02 mayo, 2015

BUENOS DÍAS MISTER ?????

La Señora Curtham abandona su retiro espiritual de Puerto Rico y ahora entra en Unity. El gurú de Puerto Rico exige demasiado dinero por resultados poco satisfactorios. Unity ofrece una experiencia y organización mayor, además de ser una iglesia ya conocida en el mercado de los productos espirituales. Estamos conociendo a la Señora Curtham en casa de su hijo, un señor muy metido en proyectos de programación informáticos de alto vuelo y para grandes empresas. Salgo por un momento afuera para contemplar la noche de luna llena y veo a Diana a través de la ventana hablando con la Señora, pero la luna y el paisaje me arrebatan hacia la noche en que Diana y yo estamos
observando las estrellas desde las colinas de Mulfors con un telescopio de 12" con el grupo de astronomía de la Universidad y los dos podemos ver la galaxia Andrómeda inmersos en la música de las sinfonías de Beethoven en esta noche clara de esperanza ilimitada. Olores fuertes a tierra seca. Colinas cubiertas de mezquitales. Estamos en la boda de Norbert Gonzales y Elia Medina en Harlandale en South San Antonio en una iglesia bautista hispana. El día está nublado pero la temperatura es agradable. Las familias mexicanas visten con la ropa más elegante de que disponen y Norbert viste un traje azul claro de los que ocasionalmente se ven en las películas mexicanas. Durante la ceremonia salgo afuera y me fijo que estoy en un barrio triste que me remite al barrio de Madrid donde había crecido aunque las diferencias son considerables en cuanto al diseño de Harlandale con sus casitas de jardín abierto y garajes y césped abundante y árboles. El barrio de Madrid es otra cosa, pero algo en común hay en alguna parte entre las dos zonas que han permitido la conexión; quizás las hojas de un árbol, quizás el bordillo de una acera o alguna persona que me está observando y también imaginando algo. Algo. El gurú de Puerto Rico habla de ese algo y cobra por ello. Unity habla de ese algo y en ese algo nos movemos: delimitamos el algo con palabras, pero el algo siempre de desplaza. Algo. Something. Indefinidos. Sin definir. Diana y yo contemplamos demasiados horizontes que hay que definir y definir implica limitarse y definirse y eso lleva siempre esfuerzo y fricción para luego poder conducir de casa al trabajo, entre Spring Branch y un apartamento cerca de la Avenida Westheimer por calles solitarias ajardinadas con esmero, limpieza y pulcritud. Desde las aulas del high school miro hacia las nubes que provienen del Golfo plenas de vitalidad y renovada energía. ¿Qué enseño? ¿Qué estoy aprendiendo? Apellidos alemanes, checos, polacos, ingleses, chinos, españoles; todos juntos en un aula de tabiques sin conexión con el techo: aulas abiertas y conectadas. Sensación de quedar definido y atrapado en una institución penitenciaria. ¡Buenos días Mr. ????

16 comentarios:

  1. Me coloqué en el centro de un concepto bien definido. Todo quedó en silencio. Nada me afectaba. Estaba muerto. Comencé a vivir de nuevo cuando el concepto de repente se abrió y me desplazó hacia otros conceptos que me esperaban con los brazos abiertos. ¿Siempre ya-somos movimiento? ¿Dónde estoy? ¿Quién soy?

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  2. La voz de Diana me despertó y al saltar de la cama y mirar por la ventana me di cuenta de que estábamos en la orilla del gran desierto. Nos sentamos en el porche de la casa y tomamos nuestro café juntos. Habíamos estado separados por muchos años y era hora del reencuentro. Dejamos que el silencio aquietara nuestros sentidos. Anulamos el sentido de las palabras y descoyuntamos las sintaxis. Dejamos que los significados se perdieran en el desierto. Silencio. Aire. Respiración. ¿Color? Línea recta hacia el infinito. Planos infinitos que se repliegan y se arrugan.
    Penetro los ojos vivaces de Diana y quedamos fundidos en un anhelo arrebatador.

