Merkal dijo que Jah existía.
Narkomah respondió que no había dioses.
Y Merkal respondió que no creer en los dioses era un acto de voluntad divina.
Narkomah se rió.
Y Merkal dijo: "Tu risa es prueba de que existes, y, nada existe sin el poder de Jah."
Narkomah se volvió a reir con todas sus fuerzas.
Luego cada uno se fue por su sitio.
(Eran aquellos tiempos en que las tribus veneraban algún dios. Los hombres mostraban respeto por los dioses. Tan solo Narkomah dudaba como sólo podían dudar los de la tribu comerciante de los Grewq.)
Sin duda era una tribu viajera y que había corrido mucho mundo.
ResponderEliminarEl Posaderu
Poz zí
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