): y que eran las tribus de conciencias acopladas a un ente extraterrestre o sobrenatural, externo al mundo y fuera de toda representación ideológica que nunca se dejaba representar pero que hablaba a través de los milagros, los truenos, los rayos, los fenómenos extraordinarios, a veces catastróficos, pero con promesas de esperanzas de habitar otros mundos, otro mundo, otra realidad.
Me quedé viviendo entre las "almas desgraciadas" inevitablemente acopladas a otras máquinas y funciones pero con más espacio/tiempo de contingencia o aleatoriedad que permitía jugar, jugar, jugar y soñar...
Por el momento, pues no dejaba de añorar mi máquina de la fábrica, mi ritmo funcional en la ciudad, en la familia. También los acoplamientos electrizantes y las representaciones del arte. Sentía nostalgia por mis anteriores acoplamientos maquínicos.
CARLA ÖSTAMBER
ResponderEliminarQuedó atascada. Aburrida. Sin ideas. Sin saber cuál era el siguiente paso a dar. Los diferenciales de energía parecían nivelarse, aquietarse, formar témpanos de dureza, rígidos como el hormigón. Entonces el espíritu se contrajo formando una interioridad opaca, insustancial, insípida, anodina, apática. Comenzó a invadirle cierta náusea; quizás un asco insoportable hacia todo al mismo tiempo que se iba empozando sobre sí misma envuelta en una especie de vértigo espiral de angustia asfixiante. Todo se iba acercando hacia el sinsentido más absoluto. ¿Qué había pasado?
Quizás el cuerpo había llegado a un estado de agotamiento inesperado. Quizás estaba saturada de experiencias agotadas, inservibles, insustanciales, insípidas como el hielo. El deseo no encontraba paisajes a explorar, cumbres que subir, aventuras de riesgo, horizontes vistas insólitas, ciudades decadentes, tribus asilvestradas, individuos viviendo entre la realidad y una inquietante viscosidad deformante.
Carla Östamber sintió por un momento que la habitación se diluía en multitud de capas de realidad que adquirían vida propia: las paredes intentaban contener un espacio que se rebelaba contra esa forzada constricción, la ventana parecía sufrir devaneos y ondulaciones que ponían en entredicho su función mediadora entre el afuera y el adentro y tanto el adentro se hacía un afuera y viceversa; el suelo, los muebles, la cama, la ropa de cama; todas estas cosas perdían su sentido y entraban en fase de incertidumbre, de indefinición, de disgregación. Quizás estaba experimentando una inusual transformación que la empujaba a una incierta apertura de intensos planos de energía. Curiosamente el sinsentido de todo ello daba lugar a frescas sensaciones de comienzo, de principio, de ganas de vivir hasta el éxtasis. Era hora de salir al encuentro de ese nuevo mundo ahí afuera con sus tribus y pueblos, los nuevos templos de dioses mutantes nunca definidos o revelados con claridad suficiente para adorarlos con raciocinio y lealtad.
UN CAFÉ CON MARA: SOBRE REALIDAD Y LIBERTAD
ResponderEliminar(CONVERSACIONES CON CAFÉ EXPRESO DE BUENA CALIDAD EN EL CAFÉ UNIVERSAL DE LA CIUDAD)
MARA: ¿Qué es la realidad?
VALMAR: Esto que ves, tocas, respiras, sientes. Eso es la realidad. Tú ahí enfrente tomando café eres realidad para mi.
MARA: Pero eso es realidad en concreto, en el momento, de forma impresionista y espontánea. Una vez hayamos salido de este café, toda este momento será recuerdo, y como recuerdo pasa a ser pensamiento, imaginación.
VALMAR: Tomar un café es algo voluntario. Nadie nos fuerza a tomar un café y hablar libremente. Esta realidad ahora mismo es libremente escogida. Pero la realidad de mi trabajo o de mis obligaciones con el estado o de mi salud ya son realidades forzadas por la necesidad de supervivencia. Si estuviésemos tomando cafés o jugando todos los días no podríamos sobrevivir salvo que fuésemos muy, muy ricos o rentistas.
MARA: ¿Quieres decir que la realidad es relativa a la supervivencia de nuestro cuerpo? ¿No se puede ser libre de espíritu o conciencia aunque tu cuerpo sea esclavo de la imperativa necesidad de la supervivencia?