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  3. Hay ruidos políticos. Hay significados bruscos y agresivos. Hay sensación de alejamiento. Mis amigos no habitan en ese universo. Alguien me pregunta si estoy vivo. No, todavía no, creo que respondí. Estoy a punto de resucitar. ¿Tenéis algún sitio para un resucitado? Sí, me responden, pero todos están borrachos de política y no saben encontrarme un espacio. No hay espacio en sus mundos para los resucitados.

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  4. Jamás he encontrado el centro de ningún principio moral. Tan sólo he encontrado entradas y salidas a laberintos de confusión y las herramientas que hacen posible abrir y cerrar y luego seguir caminando o expandiendo o plegándose y desplegándose. La Torá es la llave maestra y la resurrección es la puerta que nunca se cierra.

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  5. Era ateo. Un sin Dios. Dios era una idea sin referente alguno. Referente a una idea. Un fantasma. Un fantasma compartido por muchos, pero nadie podía enseñar el fantasma como algo vivo. Dirnak decía que sí podía enseñar el fantasma, pero Dirnak languidecía ahora en un psiquiátrico. Para Murray Dios era la aparición de una bella mujer mágica de la que se había enamorado una vez. Pero Murray ahora cantaba viejas canciones de borracho por el Kirkland Alley. No hay posibilidad real de ver al fantasma presentado por hechos bien visibles y comprobado por todos. Un científico muy serio dijo que había visto el fantasma de Dios cuando miraba en su microscopio, pero nadie más lo vio salvo su nieto de 6 años que aseguraba haberlo visto también. Marissha se rompía la cabeza y la imaginación en la cama al lado de su aburrido marido sobre cómo ver a Dios, o a algún dios o dioses o diosas. Nada, silencio o si algo se presentaba era algo que ella misma producía o creaba. Jamás algo objetivo, tan objetivo como su aburrido marido allí apoltronado. El ateo vio un cartel anunciando a un viejo compañero, profesor de Física y Química, que ahora se hacía llamar algo así como Yogananda Perezsky y que daba conferencias sobre el Alma del Universo. A pesar de tener ya sus 65 años parecía un joven dispuesto a comerse el mundo. Comerse el mundo. Ñam, ñam. Me he de comer el mundo, decía el ateo.
    Sin embargo Tania lograba ver a Dios con los ojos del alma y su fe era como un muro de hormigón armado. La gente se reía de ella por lo bajo, pero Natham el poeta la envidiaba con ganas: nunca su poesía había logrado crear la más mínima partícula de fe.
    Ateo. Sin Dios. No Dios. Dios-humo, Dios-nube, Dios fantasma. Dios-vida=panteísmo=cualquier cosa es Dios y Dios puede ser un torturador torturando prisioneros.

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  6. Caminaba por las montañas como un viejo profeta. Desde la montaña veía los pueblos sin tener que vivir en ellos. Aborrecía la vida cotidiana. Aborrecía la normalidad de los homínidos. La vida corriente y moliente. Tan limitados como cualquier animal, sólo que con un cerebro más desarrollado y más paranoico. La naturaleza de la montaña era dura, recia, áspera. Y él era un maldito homínido. Uno más del rebaño con sus miedos, sus esperanzas truncadas, sus esperanzas renacidas para de nuevo ser truncadas. Maldito mundo, se decía para sí. Mundo de locuras y equilibrios en trance de nuevos desequilibrios. Luego miraba hacia el cielo y tan sólo veía ceguera, se cegaba mirando al cielo. El cielo era el abismo del sinsentido. Del cielo no esperaba nada o si algo habría de venir serían los cuatro jinetes del Apocalipsis con sus plagas y destrucción. Orgía de destrucción. A gusto se despachó el viejo profeta cristiano prisionero en la isla de Patmos, pensaba él.
    En ese mismo momento sintió su soledad como un absoluto de vacío. Como un silencio absoluto de paz y tranquilidad infinita. Nunca había sentido aquello. Una oveja ahora lo miraba con mirada de inocencia y la hierba se movía con un movimiento alegre. El agua de la fuente cercana sonaba con sonido de frescura. Inocencia, alegría y frescura. Las nubes mostraban un espacio hacía el misterio y el misterio era una apertura hacia cosas innombrables e ignotas. Sintió de repente una expansión que no podía contener y quiso cantar como nunca jamás había cantado. Las lágrimas le brotaban. Decidió bajar al pueblo. Tomaría un vino con sus compadres los homínidos sintiendo las palabras y los gestos.

