28 mayo, 2012

¿QUIÉN RAYOS Y TRUENOS PUEDE HABLAR DESDE FUERA DE LA FE?

Decía cierto teólogo que las cosas de la fe solo se pueden discutir desde la fe. Por ejemplo, usted si es mormón o mahometano o luterano o hasta católico-romano; pues no trate de demostrar su fe desde la ciencia o la razón. Simplemente, no se podría explicar desde ese prisma epistemológico. La fe tiene sentido entre los que tienen fe, pero incluso entre los que tienen fe, pues hay sub-fes que requieren situarse en el plano existencial-teológico de cada sub-fe (¿idio-fe?, como idiolecto, idiosincrasia); para poder dialogar a satisfacción. Repito: no se podría demostrar la fe desde la ciencia o la razón. La fe es cosa del sentimiento profundo de los humanos; anida allí en los remotos paisajes del inconsciente dirigiendo el tráfico de energías y emociones.

Pero yo ahora extiendo esto también a las ideologías. ¿Por qué no? Venga. Atrevámonos.

Si es usted liberal de manual y trata de explicar su fe con la razón y la ciencia, simplemente no es posible. Es también un acto de fe con sus sub-fes correspondientes, ya que tan solo se puede dialogar de una forma cómoda si se está dentro, desde dentro, como creyente de dichas fe. Si compartimos paisajes inconscientes comunes. Lo mismo si es usted conservador nacionalista de derechas, o progresista-neomarxista-feminista; o cientifista de libro. Todo ello requiere tener fe. Es solo desde la fe como nos podrán oír sin recriminarnos, sin ser apaleados en las plazas públicas; sin ser tildados de locos en los mercados, en los púlpitos, en las posadas o las tabernas.

Aun así: no hay peor fe que la que quiere pasar como ciencia, como razón universal incuestionable. Este tipo de fe buscará los resortes políticos para imponerse como razón social universal. Es ella misma la que cierra el diálogo a su justa medida de represión social.

Pero, ¿existe algún sitio desde donde podamos hablar desde fuera de la fe sin ser acólitos, creyentes, seguidores, militantes, simpatizantes o afiliados de alguna iglesia, secta política, ideológica, o incluso futbolera? Simplemente poder hablar desde la razonable duda, aunque sea duda asumida (si usted es creyente de algo); por respeto absoluto por una verdad que se podría explicar de alguna manera a todo el mundo, en un terreno común. ¿Existe tal posibilidad, o ya estamos inexorablemente marcados por un para-sí que, salvo raras ocasiones o crisis de identidad graves, nos condiciona irremisiblemente a defender un bando?

¡Jobar! Qué complicada es la vida a veces cuando te pones a pensar un poco.

26 mayo, 2012

PILAR RAHOLA Y FERNANDO ÓNEGA SOBRE LOS PITIDOS AL HIMNO ESPAÑOL

Yo, la verdad, cambiaría el himno y la bandera española por otro himno con letra y otra bandera. Los colores rojo y amarillo me resultan una mala combinación. Demasiado chichónes en contraste. Tampoco me gusta la combinación de colores de la republicana. Otra cosa son los silbidos y pitidos al himno. Dos opiniones de Ónega y Rahola:

http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120526/54299002166/pilar-rahola-patriotas-patrioteros.html

http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120526/54300011903/fernando-onega-la-espana-de-los-silbidos.html

¿Qué opinan ustedes?

22 mayo, 2012

MUERE ROBIN GIBBS DE LOS BEE GEES

Muere Robin Gibb uno de los más destacados Bee Gees. En el 2003 ya había muerto su hermano gemelo Maurice de forma parecida. Y, en 1988 ya había muerto también el pequeño de los Gibb, Andy, a los 30 años. Queda Barry, el mayor y una hermana que en época temprana también intentó fortuna con la música, pero sin éxito.