VALMAR: El pensamiento es libre, la mente o espíritu es libre, la imaginación es libre; pero el cuerpo está sometido a sus deseos ineludibles: alimentación, afecto, reconocimiento, sexo, conocimiento, libre de juego con el mundo. Por otro lado el mundo implica a todos de forma universal. Las necesidades del cuerpo son universales para todo humano y son necesidades materiales, cuantificables, escasas o abundantes, propiedad de alguien, transformables por el trabajo. El mundo se hace difícil y conflictivo en esa lucha por la supervivencia individual y colectiva.
MARA: Pero aunque pases hambre o tengas que vivir enfermo bajo un puente, ¿no se puede ser libre en espíritu y vencer al mundo al negarlo como poder sobre tu persona, o sea, ser indiferente a las circunstancias extremas y permanecer libre en ti mismo? Esa sería la libertad absoluta real, inviolable, no sometida a las contingencias o circunstancias de la realidad externa que es siempre efímera. En esa realidad espiritual creo yo. Es indestructible.
VALMAR: Es posible, pero cuando el cuerpo se debilita en la esclavitud de la desnutrición, de la debilidad por enfermedad, en la desintegración mental por falta de afecto real o reconocimiento y amor también real del otro, de otra persona o comunidad; entonces tu espíritu también enferma, se debilita, se pierde en sí mismo, se agota. Creo que cuerpo y espíritu se complementan y relacionan el uno con el otro. Quizás no sean dos esencias distintas, sino complementarias la una con la otra en sentido universal además de individual.
MARA: Pero a pesar de esa dependencia del cuerpo de la realidad exterior y sus contingencias, y a pesar de que mi mente se puede degradar por el hambre o las torturas del mundo; yo puedo decir yo soy yo y nadie me obliga a doblegarme a lo que yo no deseo o quiero a pesar de que en ello me vaya la muerte. Esa es mi realidad: yo. Y por lo tanto esa es mi libertad absoluta. Lo demás es pura cobardía.
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ResponderEliminarVALMAR: Ese yo del que tu hablas y te afirmas solo puede ocurrir en el Occidente burgués-capitalista, pues en otras culturas no existe tal posibilidad: los yos ya son parte integral de sus pueblos, comunidades, culturas, religiones. La libertad de estas gentes va unida a la libertad de su comunidad. No hay individuos como los entendemos nosotros. Y el marxismo va también en esa dirección: acabar con esa tu individualidad supuestamente libre y aprender a verse como comunidad, clase, grupo oprimido pues no existe tal "Yo" como tú lo describes. Si no se libera el grupo de su opresión no hay liberación de las personas.
MARA: Falso. Esa libertad entonces ya está condicionada a los otros. Si mi yo, si mi espíritu deja de tener esencia propia absoluta, entonces ya no existe más libertad que la siempre-ya condicionada por otros y bajo su interés particular. Dejo de ser espíritu libre para ser función de otros, de otro Yo colectivo que se erige como verdad y realidad, pero que sería una gran mentira pues siempre sería un yo interesado, particular. El yo colectivo no es una realidad absoluta, sino una ficción interesada.
¿QUÉ ES UN FILOSOFO?
ResponderEliminarUn filósofo es aquel que hace preguntas y preguntas hasta sentirse más o menos tranquilo consigo mismo...
Pero sabiendo que las preguntas nunca se acaban...
SOMETIMES
ResponderEliminarSometimes one encounters people who make you feel good even if you don't get to know them very well. It really makes your life more enliven.
LAS BURBUJAS DE PARAÍSOS IMAGINARIOS
ResponderEliminar¿Es posible salirse del mundo y encontrar una burbuja de paraíso imaginario dónde poder descansar del infernal ruido callejero real y virtual? Los mundos abstractos son posibles y se disfrutan de alguna manera, pero el problema es la vuelta a la vida mundanal y sus ruidos, fricciones, obligaciones grises, malestares no deseados físicos y mentales, etc. Esa brecha parece insoslayable.
Hubo una época pasada en que se creyó que un ateísmo militante que descartara toda sublimación metafísica, religiosa, trascendente; pues ese ateísmo junto con una idea dialéctica inherente a la historia nos iría liberando de injusticias, de dominaciones, e incluso de la muerte hasta cierto punto alargando la vida. O sea, era una cuestión de aceptarse como seres finitos y hacer lo posible por disfrutar de esta vida que es la única vida posible y así hacer un mundo más libre, mejor, más igualitarios, proliferación de derechos, sexualidades diversas, etc.
