31 diciembre, 2010

DE NUEVO REFLEXIONANDO SOBRE DIOS O LA TEOLOGÍA SALVAJE DE NESALEM


El ser humano nunca puede ser perfecto, nunca puede llegar a ser pura transparencia con la razón. El ser humano se mueve siempre dentro de una absoluta contingencia.

Es por eso que la única salvación posible de nuestra condición humana ha de venir de Dios. La absoluta contingencia solo puede ser superada por la absoluta seguridad que Dios nos puede infundir.

De no ser así no somos nada. Todo lo que hagamos nunca tendrá sentido real. Todo sería como el humo.

Pero una humanidad que sea absolutamente consciente de esa nulidad, de ser humo; sería una humanidad que no soportaría tal condición.

Y entonces empezaría a haber suicidios en masa. La humanidad caminaría rápidamente hacia su extinción a través del suicidio universal.

Pero quien no logra suicidarse es que no logra tampoco creer que Dios no exista de forma segura y absoluta. Siempre hay una esperanza que se racionaliza en forma de ideas, mitos, religiones, política, utopías, conspiraciones universales, arte, mil modos de apegos. Siempre hay una luz de esperanza que ilumina la conciencia de algún modo.

Y así logramos vivir hasta la muerte física.

Pero creer en Dios de modo absoluto no pertenece a la razón, ni al esfuerzo de la voluntad, ni a la ilusión, ni a imaginación. Recordemos que somos absolutamente contingentes. Ha de ser un milagro que proviene de Dios. Es una elección de Dios.

¿Quién es el que cree en Dios de un modo absoluto?

Nadie lo puede saber y el que crea saber que cree en Dios de manera absoluta no dejará nunca de dudar si eso es verdad o es una ilusión.

Y si es absolutamente verdad en la vida de un ser humano ¿Cómo lo comunicará? ¿Quién le creerá?

PS.- Sin embargo hay gente que pierde la esperanza de forma absoluta y se suicida. Gente que toma una decisión absoluta. Cabe la posibilidad de que la humanidad en su furia por desmitificar, deconstruir, desnaturalizar; alcance entonces ese estado de total desesperanza y opte por el suicidio colectivo final. Amén.

SUECIA Y EL COMUNALISMO DE ESTADO. UNA REFLEXIÓN

Entre el comunalismo extremo de niños criados en guarderías estatales sin padres naturales que los reclame y la absoluta dependencia de los niños a la familia y su ámbito hay términos medios. El comunalismo de guarderías estatales podría ser ya una  realidad en países como Suecia. Curiosamente este país está consiguiendo con fina y sibilina ingeniería social democrática lo que la Unión Soviética o la Camboya del Pol Pot no pudieron conseguir por la fuerza. Siendo como es Suecia un país avanzado con un alto nivel de vida y cultura, es fácil de deducir que ese es el camino deseado para obtener la sociedad más próxima al ideal. Suecia se ha planteado acabar con las diferencias de género. El hombre y la mujer han de ser absolutamente iguales ante la ley y el Estado. Nada que objetar al respecto: deja que cada cual lleve su vida individual como quiera. El que quiera casarse y fundar una familia monogámica tradicional pues bien y el que quiera vivir como familia de hecho también, y el que quiera vivir solo pues solo y el que quiera formar una familia monoparental pues bien del parabien. El problema es que el estado sueco guiado por el partido socialdemócrata en el poder, posee una ideología propia sobre lo que es correcto e incorrecto en el ámbito social. El Estado sueco se interfiere en la vida social tratando de corregir desigualdades y dislocaciones a base de subvenciones y beneficios.

La plena libertad de elección sobre cómo se ha de vivir implica sus riesgos. Si yo elijo formar o mantener mi status de familia monoparental he de atenerme a lo que eso implica en responsabilidad individual, en tiempo de trabajo de atención a los chiquillos, más el tiempo que he de dedicar al trabajo para poder vivir y mantener a la prole. Tanto esfuerzo y derroche de energía y sacrificio implica una mala elección; una vía ineficaz y fuente de agotamiento prematuro. No tiene cuenta seguir esa vía. Es una elección perjudicial tanto individualmente como socialmente. Pero he aquí que en Suecia (y en muchos países avanzados ya es la norma) esa vía es potenciada y subvencionada de tal manera que aparentemente deja de ser incómoda (que no es verdad ni mucho menos y por mucho dinero que se meta) para llegar a ser una opción protegida. Es decir, aquellos que han elegido el matrimonio tradicional o vivir solos han de entregar parte importante de sus ingresos para mantener aquello que es disfuncional y perjudicial. Se tasa o penaliza lo que implica mejor reparto de funciones para educar a los hijos y compartir responsabilidades como padres y madres, que aquello otro que implica desarreglo, agotamiento y triple esfuerzo.

Pero he aquí que como la familia monoparental sigue siendo incómoda y agotadora para las madres o padres que la eligen, entonces hay que seguir equilibrando con servicios sociales, con psicólogos, con voluntarios que ayuden, con guarderías de horarios más largos que dejen más libertad a la madre, etc. Más y más dinero se invierte en mantener una opción de arreglo familiar en detrimento de otras opciones que han de pagar por ello haciendo su opción algo insoportable económicamente hablando. La interferencia estatal que obedece a unos parámetros ideológicos claros militantemente feministas, neo-marxistas y neo-freudianos donde la familia tradicional es fuente de opresiones, violencias y machismos, hace posible un desequilibrio social que han de pagar los demás. Se crea toda una burocracia interesada en que esto sea así, pues de ese modo se crean más puestos de trabajo. Pero cuando rompe la familia natural de padre y madre con hijos naturales, se desnaturaliza la sociedad (Oh! gran sueño de los post-estructuralistas, por fin todo pasa a ser discurso social!!) y entonces comienza un ciclo de relaciones artificiales y artificiosas que rechaza todo aquello que implique responsabilidad hacia lo que no se siente como propio. Si mi nuevo amorcito implica niños que cuidar o preocuparse entonces no me interesa y me voy a la mínima que me presenten problemas y si me voy el Estado incluso me premia con un divorcio o separación o huida fácil que refuerza mi egoísmo. No voy a seguir porque lo alargo. El lector puede sacar conclusiones de manera clara y con otros arreglos sociales actuales que dan votos y son fuente de inagotable demagogia.

