21 junio, 2015

HUMAN POWER

Íbamos por la misma calle y por la misma acera, pero no quiso mirar. No quiso reconocer mi misma
existencia. No podía creérmelo. Di la vuelta y quise acercarme, pero ella se metió por otra calle y así me daba el esquinazo. Esquinazo power. El poder del esquinazo. Un buen esquinazo a tiempo nos hace reflexionar sobre la repulsividad de nuestro ser hacia otros.

Los cuerpos se atraen o se repelen o permanecen indiferentes unos a otros. En la discoteca Fulankopp mi cuerpo se movía bajo los ritmos endiablados del grupo The Batternomos. Jamás mi cuerpo se había sentido tan feliz bailando y bailando y bailando y mi amiga Nurovina acompañando los ritmos de mi endiablado cuerpo que seguía los ritmos de una endiablada música. El poder de los dioses. El poder de las vibraciones. Nuestros cuerpos ahora volaban y se acompasaban en el aire. Necesitábamos mucho espacio, medio mundo de espacio, un universo de espacio. Nurovina y yo vivíamos en una gloria provisional y accidental. The Batternomos eran nuestros sacerdotes y la discoteca Fulankopp nuestro templo pagano.

Era un sindicalista retorcido. Vivía para su sindicato y la vida era el sindicato y el sindicato era la esencia de lo sindical y lo sindical exigía mucho sindicalista y mucho afiliado al sindicato. Fue un
viaje en coche donde lo único que se habló fue de las inmensas responsabilidades sindicales y la vida bajo un prisma reivindicativo universal. Sindical power, Unión power. Mi cuerpo estaba a punto de sindicalizarse y de reivindicarse como afiliado del sindicato, de la sindicalidad y de la sindicalización del mundo y de la misma galaxia. Galaxia sindical de afiliados reivindicativos con infinitas protestas, huelgas y asambleas pendientes. Fue un viaje inolvidablemente sindicalista y cuando baje de aquel coche comprendí que el mundo puede ser cualquier cosa. Sentía ganas infinitas de sindicalizarme.

Fue un día terrible. Había llegado tarde al trabajo. Las carpetas con los documentos de mis clientes se habían extraviado. La jefa me miraba como se mira a un animalejo inmundo. La oficina parecía un cuerpo enfermo y mis compañeros le daban vida con su sangre. Iba de una mesa a otra buscando mi carpeta con los documentos tan valiosos y tan perdidos. Me había convertido en un virus maligno en un cuerpo ya enfermo. Viral power. The power of virus. Mi jefa me invitó a entrar a su despacho y yo no acababa de llegar a su despacho, un despacho que se me hacía lejano, muy lejano. Ser un virus maligno no era nada del agrado de nadie. Nunca llegué al despacho de la jefa pues antes de tal espacio había otros espacios que me atraían más y la puerta de salida me facilitaba la libertad viral. Viral freedom. Me dediqué a volar las calles de la ciudad y a deambular y vagabundear hasta que volví a mi cuerpo humano. Human power.

12 junio, 2015

JUAN CALVINO: ESE DESCONOCIDO

Para Calvino como para Lutero las claves de la existencia y condición humana, de la relación de Dios con el hombre, del sistema ético-moral, de la inmortalidad y vida eterna, de la vida política y civil, de nuestra relación con el mundo natural; está en las Sagradas Escrituras. Y es por ello que las Sagradas Escrituras o la Biblia se convierten en el centro visible y material del culto y liturgia reformados. Yendo bastante más lejos que Lutero, en las iglesias reformadas el púlpito desplaza al altar y al ritual, y pasa a ser prominente en los templos protestantes en detrimento de cualquier otro elemento visual. La catedral calvinista de Ginebra es el vivo ejemplo de desnudez visual en función del oír, del escuchar la palabra y el sermón que la acompaña. Los atriles, el púlpito: la palabra articulada, la Palabra que es la Revelación de Dios y que ha de producir su efecto en los oyentes.

Y si la Palabra es el medio escogido por Dios para revelarse al hombre, entonces el Ministerio de la Palabra habrá de gozar de preeminencia y organización en la iglesia Reformada. El acto de lectura y predicación es un momento con presencia del Espíritu Santo que requiere el debido orden y disciplina. Será la misma Biblia quien dé las debidas instrucciones para tal Ministerio y su organización. Calvino, más que Lutero, presta un interés especial a la organización y disciplina de la Iglesia y así sustituye toda autoridad episcopal y poder sacramental del sacerdote católico, por un orden colegiado --pastores, doctores, presbíteros y diáconos-- de dones y vocaciones enfocados hacia el sermón, la enseñanza y exégesis de la Palabra, la vigilancia de un orden moral, atención a los débiles, caridad organizada, tesorería, etc. Una restauración del orden neo-testamentario.

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