Pero aun así: es decir, aun así de que uno sea libre y disfrute de todo lo que pueda dsifrutar en esta vida aceptando la muerte como final y negando toda burbuja idealista o romántica o mística de paraíso imaginario junto con la idea de una inmortalidad e infinitud o eternidad; hay en ello un toque de tristeza, una especie de apagón existencial que nos deja un tanto tristes, castrados, cadáveres futuros ya previstos en el presente. Sería la Gracia convertida en Des-gracia y queramos o no la muerte nos condiciona una inevitable e inconsciente angustia (Kierkegaard, Heidegger).
Nunca me gustó Nietzsche y la gente como él, Bataille, etc. (Con la excepción de Deleuze y por razones inherentes a su filosofar). Los leo de vez en cuando pero no logra suscitarme más que tragedia y tristeza. Ese baile vital de vida visceral que se expande en forma de voluntad super(wo)man creadora de valores propios, etc., no es más que un delirio que se agota con facilidad, y hasta nos agota antes de tiempo y luego nos sobreviene la melancolía de una resaca tan irascible como insoportable. Posiblemente la soledad mal llevada. O las compañías mal ajustadas no por ello se van a ajustar a nuestro agrado.
Las burbujas imaginarias de paraísos futuros o presentes no revelados aun, persisten en forma de arte, de misticismos diversos, de filosofías arriesgadas, de fe religiosa revivificada, de subjetividades experimentadoras. La trascendencia nunca muere, nunca mejor dicho.
HACIA DÓNDE VAMOS Y EL RESURGIR DE LOS NEO-GNOSTICISMOS. OJO CON LA BARBARIE REAL QUE NOS AMENAZA
ResponderEliminarSi estamos integrados en un Sistema Unidimensionalmente Opresivo y ansiamos una liberación o libertad de este Sistema (SUO), entonces tenemos que delucidar qué es aquello que queremos liberar. ¿Somos un sujeto absolutamente libre e incondicionado en medio de un planeta que nos apresa, nos envuelve con su materia tosca y torpe bajo gobiernos demoníacos o locos de poder y ambición sin límite para quiénes no somos más que chispas divinas a esclavizar en su provecho? Esta era la visión Gnóstica del mundo. La versión cristiana es también dualista en algún grado: el mundo es un lugar caído, un lugar de sufrimiento, de prueba, de transición a otro mundo mejor, perfecto y eterno. Aunque en este caso Dios sigue valorando el mundo como su obra y tan sólo es cuestión de redimir tal caída al pecado y muerte. Los reinos de este mundo nunca lograrán tal perfección, aunque han de aplicar leyes y gobierno que eviten nuestra tendencia al mal y la destrucción de unos con otros. Son reinos pasajeros.
La Ilustración nos puso la razón como medida de todas las cosas y evidentes verdades, pero su realización en el mundo era un proyecto a largo plazo una vez las supersticiones, las mentiras de la religión y los mitos hubiesen sido barridos. Pero la Ilustración no supo qué hacer con el lado irracional del humano que seguía actuando y mostrándose como protagonista rebelde a tal utopía racional de las luces. Surgían otras religiones o pseudoreligiones e idealismos utópicos diversos.
Luego vino el romanticismo, el anarquismo, el socialismo utópico y materialista por un lado, y por otro la restauración o intento de restauración de las antiguas monarquías absolutas, pero Europa no volvió a ser lo que era después de la Revolución francesa. La sociedad burguesa ensalza al individuo como referente de la libertad y sujeto de derechos. Todo ello no sería más que una democracia formal, según Hegel y su sucesor materialista Marx; pues la libertad real nunca es formal ni imaginaria sino real y material en forma de sociedad igualitaria de ciudadanos o de sujetos dueños de su trabajo y su consumo, etc.