Mi conclusión es que una sociedad como la sueca es aparentemente y muy provisionalmente una sociedad feliz, económicamente fuerte, y con un estado providencial que regula y nivela con obsesión y exceso opciones privilegiadas de convivencia en detrimento de otras condenadas a su desaparición. Pero este es un igualitarismo que conlleva caramelos envenenados. Una sociedad que entra en la dinámica de acabar con todo tipo de familia entra en el comunalismo extremo de la cría de hijos en la Gran Guardería estatal. Las familias monoparentales son un paso de transición al abandono total de las responsabilidades familiares. A la larga nadie resiste ese arreglo. Es el paso importante para la utopía de una sociedad regulada y planificada por el Estado. Por un lado la cría de los hijos en la Gran Guardería; y, por otro individuos adultos libres y flotantes sin más apegos que los caprichos del momento regulados por una legislación draconiana en cuanto qué es ofensivo, molesto, traumatizante, para el otro que se acuesta contigo o que toma una copa o que juega al tenis.

Pero una sociedad así se hace inviable a la larga en un mundo competitivo, de pueblos y naciones diversas que aspiran al poder económico mundial y que se arman hasta los dientes para conseguirlo. Una nación así simplemente se bloquea y extingue como un helado de vainilla. Es solo cuestión de tiempo. Suecia es nada más que un espejismo, un sueño de niños que van perdiendo el contacto con la dura realidad hasta que se estrellan con ella.

LA IGLESIA CATÓLICA Y EL MERCADO

Un obispo católico echaba la culpa de los males sociales del momento y de la moral libertina o amoralidad a “los mercados”. Son “los mercados” los culpables de nuestros infortunios y pecados decía esta autoridad católica.

Pero el mercado es un hecho objetivo ineludible. Todos nos intercambiamos en él. A mayor y mejor intercambio salimos material y espiritualmente favorecidos. A menor y peor intercambio salimos material y espiritualmente perjudicados. Esto último suele ocurrir cuando nos alejamos o dejamos de comprender el mecanismo del mercado, pero todavía más cuando nos interferimos en el funcionamiento de tal mecanismo y entonces lo ahogamos. De ahí vienen las crisis económicas, las burbujas, las especulaciones cancerígenas; las políticas demagógicas, el control del mercado para encauzar su riqueza con fines derrochadores o por callejones sin salida basados en quimeras ideológicas que niegan la realidad inexorable del mecanismo del mercado. Y la iglesia católica sigue siendo parásita en relación al mercado y se equivoca cuando opone a Cristo y el mercado.

El mercado ni es bueno ni es malo en sí mismo. Pero los humanos nos beneficiamos más del mercado cuando lo usamos con eficiencia, con laboriosidad y libre intercambio. Una moral cristiana de familias unidas que educan a sus hijos en el temor de Dios y en la disciplina del trabajo. Una moral cristiana frugal con valores fuertes de amor al prójimo como a sí mismo, tiene muchas más posibilidades de triunfar en el mercado y ganarse la vida con realismo, que el inmoral especulador o el oportunista acaparador de riqueza. Los mercados bien engrasados y bien llevados han generado riqueza y progreso. Los mercados deformados por el egoísmo, la rapacidad, el desequilibrio creado por en mal uso de sus mecanismos, crea por lo contrario pobreza, desigualdades, crisis.

La autoridad católica que culpa a los mercados de los males morales y sociales, no sabe de lo que habla. Repite como un papagayo las consignas del idealista que pretende vivir en Babia o en el Reino de los Cielos aquí en la tierra. Han sido muchos siglos acaparando riqueza sin producirla. El resentimiento contra la máquina objetiva y universal del mercado solo nos lleva a mayor pobreza, mayor desigualdad e injusticia. El catolicismo debe hacer suyo el mercado y con el evangelio como moral y regeneración de vida el mercado funcionaría en su nivel óptimo de justicia, de igualdad y amor al prójimo dándole trabajo digno, el disfrute de su trabajo y disciplina, el progreso de su familia, barrio, pueblo o iglesia parroquial.

29 diciembre, 2010

INEXORABLE LÓGICA

Nbdgstr:- ¿Qué piensas Bhjsfgdt?
Bhjsfgdt.- Pienso que el mundo sigue una lógica implacable.
Nbdgstr.- ¡Jodalpito! ¿Qué quieres decir?
Bhjsfgdt.- Quiero decir que todo lo que sucede ocurre porque ya todo está predestinado y predeterminado para que así sea. Que en Suecia vivan solos un 65% de la población y que los somalíes vivan en un caos cretinesco y pirata, todo pertenece a una inexorable lógica de causa y efecto. En realidad el mundo es perfecto. No sobra ni falta nada.
Nbdgstr.-  Glup! ¡Qué fuerte! ¿Cómo lo sabes?
Bhjsfgdt.-  Pues es muy fácil. Si en este universo no hay nada que existe fuera de él, pues entonces todo lo que existe se mueve como una máquina de causa y efecto inmanente.
Nbdgstr:-  Spinoza loco como una cabra.
Bhjsfgdt.-  Es así. Así que hay que dejarse de monsergas y de idioteces y de sermones, porque ya está todo hecho y todo va a ser lo que ya es. Todo absolutamente trabado de acuerdo a una lógica absolutamente inhumana.
Nbdgstr:-  ¿Vas en serio? Te estaba viendo un poco depresivo últimamente Bhjsfgdt.
Bhjsfgdt.-  Ahora soy el hombre absolutamente feliz. Todo lo que me ocurre es lo que absolutamente me ha de suceder. No me falta nada. Está todo ahí. Ahora. ¡Ya!
Nbdgstr:-  Bueno. Ahí viene mi novia con cara de sargento. Adiós.
Bhjsfgdt:-  Adiós.

EN SUECIA VIVEN SOLOS EL 65% DE LA GENTE.

Leyendo sobre Suecía y la vida de relación de pareja y familia, parece que es una sociedad donde convivir ya no solo como matrimonio, sino como pareja; o, incluso encuentro ocasional que implique relaciones sexuales, es un problema. El caso de Assange es un ejemplo. Fue acusado de violación por acostarse con una mujer que en un momento dado dice que pare de penetrarla, porque el condón, según ella; iba a romper.Parece ser que en Suecia estas cosas ya no forman parte de la vida íntima de las parejas, sino del Estado, de la palestra pública llegado el moemnto. En Suecia llevan décadas legislando obsesivamente contra el supuesto machismo de los hombres, contra todo aquello que huela a mínima superioridad del hombre sobre la mujer, etc. Años antes que en España y con mayor rigor, cualquier hombre sospechoso de violencia con su pareja se le aplica la ley hasta que se demuestre lo contrario, pero incluso la sospecha puede llevar ciertas amonestaciones. Es tal la cosa que las relaciones de pareja e incluso ocasionales, como demuestra el caso Assange, pueden ser una fuente de problemones serios con la justicia.

