08 septiembre, 2015

PARAÍSOS HIPPIES

Marcuse nos lo prometió en One-Dimensional Man. Nos dijo que llegaríamos a una edad de oro en que la Administración Estatal se dedicaría a administrar los beneficios de una sociedad con su
producción completamente automatizada y así nosotros los humanos nos dedicaríamos a producir arte y formar comunas de amor libre cerca de hermosas playas californianas y montañas de senderos que conducen al zen de la vida cósmica. Bueno, esto últimos era el complemento de Alan Watts y Theodore Roszak, Marcuse era materialista sensualista y nada dado a los misticismos. Todo aderezado con la música de los últimos Beatles o Jefferson Airplane o Bob Dylan/Baez y Donovan. ¿Quién dijo que no fue un sueño agradable? Lo fue, lo fue. cada cosa hay que vivirla en su momento.
No podemos separarnos de tal tendencia romántica que en una época nos condicionó y nos hicimos sus cómplices.
Marcuse nos decía que el cuerpo era para disfrutarlo. Para ello estaba la vida erótica, el arte y la seguridad social con la mejor tecnología médica y renta básica universal. Del cuerpo sólo podían salir cosas buenas: solidaridad de los cuerpos que se aman y requeteaman. Miradas hacia las aperturas heideggerianas en clave Frankfurt School. Freudianismo reformado y adaptado al espíritu optimista de la potencialidad humana que ha superado la supuesta omnipotencia de la unidimensionalidad reificadora del capitalismo avanzado. Eros y Thanatos. Eros triunfante al modo de Norman Brown en Life against Death. Cuerpo resucitado. La realidad de un cuerpo transformado y resucitado en la historia. Lutero, Bohome, Blake and  Cia. Norman O. Brown era la versión protestante. El Reino Mesíánico sería la liberación de la libido de sus estructuras represivas en función de una
civilización de dominadores y dominados, explotadores-explotados. Sexualidad de perversión polimórfica: cuerpos resucitados que bailan al son de las flautas alrededor de las hogueras vestidos con túnicas de seda limpia fabricada por máquinas obedientes y gestionadas por democráticos administradores que leen filosofía. Calvino nos daba náusea, aunque Lutero todavía se redimía con sus chistes gruesos y las jarras de cerveza de sobremesa. Lutero siempre había sido absolutamente radical muy a su pesar. Mientras el tiempo iba pasando y los cuerpos humanos siempre tan perversos y tan complicadamente posesivos y agresivos, tan egoístas y tan retorcidos como siempre. Reproductores de relaciones de poder: Foucault, Deleuze. Apoteosis nomádica. Fin de la razón instrumental.
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Pueden visitar: Relatos de Nesalem. Seguimos en ello:http://nesalem-wwwrelatos.blogspot.com.es/

16 comentarios:

  1. Caminando por el arroyo llegamos al fracaso. El fracaso de una piedra que impide el correr del agua. Quitar la piedra es casi imposible. Hay que desviarse. Hay que subir una terrible pendiente y los dos tenemos vértigo. Vértigo. Pero hay que hacerlo para no quedar allí aislados, estancados en la profundidad de la hondonada. El cielo amenaza lluvia. Subimos sin mirar hacia atrás. Poco a poco. El miedo nos amenaza en cada momento. la inseguridad. Un resbalón y ¡zas!, se acabó la caminata. Accidente. Accidentalidad. Lo inesperado. Las piedras, las grandes piedras en el camino. Y las grandes pendientes. Y el vértigo.
    Cuando llegamos al pueblo lo celebramos. Celebramos el peligro y la dificultad del camino. Al día siguiente hay que trabajar y la lógica del trabajo se impone con sus preocupaciones. El mundo se cierra en horas, minutos y segundos. En coordenadas diferentes. En encuentros rutinarios. Y en cuanto a la gente: unos te caen bien y otros mal. Otros regular. ¿Dónde está el misterio del mundo?

