21 abril, 2016

MIRA TÚ QUE ESTE MULTIVERSO ES COMPLICADO DE NARICES

Una idea podría ser vista desde infinitas perspectivas y, ella misma, sería producto de una perspectiva. Sería éste un mundo infinitamente resbaladizo donde cualquier parámetro sería siempre-ya provisional y uno podría acabar en un infinito desplazamiento y rebelión contra el orden
establecido; por ser eso: un orden establecido por quienes te lo pueden establecer por la fuerza. Vía la persuasión o vía la violencia pura y dura o la combinación de las dos de un modo civilizado y democrático.
La fuerza de la gravedad podría ser una fuerza neutral y constante en el universo, mientras fuere el "universo" de la ciencia; pero dejaría de ser tal cosa si nos diéramos cuenta de que no puede haber "uni-verso" como conjunto, ni unidad, por no haber un punto fijo trascendental desde donde poder contemplar tal universo. La fuerza de la gravedad es una fuerza provisional que podría transmutarse en el efecto o el fenómeno de nuevos factores a medida que vamos abriendo la conciencia a nuevas explicaciones. Un "universo" abierto: un multiverso. Mientras, la fuerza de la gravedad puede, al mismo tiempo, ser interpretada/interpelada/interrogada de mil maneras: una fuerza inmanente a unas metas u objetivos dentro de cualquier metafísica religiosa o filosófica o ideológica o mística. O simplemente eso: la fuerza de la gravedad que explica la física hasta el momento dentro de un mundo natural que nos viene dado.
¿Qué ética se puede producir en un multiverso infinitamente resbaladizo? ¿Qué moral es la adecuada cuando todo es provisional y relativo a la conveniencia del momento? ¿Una ética de paso/siempre provisional con sus morales complementarias o de repuesto por si alguna falla tener otra a mano como decía Groucho Marx? ¿Dónde se sitúa un ego que ahora, más que nunca, sí que no está seguro de nada, salvo de lo que más le convenga en el momento? Esa es la conciencia del tiempo histórico que nos toca vivir. Nos apegamos a los derechos humanos con fanatismo y beatería, pero sabiendo ya de antemano que tales derechos corresponden a una ética aristotélica-cristiana-humanista ya desplazada y que sólo es cuestión de que su legitimidad quede cuestionada por nuevas éticas ambiguas/
fantásticas/experimentales a la Peter Singer u otros que ya nos hablan de una ética cósmica años luz del individualismo burgués, etc. Una ética sin individuos, sin almas. Quizás estemos ya sobrando/estorbando ante las exigencias más racionales de una bioética cosmo-comunitaria. Todo va a mucha más velocidad de lo que creíamos. Paul Virilio nos habla de esto.
¿En qué realidad vivimos? Pregunta escolástica: ¿Unívoca dentro de una absoluta inmanencia? ¿Equívoca, en relación a una realidad trascendental que sólo nos muestra sus apariencias/sombras? ¿O análoga en relación a un Dios trascendental que comparte con la humanidad relaciones de semejanza? Nuestra era intenta eliminar las dos últimas preguntas, pero vivir la primera nos sitúa en la más inquietante de las incógnitas.

03 abril, 2016

EXPERIENCIA ESPECTRAL

Siempre estamos en zona espectral. Las zonas espectrales se abren a nuevos territorios. Incluso aunque nos parezcan recuerdos de una realidad que creemos ha sido siempre realidad aún al margen de nosotros; sin embargo son nuevos territorios que ahora mismo se abren con nueva tonalidad y
trasfondo. Los buenos artistas saben mucho de las zonas espectrales y de los nuevos territorios que son capaces de percibir y sentir. Otros aspiran a ver realidad y territorios comunes. Una realidad que siempre se supone que está ahí como trasfondo y que requiere una razón y una inteligencia perspicaz para captarla y ser realista, objetivo, preciso. Sí, no cabe duda que esa realidad existe y hay que atenerse a ella: la realidad de los medios de comunicación, de los trabajos cotidianos, de las subjetividades ajustadas a los discursos de la normalidad; de las conversaciones tópicas; de las doctrinas y dogmas elaborados por las ideologías políticas o religiosas, de los conocimientos académicos y sus derivados. Son los territorios comunes necesarios para vivir civilizadamente y con "sentido común".
Pero hay mucha más experiencia y muchas más realidades que necesitan de lenguajes más específicos, más marginales, más excepcionales; más subjetivos. Quien descubre la espectralidad de la existencia va a tener que recurrir a nuevos lenguajes, o a lenguajes renovados y recreados y sin perder jamás conciencia de la realidad común donde necesariamente hemos de movernos y desplazarnos. Puertas que se abren a nuevos paisajes. Nuevos cielos y nueva tierra y nuevas almas/ángeles/demonios y abismos insondables y tonalidades infinitas y trasfondos en continuo desplazamiento.
Ojo. Es como una
revelación, como un sentimiento o afecto irreprimible. O te ocurre o no te ocurre. No pasa nada. Vivir la realidad común con acierto no deja de ser también un arte y muchos nadan en ella con/a placer. Pero podría ocurrirnos que por negar lo que somos capaces de percibir; o por considerar la experiencia espectral como un peligro de desajuste o de principio de patología psicológica; entonces la rechazáramos, la intentáramos desterrar de nuestra conciencia y con ello agudizaríamos su poder de trastocarnos, de dislocarnos. Sería diferente si contáramos con esos lenguajes apropiados que nos podrían abrir las puertas de la aventura creativa, de la experiencia espectral sin perder nuestro sentido común en ningún momento. Todo lo contrario.