Resultados de tales políticas:

a) La familia tradicional tiende a reducirse a la mínima expresión. Cada miembro de la familia tiene un estatuto jurídico individual en relación con el Estado. Menores o padres o madres pueden denunciarse o acusarse ante la mínima queja o supuesta “injusticia”. El índice de divorcios es altísimo.

b) Las parejas de hecho tienen todavía un índice mayor de separaciones. Las madres solteras y con hijos gozan de subvenciones y privilegios mucho mayores que un matrimonio “como Dios manda”. El resultado es que el número de matrimonios monoparentales (o sea una mujer e hijo o hijos) sea altísimo también.

c) El resultado de todo esto es que el 60-65% de la gente en Suecia viven solos. Cada uno en su sitio y cuidado incluso “donde se moja” no vaya a ser que rebote en una acusación perversa. El índice de suicidios de adolescentes es la más alta del mundo.

Conclusión: En Suecia se aplican los cánones progres-feministas al pie de la letra. Es ideología oficial. El sistema educativo enseña a los chavales que hay que follar lo que se pueda para ser más felices y con el mínimo de compromisos y responsabilidades. La única autoridad incuestionable es el Estado y su omnipotente burocracia, quien es quien regula la vida social con rigor puritano-progre.

Conclusión II:- No hay paraísos en ningún sitio y los suecos me parecen excesivamente dóciles a la ideología oficial.

26 diciembre, 2010

UNA ECONOMÍA INTERVENCIONISTA CONDUCE A UNA MALA GESTIÓN INDIVIDUAL

En los años sesenta Antonio empezó a trabajar en una fábrica como aprendiz. Los padres de Antonio tenían la idea propia de sus tiempos de infancia y escasez de que Antonio debía de entregar la mayor parte de la paga a los padres “para ayudar a mantener la familia”. Antonio entonces, con sus 16 años, trabajaba en aquel taller muchas horas y, al final de la semana, entregaba toda la paga a su padre. Este le daba un pequeño porcentaje para gastos. Pero ese porcentaje solo daba para ir al cine, comprar un bocadillo y poco más. Durante la semana no había más o como máximo 2 duros que no daban para nada.

Antonio trabajaba con otros compañeros más o menos de su edad, pero había una diferencia. La mayoría de sus compañeros recibían una parte mucho mayor y sustanciosa de su salario. O sea, entregaban menos a la ayuda familiar, y disfrutaban más de los frutos de su trabajo. Tenían más dinero que gastar y disponían de autonomía para comprar la ropa o una moto o cualquier capricho. Podían ir a la discoteca también los jueves y vacilar con las chavalas más tiempo que Antonio. En definitiva, estamos hablando de dos economías diferentes. Una era la economía intervenida por la costumbre, la economía intervenida y reglamentada por la familia (el padre); y, otra la economía más liberalizada, más autónoma para el individuo y su gestión. En una la familia o el padre decidían cuándo y cómo comprar ropa, qué dinero era necesario para el tiempo libre, etc. En el otro caso el chaval tenía más autonomía de gestión y decisión: si derrochaba se quedaba sin nada, si ahorraba podía comprar o disfrutar de aquello que él (no el padre) había decidido comprar.

Podríamos entonces decir que en el primer caso se fomentaba la dependencia a un colectivo con intereses colectivos más que al individuo que ha de gestionar su vida como individuo. En el primer caso se hacía con la mentalidad de una época en que la supervivencia de la familia dependía de lo que todos contribuían con sus trabajos. Era la época de escasez, de ganar muy poco, mal vestir y hasta pasar hambre. Esta economía de supervivencia era aceptada con toda normalidad y muy respaldada por una moral fuerte de familia. Pero España cambiaba mucho a mediados de los años sesenta y era fácil encontrar cualquier trabajo de aprendiz y los salarios empezaban a subir y la situación dejaba de ser la propia de las penuarias de antaño. Era obvio que una economía intervencionista familiar basada en hábitos de otros tiempos generara valores de dependencia que empezaban a ser anacrónicos en los mediados de los sesenta. Y entonces se producía una desventaja con respecto a los hijos más autónomos.

Antonio iba a trabajar sin ninguna motivación económica. Le daba igual trabajar más o menos o meterse de lleno en su trabajo y procurar ascender o competir por un mejor salario. Le era un tanto indiferente: hiciera lo que hiciera iba a tener ese pequeño por ciento de dinero de disfrute y los gastos mayores eran propios de los padres, no de él. Mientras que los otros aprendices (algunos inmigrantes del interior) mostraban mucha mayor ambición por poder subir en la escala salarial a base de más esfuerzo, más interés, más gana de ganar más dinero para poder ellos gastarlo como quisieran. La moral aparentemente “buena y solidaria” de la familia de Antonio no le beneficiaba a él directamente como individuo y menos en una época en que esa moral no respondía ya a una realidad más próspera. Los otros ya estaban adaptándose a una nueva era de progreso económico con más autonomía. La adaptación de Antonio a la vida real en años posteriores fue siempre más difícil que la de otros con rodaje de libertad y autonomía. Antonio se acostumbró a la dependencia e interferencia económica, e incluso de casado era su mujer quien planificaba la economía. Para él la economía era algo ajeno, algo que no había generado en él protagonismo individual alguno. Antonio entonces tenía más propensión a ser socialista, de izquierdas, a favor de la solidaridad y el reparto. Supongo que los otros tendrían miras más individualistas, pero para recortar esas miras ya estaban los sindicatos y los partidos preparados.

España era un país de fuerte tradición católica y en él la Iglesia, durante siglos, había siempre intervenido en toda vida social y familiar. Los hábitos no cambian así por que sí. A la Iglesia la sustituyeron los partidos políticos y los sindicatos con programas de cambio social, de necesidad solidaria y fuerte ideología. España es una nación de hábitos intervencionistas y paternalistas, de Estado Padre-Madre, pero también del escaqueo, de la picaresca para escapar al control de las leyes que a veces ahogan más que permiten el disfrute de lo propio. Todavía importa más con quien te relacionas, en qué partido político estás metido, o que influencias puedes manejar a la hora de triunfar; que el trabajo propio de un individuo que se mide con los otros a través de una ley objetiva que favorece el esfuerzo, la honradez, la transparencia y la noble competición.