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  2. Trabajo, contemplación o recreación. Así nos relacionamos con el mundo. Trabajo. Transformar el mundo en productos. En cosas útiles para vivir. Valor de uso. Valor de intercambio cuando hay sobrante. Para Marx lo que añadía riqueza al trabajo era la energía humana. La apropiación de una parte de esa energía humana por el capitalista esa era la razón de la acumulación de capital. Así se alienaba la relación del hombre con la naturaleza. Cuando la energía dispuesta para el trabajo quedaba desvinculada, apropiada y canalizada para crear valor. Valor representado por el dinero. Abstracción y alienación de la energía humana concreta para pasar a ser valor acumulado, propiedad de otro. Marx pensaba que esta plusvalía que producía el trabajo podría pasara ser colectiva, de todos, de la sociedad: sociedad comunista. Hay todavía mucha abstracción en Marx. El ser humano es mucho más que trabajo. Marx así lo pensaba también, pero reducía el motor de la historia al trabajo y a la organización de este en modos de producción. La liberación del hombre consistía en un cambio revolucionario que hiciera posible que la propiedad de los medios de producción pasara de lo privado a lo público: la riqueza producida por la energía humana del trabajo sería pública: territorio público, de todos. Sociedad de todos por igual satisfaciendo necesidades humanas racionalmente planificadas y colectivas. Marx es utópico. Sigue siendo utópico. Cree en un factor determinante de la historia. Había descubierto la clave de la historia y debió de ser muy feliz ese día que se dio cuenta de lo que había hecho. Eureka. Escuchad: he aquí la llave para cambiar las cosas. De la contemplación del mundo o de sus representaciones idealistas pasamos a la realidad objetiva y concreta del trabajo y su organización. Ahora sí. Reduccionismo. La historia posterior demostró y desbordó su reduccionismo.

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  3. La historia no conduce por necesidad a ningún estado de perfección o realización de ningún potencial imaginado. Creer que los acontecimientos han de tener una significación política optimista y encaminada hacia una plenitud, no es más que una ilusión basada en la secularización de un mito o creencia religiosa sacada de su contexto. El tiempo, desprovisto de ese mito, es un mero devenir: todo está abierto, cualquier cosa puede suceder. Al Imperio romano le sucedieron las invasiones bárbaras y Europa cayó en la oscuridad durante siglos.

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  4. Las singularidades se ponen de acuerdo circunstancialmente. Hasta donde sea conveniente para ambas partes. Luego cada uno va por donde más le interesa. Vivimos en el tiempo. Y el tiempo interviene en cada uno de un modo diferente. Mi tiempo. Tu tiempo. Las máquinas del tiempo tratan de poner orden en el tiempo: hacer el tiempo común. Es la hora. A esta hora. Tiempo instrumental. Gran logro de la humanidad. Luego los tiempos internos de cada cual. Mi tiempo de recuerdos. Mis recuerdos en el tiempo. Tiempo de asociaciones. Secuelas de asociaciones. Aquí, allí, más allá, éste o aquel; aquello. lo otro. Penoso, alegría, aburrimiento. Tiempo que se bloquea, tiempo que fluye, tiempo que cabalga, tiempo que salta, tiempo que va paso a paso. Tiempo que se desvía, que parte en segmentos. Tiempo que se duerme. Tiempo del sueño. Locura del tiempo. Tiempo de locura. Sensatez del tiempo. La física de la psique. Spinoza hizo algo de esto.
    Cada singularidad tiene su tiempo. Vive su tiempo. Sólo se encuentran en tiempos instrumentales o tiempos afectivos. Afectos: densidad de tiempos y espacios. Encuentro de afectividades en misma frecuencia o intensidad: aumento de alegría, de placer, de apertura sin restricciones. Peligros. Riesgos.

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  5. Lo leí en algún sitio:
    Mujer busca hombre para sentir la más absoluta soledad.
    Hombre busca mujer para sentir la más absoluta soledad.

    No me acuerdo del sitio o si estaba muy borracho aquella noche.