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ResponderEliminarPero tales ideas que resultaban bonitas y atractivas y realistas y la verdad cruda basada en la acción concreta, resulta que deriva en cosas inesperadas. Vienen crisis de guerras atroces, imperialismo, colonialismo, otra guerra atroz; las revoluciones comunistas se convierten en pesadillas burocráticas y represivas y se autodisuelven en bloque salvo algunas indeseables dictaduras comunistoides presentes.. La libertad parece que sigue siendo una opción ideal, de referentes formales, utópica, etc. Siguen abundando las interpretaciones neo-gnósticas o conspiroparanoias de un mundo en manos de déspotas y tiranos o dictadores invisibles y visibles que nos estrujan sin piedad aunque a veces nos engañan creyendo que somos libres en forma de espejismos que ellos mismos nos crean para seguir siendo esclavos. Pero también es verdad que no todos los países son iguales y en algunos se es más libre que en otros. No es lo mismo Holanda que Kenia o China que Canadá, o Rusia que USA, o Turquía que Francia, etc. Hay grados de libertad y opresión y desde luego la perfección ideal e idealista no existe como encarnación o materialización, pero sí es verdad que algo hemos avanzado hacia cierta y amplia libertad que siglos atrás ni se soñaba. Ojo, todo es frágil. Todo se podría volver para atrás en forma de barbarie y de fanatismo militante religioso o ideológico sin miedo a la muerte ni a matar sin tregua. No nos confiemos demasiado. Todo puede volverse a un grado bárbaro y tiránico sin darnos cuenta. O acabar en una distopía virtual-robótica. O una utopía orgásmica infinita. Quién sabe.
¿Qué es ser libre, entonces? ¿Darnos cuenta de que somos una esencia espiritual indestructible y el mundo material al final por mucho que nos quiera destruir nuestra absoluta libertad siempre quedará a salvo? O sea, pase lo que pase al cuerpo (torturas, enfermedades, esclavitud, etc.) el alma ¿sigue ahí en su esencia libre? O somos producto de una historia y de los medios materiales de producción que genera nuestra conciencia y percepción de nosotros mismos y por lo tanto no hay nada de sujeto trascendente sino sujeto histórico-social finito que construye su libertad hasta ser libre de trabas? O ¿somos sujetos finitos que por mucho que nos crujan o pulvericen todavía nos queda la libre decisión de decir ¡NO! aunque ello sea nuestra muerte?
No sé, no sé, tema abierto.
¿QUÉ ES EL FÚTBOL?
ResponderEliminarEl fútbol simboliza una lucha real sublimada. La masa tiene ganas de luchar, de destruir al otro, un otro indefinido. Pero lo hace simbólicamente. En el estadio. A través de dos equipos. De rivalidades ordenadas y reguladas, pero terriblemente competitivas. Sin esa proyección simbólica el fútbol no sería más que otro juego común.
PLOMIZO SIGNIFICANTE HISTÓRICO
ResponderEliminarCualquiera que sea la Realidad que hay ahí afuera es una realidad absolutamente mediada por las representaciones humanas. Representaciones sobre representaciones representando realidades sobre realidades en busca de la realidad representada por la más potente y poderosa representación que ansía constituirse en la única Realidad posible. Entonces para saber cuál es la Realidad de todas las realidades que creemos es la Realidad Real habríamos de retornar a una absoluta neutralidad de sentido y significado que nos devolvería a lo inhumano o mejor lo no-humano y entonces no habría nadie capaz de relatar o simbolizar o representar tal Realidad de lo Real y todo esto. Retorno a la conciencia animal, luego a lo vegetal y su sentir, sea el que sea; y luego la pura mineralización inerte.
Realidad implica un Origen de las cosas. Pero un mineral solo es reconocido por la conciencia humana como tal. Habría que indagar el origen de la conciencia humana desde la misma conciencia humana; pero la conciencia humana sólo existe en función de la realidad ahí afuera. Sin objetos, sin mundo ahí afuera la conciencia humana sería un puro vacío o una nada sobrevolando al ser (naturaleza). Solo el deseo nos hace humanos decía Hegel: el deseo que desea otros deseos para ser reconocido por los otros como sujeto autónomo, libres en un mundo donde todos se reconocen en su igualdad humana.
Todo eso podría ocurrir en el plano absoluto de una realidad virtual absolutamente programada en forma de eterna circularidad. El Eterno Retorno de lo mismo. Qué pesadilla. La metáfora del Espíritu Absoluto de Hegel no es más que la representación de una anodina circularidad. Apetece abrazarse a la fe de la manera más pura e irracional posible. Apetece acabar con toda narrativa histórica de sentido progresivo y evolutivo para empezar a ver el mundo en su frescura a cada instante, libre de las cargas culturales, libre de tanta conciencia saturada por el peso del plomizo significante histórico.