24 diciembre, 2010

RACISMO, ANTISEMITISMO, "INFERIORIDAD" O "SUPERIORIDAD" ECONÓMICA, CULTURAL Y SOCIAL

¿Son los judíos más listos que los demás? ¿Son los negros una raza genéticamente inferior a nosotros? ¿Son los chinos más inteligentes que los blancos de Occidente? ¿Y los árabes? ¿Están atrasados por cuestión de raza?, ¿religión?, ¿el desierto? ¿Es el mestizaje racial un paso hacia la degeneración de las razas superiores? o por lo contrario el primer paso para hacer una humanidad mejor y más universal. Me atrevo a hacer todas estas preguntas porque mucha gente se las sigue haciendo y las respuestas pueden ser tan variadas como sorprendentes.

Mucha gente piensa que los judíos son, por razón de raza, usureros, banqueros manipuladores; y, además tienden a controlar el mundo en su beneficio. Otros creen que los negros son genéticamente inferiores a nosotros y eso no tiene cura. Otros aseguran que los chinos y orientales, en general, nos superan en capacidad intelectual por razones de evolución cerebral. Otros muchos piensan que los árabes son fatalistas y fanáticos por ser una raza del desierto que además dio el Islam como religión al mundo y con el Islam una religión cerrada y antidemocrática. Otros ven el mestizaje de razas en clave negativa, mientras que otros muchos lo hacen en clave positiva.

Las opiniones son así de variadas y podríamos decir que el antisemitismo, el racismo, la xenofobia contra un grupo u otro de la humanidad abarcan toda clase social o formación. Y lo contrario: el respeto a las razas y culturas diversas, multiculturalismo o relativismo cultural, lo mismo. Yo, por mi parte, voy a dar mi opinión al respecto. Es un tema delicado, de esos que toca mucha víscera más que la razón, pero lo voy a enjuiciar a mi manera.

Voy a partir del mercado como referente de mi análisis. Y parto del mercado porque creo que es una ley de intercambio económica y social objetiva, que está ahí y de alguna manera “nos mide”, nos “refleja” a unos y otros de muchas maneras. Nos “intercambia” favorablemente o desfavorablemente. Quienes mejor se adaptan al mercado tienden a progresar económicamente y socialmente. Así mismo los individuos de los grupos sociales que mejor se adaptan al mercado tienden a desarrollar más potencial, la sociedad favorece una mayor libertad individual y mayor formación. Por lo contrario, todos los grupos sociales que van en contra del mercado, o favorecen y desarrollan valores que se interfieren en su desarrollo; tienden a ser pueblos que se atascan, se empobrecen y por lo general generan hábitos de intolerancia, falta de libertad, despotismos, etc. Todo esto que digo es un modelo un tanto abstracto, pero puede servir de guía para comprender el por qué de la evolución cultural e histórica de muchos pueblos.

¿Por qué una parte de Europa progresa (o se desarrolla) de forma tan espectacular en cuestión de siglos e Indonesia no? ¿Por qué “descubren los europeos a los aztecas y no al revés? Ojo, estas preguntas no son mías. Son sacadas del libro del fallecido Jared Diamond "Armas, gérmenes y acero: breve historia de la humanidad en los últimos trece mil años"- Madrid, Debate, 2006. La razón, según creo yo, está en los hábitos culturales que hacen posible un mayor desarrollo de los medios de producción y por tanto de los cambios que favorecen mayor libertad de pensamiento y desarrollo individual y social. Los hábitos culturales se forman en torno a mitos colectivos que estructuran el grupo social. Hay mitos que no favorecen tal desarrollo y hay otros que sí. Unos mitos se acercan más a la objetividad del mercado y se benefician de ello, otros; por lo contrario no y se “retrasan” o se atascan y sufren por ello.

En su momento los mitos del judeocristianismo favorecieron el desarrollo de una Europa más objetiva en relación al mundo y la naturaleza. Todo ello favoreció la manipulación objetiva de esta y el individualismo basado en la existencia incondicional de un alma en cada persona. Quizás también una teología que trabaja con un dios creador y externo a la naturaleza favoreció esta tendencia hacia una mayor objetividad en relación con las leyes del mercado. No así en el oriente panteísta, o el África animista, o la absorción del individuo por la Umma (comunidad) en el Islam. Yendo un poco más allá, Max Webber habló, en mi opinión con acierto; de cómo el protestantismo dentro del cristianismo favoreció más el capitalismo que el catolicismo. El espíritu protestante se adaptaba mejor al mercado que un catolicismo “bloqueado” en su jerarquía, en sus tradiciones. Todo ello le impedía abrirse, dar mayor apertura a la autonomía individual, etc. El protestantismo por el contrario favorecía las tendencias opuestas. ¿Por qué el pueblo judío suele progresar aun dentro de aquellos países que lo oprimieron o lo segregaron? Pues quizás la explicación está en su religión: su disciplina religiosa tan meticulosa y metódica; su apego a las leyes de la Torá, etc.. Por lo contrario, los gitanos no tuvieron ese mito fundacional que hiciera de su nomadismo un medio de progresar. Si hablamos de África yo creo que sus mitos fundacionales en nada o casi nada favorecían la autonomía individual. Habría que considerar la generosidad natural del continente africano para entender tales mitos. África se queda atrás en mayor profundidad que otros pueblos que tienden a adaptarse o a negociar con más éxito a la modernidad.

En definitiva: yo creo que esta es la clave. No se trata pues de condicionamientos genéticos ya fijados y definidos (racismo), ni tampoco la tendencia innata de ciertos pueblos (determinismo cultural) a ser “vagos”, “atrasados”, fanáticos, usureros, etc… Se trata de la disposición y los hábitos culturales desarrollados que los sitúa en situación favorable o desfavorable en relación al potencial del mercado. Todo ello es más complicado. Lo sé. Habría que matizar mucho: por ejemplo la carencia de escrúpulos a la hora de explotar al débil del mercantilismo o capitalismo incipiente; y, ahí entramos en el progreso ético y moral en consonancia o conjugación con el mercado. Aun así yo creo que la objetividad del mercado favorece siempre una moral justa basada en la dignidad del individuo. Cualquier grupo humano puede desarrollar llegado el caso su potencial en la medida que logra adaptarse o negociar con las leyes universales y objetivas del mercado.

Paso a vuestros comentarios. Esta es una hipótesis arriesgada por mi parte.

Libros interesantes a consultar:

2006 - Colapso: por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen, Jared Diamond-Barcelona, Debate, 2006-
 The Character of Nations: How Politics Makes and Breaks Prosperity, Family, and Civility. Angelo M. Codevilla. New York, Basic Books 2009.