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  7. ¡Cóncholes! ¡Recóncholes! Algo le había pasado al Papa después de haberse reunido con la esperada arzobispa luterana. Fue una larga conversación en su despacho privado y al salir el cardenal secretario se dio cuenta de que algo en el Papa había cambiado. De repente Su Santidad se encontraba más absorto de lo normal y su mirada parecía tener en vista algo que no era lo que había que ver en el presente: las puertas, las paredes, los rostros de sus cardenales o la gente o el libro de los rezos. El cardenal secretario reconocía aquellos síntomas porque él mismo había pasado por ello hacía ya muchos años cuando una mujer había tocado su corazón y parecía que toda su carrera divina habría de naufragar. ¿Estaría el Papa enamorado? ¿Se habría enamorado de la arzobispa luterana? La verdad es que era una mujer encantadora y sensible y el Papa que es un hombre también de un amor muy desarrollado y de franca pasión por lo bueno y noble del mundo, pues posiblemente se habría sentido tocado por aquella mujer en lo más profundo de su alma y ahora no sabía que hacer con el hechizo del enamoramiento. Cuando salía al balcón a tomar el aire su mirada se perdía en dirección hacia los países nórdicos. Un Papa enamorado de una arzobispa luterana era lo más hermoso que podría suceder en el mundo cristiano. El cardenal secretario sabía que Su Santidad más tarde o más temprano le habría de comunicar como secreto de confesión aquel sentimiento tan increíble como maravilloso. Y si el amor fuese correspondido y los dos se declararan abiertamente su pasión mutua, ¿que habría que esperar para que se formalizara un matrimonio por amor entre las dos autoridades en Cristo y así unir dos iglesias de la forma más cariñosa y apasionada posible? Huy, huy, pensaba el cardenal secretario viendo al Papa cada vez más hechizado y melancólico sugiriéndole un pronto viaje a las Escandinavias para completar el ciclo de relaciones entre las dos iglesias. Lo que estaba sucediendo era una verdadera bomba de relojería que habría de cambiar la cristiandad radicalmente para mejor. Este era un Papa de pasiones vehementes, de un gran corazón luchador que consigue todo aquello en lo que realmente cree y siente. El cardenal secretario no paraba de persignarse y rezar desconsolado viendo y anticipándose a lo que podría suceder en poco tiempo.

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  8. genial. es exactamente lo que el papa necesita.........get laid......

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  9. Grupo A se disponía a crear una empresa capitalista productiva, pero mientras Grupo A se proponía crear una empresa y competir en el mercado con sus productos, otro grupo, Grupo B, estaba organizándose para imponer sustanciosos gravámenes fiscales al Grupo A y distribuir sus ganancias. Grupo B era mucho más grande y más ambicioso y gozaba de mucho apoyo y refuerzo cultural en este país, además de contar con una superioridad moral socialmente reconocida sobre el Grupo A. Grupo A tenía que luchar contra viento y marea y el estigma de ser capitalistas en un país que aspira más a ser funcionario del Estado que a "explotar al prójimo". Además los viejos capitalistas del país en muchos casos ya se habían puesto de acuerdo con los del Grupo B para protegerse y blindarse contra los mercados competitivos e ir a tiro fijo con "sus proyectos". La labor del Grupo A era un tanto ingrata en el país donde el supuesto humanismo redistributivo, funcionarial y comunal siempre había tenido los mayores apoyos políticos o eran simplemente la política con todos sus canales de corrupción asegurada. En este país se distribuía o redistribuía más que se producía. La mayoría pensaba en la distribución, nunca en la producción como meta y tarea. Preferible ser pobre digno a no ser esclavo: pero al final se acababa siendo las dos cosas. Triste mundo.

