11 agosto, 2014

UN MALDITO LLAMADO EMILE CIORAN

Emile Cioran fue un pensador rumano que decía cosas como las que podemos leer abajo. Están sacadas del libro "DEL INCONVENIENTE DE HABER NACIDO". Taurus Humanidades. 1992.

Desde la infancia percibía ya el deslizarse de las horas, libres de toda referencia, de a mis expensas.
todo acto y de todo acontecimiento, la disjunción del tiempo de lo que no era tiempo, su existencia autónoma, su estatuto particular, su imperio, su tiranía. Recuerdo con perfecta claridad aquella tarde en que, por vez primera, frente al universo vacante, yo era una sólo una fuga de instantes rebeldes que se negaban a cumplir su función propia. El tiempo se desprendía del ser

Lo que sé a los sesenta años, ya lo sabía a los veinte. Cuarenta años de un largo, superfluo trabajo de comprobación.

Estoy, por lo general, tan seguro de que todo está desprovisto de consistencia, de fundamento, de justificación, que aquel que osara contradecirme, aunque fuera el hombre que más estimo, me parecería un charlatán o un imbécil.

A medida que los años pasan, decrece el número de seres con quienes uno puede entenderse. Cuando no haya ya nadie a quien dirigirse, seremos al fin tal y como se era antes de sucumbir en un nombre.

Cuando se sabe de manera absoluta que todo es irreal, no tiene ningún sentido fatigarse para demostrarlo.

La luz se prostituye a medida que se aleja del alba y avanza en el día, y sólo se redime---ética del crepúsculo--en el momento de desaparecer.

Hay noches que ni el más ingenioso torturador podría haber inventado. Sale uno deshecho, estupidizado, perdido. Sin recuerdos ni presentimientos, y sin saber siquiera quién se es. Y entonces es cuando el día parece inútil, y la luz perniciosa y más opresora aún que las tinieblas.

Un pulgón consciente tendría que arrostrar exactamente las mismas dificultades, el mismo género de insolubles que el hombre.

Le repugnaban las verdades objetivas, el trabajo de la argumentación, los razonamientos sostenidos. No le gustaba demostrar, no le importaba convencer a nadie. El Otro es una invención de dialéctico.

Si la muerte es tan horrible como se pretende, ¿cómo es posible que al cabo de cierto tiempo estimemos feliz a quienquiera que, amigo o enemigo, haya dejado de vivir?

6 comentarios:

  1. Más de Cioran:

    "La única manera de alcanzar al prójimo en profundidad, es ir hacia lo que hay de más profundo en nosotros mismos. En otros términos,, es seguir el camino contrario al que toman los espíritus llamados "generosos"..

    "Hubo un tiempo en que cada vez que sufría una afrenta, para alejar de mí cualquier asomo de venganza, me imaginaba bien tranquilo en mi tumba. Y, en seguida me ablandaba. No desdeñemos tanto nuestro cadáver: puede sernos útil a veces".

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  2. Tanto cadáver me recuerda el consejo árabe de sentarse a ver pasar el entierro de tu enemigo, y que últimamemente tan poco llevan a la práctica.

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  3. La mejor manera de leer a Cioran es en clave de humor. Recuerdo que cuando lo leí por primera vez no paraba de reirme. Hay un sentido del humor que sólo algunos saben expresarlo y Cioran es el mejor en esa modalidad.

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  4. Cuando leo a Cioran me apetece enfrascarme en cualquier manía coleccionista, en cualquier tema monotemático: la vida de alguien hasta agotarla, una afición a la mecánica de coches, o a algún grupo de rock. Hay millones de cosas en las cuales nos podemos enfrascar y agotarlas y saber más que nadie sobre el asunto. Es así cómo no daría tiempo a enfrascarse en la posible insubstancialidad de lo insoluble.

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  5. Ya que tampoco es posible instalarse en la nada o lo innombrable.

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  6. 19 RESPONDIÓ ENTONCES JOB Y DIJO:

    2 «¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma
    y me moleréis con palabras?
    3 Ya me habéis insultado diez veces,
    ¿no os avergonzáis de injuriarme?
    4 Aun siendo verdad que yo haya errado,
    sobre mí recaería mi error.
    5 Pero si vosotros os jactáis contra mí,
    y contra mí alegáis mi oprobio,
    6 sabed ahora que Dios me ha derribado,
    y me ha atrapado en su red.
    7 Yo grito: “¡Agravio!”, pero no se me oye;
    doy voces, pero no se me hace justicia.
    8 Dios ha cercado con valla mi camino y no puedo pasar;
    y sobre mis veredas ha tendido tinieblas.
    9 Me ha despojado de mi gloria
    y ha quitado la corona de mi cabeza.
    10 Por todos lados me ha arruinado, y perezco;
    ha hecho que pase mi esperanza como un árbol arrancado.
    11 Hace arder contra mí su furor
    y me tiene por uno de sus enemigos.
    12 A una vienen sus ejércitos, se atrincheran contra mí,
    y acampan en derredor de mi morada.

    13 »Hace que de mí se alejen mis hermanos,
    y que mis conocidos, como extraños, se aparten de mí.
    14 Mis parientes se detienen;
    mis conocidos me olvidan.
    15 Los moradores de mi casa y mis criadas me tienen por extraño;
    forastero soy yo ante sus ojos.
    16 Llamo a mi siervo y no responde,
    aun cuando con mi propia boca le suplico.
    17 Mi aliento ha venido a ser extraño a mi mujer,
    aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba.
    18 Incluso los muchachos me desprecian,
    y al levantarme hablan contra mí.
    19 Todos mis íntimos amigos me aborrecen;
    los que yo amo se vuelven contra mí.
    20 Mi piel y mi carne se han pegado a mis huesos,
    y he escapado con sólo la piel de mis dientes.
    21 ¡Vosotros, mis amigos, tened compasión de mí!
    ¡Tened compasión de mí,
    porque la mano de Dios me ha tocado!
    22 ¿Por qué vosotros me perseguís, lo mismo que Dios,
    y ni aun de mi carne os saciáis?

    23 »¡Quién diera ahora que mis palabras fueran escritas!
    ¡Quién diera que se escribiesen en un libro,
    24 o que con cincel de hierro y con plomo
    fueran esculpidas en piedra para siempre!
    25 Pero yo sé que mi Redentor vive,
    y que al fin se levantará sobre el polvo,
    26 y que después de deshecha esta mi piel,
    en mi carne he de ver a Dios.
    27 Lo veré por mí mismo;
    mis ojos lo verán, no los de otro.
    Pero ahora mi corazón se consume dentro de mí.

    28 »Deberíais decir: “¿Por qué lo perseguimos,
    si la raíz de su situación está en él mismo?”
    29 ¡Temed vosotros delante de la espada,
    porque sobreviene el furor de la espada a causa de las injusticias!
    ¡Sabed, pues, que hay un juicio!»

    Reina-Valera 1995 (RVR1995)
    Copyright © 1995 by United Bible Societies

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