    (De las memorias de Peter Jhunmer recogidas por la vagabunda Lesthy Milforp)

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  6. SACADO DE LAS MEMORIAS DE KLERMORO LEMARTANO

    Tocábamos la guitarra en aquella noche mágica. Éramos los mejores amigos del mundo. Luna llena y hoguera incluida. También leíamos nuestra poesía y comíamos de la cacerola común. Bebíamos del mismo vino. Chicos, chicas; todos jóvenes y sanos. Alegres. Amor a raudales.
    Creo que sólo ha durado un segundo tal escena en mi imaginación. La realidad era otra. Mermo Homúculo era un cretino corrupto que manipulaba y engañaba sin pudor alguno. Marla Selatrina sólo aspiraba a ligarse al mejor partido, o sea, Tomarto, el niño hijo de papá del grupo. El poeta Narcisus era un pobre chalado que vivía los tormentos de una neurosis galopante. NInfa Garcíana era hermética y sólo observaba. Hostil a todo tipo de sociabilidad. Cleta Seléucida era alegre y divertida, pero en el fondo de su alma reinaba la más triste soledad y el miedo a vivir. Su inseguridad desesperaba. Había más, pero ya no me acuerdo de ellos. Algunos se emborracharon rápido y se fueron a dormir sin pena ni gloria. Yo me había liado a hablar con Carestina Nebruna sobre marxismo y psicoanálisis, pero al final no me comí ni un rosco. En realidad había sido una conversación pedantorra sin que ninguno de los dos tuviera la más puta idea de lo que hablaba. Tan sólo me acuerdo de Cristi Selmor: ella había sido pura sensibilidad y la persona más auténtica de todas. Era bondadosa y confiaba en mí, pero yo era todo una vana esperanza en un futuro de absurdos paraísos y no le hice ni caso. Ahora la lloro en el recuerdo sin saber nada de su vida desde hace muchos años.

    (Sacado de las memorias de Klermoro Lemartano, según obran en la vieja biblioteca de Nasla).

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  7. Todos los análisis de la izquierda fallan en una cosa básica: no consideran la dimensión irracional e imprevisible del ser humano, de cada individuo. Es más: odian la categoría y singularidad individual. Es su más abyecto enemigo. Prefieren los análisis de colectividades donde no hay individuos ni más irracionalidad que la que impone "el sistema". Se han quedado en el reduccionismo marxista y de ahí no salen. Pero quien no considera el factor irracional de las personas de partida ya está creando paraísos artificiales, ya está tratando de imponer modelos ideales al mundo y, todo idealismo que no admita pertenecer a una comunidad subjetiva corre peligro de imponerse por la fuerza, de crear el mismo infierno llegado su momento.

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  8. La izquierda sigue pensando que como el capitalismo es siempre una máquina de extracción de plusvalía o de explotación en función de la acumulación y reproducción de capital, entonces lo que hay que hacer es desarmar la bolera del monstruo desde su raíz. Se trata ahora de crear otra máquina económica que haga posible la propiedad colectiva de producción y la igualitaria distribución de la riqueza así creada. Todo dentro del más estricto racionalismo político donde el factor masa o pueblo han de ser la fuerza impulsora de tal máquina socialista o comunista. Las experiencias comunistas reales e históricas nos enseñaron con claridad a donde conduce la creación de tal máquina o artificio: al campo de concentración y al Estado omnipotente que ha de favorecer y privilegiar a las élites del Partido en detrimento del Pueblo a quien le toca obedecer, mal trabajar y malvivir. El problema es el de siempre: el factor irracional humano. ¿Quién nos puede garantizar que quienes lideren cualquier movimiento de masas no acabe utilizando el poder en beneficio de quienes creen en la Verdad o el Análisis Correcto o manejen "las Condiciones Objetivas", o la "Estrategia Correcta en base a las ricas experiencias populares", etc, etc? Nadie. Para ello el factor naturaleza humana (cosa odiosa para la izquierda) tendría que ser predecible al 100% y dentro de una absoluta racionalidad en todos los sentidos: ética, moral, intelectual, científica, etc. Como esto es un imposible la izquierda tendría que revisar su análisis de la extracción de plusvalía y someterla a un análisis más abierto, más en consonancia con los factores inexorablemente irracionales e imprevisibles que constituye toda sociedad humana. De no ser así la izquierda seguirá repitiendo lo mismo de una y mil maneras siempre acabando en lo mismo: estancamiento económico, pobreza igualitaria hasta donde sea posible y, de llegar a imponer su utopía: la dictadura del Pueblo controlada por la élite de los listos, de los que saben.
    El capitalismo entrará en crisis una y otra vez, pero la izquierda ya dejó de ser alternativa alguna al capitalismo. Con la transformación del capitalismo en cualquier otra cosa que está por ver, la izquierda tendrá que llegar a ser cualquier otra cosa que está por ver. El futuro está abierto.