La primera vez que escuché a los Bee Gees fue en una gramola de unos billares de Gijón. Era el año 67 y el tema era Massachussets. Sonaba muy bien y entonces yo seguía metiendo pesetas para continuar escuchando la misma canción una y otra vez. Otra vez en un guateque que se celebraba en un centro parroquial del barrio del Llano de Arriba en Gijón, el grupo invitado tocó la canción Holiday de los Bee Gees por un par de veces y sonaba divino. Las chavalas y el ambiente subían un crescendo mezcla de erotismo y nostalgia. Las primeras canciones de este memorable grupo tuvieron resonancia en muchos de nosotros que ya habíamos empezado a escuchar a The Beatles y The Rolling Stones en años anteriores.

Eran los años sesenta, cuando la música nos llenaba el espíritu y la esperanza. Cuando la música contribuía a los buenos ratos de adolescencia y primera juventud. Y Bee Gees fueron esenciales en la vida de algunos de nosotros. Música rock suave y de profundo calado nostálgico. Antes de marcharme a vivir a los EEUU había comprado un álbum que algunos críticos tildaron de fracaso comercial. Era “Odessa” un doble LP rojo de portada que para mí sonaba a esencia de los dioses. Todavía hoy es mi álbum preferido. Nunca entendí porqué no tuvieron éxito aquellas canciones tan bien tratadas, y que tan bien conectaban con mi espíritu. En EEUU era el álbum que más oía mientras estudiaba y viajábamos por las praderas y desiertos de Texas.

Los Bee Gees de Sturday Night ya fue otra cosa. El cambio fue tremendo, pero incluso en esa música más decididamente comercial, si prestamos algo de atención, allí en lo profundo; más allá de los ritmos, todavía se puede apreciar el inconfundible espírtu Bee Gees.

Mi más sentido pésame por la muerte de Robin. Mi más sentida tristeza por la desaparición de tan buenos artistas que fueron dejando surcos en nuestra alma. Gracias Bee Gees por vuestra música y buenos momentos.

18 mayo, 2012

VIVIMOS EN LA ERA DEL POST-CRISTIANISMO

Vivimos en la época del post- cristianismo. Es imposible vivir el cristianismo de una manera absolutamente inmanente como era posible en otras épocas. Cuando un niño nos dice que él todavía cree en los Reyes Magos ya sabemos positivamente que esa creencia, que en su momento fue absolutamente inmanente, ha sido ya cuestionada y superada. El niño cuando comprende que los Reyes Magos no son más que un cuento para hacerle feliz, es el momento en que puede hablar de “creer”. Ese “creer” implica que ya es consciente de su opuesto; “no creer”. Es decir: ha perdido su inocencia en relación con los Reyes Magos. Ahora es cuestión de pretender creer. Ha roto el tejido de la inmanencia de inocencia para pasar a otro nivel de pensamiento más racional, más maduro. Los Reyes Magos pasan a ser un mito, una bella historia para niños inocentes.

Así mismo, cuando muchos cristianos dicen creer en Dios y en Cristo y en la Biblia o en la Iglesia, lo que están diciendo al mismo tiempo es que esa creencia ya ha sido cuestionada y superada por otros discursos. En nuestra época no hay posibilidad de vivir la creencia cristiana desde una absoluta inmanencia. Quizás de muy niño, si nos habían educado en ello, pudo haber sido algo parecido a los Reyes Magos, pero de adulto es imposible vivir en esa inmanente ingenuidad: se pretende creer, se intenta creer. Y, eso es todo lo que se puede hacer respecto a la creencia. En épocas medievales quizás la gente vivía en esa absoluta inmanencia de la creencia, pero a partir del Renacimiento para acá, eso ya fue mucho más problemático para las mentes más educadas, incluidas las de la Iglesia o iglesias.

