24 enero, 2015

BIRDMAN O LOS DIVERSOS TERRITORIOS DE LA VIDA

Un antiguo actor de superproducciones fantástico-apocalípticas, Riggan Thompson, decide, después de años de ausencia en el mundo del superespectáculo; hacer una adaptación al teatro del relato titulado "What we talk about when we talk about love?" (¿De qué hablamos cuando hablamos del
amor?) de Raymond Carver. El escenario de tal producción es el antiguo Teatro St. James de Broadway: un sitio donde años o decenas de años atrás habían triunfado grandes directores y autores. Todo un desafío para Riggan Thomson, antiguo Birdman, en sus ya antiguas y pasadas superproducciones de superhéroe; que precisamente busca en este, su nuevo territorio, la manera de descubrirse a sí mismo como protagonista real de su propia producción e imaginación. Y es que desde su época de Birdman hasta el presente su vida no parece haber sido suya, sino de acontecimientos que lo van desbordando y olvidando de su propia familia, de su propio papel como actor y creador, al mismo tiempo que se va haciendo mayor y las oportunidades comienzan a ser mínimas para reconducir las cosas y probar ante el mundo que uno tiene algo grande e importante que ofrecer. Nada mejor que la adaptación de la obra de Carver, ya que a fin de cuentas es una obra que también habla de su vida, de su fracaso en su vida sentimental y familiar.
Pero a medida que entramos en la película y nos vemos absorbidos en la trama y en los escenarios y en los entresijos de los escenarios y sus bambalinas y estrechos pasillos y camerinos y escaleras y puertas de servicio con balcones y tejados incluidos que van a dar al mismo corazón de New York y sus cielos y rascacielos; vemos también que vamos entrando en la mente de un hombre poseído por la voz y personalidad del antiguo personaje Birdman con sus triunfos y éxitos traducidos en dinero y llenos en los cines; personaje que intenta retirarle, dar marcha atrás a su proyecto anunciando el fracaso inexorable en ese territorio desconocido y sumamente arriesgado. De seguir en ello, de seguir en ese "cuchitril" (shithole) oliendo a "macho" (smelling balls) y compitiendo con actores oportunistas y sin escrúpulos como Mike Shiner, además del fracaso con su hija Sam en proceso de desintoxicación, su ex-mujer Sylvia que sigue recordándole su pasado de inseguridades o su nueva amante Laura con sus dilemas como persona y actriz; pues de seguir así--le recuerda la voz interior de Birdman--su fracaso y humillación serán estrepitosos. Añadiendo además los problemas financieros del proyecto que ya empiezan a afectar la producción.
La voz interior es algo más que una voz o una simple presencia de recuerdo: se trata de un desdoble de personalidad. Algo así como si el pasado territorio de su vida: fuerte, fantástico y con grandes poderes sobre la realidad ("por encima de todos"), las masas que le idolatraban; el dinero fácil; pues reclamara también su nueva oportunidad de potente y segura recuperación. Riggan vive su doble
personalidad con fuerte dramatismo, ataques psicóticos destructivos; la prueba es vital en su vida y no puede fracasar. Birdman si no puede ser rechazado y olvidado, ha de ser reintegrado a su propia personalidad y a su propio proyecto: he ahí sus poderes sobrenaturales, su capacidad de alzarse al vuelo; su lucha cósmica contra el mal. Y ahora es la lucha por su vida normal como hombre normal con sus relaciones descompuestas, pero aun en posible camino de recomposición y con su propia adaptación de Carver (la adaptación de su propia vida) en el candelero y sometido a la crítica más cruel y mordaz del New York Times con la perversa Tabitha dispuesto a destruirle en base a una simple manía personal. Contando siempre con Shiner que como actor no deja de irritarle, desplazarle, humillarle: un perfecto y, desgraciadamente, imprescindible grano en el culo.
¿Logra esta película que circula toda ella como un solo flujo de tramas, escenas, escenarios, personas, personajes; lo real y lo irreal; lo privado y lo público del público, de la ciudad; lo normal y lo psicótico; logra pues resolver de forma convincente para nosotros, espectadores con nuestros propios territorios divididos y en pugna? ¿Qué pensamos? ¿Qué ocurre al salir del cine?
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Podéis visitar "LOS RELATOS DE NESALEM" http://nesalem-wwwrelatos.blogspot.com.es/
TONY (EN RECUERDO DE UN PERRO BUENO)

11 enero, 2015

RESPUESTA A UN BUEN AMIGO ISRAELÍ

Yo me mantengo en que hay que defender a toda costa las libertades democráticas, la separación de Iglesia y Estado con rigor. La libertad de expresión menos los casos evidentes de indefensión o crueldad contra alguien utilizando su intimidad. Estas ideas para mi son innegociables. No valen pretextos de victimización, de menos o más integración, etc. Añade a eso que todos, absolutamente todos, salvo que padezcamos de alguna
minusvalía mental; tenemos una responsabilidad moral por nuestros actos. Quien elija ser jihadista lo hará con toda la responsabilidad que ello implica. No se puede escudar en victimismo alguno. Lo mismo cualquier extremista de extrema izquierda o fascista de derechas. Es la única manera de salvaguardar nuestra civilización y de centrar el problema donde hay que centrarlo: responsabilidad individual, la ley igual para todos, derecho a toda acción política que conlleve mayor justicia y dignidad humana. Matar indiscriminadamente a la gente es un horror venga de donde venga, sean palestino o israelíes, sean jihadistas o mafiosos, da lo mismo.