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  10. Asturias vota por lo que cree es su salvación: seguir siendo eternamente funcionarios públicos, sostener la sanidad y educación por medio del dinero que viene del Estado (trasvase de dinero del resto de España); conformarse con los trabajos fijos que hay y mantenerlos. Se detesta lo nuevo porque se nos presenta inseguro, inestable e impredecible. Asociamos convenientemente capitalismo con deshumanización, explotación, los empresarios son siempre malos, etc. y seguimos votando lo de siempre. Solemos hacer la misma pregunta a la muy indignada gente de izquierdas, ¿si el capitalismo es malo, tan malo, qué ofrecéis como sustituto? ¿Podéis explicar a la gente cuál es el modo de producción que va a reemplazar al capitalismo? Y si es por el capitalismo reformado o intervenido por el que apostáis, ¿cómo vais a competir con el "otro" capitalismo y qué reglas de juego se van a seguir para poder seguir potenciando la economía? El nuevo partido de izquierdas que irrumpe con esperanzas para muchos--Podemos--es más de lo mismo y ampliado. Nada nuevo bajo el sol. O sea, que en Asturias tendremos el futuro asegurado: más Estado, más consorcios públicos (¿no eran esos los chiringuitos para amiguetes?). Los proyectos empresariales de mercado competitivo y motores de creación de riqueza quedan para "los explotadores". Esto se traducirá en más burocracia (¿quién asegura que va a ser mejor?), más subvenciones, más repliegue económico, más gente que se va a ir y muchos de ellos los mejores.
    Más dependencia del Estado significa menos iniciativa ciudadana, privada, individual, civil. El poder lo seguirán teniendo los partidos: más partitocracia y los sindicatos: más sindicatocracia.
    El mundo por desgracia se está convirtiendo en un mercado muy globalizado y competitivo. ¿Qué hacer para no quedar rezagados en la mediocridad y el paro? ¿Seguir como estamos? ¿Cambiar de chip y adoptar otras estrategias? No lo veo por ningún sitio. La juventud de Podemos no piensa precisamente en crear empresas y riqueza, sino en distribuir y redistribuir el dinero del Estado. Políticas de clases pasivas. De inercia. De conveniencia. Nada nuevo bajo el sol.
    Pero quizás esté completamente equivocado y sí hay futuro votando lo mismo o sucedáneos de lo mismo.

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  11. Alguien tiene que fabricar botellas. Alguien tiene que fabricar ordenadores. Alguien tiene que cultivar las manzanas y hacer sidra. Alguien tiene que fabricar acero, electricidad, coches, etc. ¿Cómo se va a producir en una sociedad que aspira a superar el capitalismo? ¿Cómo vamos a organizar la producción de tal manera que podamos ser competitivos en el mercado nacional e internacional y al mismo tiempo conservar nuestros derechos sociales o incluso ampliarlos? Es decir: ¿cómo podremos sobrevivir económicamente sin sacrificar bienestar ni derechos? He ahí la cuestión más importante creo yo.
    ¿Podremos formar empresas en forma de comunas de autogestión que toman decisiones de forma democrática? La experiencia histórica de los kibutz de Israel y otras muchas nos pueden enseñar hasta dónde se puede llegar con tales experimentos. ¿Ha de ser el Estado quien regule y planifique la economía? Pero esa experiencia no ha pasado la prueba histórica. Véase el rotundo fracaso de las economías comunistas y su total sacrificio de las libertades civiles y políticas. ¿Empresas mixtas? ¿En qué grado? ¿Quién ha de controlar qué?
    Es en lo concreto donde las cosas se ven cómo funcionan, no en las teorías que provienen de los entusiasmos ideologizados. A nivel de sociedad civil se pueden ir haciendo cosas que de forma gradual podrían ir cambiando nuestra forma de vivir: los barrios y bloques de viviendas podrían ofrecer servicios colectivos con colaboración de todos: lavar la ropa en común, comedores colectivos, guarderías, residencias de ancianos con voluntariado, etc. y, al mismo tiempo se podrían también formas de vida totalmente privada: no hay por qué coaccionar a nadie. Cada uno que elija su forma de vida. Se podrían ensayar empresas de autogestión y demostrar que son más productivas y de mayor satisfacción de trabajo que las empresas jerarquizadas. Es decir: poco a poco ir demostrando en la práctica que hay valores socialistas que sí funcionan y que son perfectamente compatibles con otras formas de producción e incluso superiores. La sociedad se podría ir transformando sin coacciones o revoluciones que han de imponer otras formas de coacción y resentimientos a la corta o a la larga.