21 diciembre, 2010

ASTURIAS O LA REDESTRIBUCIÓN DEL OPORTUNISMO Y EL CINISMO.


Oigo la radio y las noticias políticas aquí en Asturias y con la crisis que hay siguen siendo las políticas de reparto y redistribución. Todos hablan de repartir, de más gasto social, de más dinero para proyectos  públicos a través de gobierno, conserjerías, ayuntamientos, etc.. Pero nadie habla de crear empresas, de favorecer la inversión, de traer empresas de afuera, de fomentar el espíritu empresarial y de riesgo. En definitiva, en Asturias, por lo visto, está feo ser capitalista, hablar en términos de mercado puro y duro; de producción, de eficacia, de productividad y creación de puestos de trabajo. Nadie se atreve, salvo raras excepciones, hablar con realismo, con sentido pragmático para llegar a ser una región productiva. No. Esto es pecado. Nadie quiere declarase capitalista porque eso parece algo feo y se asocia con latrocinio, con explotación, con deshumanización, etc. Y así nos luce el pelo. Es como si tuviéramos la mentalidad de que el dinero tiene que venir de todos modos y sea como sea: bien por arte de magia con el Estado como el mago de la varita, bien a través de impuestos a los empresarios y ricos que son los que tienen que pagar al erario público por enriquecerse a base de explotar, bien porque sí y porque siempre habrá dinero por cualquier medio. Parece que bromeo, pero mucha gente en Asturias piensa de esta forma, o no se preocupa en absoluta de dónde viene el dinero del Estado. La idea es que me toque ese dinero de alguna forma. Es una forma providencialista de entender la economía y mucha izquierda y derecha refuerzan esta forma de pensar anulando todo discurso que se refiera al lado productivo y generador de riqueza de la economía.

Todos queremos vivir del bote del Estado, los empresarios quieren vivir lo más cerca posible del poder político que va a ser quien les dé prebendas, contratos sustanciosos, ventajas de los amiguetes de los partidos. La gente joven sabe que la única forma de tener trabajo estable es a través del estado y las oposiciones a uno y otro. Todos esperamos alguna subvención que nos facilite las cosas: vivienda, estudios de los hijos, sanidad, etc… Somos una región que en la práctica aplica la sumisión a la política como medio de recibir algún beneficio a cambio. En Asturias, como en muchos sitios, la ceguera de seguir creyendo que a nosotros no nos alcanzan los mercados porque los políticos nos protegen, el Estado nos protege (con dinero que trae Papá Noel); pues nos hace ser mediocres, conformistas, más pobres, más cínicos, más desconfiados. Votaremos lo de siempre y seguiremos obedeciendo más a los políticos, por mucho que les critiquemos, que a la realidad pura, dura y desagradablemente objetiva del mercado.

19 diciembre, 2010

LA TELE, LERÉ, LERÉ, LERÉ.

No veo la tele casi nunca y cuando me hablan de programas de televisión o hacen referencia a ellos, suelo ser un absoluto analfabeto. No soporto la tele, aun cuando a veces llego a casa cansado y trato de ser como los demás encendiendo la tele para “relajar” viendo algo, no soy capaz de soportarla ni dos minutos. Sé que hay otros programas que quizás merecerían la pena, pero no acierto con ellos en mi breve zaping; o si hay algo que pudiera ser bueno para mí, no es el momento de verlo. Hay veces que miro lo que ven otros. En un bar mientras tomo un café, en casa cuando la mujer mira uno de esos programas que tanto gustan a las mujeres; en familia, etc. Y lo que veo es que la gente que se gana la vida en la tele es ese tipo de gente que procuro siempre poner distancia en la vida real. Son esa gente frivolona, antipática, charlatanes que todo lo saben; maestros en el arte del cuento chino, maleducados que nunca escuchan y no dejan hablar al oponente; pero el oponente tampoco deja hablar cuando arrebata la palabra al otro. Son periodistas del parloteo, del cotilleo; de la charanga, de la superficialidad como método con la mira siempre puesta en el número de audiencia y la audiencia suele exigir carnaza, morbo, simplicidad, ordinariez, y cosas por el estilo. Hay cosas mejores, lo sé: hay noticias, películas, deportes; y mucho más. Pero da la casualidad que además del fútbol omnipotente, lo que casualmente llego a ver son programas de lo arriba descrito.

No quiero ahora teorizar sobre la tele. Cuando pienso en la tele como tema a hablar es como si tuviera que hablar de escaparates de tiendas, de esas revistas que hay en las peluquerías o en las salas de espera de médicos o dentistas. La tele como mundo me resulta sumamente artificial y artificiosa, aburrida, pachanguera, e intrascendente. Hasta Euronews me parece una forma burocratizada y forzadamente insípida de decir las noticias, para no ofender a nadie. Si tuviera que dedicar tiempo a la tele por obligación sería como un terrible castigo que tendría que aguantar, un tiempo miserablemente desperdiciado que hubiere podido aprovechar leyendo mis libros, dando mis paseos, hablando con la gente que aprecio, viendo las películas que yo escojo ver; etc.

La suerte que tengo es que la tele no hay por qué encenderla. Aquellos que dicen que la tele “lava el cerebro” y cosas por el estilo no se dan cuenta que es eso lo que quieren las mayorías, lo que siempre han querido. Programas de debate serio como en su día fue La Clave y que yo veía con gana, se fueron estrangulando hasta hacerlos desaparecer. La mayoría no demanda ese tipo de programas: quiere su entretenimiento, su relax, su evasión, etc. Bueno, pues allá cada uno con su modo de pasar el tiempo, mientras pueda tener la tele apagada y no me fuercen a verla, “no problem”. 

16 diciembre, 2010

LA MILITANCIA EDUCATIVA DE LOS SMNC

El mundo de la enseñanza fue ocupado por la secta marxistoide de nuevo cuño (SMNC). Esta secta es producto de la ideología vanguardista francesa y contracultural americana de los años 60. A niveles intelectuales y académicos los miembros de SMNC desplazaron o arrinconaron a los académicos clásicos que vivían muy bien y no se preocuparon de fortificarse ideológicamente. Los SMNC, muy leídos en la relación de fuerza y poder de Foucault o de Gramsci y su estrategia de ir apoderándose de las instituciones académicas para subvertirlas y así ir implantando el socialismo por los intelectuales orgánicos para alcanzar la hegemonía intelectual. Para Gramsci y la SMNC la educación era fundamental para ir arrebatando la hegemonía cultural burguesa a cambio de un control “progresista-revolucionario” de la enseñanza. Añádanse a estas ensoñaciones y delirios intelectualoides las gloriosas teorías del americano Rawls sobre la inteligencia como bien social que ha de ser distribuido por igual en la sociedad. El otras palabras, para Rawls no hay individuos inteligentes y otros burros, sino que toda inteligencia es un producto biológico y social que no pertenece a nadie, a ningún individuo como titular y propietario de tal inteligencia; sino a la sociedad. Entonces hay que nivelar, la sociedad ha de nivelar “los desfavorecidos” con “los favorecidos” a base de programas especiales, que hagan posible esa nivelación y todos alcancen un nivel aceptable.