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  9. En todo momento produzco plusvalía. Plusvalía de ensoñaciones. Plusvalía de imaginación. Plusvalía del pensamiento errático o sistemático. Plusvalía libidinal. Plusvalía de la estupidez o de la sensatez. Plusvalía de la creación de infiernos o paraísos. Mi cuerpo da para mucho. Cuánto puede un cuerpo decía Spinoza. Un gran porcentaje de energía va dedicada a la función de trabajo. Pero aun en el trabajo, siendo trabajo, hay fugas y escapes y regresiones y expansiones. Qué complicado es el cuerpo. Pura fisiología. Pura fisiología que se pierde, que se disipa, que se disemina. Soy plusvalía racional + plusvalía irracional o indefinida. Percepciones radicales de uno mismo como cuerpo y fisiología. Momento de cambio radical, quizás de paradigma. No se trata de suma cero. Una existencia hegeliana donde todo ha de acabar en el cero del espíritu absoluto. Donde lo que se añade a unos resta a otros en una suma cero. El mundo se está abriendo en nosotros mismos y si en nosotros mismos, entonces hay multitud de realidades. W. Blake: ./. my senses discover'd the infinite in every thing./.. melting apparent surfaces away, and displaying the infinite which was hid../.. If the doors of perception were cleansed every thing would appear to man as it is, infinite. (The Marriage of Heaven and Hell).

    Me acuerdo cuando enseñaba en un instituto de un pueblo costero y cuando los fines de semana volvía a la ciudad donde normalmente residía y aquella ruta por la costa podía ser una única ruta aburrida y abrumada por las preocupaciones de la enseñanza y los árboles eran meras figuras muertas y las playas que se divisaban allá abajo con toda su belleza no eran más que manchas amarillas de desolación y desasosiego con un trasfondo de indiferente superficie de mar cuya extensión sólo significaba rutina y monotonía. La vida puede llegar a esa unidimensionalidad, a ese monocromatismo que nos mengua y nos hace cuasi autómatas y predecibles. Pero la existencia puede abrirse en cualquier momento y por cualquier cosa imprevisible: un acontecimiento creativo, una persona especial, una obra de arte, una inspiración súbita; una melodía o canción o el mismo paisaje que en un momento dado y sin saber por qué se rebela y revela como un misterio y una infinitud de tonalidades y colores y formas informes e indescifrables y entonces todo se abre a una infinitud de posibilidades...quizás unos minutos, quizás dure por días la gran ilusión de vivir y escribir poemas o disfrutar de las personas que queremos y apreciamos con pasión desinteresada y el mar se hace superficie de infinitos tránsitos. Plusvalía de posibilidades que hay que substraer a un mundo que a veces nos disminuye con la fatiga, con el desánimo, con el desasosiego, con las fricciones, el conflicto, la tragedia, el desengaño... El mundo cuándo nos resta, cuándo nos reduce; o cuándo nos desborda y entonces he ahí la magia de la existencia en plena creación y visión.