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  12. Lo que es equivocado y volvería a repetir las experiencias nefastas que nos enseña la historia es volver al modelo partido de vanguardias revolucionarias con líderes carismáticos que "dominan" y "se imponen" y aspiran a "conquistar el Estado" para hacer la Revolución. Vuelta a la locura leninista-estalinista. De locuras está llena la historia y las locuras se vuelven a repetir una y otra vez. Es propio de mentalidades funcionariales exaltar y engrandecer el Estado y aspirar a que todo el mundo se haga funcionario en su escala y grado apropiado; o que todo el mundo quede tutorado por las jerarquías estatales. pero ese sueño comunista y fascista resulta nefasto y destructivo para todos a la larga.
    Los cambios para ser más efectivos han de hacerse en lo concreto de la vida diaria y civil y dentro de unas libertades que ya tenemos y que sólo nos hace falta ejercer con atino. La clave está en lo opuesto: no la sumisión al Estado y a la Ideología, sino la descentralización y desapego del Estado, no la funcionarización de la sociedad, sino su independencia ciudadana basada en los individuos concretos con sus variantes y modalidades de ser. No en forzarnos a financiar instituciones y obedecerlas por el poder de la poderosa coacción del Estado; sino crear formas de vida voluntarias que nos comprometan a fines y objetivos concretos que podamos hacer nuestros bajo contrato y con un Estado que haga valer esos contratos; contratos libres que se puedan anular cuando no convenga al interesado, pero una vez vinculado bajo contrato ha de haber una responsabilidad hacia lo que obliga el contrato.
    Teniendo los Derechos Humanos como referente son muchas las formas de vida social y económica que podemos ir construyendo ya: desde los barrios, creando nuevas formas de producción efectivas a todos los niveles: adaptándonos a las diferencias y variedades concretas de las personas, no a las abstracciones de las ideologías.

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  13. Lo concreto de nuestras vidas debería comprenderse de una forma sacramental. Cada acto es la absoluta fusión del espíritu y la materia, del reino natural o creación y el reino espiritual. Desprovistos estos actos de un carácter sacramental son actos profanos y en función de un tiempo que lo ha de borrar. Pero también son actos divididos entre el pensamiento y la imaginación que van por un lado, y por otro la realidad concreta/material del momento. Las dos realidades están en fricción, alienadas la uno de la otra. Una por un lado y otra por otra. Ese vivir escindido es el vivir del dualismo. Los pensamientos trascienden la realidad concreta aspirando estar siempre en otro sitio. Si la realidad nos presenta situaciones o acontecimientos difíciles, desagradables o dolorosos; entonces nos replegamos en nuestro refugio interior y tratamos de compensar lo duro del sufrimiento en visiones de horizontes con nuevas vistas alejadas de la tristeza del momento: visiones de un mundo que se abre a nuevas sensaciones en forma de paisajes nostálgicos; personas a las que realmente queremos de forma natural y espontánea y que en ese momento aparecen como ángeles que nos sitúan al otro lado del sufrimiento o de las malas combinaciones afectivas. El espíritu dispone de muchos caminos, de infinitas posibilidades; de aperturas inesperadas hacia una nueva inocencia.
    Pero el concepto de lo sacramental sacado de su contexto exclusivamente religioso, nos ayuda a realizar la fusión entre la materia y el espíritu; la absoluta visión sagrada del momento que se fusiona en el acto, en el hacer, en lo concreto de los sentidos y afectividad del espíritu. Toda la existencia es un signo o una infinita profusión de signos de dos reinos o dimensiones que se fusionan en actos, en acontecimientos. Dios deja de ser una abstracción para convertirse en una realidad concreta y palpable. Nada me es ajeno y todo cobra un extraño color de inocencia. Hasta lo malvado y perverso de las personas y la vida, nuestros lados oscuros; se redimen bajo una nueva luz donde se refleja la debilidad, la rabia, la sed de venganza, el deseo de muerte y destrucción en su ceguera y locura. Aislados en su ceguera y locura real, pero aislados y circunscritos hasta su disolución en la amargura y luego las superficies se alisan y vuelven a brillar ante la luz del sol: renovación.

