16 diciembre, 2011

Y LA TIERRA ESTABA DESORDENADA Y VACÍA: ¿POR QUÉ DIABLOS EXISTE EL MAL?

El mal es una realidad para todo el mundo. La vida trunca nuestros deseos una y otra vez. Hay muchas cosas que no controlamos y que nos afectan negativamente. Por descontado que hay muchas cosas buenas y agradables también, pero más son los problemas. Yo creo que ahí estamos todos de acuerdo.

Para imaginarse el mal habría primero que imaginarse un plano inmanente infinito absolutamente liso, de color absolutamente blanco. Toda la superficie sin fin, sin límite, sin ninguna impureza o arruga o partícula alguna que causara algún estorbo. Absoluta perfección en dos dimensiones. Ahora elevemos esa perfección a tres dimensiones. Pura perfección. Nada imperfecto. Ninguna imperfección que rompa el absoluto silencio, el absoluto color blanco. Todo absolutamente igual. Esta es quizás la mejor representación posible de la absoluta libertad, del absoluto bien. Si por un momento nos situamos en ello nuestra mente se disolvería al instante en una infinita quietud. La conciencia se extinguiría en un absoluto silencio, en un blanco absoluto. Nada. Sensaciones cero.

Pues bien. El mal comienza cuando en esa perfecta, infinita y absoluta dimensión de paz, perfección, libertad y bondad absoluta, algo se entromete; algo comienza a rayar los espacios y a abrir fisuras. Ese algo comienza a desfigurar el blanco absoluto con arrugas, con obstáculos. Comienzan a surgir contrastes y diferencias al romperse la infinita unidad. Se empiezan a crear espacios, distancias, y movimientos entre esos espacios y surge la duración, el tiempo. De repente hay un aquí y un allá; un antes y un después. Hay altura y profundidad. La infinita perfección se ha ido fragmentando en infinitas partículas que reclaman su propio espacio y tiempo. Ante un movimiento se produce rozamiento y surge el sonido. El absoluto blanco se fragmenta en un infinito espectro de colores y tonalidades. Algo ha invadido el absoluto silencio del bien, la paz y la perfección. La absoluta libertad ha empezado a ser restringida, limitada, condicionada, lanzada, frenada. Surge la descomposición y recomposición.

¿Cómo se ha podido producir tal irrupción e invasión en la absoluta perfección? ¿Cómo es posible que en un absoluto silencio de paz infinita, pueda surgir algo dentro de ella misma que irrumpa con esa fuerza de desintegración demoníaca? La mente aquí se pierde. Los maniqueos hablaban de dos universos, uno de infinita oscuridad y otro de infinita luz que se ve invadido por el primero y así se forma nuestro universo donde el mal y el bien se mezclan y luchan entre sí. La Kabbalah nos habla del tsin-tsum o ruptura primordial dentro del mismo ein sof o pleroma divino y así comienza el alejamiento de la esencia o sustancia hasta llegar a la vil materia y los mismos demonios. También el gnosticismo nos habla de esa rebelión dentro de la misma divinidad del reino de luz y perfección. En la Biblia Dios hace los cielos y la tierra, pero la “tierra ya estaba desordenada y vacía”; desde el mismo Dios ya surge el desorden “y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo”, dice Génesis. Todo ello es creado o surge de la misma Divinidad creadora. Es evidente que hubo crisis gorda dentro de la misma divinidad para que esa creación se produjera como una necesidad imperativa.

La mente humana se pierde a la hora de comprender el origen del mal. Pero el mal está ahí: es perverso, es insidioso, es mentiroso; engaña, confunde, es cruel hasta límites insospechados. Y el mal habita en nosotros, es parte de nuestra naturaleza y siempre nos confronta con su trascendencia, con su posible negación.

10 comentarios:

  1. Pero ese mundo blanco e infinito, sin nada que lo estorbe, ¿es inmensamente perfecto?, ¿o es simplemente la nada?. Porque si es la nada, no sería perfecto ni imperfecto, no sería y punto.
    Luego desde el momento en que la nada deja de existir y algo existe, es cuando puede existir la perfección, no antes. Aunque la perfección y la imperfección tuvieron que empezar su andadura en el mismo momento, y convivir hasta este mismo instante, ya que si la perfección existió sin la imperfección, no sería posible que la imperfección hubiera nacido, de lo perfecto no puede salir nada imperfecto, sino no sería la perfección.
    El tema me supera ampliamente y no creo poder ir mucho más allá de lo dicho, y eso en el supuesto de que lo que acabo de decir no sea una absoluta barbaridad, que puede perfectamente serlo.