PABLO (SAN PABLO) SIGUE SIENDO TAN ACTUAL COMO EN EL SIGLO I
ResponderEliminar¿Realmente Pablo (San Pablo) está ya superado por la ciencia y el pensamiento crítico? Hombre, si le aplicas a la epístola a los Romanos de Pablo, un análisis científico de pruebas y evidencias sobre sus objetos de reflexión pues apaga y vámonos. Pero también tal análisis científico de cualquier experiencia humana de relaciones humanas normal y corriente pues tampoco podría demostrarse nada de una manera evidente y palpable. La epístola a los Romanos de Pablo habla de la fisura, brecha o grieta que existe hasta el día de hoy en el mismo ser humano consigo mismo. Nadie mejor que Pablo expresando esta angustia. Nadie mejor que él expresando de un modo teológico y simbólico el desgarre existencial del humano, la contradicción entre cuerpo y alma (pensamiento, sentir, emociones, ilusiones, imaginación); la inexplicable relación con esa Realidad Externa Absoluta (Dios), desde una individualidad o comunidad humana que se ve limitada, frágil, cambiante, vulnerable a su esencial contingencia. La búsqueda de una solución teológica a esta insalvable desgarradura que la condición humana es incapaz de unir, de salvar, de recomponer; este es el meollo de tal epístola que de un modo tan imaginario, tan simbólico y mítico, trata de remediar.
La fe.
Es el salto irracional y posiblemente locura (ante la razón judía y griega) de la fe. El Cristo de Pablo es elevado a través de una sublimación teológica al sumun de los sacrificios expiatorios que definitivamente habrá de unir, salvar la brecha y de ese modo reconciliar la Realidad Absoluta de Dios con la naturaleza contingente, cambiante, vulnerable, indefinida del humano. Dios mismo como Hombre en la Persona de Cristo asume la contingencia humana con todas sus perturbaciones éticas-morales, sus miedos y violencias, sus espejismos sobre sí mismo en cuanto a su función en el mundo del imperio: amos, esclavos, judíos, gentiles...
Y ese Dios-Hombre funde de forma real y a nivel cósmico lo humano con lo divino y lo divino con lo humano, y entonces sólo hay una forma de acceder a esa nueva condición de unido, recompuesto, salvado, ser humano integral por estar ya integrado a Dios, lo Divino y ser partícipe de lo Eterno, de esa Realidad Eterna de la cual estaba separado. Pero hay un problema serio con esta teología: la fe es una acto ciego de pura irracionalidad que tiene lugar en el alma, en la más pura subjetividad o intimidad del humano. La fe no se puede constatar o dar razón de ella o demostrar de forma material, en forma de obras. Pues si las obras humanas son signos de la fe, entonces nunca hemos salido de la absoluta contingencia moral. Nadie actúa en el mundo real con pureza divina o moral perfecta. A un mismo nivel humano está el mayor criminal que el moralista mojigato. Poseen el mismo potencial tanto para lo bueno como lo malo y nadie garantiza que lo bueno vaya a ser siempre el resultado.
Pablo ha elevado la fe y la salvación al nivel del pensamiento y el sentimiento puramente subjetivo, pero las comunidades cristianas necesitarán de signos, de pruebas, de identificación material de los elegidos o no elegidos. Si el fin del mundo se hubiese producido en esa misma generación, entonces no habría tiempo de delucidar estas cosas, pero al no producirse tal apocalipsis a su debido tiempo, Pablo al mismo tiempo abre la posibilidad de la Iglesia visible organizada, sacramentalizada, la iglesia de le Eucaristía, del Estado: la Iglesia Católica y Romana.
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ResponderEliminarPodríamos descartar toda esta experiencia cristiana paulina como restos de un pasado supersticioso, superado por la ciencia, un pasado de mitos y creencias sin base alguna; pero la esencia de la preocupación de Pablo sigue siendo la esencia de la preocupación del humano actual: la desgarradura sigue ahí, la angustia del vivir mismo sigue ahí por muchas diversiones u ocupaciones que nos distraigan. La búsqueda de un anclaje existencial y racional/científica que disminuya la brecha o la una definitivamente sigue tan persistente como siempre aunque bajo diferentes paradigmas.