    (Música de fondo:Grieg: Morning Mood (Morgenstemning) Peer Gynt, Op. 23: complete Incidental Music, Acts I-V

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  14. Me pregunto muchas veces cómo es posible que tanta gente pueda vivir tan sólo en una dimensión de cháchara política, económica, de cotilleo continuo, de conflictos necesarios e innecesarios; día tras día y tan sólo esa dimensión reducida, repetitiva hasta la saciedad; las palabras que se dicen por decir, por rellenar, por cumplir con el expediente de vivir. Es nuestra dimensión diaria y necesaria. Hasta ahí lo puedo entender, pero lo que no puedo entender es la increíble dificultad que es encontrar personas con las que puedas hablar a otros niveles de vida, de sociedad, de arte, de política fuera de la cháchara; de esa posibilidad de darle una vuelta más a la tuerca de las cosas, sacarlas de su apariencia utilitaria, publicitaria, mercantilista y verlas en otras perspectivas donde la luz de la inteligencia y la imaginación pueda sacar mucho más de lo aparente. Hay veces que encuentro personas de viva inteligencia bien sea en su oficio o en su forma de hablar de la vida, o de una película y disfruto mucho escuchándoles porque sacan luz a las cosas, les dan un brillo especial o sombras donde el brillo es chillón. O personas de expresión misteriosa, con una voz cautivadora, con esos silencios de reserva que esperan su momento ....

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  15. Oía en una cafetería algo que es muy común oír en España. Decía un señor en voz alta a otro que los balnearios de unos pueblos de no sé dónde eran gratis pues los ayuntamientos eran de izquierdas y entonces los balnearios eran gratis y públicos: todo el mundo podía entrar y disfrutarlos. Luego decía que había otros que eran de pago. Nadie quitaba que hubiera otros de pago, o sea, plena libertad. La libertad tal como la entiende mucha gente de izquierdas.
    Razonemos: El dinero de esos balnearios "gratuitos" viene de los impuestos municipales o vía Estado. Los impuestos es dinero que el Estado expropia al ciudadano bajo amenaza de multas o cárcel. Nadie puede negarse a no pagar impuestos. Por tanto los balnearios de esos pueblos son públicos, pero no gratis. Es perverso decir que son gratuitos. También los balnearios privados son públicos ya que la entrada es también pública (salvo que sean clubs privados), sólo que el usuario paga voluntariamente ese servicio. Cosa que no ocurre en el primer caso: la supuesta gratuidad es pagada por todos: usen o no usen los balnearios, les gusten o no les gusten los balnearios.
    Pero el partido de izquierdas que manda en ese pueblo o pueblos decide qué es lo que más conviene a todos. Ese partido se arroga una superioridad moral que trasciende la opinión particular de todos los ciudadanos y, entonces decide, con el dinero expropiado por la fuerza, de todos, hacer balnearios "para todos" y de forma "gratuita", o sea: por gracia del político de turno que es bueno y majo y solidario. Curiosamente los balnearios "privados" son los que mejores opciones de libertad dan: si quieres usar el balneario pues lo pagas y si no no pasa nada. Tu dinero queda intacto.
    Bueno, gratuito sería si determinada gente y de forma voluntaria deciden formar una fundación para construir balnearios gratis con donaciones de gracia, gratuitas. Pero no es esa la forma como se entiende lo público "gratuito" en nuestro país.
    Es importante matizar en estas cosas ya que hay ideologías que se han implantado como moralmente superiores a las voluntades de las personas concretas. Tal moral superior y definición de lo bueno y lo malo implica forzar a los demás a través de la máquina del Estado para que cumplan con tales imperativos categóricos por la fuerza. Eso se puede llamar cualquier cosa y justificarlo como se quiera, todo menos en nombre de la libertad.