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  10. MÁS SOBRE NACIONALISMO

    Recordemos una cosa: las naciones son categorías históricas, no metafísicas, religiosas, místicas, ontológicas. Si caemos en lo segundo y nos identificamos con nuestra nación de esa forma, entonces nuestra identidad nacionalista puede llegar a ser peligrosa: antes de ver quebrarse nuestra sacrosanta identidad personal (en primer lugar), puede que no nos importe mentir, degradar al nacionalista contrario a nuestro nacionalismo propio, llegar a un paternalismo de arrogancia suprema que no se inhibe en su pretendida y absoluta soberanía sobre el otro. Y lo que es peor: muchos hasta matarían por mantener esa sacrosanta identidad que no logran situar en sus justos parámetros.

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  11. Cuántas incógnitas y vacíos nos hacen vivir con un sentido absurdo. Pero es ese absurdo el que pone en marcha un movimiento de fuerzas y energías en forma de continuum y sabiendo que todo es provisional. X, Y, Z. subyacen como singularidades de agujeros negros que sabemos que están ahí pero que sólo podemos vivir de sus efectos y afectos.

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  12. Caminando y pierneando y pasilleando por el centro comercial. Centroleando comercialando siempre pierneando y pasilleando o siendo pierneado y pasilleado por el centroleo y el comercialeo de las tiendas...Viendo y siendo visto y todos vestidos para ser vistos con los vestidos con vistas a ser provistos. Ver lo que no se presenta es ver todo menos lo que quiero ver. ¿Dónde está lo que quiero ver? Es un enigma o una conexión cerebral sin correspondencia con las conexiones de los sentidos. ¿Representación interna? El mundo gira en torno a esa incógnita que sólo detecta mi representación interna. Un mundo que mundea alrededor de una interrogante que incognitiza el sentido del mundo. Incógnita sin despejar. Imposible formar la ecuación que resolverá la incógnita. Ordenando, procesando, ecuacioneando con la incógnita siempre retrocediendo u oscureciéndose o extinguiéndose. Pero una incógnita pone en marcha la vida. Una incógnita que representa un algo que sabemos que existe pero que no se deja ver y ello mismo ha de ser respetado en su inocencia y en su inconsciencia sin forzar jamás la realidad con las leyes de la razón, de la lógica y de la acción objetiva. De ser así el juego dejaría de ser juego y pasaría a ser otra presencia forzada a existir para otra cosa que no es ello. Ello ha de ser libre para ser y seguir siendo sin saber que es la incógnita de otro ente que espera verlo, resolverlo. En sus propios términos, en su propio ser y existir...en su propiedad. Se ha de amar lo propio, no lo condicionado o forzado a ser amado. Por eso se sigue caminando y pierneando y pasilleando por el centro comercial. Siendo centroleado y comercialeado indefinidamente. Incogniteando y siendo incogniteado.

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  13. Miedo. Descubrimiento de la fragilidad. A cierta edad más física fragilidad. Frágil. Se rompe. Cuidado, frágil. Tenga cuidado con el paquete. Es frágil y tengo miedo que se rompa. Lo que se rompe deja de servir o se lo coloca en el trastero a la espera de ser pegado. Con cola. O con pegamento. Esperando a ser resuelto. Tirado en cualquier residencia de ancianos esperando la solución final de toda vida. O volando, volando más allá de toda angustia recalcitrante por encima de las montañas: águila de la libertad. La vista más allá. Más allá de la ventana hay un jardín. ¿Recuerdas el jardín? Afuera Nilmar y Jesarel jugaban al balón. El césped verde a rabiar y los setos bañados por el sol de la frescura. Madre prepara panqueques y padre repara el coche en el garaje. Se oye la voz del Sr. Méscarlo, el vecino, que llama a su perro Goddo. Árboles y arbustos y césped bien cuidado. Me levanto y me apetece correr, jugar, cantar. He ahí en el cielo las nubes blancas en un trasfondo de nítido azul. Frágil recuerdo. Frágiles recuerdos y escenificaciones que vienen al auxilio de una vida en reparaciones. Garajes y herramientas para remendar lo que ya está muy usado y gastado. Miedo. Caminando con el miedo. Haciéndose amigo del miedo. Hola, amigo Miedo, ¿Cómo está usted hoy? Yo, muy bien ¿y usted? Pues también.

