11 enero, 2013

EXTRAÑAS EXISTENCIAS

Hasta cierto punto nos podemos expresar como individuos. En lugar de considerarnos sujetos sustantivos, somos más intensidades o espectros definidos provisionalmente y en cada circunstancia concreta por un color más o menos intenso o débil; por un ruido más o menos percibido por otros; por afectividades que emanamos o restamos a los demás: también espectros o intensidades dentro de una extraña y misteriosa emanación (que no inmanencia). Somos extrañas existencias creando a cada instante el universo. Atraemos afectividades comunes; rechazamos aquellas que nos destruyen o repelen. Los espectros se mueven en función de los grados de intensidad, de color, de sonido. Todo parte de una gran emanación. Es todo más confuso: circunstancias, ensamblajes, una parte me cae bien, otra mal; pero todo visto como intensidad, como espectro; como ensamblajes de espectros “externos”, “internos”.

Todo es más complicado pero a la vez maravilloso dentro de su perversidad.

04 enero, 2013

CUANDO LOS BUENOS ERAN BUENOS Y LOS MALOS MALOS


La película era una de vaqueros en blanco y negro y trabajaba John Wayne con 27 años. Es del año 1934 y se titula “Steel Blue” o “Acero Azul”. El tema es el siguiente: John Wayne llega como de incógnito a un pueblo donde conoce al sheriff. Pero en ese pueblo hay un problema: uno de los ciudadanos con más poder quiere apropiarse de los ranchos de los vecinos del pueblo. Para ello contrata a una banda de pillos que aterrorizan a los rancheros para que cojan miedo y se vayan. La razón de esta actuación se va descubriendo que se trata de que debajo de los ranchos hay una mina de oro y entonces el malo malo (el mero malo) pues quiere apropiarse de todo los terrenos a muy bajo precio o a ninguno una vez que los rancheros se tienen que ir huyendo. Pero una chica y su padre que venían de otro sitio para visitar el pueblo y sus propiedades fueron atacados por la banda de pillos que ya esperaban su regreso y mataron al padre. A partir de ahí la chica descubre que el malo rico que pretendía ser muy bueno ayudándola, no era tan bueno y entonces escucha detrás de una valla una conversación con otro malo donde se revela el plan malvado. Ella, que había sido defendida por John Wayne y el sheriff en aquel ataque, pues va y se lo dice a John Wayne. Entonces John Wayne y el sheriff engañan a los pillos y al hombre malo hasta que los vencen y la justicia se impone. Al final John Wayne resulta que es un marshall venido de Sacramento con la misión de arrestar a un pillo-atracador que resulta que trabaja para el mero mero malo. El mismo John Wayne propone matrimonio a la chica y los dos se van, al final de la película, felices y contentos a San Francisco para casarse y ser felices y tener niños.

Pues esta es una película de buenos y malos, donde los malos mueren sin derramar sangre alguna y caen con espectacularidad del caballo o de los tejados de las casas bajas del oeste. Las persecuciones a caballo son emocionantes y los malos aunque hacen cosas malas contra la gente y roban y matan; pues al final los buenos ganan y el protagonista se casa con la chica guapa y todo se arregla y las cosas vuelven a su cauce de bondad legal y orden justamente establecido.

Uno se pregunta porqué diablos las cosas no resultan así en la vida normal. Los buenos tienen que ganar a los malos y los malos sabemos todos que son malos y sin duda alguna y los buenos pues también. No habría de haber lugar a confusión alguna. He de ver más películas de este tipo. Me hacen un hombre feliz.