Los SMNC en España conquistaron y se enquistaron en centros de profesores, en los equipos directivos de colegios e institutos, en sindicatos de la enseñanza, en colectivos profesionales, revistas especializadas, asociaciones de padres, y demás. Todo un ejército de psicólogos, sociólogos, historiadores, etc., se hicieron con el poder de los departamentos de educación y a partir de ahí su doctrina pedagógica se hizo oficial y necesaria para sobrevivir en el mundo de la enseñanza. Los SMNC estaban respaldados y fomentados, además de reclutados en masa, por el PSOE cuando realizó las nefastas reformas de la LOGSE y demás horrores. Una mayoría de profesores jóvenes aceptó estas doctrinas como práctica normal, aun viendo las grandes contradicciones a que su vida profesional como profesores estaba sufriendo: falta de disciplina, aprobados masivos por decreto o por entender a los chicos como víctimas sociales a quienes el suspenso tradicional nada les va iba cambiar y si desmoralizar. Entonces era mejor bajar los niveles y exigencias y adaptarse al nivel cognitivo de cada chaval y procurar darle aquello que pudiese digerir sin penalizárselo como más o menos inteligente que los demás.

Hoy día se está viendo los deficientes resultados de toda esta política educativa, pero aun así sigue viva la inercia de una enseñanza permisiva, muy generosa con los aprobados y pasos de curso a curso, incapaz de imponer una seria disciplina en los centros y entonces los chavales saben cómo sacar ventaja viendo la debilidad del sistema que no tiene voluntad alguna de llamarlos al orden con ideas claras y determinantes. Sigue habiendo mucho profesor militante de los SMNC que se posicionan con este victimismo porque la sociedad capitalista es mala e injusta y premia a los “favorecidos” en detrimento de los “desfavorecidos” que no cuentan con ese apoyo y dedicación que merecían y son considerados “tontos” de una manera injusta. Así que sigue habiendo muchos aprobados y laxitud militante gracias a las posturas SMNC que siguen en el frente de la hegemonía cultural para cambiar el mundo. Ojo. Suelen ser fanáticos y tienen habilidades políticas muy desarrolladas que hacen posible todavía la imposición de sus criterios a pesar de la abierta crisis de la enseñanza que se vive gracias a estas políticas SMNC.

14 diciembre, 2010

NUESTROS MITOS ÍNTIMOS Y PERSONALES

Hay otros mitos que por su variedad, intensidad y capacidad de evocación, los podríamos entender más como mitos personales. Son los mitos que acuden a nosotros en momentos difíciles de sufrimiento o confusión y nos ayudan a trascender, a mirar hacia las estrellas y así relativizar las encerronas a que nos puede someter la vida. O también, cuando estamos serenos y relajados paseando por las calles viejas de la ciudad y entonces podemos, por medio del poder de la imaginación, hacer que esa realidad conecte con arquetipos míticos que transmutan lo prosaico en algo sacramental o sagrado. De no ser así la vida sería tan solo una sustancia tan insípida como meramente instrumental: trabajar, comer, beber, pagar los recibos, intercambiar nimiedades con gente que siempre nos llega a aburrir y algún que otro flash esporádico de alegría o placer. Los mitos personales están ahí para sacarnos de esa cotidianeidad gris y darle algo de magia y misterio a la insidiosa rutina.

Los mitos personales, que analizándolos mejor quizás sean universales y por tanto colectivos, suelen prestarnos la mirada inocente de la infancia; o también, la renovada nostalgia que nos despiertan las buenas obras de arte, la música, la pintura, las ilustraciones, el cine o la literatura (cuántas películas nos han dejado una huella poderosa en la mente) con sus mitos guerreros, de aventuras solitarias, de héroes valientes; de hadas bondadosas y brujas malvadas, etc…Pero lo importante es que la función imaginativa de la mente los capta y se deja poseer por ellos en los momentos en que los necesita y así seguimos viviendo con cierta ilusión renovada.

Uno que nunca ha renegado de su sensibilidad religiosa, incluso en momentos de intensa indiferencia religiosa; o, incluso, manifiesto desprecio a la religión; pues aprecia más que nunca los grandes relatos de la Biblia y su poder de regeneración, de sentido trascendente, de transmutación de la realidad. En la vida todo llega a madurar: nos hacemos más sabios o más necios; pero si es sabiduría lo que hayamos adquirido, será esta una sabiduría que nunca pierde la mirada de inocencia y nostalgia. Que siempre es capaz de evocar nuestros mitos con su intensidad, su capacidad de evocación y trascendencia.

A VECES NOS PUBLICAN

Los debates que a veces se suscitan en este blog pueden tener un fruto que redunda en beneficio de la la opinión pública asturiana. Gracias por vuestras ideas y contribuciones.

Nesalem/Vital

13 diciembre, 2010

LOS MITOS DE LA DEMOCRACIA

En el epígrafe sobre Assange y el fascismo socialista un comentario de un tal Runand "epató le bourgeois" con sus observaciones sobre el pueblo burro que es incapaz de pensar con cierta lógica. Intentaremos analizar la democracia de esta manera. 

La democracia permite la conjugación de mitos, que no de la razón. Si la democracia liberal es lo menos malo que nos ha ocurrido como forma de gobierno, lo es, precisamente, porque en ella los diferentes mitos colectivos e individuales se pueden conjugar en forma de voto universal. El fascismo y el comunismo constituyen estados que imponen un único mito válido en guerra permanente contra la sociedad civil. Esta acaba disuelta en el Estado bajo el paradigma del mito de la Raza, la Sangre o la Patria; o, también la Dictadura del Proletariado camino del Paraíso Comunista. En una democracia los mitos gozan de libre circulación y expresión, pero no todos los mitos tienen cabida en el gobierno del Estado-Nación.