PS.- ATENCIÓN a los que escribáis comentarios: una vez escrito COPIADLO PRIMERO antes de enviarlo. A veces suele no publicarlo LA PRIMERA VEZ, pero sí a la SEGUNDA. Gracias.

03 enero, 2015

LAS ESENCIAS IDEOLÓGICAS NO DESAPARECEN: EL FENÓMENO PODEMOS Y COMENTARIOS ADICIONALES SOBRE EL TERRORISMO ISLÁMICO

Una cosa que me sorprende del fenómeno Podemos es la masiva cobertura y publicitación que recibe de la mayoría de la prensa española; prensa que normalmente elude, censura o se autocensura o tergiversa, todo aquello que no le interesa o que no interesa a los poderes fácticos del momento. Podemos goza de mucha publicidad y
atención por parte de los medios por alguna razón que no es precisamente el amor al pueblo o a la verdad, o al progreso del país. Tiene que haber otras razones.
Si miramos al programa político de dicha formación veremos que vuelven a repetirse ideas que están ya muy afianzadas y establecidas en el solar español: ambivalencia moral respecto al dinero o la "usura"; rechazo al liberalismo, animadversión hacia el mercado libre y rechazo así mismo de la valoración individual a través de la competitividad y el saber hacer o emprender. Y, por supuesto: son siempre valores positivos: el comunalismo o colectivismo; la integración de los individuos a lealtades políticas e ideológicas trascendentes e incuestionables que normalmente está representadas en un solo partido, la intervención en la actividad económica con el objeto de sacar tajada para los míos o mantener un clientelismo político que perpetúe a los de siempre en el poder. Todo ello conlleva así mismo la imposición de unos valores sociales y culturales políticamente correctos que son la expresión moral y los puros prejuicios de estas ideologías partidistas o corporativistas, elevadas a través de la educación y la propaganda a valores incuestionables. La LOGSE fue la mejor herramienta para crear una generación de españoles inclinados al colectivismo y la dependencia del Estado.
Y, ¿por qué en España somos dados a estas tentaciones populistas-totalizantes?
Pues porque en España el liberalismo como práctica política de división de poder civil y poder político jamás se dio ni se aceptó como propio de nuestro país. Poder civil significa la siempre posibilidad de cuestionar cualquier ideología, cualquier dogma,
cualquier intento de imponer o administrar o regular el libre pensamiento de cualquier ciudadano. Lo cual es consustancial con la libre actividad económica que se ha de atener a unas leyes de libre competitividad sin más interferencias políticas que las necesarias para mantener los derechos humanos básicos y la dignidad humana en su máxima expresión de libertad.
Todo esto ha sido anatema en un país donde un catolicismo milenario nos inculcó hasta las cachas que el dinero es malo--menos cuando lo administraba la Iglesia a favor de sus intereses en consonancia con las clases semi-feudales que gobernaban el país y se les instaba a "hacer caridad"--; que la libertad de pensamiento era un peligro que desencadenaba la disgregación social y sólo la Iglesia mantenía una coherencia social y nacional sólida y bajo el beneplácito divino (trascendencia). Que la sociedad civil como tal ha de explicarse siempre en función de esa trascendencia que la integra como necesidad ineludible para formar una sociedad "orgánica". En la práctica esto quiere decir que la sociedad civil ha de estar siempre tutelada y controlada o bien por la religión en siglos atrás, o si no por los partidos políticos que se arrogan la exclusiva titularidad y representación del Pueblo como colectivo omnipotente.

Para este pensamiento no existe la posibilidad de que no hay trascendencia alguna que pueda regular ninguna sociedad civil, pues tal trascendencia ha quedado definitivamente cuestionada por la libertad de interpretación del protestantismo, del pensamiento crítico y los descubrimientos de la ciencia.
Es así, entonces, que el "relativismo" cultural y social en la sociedad no es más que la expresión de libertad individual y de opciones de vida que provee la sociedad liberal y democrática occidental; única en el mundo en llegar a tales presupuestos y sus consecuencias. Todo aquel que crea o asuma una trascendencia o dogma lo hará como opción particular y como libre asociación civil. Todo intento de imponer una ideología de trascendencia totalitaria o totalizante a la sociedad civil implica un retroceso o regresión a formas dictatoriales de comprender y gobernar el mundo. Digamos que sería un "cierre" al progreso o posibilidad de apertura a un devenir racional y libre de nuestras sociedades.
Yo creo que es esa la tentación en España. Ante una crisis que falsamente se atribuye al liberalismo (curiosamente, nunca las finanzas del mundo estuvieron más controladas por los estados a favor del clientelismo político), la gente recurre a los arquetipos y modos de pensamiento profundos, que en nuestro caso son los inculcados por siglos de catolicismo. Podemos, en este caso, ofrece al pueblo español la misma medicina que lleva en sus venas, la misma esencia de antiliberalismo o humanismo antiliberal que puede abarcar tanto a derechas como a izquierdas, sobre todo si una parte importante de la población pensante y activa depende del Estado como medio de vida.