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  14. La contracultura, Marcuse, el 68 y todo lo demás partieron de la noción de que el ser humano es potencialmente redimible y bueno, en definitiva. Quienes quisieron creer en ello en esos términos no tardaron mucho en caer en una triste frustración. A veces dramática frustración. Quienes pretendían creer en ello pero sabiendo que en realidad el mundo es como es, y vieron que seguía siendo así, no tuvieron mayor problema en seguir funcionando tal como hay que funcionar en la realidad humana de la política, de la economía, cultura, etc. En una palabra se adaptaron al mercado muy bien y algunos se hicieron muy ricos en nombre de los felices años 60 o simplemente se fundieron en el capitalismo global sin más escrúpulo que vivir bien. Los que tenían vocación política pues siguieron viviendo de la política del modo como se hace política en una democracia liberal. Los que se adaptaron bien pues sobrevivieron, pero los que seguían con sus utopías a cuestas fueron desapareciendo o extinguiéndose sin remedio. Las cuestiones culturales o espirituales se organizaron en forma de sectas o tendencias. Algunas lograron adaptarse al mercado en condiciones favorables y comenzaron a hacerse ricos con sus publicaciones, complejos editoriales, cadenas de librerías, artilugios orientales, modas literarias o escuelas metafísicas. Otros desaparecieron sin dejar rastro.
    Tratar de dar un sentido histórico a todo esto en función de una historia que progresa en dirección al paraíso es una bobada. Fue lo que fue y el ser humano nunca dejó de ser lo que es a nivel individual: el que es bueno es bueno, pero el que es un cabrón seguirá siendo un cabrón dentro de una comuna o fuera de ella. En una empresa o fuera de ella. Lo que si creo es que hay niveles de conciencia moral que se dan en las personas: unos son proclives a ser buenos y otros menos buenos y otros más malos que buenos, etc. Los factores o acontecimientos o condicionantes que hacen posible que una persona tenga buenos sentimientos o malos o mediocres o no tenga sentimiento alguno en los escenarios de la vida (hacia su prójimo inmediato), o sea generoso o desprendido; y otro, sea un manipulador egoísta, un amoral, o un psicópata; esos factores son inexplicables en última instancia. Los escenarios pueden cambiar, pero las tendencias morales siguen ahí adaptadas también a las circunstancias.
    La vara de medir en esta vida es siempre cómo actúa la gente. Las personas podemos decir muchas cosas hermosas y crear mil paraísos, pero lo que realmente importa en la vida real es el comportamiento moral: si realmente respeta uno la dignidad moral de las personas inmediatas (no de las lejanas, eso engaña mucho) y si esa dignidad moral se mide por el amor y la comprensión y la empatía hacia el otro concreto. De no ser así no hay que hacer caso de las palabras, de las ideologías, de los gestos, de las cortinas de humo. El individuo es lo que es y raro será que cambie. Sea usted realista en primer lugar y luego construya sus metafísicas sin reprimirse. Haga lo que quiera con su imaginación.

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  15. BUENOS, MALOS Y PROGRESO MORAL

    Creo, Sr. Nesalem, que en el fondo,plantea Ud. una cuestión de mucho calado. Que sería la siguiente: ¿es posible que la humanidad mejore en sentido moral y material, siguiendo una dirección determinada, o bien debemos resignarnos a permanecer siempre en el mismo estado moral y material sin esperar mejora substancial alguna? ¿El hombre es como es y será así para siempe o bien es posible un cambio generalizado de maneras de ser?

    El problema deberá forzosamente examinarse en el ámbito social e histórico general, puesto que la discusión sobre si una persona concreta, don Fulano o doña Fulana, puede cambiar o no su manera de ser, sería un problema derivado del primero.