Considerando el mercado como una ley universal de equivalencias o intercambio de valor, los mitos políticos en democracia se dividen básicamente en dos: a) los que enfatizan el reparto de riqueza. b) los que enfatizan la producción de riqueza. Los primeros corresponden a las ideologías de izquierdas. Son los mitos de una sociedad solidaria e igualitaria basada en el reparto y el gasto público planificado por el Estado. En el segundo caso son los mitos más enfocados en el esfuerzo e inteligencia individual, una moral universal basada en la disciplina, en el ahorro e inversión, en los méritos personales para avanzar y progresar.

Es así que los mitos progresistas y socialistas se basan en la actualización del mito básico del Paraíso del Edén o los Nuevos Cielos y Nueva Tierra de la tradición milenarista cristiana donde habrá igualdad absoluta y libertad sin restricciones. Es un mito de raíz judeo-cristiana, que también corresponde con los Campos Elíseos griegos y que el marxismo hizo encarnarse en la Historia a través del comunismo. Es un mito primigenio muy poderoso por los anhelos y esperanzas que despierta en un mundo cuajado de injusticias y de sufrimientos. Los mitos de la derecha están más enfocados en la familia ideal, en los paraísos trascendentes a los que se llega por medio de una vida moral recta y la acumulación de méritos. Más prosaicos son ya las actualizaciones de estos mitos en el beneficio individual, en la propiedad privada como arquetipo de la eficiencia, etc.

Los partidos políticos son muy conscientes de cómo han de movilizar esta fuerza del mito. El mito habla a las emociones, canaliza las energías anímicas en función de representaciones idealizadas de la vida. Somete las necesidades políticas, sociales, económicas e individuales a una razón superior colectiva que representa la Nación Próspera, el Estado de Bienestar, el Socialismo, el lado correcto o incorrecto de la Historia, etc.

Es por ello que la democracia liberal o socialdemócrata constituye la prerrogativa del voto individual en función de lo que piensa o siente cada uno. Esa es hasta ahora la máxima expresión de libertad individual y participación colectiva en el destino de un Estado-Nación. No espera que el voto se base en el razonamiento acertado o en el conocimiento empírico más objetivo que puedan obtener las personas. No es mucha la gente que vota en función de una objetividad basada en un análisis concienzudo de la realidad. Poca gente dispone de ese tiempo. El voto se basa, además de intereses concretos, en la intuición, en el sentimiento, en la capacidad de persuasión de los mensajes basados en los mitos respectivos.

NUESTROS MITOS COTIDIANOS

En los años que lleva uno de vida se da cuenta de que no existe el diálogo entre personas salvo muy raras excepciones. Si llamamos diálogo al intercambio de ideas y opiniones con el fin de llegar a un acuerdo común, eso es precisamente una excepción en la vida normal. Una herramienta importante en el diálogo es saber escuchar, comprender lo que dice la otra persona y luego compararlo o contrastarlo con lo que piensa uno sobre la misma cosa. Al final puede llegarse a una puesta en común de ideas. Puede ser que ambos descubran lo mucho que comparten, o; por lo contrario lo muy diferentes que son a la hora de abordar los mismos problemas. Tanto de una forma como de otra, el diálogo supone enriquecimiento por ambas partes y aprendizaje de la experiencia del otro.

Pero normalmente no es eso lo que ocurre, por lo menos en España y en los ámbitos en que uno se mueve. Cuando se habla de política, de ideas, o de lenguas de España; por lo general ya partimos de ideas fijas y preconcebidas que ni maría santísima puede poner en cuestionamiento. Tal atrevimiento puede acabar en un rifi rafe de cabreo asegurado o malestar y malhumor por ambos lados, pero nunca de diálogo sosegado y equilibrado en busca de la verdad objetiva del tema que pueda ser aceptada por ambos contendientes. Es como una batalla a muerte en la que nos va el honor y la misma identidad como persona. El lema numantino en cualquier discusión (que no diálogo) de este tipo es: ¡no pasarás!

Mi teoría es que todo el mundo partimos de un mito inicial que ya tenemos asentado y profundamente enraizado en nuestra mente. Y los mitos estructuran de una manera visceral toda nuestra experiencia como personas. Simplemente, no podemos vivir sin mitos. Nadie puede vivir sin algún trasfondo mítico que de sentido a muchas de las facetas de la vida que de otra manera resultarían absurdas, sin sentido o desestabilizadoras. Por eso cuando alguien nos pone en entredicho nuestras ideas ya asentadas en nuestro mito particular, esa persona lo que está haciendo es poniendo nuestra integridad e identidad en duda; y, eso es peligroso. Esto es lo jodidamente normal, salvo que dos a o más personas hablando coincidan en sus mitos o zonas parciales de los mismos. Los mitos son estructuras inconscientes que a nivel consciente no siguen más lógica que la meramente interna. El mito de la otra persona puede ser una viva amenaza cuando se atreve a desestabilizar el mito propio. Y esto desencadena emociones negativas que pasan a ser agresivamente defensivas. ¡¡No pasarás, cabrón!!!

Y así "dialogamos" normalmente, salvo raras excepciones y si compartimos mito mejor de los mejores. Entonces compartimos ideas y experiencias y nos sentimos a gusto. Pero si no, ¡caña!

10 diciembre, 2010

EL FASCISMO SOCIALISTA QUE NOS VIENE DE LA MANO DE ASSANGE


El diario El País está exultante con Wikileaks y todos los días le dedica grandes titulares sobre las grandes verdades que ha descubierto Wikileaks. Son “verdades” que favorecen principalmente a la izquierda y al antiamericanismo más foribundo. Putin, Chávez, y otros sátrapas están protestando la detención de Assange. Y, al margen de las estupideces y pijeces feministas que están utilizando para detenerle, Assange es su profeta. ¿Por qué?

Esto es la dictadura de la información literal. La utopía de los dictadores por excelencia: verlo todo, ser capaces de verlo todo. Lo privado y lo público pasan a ser el espectáculo de las masas. Vedlo en los programas de telebasura. Todas las miserias privadas pasan a ser públicas. Ese es el preludio de lo que puede venir, pero las víctimas no serán los gobiernos ni los estados poderosos, sino nosotros, la gente corriente.

Trata de conseguir la verdad de los gobiernos y los estados por medio de Wikileaks y harás a los estados y gobiernos más herméticos, más cerrados, más inmunes a cualquier filtración futura. Ya no habrá posibilidad de descubrir los secretos y los secretos serán más secretos todavía y a más secretos más poder. Pero los Wikileaks se nos aplicarán a nosotros, a los ciudadanos de a pie. El control wikilikero será para los individuos “asociales”, los que no se “integran” a las masas solidarias y majas. Los que no formarán parte del Estado omnipotente. La vida privada será un lujo de unos pocos. Los demás todo a la luz bendita del Estado.