Lo que se observa en el cristianismo actual es que ya se ha pasado al post-cristianismo. Eso quiere decir que cuando se habla de fe y de creencia cristiana ya se está haciendo desde diferentes metalenguajes que nos ayudan a pretender creer. Hay metalenguajes fundamentalistas, liberales, conservadores, desmitificadores, neomarxistas, etc. El post-cristianismo se nutre de todos ellos, pretende seguir creyendo con todos ellos. Pero la era de la inocencia ya no vuelve, nos traiciona continuamente. Muchos teólogos o pastores son sinceramente ateos. Está feo decirlo abiertamente, pero ellos son conscientes de su perfecto ateismo o agnosticismo. Me temo que está pasando con todas las religiones e ideologías.

Pero hay una inmanencia de la que no podemos escapar. Una inmanencia que no nos permite salir “afuera” para ver las cosas desde otra perspectiva más realista o superior. El calvinismo radical podría hablar de esa absoluta inmanencia; de esa FE que no es capaz de salir de sí misma, ni verse en perspectiva..

09 mayo, 2012

EN ASTURIAS PREFERIMOS CONSTRUIR ANTES EL TEJADO QUE LOS CIMIENTOS

El error de las fuerzas vivas de una sociedad como la asturiana es sobrecargar la representación política del reparto, los derechos, lo público; en detrimento de una reivindicación de lo económico, la creación de riqueza, de empresas, de trabajo que redunde en mercado, en intercambio que nos beneficie.

El factor económico es devaluado con conceptos cargados de negatividad. Por ejemplo, en la sociedad asturiana términos como: capitalismo, mercados, empresa, empresarios, banqueros, dinero, competitividad, individualismo, etc, tienen por lo general una connotación negativa que se oponen a socialismo, solidaridad, reparto, Estado, empresa pública, colectivo, sociedad, social, cultura, etc.. (Perfecta cosmovisión católica-neomarxista).

Al dar un valor moral muy superior a lo segundo devaluando como inmoral lo primero lo que hacemos es pretender empezar la casa por el tejado: inundamos la sociedad asturiana con mensajes, con señales de buenismo social. Creamos en la sociedad grandes expectativas morales de derechos, reparto social, igualdad, etc, pero abandonamos la cruda realidad productiva, de creación de riqueza y trabajo, de empresas que hagan posible las grandes expectativas. Queremos los beneficios que pueda aportar una economía de libre mercado capitalista pero al mismo tiempo condenamos esa misma economía al infierno, a una hipercrítica, a algo que está ahí y que efectivamente produce, pero que no es nuestro y que hay que controlar e impedir que nos controle.

Por tanto, no fomentamos la creatividad económica, no queremos ser empresarios, no queremos ser capitalistas, no queremos ser los agentes activos de la producción: eso corresponde a otros que además suelen ser malos, egoístas, individualistas, competitivos, etc. Lo nuestro es la bondad del reparto, de la cultura, de los derechos, de la calidad de vida, del Gran Estado, etc.. Lo nuestro es apropiarnos de ese capitalismo que nos resulta externo, ajeno a nuestra esencia humana, para repartir; para ser buenos.

Con esta actitud seguiremos construyendo un hermoso tejado, pero sin bases ni cimientos que lo sustenten. Un tejado que continuamente se nos cae o amenaza ruina.

04 mayo, 2012

DIGA NO A LAS VILES DISCUSIONES CAINITAS

http://www.periodistadigital.com/periodismo/tv/2012/05/03/fernando-berlin-nino-carmelo-encinas-sanidad-copago-ferreras-arturo-fernandez-ceim-vecina-desayunos-ana-pastor-tve-lasexta.shtml?utm_campaign=Boletin+PD+04%2F05%2F12&utm_medium=email&utm_source=jetmails.com