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  16. Hay gente atrapada en remolinos de fijaciones y centros gravitatorios de los que no se pueden desprender por muchos desplazamientos que se hagan dentro del universo subjetivo. Tales fijaciones y centros gravitatorios dominan las energías del la conciencia y forman un yo resentido, que sufre más de la cuenta, que se siente alienado consigo mismo. Centros gravitatorios o remolinos que se han formado por causas muy complejas y no siempre fácil de conocer. A veces imposible de conocer y vencer. Mucha gente vive con esa sensación de haber sido vencido o en proceso de nunca llegar a desprenderse de fuerzas que les hacen vulnerables y subyugados. Para muchos, esos centros de gravitación o remolinos (poderes) son representaciones subjetivas de fuerzas externas que se pueden delimitar y circunscribir como vectores políticos, socioeconómicos e históricos. Hubo una época en que eran circunscritas a una serie de elecciones morales que daban lugar al pecado y de ahí la necesidad de religión: todos podíamos quedar atrapados al poder del pecado y de ahí la Iglesia y sus sacramentos basados en la fe y la gracia. Hubo otra época, todavía presente, en que eran fuerzas biológicas que nos determinaban o condicionaban: los genes, la herencia, etc. Hubo otra que era fuertemente psicológica: el inconsciente freudiano y sus determinaciones y condicionantes. Pero hay una que es la preferida de lo que se hace llamar la izquierda: el capitalismo, la lucha de clases, las condiciones ambientales, las estructuras de explotación y dominación; todo ello, según ellos, es la causa que nos hace ser vulnerables, infelices, seres sufrientes. He ahí la identificación de los perversos remolinos y centros gravitatorios que nos hacen tan aspirantes a la libertad, pero al mismo tiempo tan constreñidos, tan atrapados bajo su poder que sólo una lucha política, una redefinición de la sociedad, unos cambios sociales de mínima dominación y máxima igualdad nos puede liberar. La liberación de mis ataduras internas es la liberación de las fuerzas externas objetivas que las hacen posibles. He ahí la esencia de la izquierda. Es el dogma sagrado.
    Todo cambiaría si se da uno cuenta en cualquier desplazamiento crítico interno del yo, de que esos remolinos o centros gravitatorios, pueden estar originados en múltiples e infinitas causas sin que se puedan externalizar u objetivizar de esa forma que desearíamos. Entonces la dimensión histórico-social y política no obra ya necesariamente como naturaleza de mis alienaciones y, por mucha lucha política que haga y por mucha igualdad que consiga, seguiré sufriendo y siendo un resentido y buscaré maneras de fastidiar y destruir o de quejarme sin encontrar alivio, pues ELLO sigue ahí.
    La moral de izquierdas que se erige en moral superior por su aparente misión histórica de liberación de lo público, de lo común, del reparto equitativo por la fuerza de la coacción del Estado; no deja de ser bueno y malo hasta cierto punto. Basado en una abstracción ideológica que obvia los individuos y los acontecimientos concretos, puede que haga más mal que bien. He ahí la irresponsabilidad de pensar que todo el mal que sufrimos es mal social en primer lugar y que con buenas ingenierías sociales se soluciona todo. Ojalá, fuera todo tan fácil.

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