Los optimistas sin remedio nunca son capaces de ver las consecuencias y las sombras de lo que celebran. Wikileaks podría ser el preludio de la Transparencia Absoluta: la pesadilla más atroz que podría vivir la humanidad.

Es la posibilidad de colectivización absoluta de las masas. No existirá aquello que no se pueda ver y comprobar con datos y señales. La venganza progre por excelencia. El socialismo más sofisticado se podría imponer con éxito.

Assange es el profeta del fascismo socialista. No es extraño que tanto la derecha más extrema y los izquierdosos más triunfalistas celebren al niño mimado del sistema. Él les está enseñando el camino de la Utopía.

NO PASARÁN!!!!

Je, je, je!!!

07 diciembre, 2010

THE STORY ABOUT WIKILEAKS AND ITS CONSEQUENCES


  • Wikileaks sees documents on the Net from governments, embassies and the like, and throws them to the light. Those are the facts. Everybody must see the facts.

  • Once you have the facts people can see governments lie and have opinions about politicians, and they also have strategies to implement their policies. Ambassadors gossip abut presidents and ministers. Banks have done crooked things. They cheat to make more money out of the citizenship.
 
  • Once you get the facts about the lies,  one can judge those governments and condemn them. Next time we surely won't vote for them.

  • Imagine now that most people realize how wrong those governments are and they vote other options: some they vote for options on the right and others for options on the left.

  • New governments take power and now these governments know they must be pure and transparent to their peoples. A new ethics will be established: no lies; everything must be transparent to the public, to Congress and the like. Whatever strategic policy at a national and international level must be clear and transparent to its citizens.

  • Thus, a new rationality in politics will be established, which is the same as saying: a new ethics in politics will be imposed.

  • That means, if a country wants to spy on another, that has to be approved by Congress and people will know that their country is going to spy on another country. But the spying will have to be done according to decent rules and ethics. Perhaps those ethics will deprive any country the right to spy on others. The world will be free of spying. Nobody will spy on anybody.

  • Suppose somebody like Hitler is coming to power in Asia. Nasty Hitler II starts his empire breaking all democratic rules and doing as he likes and best suits his needs.

  • Democratic minded countries aren’t allowed to counterbalance Hitler II’s thirst for power with secrecy or devious means. Democratic minded countries have to stick to their pure ethics and transparent politics, in spite of the vulnerability and real danger the bastard is posing to the free democratic world. Whatever wrong or illegal those democratic avowed countries would do against the dictator, they would be denounced by Wikileaks. Whatever illegal activity or secret document or illicit spying it will come out to the public fore denouncing those dirty practices to the world.

  • Hitler II gets the message and he won't stop laughing. He will be free to do as he likes and he wouldn't even have to spy: all the information in the free world would be available to anybody. Wikileaks have, for a long time, exposed where all the military bases are, where the remaining bombs are before being destroyed for imperative ethical and rational ethics. No secret whatsoever: the citizen must know everything. Everything to the light: absolute transparency forever and ever.

  • Hitler II invades and he imposes his dictatorship to the free world.

  • But at least we will be able to tell our children: for once we were really free countries: we always told the truth, we never had any secrets, we were ethically clean.

THE END

02 diciembre, 2010

PARANOIA EXPRESS

Nuestro sistema nervioso es muy complejo. Demasiado complejo. Complicado. Por eso cuando surge el mínimo desequilibrio nos volvemos paranoicos. Los seres humanos somos paranoicos por necesidad. Luego esa paranoia puede variar en intensidad o modalidad. Quienes nos movemos en la normalidad la paranoia individual coincide más o menos con la paranoia colectiva y es asimilable. También nos permite vivir con un coeficiente normal de sufrimiento: el suficiente para ser productivos en la vida y funcionar como personas decentes, aceptables vecinos, aceptables miembros de la familia, obrero, profesor chaladete, etc.

Pero mantener el equilibrio requiere fases de recaídas: a veces el mundo y las personas nos resultan abrumadoramente molestos y nos volvemos antipáticos, irascibles, intratables. Otras nos sentimos los reyes del mambo y andamos por ahí de buenorros, exultantes de optimismo, salvadores del mundo, razonables, amables, etc… Luego recuperamos cierto equilibrio y volvemos a ser normalillos, hasta que la vida nos dé otro embite.

La condición humana es jodida. No os quepa duda que es jodida.

Sentir compasión por vosotros mismos y por los demás porque todo el mundo participa de la ineludible e inexorable condición de paranoico.

Y recemos porque las paranoias foribundas no se hagan colectivas: entonces los humanos podemos ser muy, pero que muy peligrosos.

Moraleja: Haz bien y no mires a quien.

01 diciembre, 2010

UN LIBRO RECOMENDABLE

 Recomiendo encarecidamente la lectura de este libro: En Defensa del Capitalismo: Diálogos Filosóficos sobre el Mercado y el Estado.  de José Luis Feito. La Esfera de los Libros. Madrid 2009.

Son diálogos al estilo platónico sobre qué es el capitalismo, cómo funciona, etc. Las preguntas que hace Fabiano son las preguntas que se hace la izquierda y la izquierda socialdemócrata (o nosotros) sobre el capitalismo. Liberto le responde con una lucidez y una precisión que hace de este libro un verdadero placer de lectura además de aprender un montón. Trata sobre lo que la gran mayoría de nosotros desconocemos por prejuicio, por ideología y por seguir la moda intelectualoide o humanistoide anticapitalista que prefiere hablar desde el prejuicio y el desconocimineto antes que estudiar e investigar la materia que criticamos.

Repito: altamente recomendado.

He ahí una crítica al libro de la revista El Catoblepas.


http://www.nodulo.org/ec/2010/n105p07.htm

Sin embargo hay algo en la condición humana que impide que las cosas salgan derechas y correctas. Si no son sueños e ilusiones que distorsionan la realidad y nos llevan al fracaso, son las malignas inclinaciones a que somos propensos por naturaleza. Hay algo en nosotros que nos impide ser lo que aspiramos ser. Estamos condenados a imaginar los paraisos o las verdades, pero no a realizarlas en este planeta. Hay una maldición que pesa sobre la humanidad y, quizás, el capitalismo y su democracia liberal, sea lo menos malo; pero sigue siendo malo de otro modo.