Fijaros en este vídeo cómo se utiliza la crítica ad hominem cuando no hay argumentos. Esto es muy común en España. Tratas de argumentar algo en forma de diálogo-crítica, de forma ordenada y paso a paso, y te puedes encontrar con que el otro te dice que eres un progre, o que eres un ultraliberal y no lo sabes, o que vaya conservador que te has hecho, o que vaya sociata que eres sin darte cuenta, etc. O, peor todavía, se te puede espetar, ¿qué eres ahora del PP?, eso es lo que dice el PP (o podría ser IU o el PSOE en caso contrario) y si lo dice ese partido de marras pues se acabaron los argumentos y entonces hay que explicar el por qué eres tan de derechas o tan de izquierdas o tan catalanista, o tan vaya usted a saber. Es decir: explíquese usted, explique su deformada personalidad, su neura, su malintencionado partidismo facha o progre.

O sea, todo menos razonar, argumentar, analizar, investigar en común. Se asume que la razón es monopolio político o ideológico ANTE TODO.

La ideología, el fanatismo, la lealtad a la secta política de turno prima sobre la razón, la argumentación, etc… Cuando una conversación o debate o diálogo se mueve en esas coordenadas es detestable, de profunda mala educación y falta de respeto; de obvia necesidad de avasallar al otro sin consideración alguna por sus argumentos.

En resumen: se trata de negar voz propia al contrincante sea como sea. Y aquí la gente con labia, con desparpajo, con ese supuesto “carácter” (sería mejor decir defectuoso carácter), con más agresividad gestual y verbal; suele “ganar”, suele “imponerse”, suele apabullar con astucia y con habilidad. Lo que debería ser condenado por simple mala educación y violencia cruel irracional, sin embargo es algo muy generalizado, muy dentro de la normalidad de este tipo de debates, tertulias, conversaciones, claustros de profesores, etc.

Somos auténticos cainitas. Auténticos guerricivilistas sin remedio. Salvo grandiosas y nobles excepciones, por supuesto.

03 mayo, 2012

NADA HAY MÁS IMPOPULAR QUE EL CALVINISMO RADICAL

Hay que hacerse a la idea de que el mundo nunca va a ser ningún paraíso. Hay que hacerse a la idea de que la historia no va a ningún sitio. También hay que hacerse a la idea de que la naturaleza humana no tiene más solución que reconocerse como lo que es: contingente, voluble, inestable, intratable muchas veces; siempre en estado de desasosiego; víctima de signos confusos y equívocos en su comunicación con el mundo y con los demás; víctima de sus anhelos, deseos, imaginaciones, etc.

El calvinismo radical aceptó la idea de la absoluta depravación del ser humano. Los caminos humanos nunca llevan a la perfección; siempre habrá conflicto, siempre egoísmos, siempre la tendencia a explotar al prójimo, a dominarle. Y los dominios y explotaciones se hacen también por parte de los paladines de la lucha de clases, ya que una vez en el poder, este hay que preservarlo y preservarlo ya incluye represión, injusticia, exclusivismo, elitismo de partido o vanguardias. Y como las izquierdas y derechas creen en un mundo perfeccionable, utópico, estable, y demás; pues el esfuerzo por llegar a esa perfección con todos los medios, es el mismo esfuerzo con que hay que liquidar, destruir, excluir, marginar, silenciar; etc, etc..

El calvinismo radical sabe que no hay posibilidad alguna de perfeccionar la naturaleza humana; y, que lo poco que se puede mejorar el mundo es en base a una radical aceptación de lo que somos. El mal es una realidad que hay que neutralizar en lo posible con leyes que emanan del consenso democrático de una sociedad civil que puede de alguna manera conjugar egoísmos destructivos con cierto bienestar social, progreso relativo y circunstancial. Nada más que relativo y circunstancial. Siempre hay que pensar que todo se podría ir al garete de las “involuciones” más crueles y nefastas. Siempre hay que estar vigilantes con la desmesura de una naturaleza humana proclive a las fantasías, a los espejismos, a las quimeras, a la crueldad sin límite incluso disfrazada de solidaridades y amores dulzarrones.

El calvinismo radical es absolutamente realista con la condición humana.