A: Oiga, usted está un poco loco. ¿Cómo dice tales burradas?
B: Bueno, me apetece hoy sacar el espejo mágico y reflejar lo aparentemente oculto a la visibilidad de la palabra.
REALIDAD, LIBERTAD, ¿CÓMO COMPRENDERNOS PARA SER LO MÁS LIBRES POSIBLES? (DIÁLOGO CON EL GRUPO FILOSÓFICO “ATANDO CABOS”)
ResponderEliminarBueno, para que haya una verdad absoluta ha de haber, o una Realidad externa a nosotros, (Platón, Aristóteles, Descartes, Kant) o una unidad absoluta de sujeto/objeto formando un Espíritu absoluto (Spinoza/Hegel). Esto implica nuestro concepto de libertad. Nuestra libertad está en función de si hay o no hay una Realidad referente donde podamos anclar nuestra ética, valores, moral. El judeocristianismo es dualista en el primer sentido, también la ciencia todavía parte de una supuesta realidad ahí afuera que hay que ir desentrañando por el sujeto. En el segundo sentido no hay realidad externa salvo por extravío de la conciencia que proyecta fuera de sí lo que le pertenece por ser ese fuera de sí o exterioridad otra modalidad de su realidad social. Lo que en el marxismo se llama la infraestructura o superestructura. O sea, la superestructura (ideas, representaciones, valores, arte, etc) refleja la infraestructura: la estructura económica (modo de producción), el trabajo, las relaciones de producción. Por eso en el segundo significado la religión cristiana representa la sublimación del ser humano que no se reconoce a sí mismo y se proyecta en una realidad externa a él (Dios, Realidad, paraíso, utopía, redención). Sólo cuando el devenir dialéctico donde sujeto y objeto se fundan en un Espíritu Absoluto de unidad, entonces la alienación humana desaparecerá. En el marxismo es/era el comunismo futuro sin estado. O sea, en el primer sentido la libertad depende de esa Realidad objetiva (o Revelación divina en la religión), que nos provee de conocimiento objetivo a través de un sujeto que obedece lo evidente e inexorable, en el segundo depende de nuestra acción concreta a través del trabajo, de nuestro compromiso ciudadano, de nuestra negación activa en función de una resolución histórica futura de Espíritu Absoluto o sociedad sin clases (marxismo). En el primer caso hay (T)trascendencia, en el segundo es inmanencia/monismo.
Yo pienso que hay una realidad externa que no abarcamos por su inagotabilidad. Y pienso que esa realidad externa abarca nuestra conciencia que también es inagotable. El sujeto, el yo individual o colectivo, es un equilibrio siempre provisional entre deseos e intensidades en relaciones siempre-ya diferenciales. La conciencia sin mundo que reflejar (naturaleza incluida) no es nada, pero el mundo sin espejo-conciencia tampoco es nada. Pero al contrario de Hegel o Platón etc.. la realidad no es algo que hay que hacer coincidir o adecuarse a ella para ser más perfecto y feliz; o actuar bajo un juego dialéctico a alcanzar un estado de Absoluto donde todas las contradicciones se resuelvan. La Realidad está aquí y ahora en este mismo momento en que existo, en que soy, en este mismo punto infinito de existencia ya está todo el universo. Este presente siempre en movimiento e inasible es el absoluto en el que ya estamos viviendo y que no depende de ninguna estructura ahí afuera o de ninguna entidad divina objetivable, pero que siempre nos sitúa, nos arroja a una decisión desde la cual hemos de mantener nuestro equilibrio como individuos en un proceso de mayor expansión o creatividad o alegría, o por el contrario de contracción/repliegue hacia una tristeza que resta energías y nos subsume en objetos pasivos orbitando cualquier centro gravitatorio difícil de desprendernos.
Nunca habrá una síntesis, un absoluto, una resolución de aquello que es incognoscible e imprevisible en última instancia. Solo grados de despliegue o repliegue en función de mayor o menor alegría o tristeza. ¿Es posible le fe en esta metafísica? Sí, si la fe es capaz de aumentar tu grado de alegría, tu esperanza para vivir. No dejaría de ser la decisión que englobaría tu propia existencia.