    AZOR

    ResponderEliminar
  2. ¡ Qué guapo y qué relajante !

    Yo no creo que el mal surgiera. Yo creo que coexistió siempre con el bien. Creo que tenemos el concepto de mal porque lo comparamos con el bien y viceversa.
    Saludos

    Ro.

    ResponderEliminar
  3. Habría que repasar a Spinoza. Los atributos de Dios son infinitos y hay infinitos atributos, entre ellos los conocidos son pensamiento y extensión. Pero el Dios de Spinoza se ondula, se repliega, se arruga, forma capas, nódulos, planos, etc.

    Nosotros somos parte de esa extensión y pensamiento: habría que entendernos como parte de esas ondulaciones, pliegues, repliegues, etc. Pliegues cerebrales, pliegues intestinales, capas de piel, y a nivel de célula lo mismo y todo formando un todo: panteismo. Pensamiento infinito como representación paralela mental de ese infinito cuerpo..

    ResponderEliminar
  4. Entonces el Dios de Spinoza sería un universo sin irrupción de nada externo o mal alguno ya que ese universo lo contiene todo en absoluta inmanencia. No podría haber rasgaduras o suturas pues es un universo que no se puede abrir a ninguna exterioridad o trascendencia.

    ResponderEliminar
  5. ¡Como me gustó! Lo has hecho otra vez más mi amigo Nesalem. De verdad, para mi escribes ideas que hablan muy claro sobre temas. Yo soy como Azor cuando dice "el tema me supera ampliamente', sobre todo en Español. Sin embargo, leo con mucho interés lo que pones en tus blogs. Tengo mis propias ideas sobre el bien y el mal (no hay espacio aqui) pero me gusta leer los comentarios/opiniones de los demás. Un articulo muy bueno hoy. Gracias amigo.
    El chico de Liverpool

    ResponderEliminar
  6. Yo me sigo inclinando por ver el mal como la ausencia de bien o bien algo defectuoso.
    La tarea de Satanás no sería crear mal sino que el bien no se expanda.

    ResponderEliminar
  7. Sr. Azor:

    Se trata de llevar al grado de absoluto el atributo divino de perfección; pero al mismo tiempo hemos intentado "visualizar" lo que serían todos los atributos divinos en su absoluta perfección. ¿Nada? o ¿Absoluta Plenitud?

    Efectivamente, el concepto de perfecto o perfección lo tomamos de la existencia, en oposición a imperfección. Ahora es cosa de usar la imaginación para llevar al absoluto esa posibilidad mental (¿matemática?) de La Perfección. Dicha Perfección Absoluta excluiría la necesidad de inperfección por definición.

    ResponderEliminar
  8. Ro:

    Se trata, evidentemente, de una hipótesis expresada en forma de juego imaginario. La Ciencia en sí no se interesa por el Bien ni El Mal.

    Esos son planteamientos filosóficos-religiosos donde sí se puede uno preguntar por el origen del Bien y el Mal ya que Dios es creador de este mundo y omnipotente, omnisciente, etc.

    Y surgen preguntas sobre ¿cómo es posible el Mal cuando Dios es Omnipotente, Omnisciente, Perfecto en su Amor y Bondad, etc.?

    ResponderEliminar
  9. El Último de Filipinas:

    "La tarea de Satanás no sería crear mal sino que el bien no se expanda."

    ¿Con permiso de Dios como bien nos muestra el Libro de Job? ¿O contra la voluntada de Dios? En el libro de Job Satanás es parte de la Corte Divina a quien se le da una misión. Luego este personaje va evolucionando a un ser con poder cósmico.

    Decir del Mal que es ausencia de Bien es colocar el Mal a la altura de Caperucita Roja. El Mal posee cualidades intrínsecas que son crueles, insidiosas, destructivas por AMOR a hacer daño en sí, dolor en sí; odio perfeccionado para causar miseria, confusión, engaño, placer en la tortura. Cosas que demuestran un algo perverso mucho más allá de la simple ausencia de Bien.

    ResponderEliminar
  10. Señor Nesalem, muchas gracias por la explicación que me hace del "absoluto". Creo haberlo entendido, pero ya avisaba que el tema me superaba.

    ResponderEliminar

Antes de enviar un comentario escríbelo primero en word para conservarlo en caso de que falle el envío. Trata de que no sea muy largo, pero si quieres escribir más entonces divídelo en más comentarios con el "sigue...etc". En caso de no poder enviar por cualquier razón no descrita entonces envíamelo a rbjoraas@telecable.es y yo me encargo de publicarlo.