    Mi opinión es que la manera de ser de la gente en Occidente ha cambiado, y ha cambiado MUCHO, si tomamos la perspectiva histórica suficiente. Cualquier pasado histórico nos muestra una vida llena de ignorancia, crueldad, fanatismo, superstición... El trato a los niños, a los ancianos y a los débiles en general era un trato cruel y hasta inhumano, visto con ojos actuales. Aquí no podemos hacernos ilusiones de "buenos y malos". Cualquier persona que, puesta en nuestra época, podría ser considerada buena y con buenos sentimientos hacia los demás, puesta en la Antigüedad o Edad Media, con su mismo carácter genético básico, la veríamos cometer toda clase de crueldades, torturas, matanzas, humillaciones contra los débiles, servilismo vil para con los amos y señores, denuncias a la Inquisición de inocentes, palizas a niños o ancianos, etc. etc. Y todo ello convenientemente justificado con la ideología tribal, señorial o católica que hiciese falta, de manera que en su conciencia moral, no estaría haciendo nada malo ni inconveniente.

    Me objetará Ud., Sr. Nesalem, que la gente occidental actual, tan moralmente diferente a todo aquel pasado sombrío, podría caer en el mismo comportamiento si se dieran las circunstancias adecuadas. Permítame decirle que no lo creo, pero aunque así fuera, las circunstancias y el comportamiento de la gente de hoy se da en las circunstancias de hoy, y noen otras, y eso es lo que cuenta. La gente ha evolucionado moralmente y materialmene, de una manera que es imposible separar el progreso material del progreso moral.

    Y si la humanidad ha evolucionado, las personas individuales creo que también pueden evolucionar, de manera que, en circunstancias adecuadas, el malo de un tiempo no tendría un comportamiento tan malo en otro tiempo, y al revés, el bueno podría transformarse en malo si se dan las circustancias adecuadas.

    Cuetu

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  16. Son sufrimientos diferentes, pero no por ello menos intensos. Las alegrías son también diferentes, y no por ello menos intensas. Lo malo se produce de otra manera, pero no por ello resulta menos perverso y dañino. Lo bueno también, pero sigue notándose menos, mucho menos que lo malo. Las modalidades del sufrimiento y de lo malo y lo bueno son otras, pero siguen activas, y muy activas. A veces resultan complicadas, invisibles, no diagnosticables y conducen a los desgarres psicológicos, las incertidumbres, los desarraigos, las depresiones. Te las has de ver sólo con tus fantasmas y problemas. Tu agresividad y tus miedos te pertenecen y eres tú responsable de neutralizarlos si puedes. Las relaciones con la gente son siempre complicadas tengas seguridad social o no. Cobres el paro o no lo cobres. Bien es verdad que me pongo muy enfermo y puedo salvarme gracias a un buen hospital, pero nadie me quita la angustia de la enfermedad, la preocupación, etc.. Hay un sufrimiento más existencial, más psicológico, más de vacío y apatía o de miedos incontrolables. Quien no está a gusto consigo mismo suele envenenar la vida de los demás y cosas por el estilo. No por tener un buen coche va a mejorar tu ansiedad a la larga. No por alargar mi vida voy a ser más feliz, puedo ser un amargado insoportable de los 70 a los 90 sin problema. O puedo languidecer en una residencia con un colchón mullido, pero en permanente estado de agresividad o dependencia senil. La pastilla diaria. Puta pastilla diaria. Etc.
    Y quien sabe vivir pues sabrá vivir y aprovechara la vida presente a su favor con todas las comodidades y oportunidades y tirará para adelante tan feliz y a lo mejor hace mucho daño, pero para él ese daño es necesario, esa mentira le resulta placentera, ese derribo del contrario o rival le resultará una victoria a celebrar con putas o putos. Hay gente que es feliz de maneras increíbles. Unas haciendo el bien lo que pueden, pero otras haciendo la vida imposible a muchos.

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